lunes, 20 de octubre de 2008

HÉCTOR CASTILLA


















Mencionado por:
Cristina Morano
Bruno Jordán
Alfonso García-Villalba
Alberto Chessa

Menciona a:
David González
José Antº Martínez Muñoz
Jose Daniel Espejo
Mercedes Díaz Villarías




Bio-bibliografía


Héctor Castilla (Cartagena 1971), editor y escritor, ha publicado los libros ‘Carta desde el invierno’ (Premio Emma Egea, 2004) y ‘Una canción en la memoria’ (Editora Regional de Murcia, 2006). Ha participado, entre otras, en las antologías ‘Trazado con Hierro’ (Vitruvio, Madrid 2003) y ‘Tributo a Serrat’ (Rama Lama Music, Madrid 2007). Como editor ha publicado en Cartagena la revista La Galera, y en Murcia la revista de poesía Hache http://revistahache.blogspot.com/). Ha traducido al inglés varios poemas de Cristina Morano. Desde hace dos años imparte clases y talleres para adultos de poesía y literatura.



Poemas



S/T

Mira las palabras,
mira cómo juegan y se ríen de nosotros,
de nuestras ganas de teorizar
sobre cómo se comportan.

Hablamos de estar desechos
y se nos olvida que hubo un tiempo
en que realmente éramos plenos,
totales y absolutos como un puzle
terminado y enmarcado.




Versos encadenados a una sombra

Ruth estará saltando a la comba. Sonará la radio.
Alguien encenderá una televisión
y un ave negra nos atravesará,
nos sacudirá el polvo de estar tan quietos.
Veremos allí, en un salón –sangre en el suelo–,
a alguien dándole la razón
a esta época que demuestra
que no hay mitos que diseñar,
que queda sólo un salto
suicida a la fama. Nadie
podrá decir ya nada
que aún pueda salvarnos.

La noche nos cubrirá de seda y apagará las radios.
Ruth estará todavía en la calle.



Desorden

Afirmas saber quién soy
sólo mirando lo que hago.
Si me adelanto o si me atraso,
si cuando caigo salpico,
si soy capaz de volar
o de doler cuando aparezco.
Dices siempre que soy comprensible.

Quizás sea porque conoces
el sitio de mi reposo, porque viste
mi pobre casa con tus propios ojos.

Héctor Castilla (3 poemas extraídos del libro “Una canción en la memoria”, Murcia 2006)

viernes, 17 de octubre de 2008

ANA PATRICIA MOYA
















Mencionada por:
Manuel Guerrero
Esperanza García
Antonio J. Sánchez
Eva Márquez
Adolfo Marchena
Alfonso Vila Francés
Francisco Priegue
Esteban Maldonado

Menciona a:
Adolfo Marchena
Pablo Morales de los Ríos
Nacho Montoto
Luis Amézaga
Luna Miguel
Saúl Ariza
Maritza Núñez
Jose Daniel García
Michel Pérez Rizzi
Ignacio Gago
Verónica Moreno Puerto
Manuel Guerrero Cabrera
Juan Antonio Bernier
Antonio J. Sánchez
Esperanza García
Isla Correyero
Andrés Neuman
Rafael Benitez Parrado
Juan Carlos Hidalgo
Luis Melgarejo
Yamila Greco
Francisco Priegue


Bio-bibliografía


(Córdoba, 1982). Estudió Relaciones Laborales y es Licenciada en Humanidades por la Universidad de Córdoba. Ha trabajado como arqueóloga, bibliotecaria, joyera, profesora de clases particulares, gestora documental, etc. Actualmente, estudia, se busca la vida como puede y es directora \ coordinadora \ editora de Editorial Groenlandia (proyecto cultural sin ánimo de lucro y especializado en publicaciones digitales: www.revistagroenlandia.com). Ha publicado los poemarios “Bocaditos de Realidad” (Groenlandia, reedición del 2012), “Material de Desecho \ Mierda en el corazón” (Ediciones en Huida, 2013) y el libro de relatos “Cuentos de la Carne” (Groenlandia, 2010). Sus poemas y relatos han aparecido en distintas publicaciones, digitales e impresas, de España e Hispanoamérica, así como en blogs, páginas Web y antologías literarias (“Lo que habita en el cristal: antología de jóvenes poetas españoles”, Cinosargo, Chile, 2010); “Poetrastros: por favor, tratad con cariño”, LVR Ediciones, 2011; “Heterogéneos”, Ediciones Escalera, 2011; “La vida por delante: antología de jóvenes poetas andaluces”, Ediciones en Huida, 2012; etc). Ha obtenido por sus despropósitos líricos-narrativos alguna que otra mención. Ha sido traducida parcialmente a seis idiomas. Ermitaña, misántropa, huraña: un personaje entrañable. Sigue siendo Periquilla Los Palotes.






Poética


Escribo porque soy pobre: no puedo permitirme el lujo de pagar con mis miserables sueldos a un psiquiatra. Para eso está la poesía: Prozac efectivo y muy, muy, MUY barato.





Poemas




DE RODILLAS, DELANTE DE MI CAMA

De niña, tenía una cruz dorada clavada  
en la carne; ahora, mis oraciones salpicadas 
de culpa se reflejan en un rosario con cuenta
de lágrimas. Conciencia sin limpiar. Pedazos 
ásperos que murmuro para mis adentros, 
pecados de mi insignificante existencia. 
Antes había terror: debajo de la cama estaba Dios.
Pero Dios no está. Ya no hay ni bondades ni castigos.
Tampoco creo en los poetas, ni en los políticos
ni en las putas promesas de amor eternas 
ni tampoco en los hombres ni en las mujeres.
 
Mis plegarias, cantos de desilusión en la noche
cómplice de mis bajones, asoman en estas manos
la gran evidencia. Sólo creo en mi misma.   
 
Porque es lo único que me queda.        

(“Bocaditos de realidad”, reedición 2012).

I GOT YOU UNDER MY SKIN

I've got you deep in the heart of me 
so deep in my heart 
that you're really a part of me. 
(Frank Sinatra) 

A pesar de tus latigazos 
en mi espalda, 
amor, te tengo debajo de la piel, 
corres por la sangre de mis venas de borracha a un  ritmo de
vértigo, 
te has empotrado en ese trozo de carne 
que sólo late, 
desgarrándome las arterias con los dedos, 
acariciando, dulce y cruel, esos recuerdos 
que jamás en la vida podré borrar. 

Sí, cariño, te tengo debajo de la piel; 
de hecho, siempre has estado ahí… 
…aunque yo, en ti, esté 
rota y arrugada en el fondo de tu papelera.

(“Material de Desecho (mierda en el corazón)”, Ediciones En Huida, 2013).


TRIPAS

Como cuando se abre una flor y revela el corazón que no tiene
(Alejandra Pizarnik)

I

Los lugares más fríos no son Islandia, ni Siberia, ni Groenlandia.
Disecciona con la navaja  del recuerdo el esternón: sólo hay
escarcha.  

II

Ser la otra te posiciona en dos categorías: la superior, cuando eres
novedad, la inferior, cuando eres comodín. No sé si me valoro lo
suficiente o me siento muy sola.  

III
Calidez admitida en besos y abrazos: las palabras, accesorias para
la excitación. Teatralidad del que reclama piel ajena cuando la
otra parte de la cama está vacía.

IV

Amor: mi nombre en tu boca. Y todo es falso. Opto por callar. El
silencio es más elocuente: entre tus brazos, sólo siento.

V

Besas y golpeas mi pecho. No  hay dolor: fina capa de hielo
recubre un órgano latiendo lentamente, mentiroso. Sólo mis tripas
son honestas. 

VI

Mi espalda. Es tuya. Vértebra a vértebra. Nervio a nervio. Soporta
tu peso. Soporta la hipocresía. Es lo único que puedo ofrecer: no
quiero entregar un corazón podrido.

VII

Cadáveres. Mis huesos, mis músculos, mi piel, son cadáveres en
tus manos. No hay latidos: soy amor muerto. Soy nada.

VIII

Mis entrañas se retiran del campo de batalla. Sábanas mojadas:
banderas blancas para la pecadora. Mi orgullo herido.
Saboreamos la derrota. Soledad resguardada en lo más hondo de
mí, masticándome las tripas, remordiendo conciencia enjuagada
con sudor.

Aspiro a imposibles.

(“Píldoras de Papel”, próximamente, 2013).



DÍA DEL JUICIO FINAL

A todos los poetas: pegaros un tiro en la sien.
Hacedle ese gran favor al mundo. 

Despojadle de tanta hipocresía. 

(“Yo soy lo que dicen mis manos”, inédito).



NO TENDRÉ HIJOS QUE HEREDEN LA TIERRA ENFERMA

Tengo casi treinta años. Pero no soy joven.
La juventud es una excusa del marketing,
caducamos tempranamente en esta sociedad
que fabrica en institutos a futuros parados,
a carne fresca con cráneo hueco para un mercado
vulgar de ignorantes payasos y princesas de plástico; 
pocos mercenarios que desde los diecisiete
combaten en su frente, en un infierno
de apuntes, libros, becas, prácticas,
trabajos basura, doctorados, tesis, oposiciones.
Cruzas la barrera y te conviertes en un deprimente
juguete que, aunque funciona, te colocan
sobre el código de barras la pegatina de “roto”
o “incapacitado” - en letras rojas y gruesas - 
y, con prisas por sustituir, te inhabilitan
para un contrato, para un proyecto de vida,
para un sueño, para ser feliz,

        para ser persona.

Tengo casi treinta años

y no tengo nada.

Sólo aspiro a mantener mi dignidad resquebrajada. 

(“Hambre”, inédito).



DELIRANTE MUÑECA DE UN SOLO USO (HAY QUE DESCONFIAR DE LOS CORAZONES INERTES, AUNQUE PARA UN POLVO, TODO DA IGUAL).

Te recomiendo que me alquiles
una camisa de fuerza
para mi estancia en tu manicomio de carne:
por ser tu juguete (extra)oficial de segunda mano
- o tercera, o cuarta, o quinta… a saber,
tampoco importa mucho esta cuestión -,
la garantía no responde de posibles defectos.

No soy tan inocente, ni tan gilipollas:
no es la primera ni será la última vez
que violen a la niña resentida de mi interior
y a mi delicada salud mental.

(“Perra”, inédito).

Ana Patricia Moya

martes, 14 de octubre de 2008

MANUEL LÓPEZ AZORÍN





















Mencionado por:
Ricardo Bórnez
Pedro A. González Moreno

Menciona a:
Antonio Colinas
Antonio Hernández
Carmina Casala
Diego Jesús Jiménez
Enrique Gracia
Enrique Villagrasa
Fernando Beltrán
Francisca Aguirre
Jesús Hilario Tundidor
José Ramón Crespo
Juan Carlos Mestre
Julio Santiago
Manuel Rico
María Salgado
Moncho Otero
Pascual Izquierdo
Pedro A. González Moreno
Rafa Mora



Bio-bibliografía

Manuel López Azorín (Moratalla, Murcia, 1946) Reside desde 1982 en San Sebastián de los Reyes. Allí fundó el Colectivo Helicón de Poesía y Relato donde creó los cuadernos La música de la palabra. Dirigió y presentó Tertulias de Autor a través de Canal Norte T.V.(1992-2000) Puso en marcha y dirigió el Centro de Estudios de la Poesía en la Universidad Popular José Hierro(1996-2000); creó y dirigió la revista Poesía en la diana;
Y ha escrito los guiones de cortometrajes sobre Claudio Rodríguez, José Hierro, Rafael Morales y Rafael Montesinos. Colabora en revistas de ámbito nacional e internacional, está incluido en varias antologías y ha sido traducido al árabe y al inglés.
Obra poética publicada: Marasmo (1986) Vértigo, Premio Zenobia 1993. Amar es mi ejercicio, accésit del Premio Joaquín Benito de Lucas 1997. Versos para después de una película (1998) Un sueño hecho realidad, romance de la fundación de San Sebastián de los Reyes (1999) Libro del desconcierto Premio Rafael Morales 2000. Azul de los afectos (2001) Crónica de Babel Premio Almedina 2002. De la vida y otros ríos (2003) y La ceniza y la espuma (2008)

Su blog: http://manuellopezazorin.blogspot.com/


Poética

La poética está en lo que se escribe.
Yo me escribo a mí mismo para escribir a todos.



Poemas


La casa del olvido

El hecho de escribir no es que me salve
de hacerle frente al mal, y de asumirlo
como entrada a la casa del olvido,
la casa de la cual nada se sabe.

El hecho de escribir, es que me vale
para poner al sol, mientras escribo,
la sombra en la que voy, como vencido,
envuelto en un temor que nadie sabe.

El hecho de escribir: sacar las dudas,
ahuyentar esta sombra que me envuelve,
dejar en el papel el miedo escrito.

Sé que el hecho de hacerlo no me cura,
pero alivia esta lucha que mantiene
mi vida con la casa del olvido.

Del libro De la vida y otros ríos



El miedo

Jamás el miedo tuvo casa propia.
Habita los rincones y socava los muros
para que pase el frío de la duda.
Penetra en los armarios, donde se guarda el sueño y la
( esperanza,
Junto al latido de todo lo querido y de las ilusiones.
No tiene casa propia. Se adueña de cualquiera,
si la percibe frágil, para debilitarla.
Puede erigirse en amo de las habitaciones y del tiempo,
de la decoración y de los actos.

Jamás permite el miedo que crezca, en la estructura, la
(confianza,
ni que la madreselva adorne la fachada con su aroma.
Desconcha la pintura con las vacilaciones,
aniquila la fuerza con dudosos adverbios…
y cierra las ventanas y las puertas
a certezas seguras, a posibles mañanas luminosos.
Deja, el miedo, la casa en la penumbra.
Con una arquitectura apenas sostenida, vacilante,
totalmente insegura, inhabitable… y sola.
Jamás el miedo tuvo casa propia.
Un molesto inquilino ha sido siempre.

De Libro del desconcierto




El valor relativo

No presumo certezas ni contengo verdades absolutas y nunca me cuestiono el valor relativo de los versos
ni la luz que desgranen
o la sombra que viertan las palabras
sobre quienes las lean.

Yo trato de encontrarme y de buscaros,
de abrazarme a la música
con su perfecto ritmo en las palabras,
en todos los sentidos.
No pretendo una estética concreta
ni solo contenido para escribir palabras y palabras.

Edificar la casa, darle luz a las salas,
sentido a los jardines, serenidad a todas las ideas,
sosiego a la emoción.
Las sensaciones…
ponerlas en su sitio.

Hallar conocimiento y desde él,
comunicar, si puedo, cuanto sé de lo vivido en mí,
(De ese tiempo que es mío y que me abraza
Como a todos vosotros.)
de lo que adviertan todos mis sentidos
sobre lo más hermoso, sobre lo más horrible,
para dármelo y dároslo.

De manera sencilla,
decir en lo que cuente mucho más
con las claves precisas del misterio y la magia
de lo que es poesía.

Abrir la caja mágica
para que vuelen las palabras, libres,
por todos los caminos,
por todos los senderos de la vida y el sueño.

(Es cosa de entomólogos,
me dice el cazador de las libélulas,
el que atrapa la vida por las alas de sílabas
en un preciso vuelo de emociones y músicas,
es cosa de poetas.)

No presumo certezas ni contengo verdades absolutas y sé bien que no importa
el valor relativo de mis versos
ni la luz que desgranen
o la sombra que viertan mis palabras.

Yo me escribo a mí mismo para escribir a todos
y ando perdido siempre entre las hojas
del claroscuro bosque en que habitamos,
acechando crisálidas,
tratando de buscaros, de encontrarme,
en este tiempo y esta historia nuestros.

(Y cómo darle caza al lepidóptero
si es cosa de entomólogos, poetas…)

Del libro Versos para después de una película





LA SIEMBRA

Presentí la llegada de todas las tormentas
y seguí en la tarea de trabajar los días
porque el hombre es más hombre si se afana en los sueños
de hacerse mientras cuida los campos que le siembras.

(Es más fácil, después, que florezcan cosechas,
recoger algún fruto que alimente el latido,
crecer en el camino hecho con pasos limpios.)

Vi al tornado tragarse, con sus negros anillos, la esperanza,
yo seguí en la tarea de aprender caminando,
de corregir errores,
de arreglar los destrozos...

(Todo sueño persiste cuando existe el propósito.)

Vi la astucia de los vientos metálicos
cercenar todo aquello que impedía su paso.

Yo persistí en mi sueño,
resistí como pude, caminando,
buscando dónde arar para sembrarme.

De esta tierra de siembra surge, fértil,
cosecha que reparto para todos.

Y me siembro de nuevo.

Del libro La ceniza y la espuma

jueves, 9 de octubre de 2008

FRANCISCO JAVIER IRAZOKI












Menciona a:
Juan Carlos Mestre
Félix Francisco Casanova
Felipe Benítez Reyes
Álvaro Valverde
Vicente Gallego
Carlos Marzal
Juan Bonilla
Blanca Andreu
Fernando Aramburu
Justo Navarro
Jorge G. Aranguren
Juan Vicente Piqueras
Jesús Munárriz
Vicente Valero
Alber Vázquez
Juan Gracia Armendáriz
Karmelo C. Iribarren
Arturo Tendero
Antonio María Flórez
Jorge Riechmann
Elena Medel
Eduardo Moga




Bio-bibliografía

Francisco Javier Irazoki nació en Lesaka, Navarra, el 21 de octubre de 1954. Fue periodista musical en Madrid. Formó parte de CLOC, grupo de escritores surrealistas. Ha colaborado con el fotógrafo Antonio Arenal. Desde 1993 reside en París, donde ha cursado diversos estudios musicales: Armonía y Composición, Historia de la Música, etc. Ha publicado los libros Árgoma (1980); Cielos segados (su poesía completa hasta 1990, editada por la Universidad del País Vasco en 1992), que incluye los poemarios Árgoma (1976-1980), Desiertos para Hades (1982-1988) y La miniatura infinita (1989-1990); Notas del camino (con Antonio Arenal, 2002); Los hombres intermitentes (Hiperión, 2006).




Poética

Naciste mucho antes que yo, pero no envejeces.
Creo que saltaste de los labios de mis padres, y ya me transformaron tus insinuaciones de maleza. Me marean, pensé, los terrones y las puntas de arbustos que deja ver a su paso.
Luego, excitado, te busqué en todas mis edades. De niño divisaba tu cuerpo inaprensible en cuadernos de hojas cosidas, pero huías por las toperas que excavaste debajo de los renglones. Removí con un palo los orificios de las madrigueras, y sólo encontré el zumo incitante. Siempre fuiste más ágil que mi deseo.
Tuve que padecerte en la adolescencia, cuando tu malicia me instigaba desde lejos. Querías que escuchase los gemidos que te arrancaban tus mejores amantes: el lector ciego, otro que vino de los Andes y un traficante francés. Me vacié en cada sonido y escribí:

Para que yo te ame,
ponte el pecado.


Hasta que los dos caímos en una de las trampas tendidas por tu humedad, y con zarpazos te desgarré el vestido de verano. Mi lengua serpenteó en ese barranco negro.
La fuerza de la juventud no pudo unirnos. Harto de mi incapacidad, te llamé prostituta del vacío y cualquier insolencia. Al anochecer me sentaba en una calle desierta y tú pasaste con un balde lleno de peces.
Ahora que recuerdo aquellas pasiones, nos visitamos en paz y agito tus regalos. Me diste tres botellas, dos en la infancia, una en la edad adulta; todavía paladeo tus voces que no entiendo. A cambio renuevo las antiguas picardías y digo te probaré despacio, hazte un ovillo y entra en mi boca, vecina palabra.

(En Los hombres intermitentes, Madrid, Hiperión, 2006)




Poemas

AUTORRETRATO


Lo mejor de mi cara es la lechuza. Vive impasible, subida a unas zarzas blancas. A veces noto el roce de su plumaje amarillo en la frente, o de sus uñas negras que dan cuerda al tiempo en mis arrugas. Me desvela las noches en que caza demasiado, y las mujeres me consolaron al oír su graznido lúgubre cuando volaba. Si me pongo delante de un espejo, no puedo sostenerle la mirada.

(De Los hombres intermitentes, Madrid, Hiperión, 2006)


****


PALABRA DE ÁRBOL

No conocí al que murió en el vientre de mi madre. La abuela lo recogió, dijo que era grande como un guía y lo puso en el hoyo que el padre había cavado entre las raíces de mi higuera preferida.
Yo pasaba tardes enteras bajo el gris áspero de las hojas del árbol, esperando que naciesen los higos. Cogía al fin el fruto blando y tocaba su piel negra que después deshacía en tiras. Cada hilo era una puerta para adentrarme en mi hermano muerto y lo paladeaba al ritmo lento de un viajero antiguo. Luego rompía con los dientes las semillas menudas del interior. Ellas contenían palabras, voces que subieron por la savia de la higuera.
Los otros niños crecieron descubriendo aventuras. Para mí, crecer fue sentir el paso del tiempo al escuchar los mensajes que un muerto me enviaba desde sus frutos.
Alguien quiso una ceremonia devota en aquel lugar. De la cartera de mi ojo derecho saqué una lágrima inmóvil. Una lágrima petrificada que se transformó en blasfemia de fuego cuando la deposité en la escudilla situada a los pies de los ídolos.

(De Los hombres intermitentes, Madrid, Hiperión, 2006)


****


LECCIÓN DE PÁJAROS

Nevaba cinco o seis veces al año. Pero era de verdad, y los prados, las casas y los árboles amanecían cubiertos del color blanco que cegaba a los caballos. Éstos rompían con sus cascos la nieve, en busca de un poco de hierba sepultaba, o golpeaban con el hocico las ramas, y morían después de comer las hojas de los tejos. Los pájaros, hambrientos, les despedían con un réquiem muy delgado.
Veíamos el vuelo desorientado de los petirrojos y tordos, hasta que descubrían la abertura de la vivienda. Entraban en aquel túnel y caían a un desierto de oro: el suelo del desván cubierto de mazorcas de maíz.
Algunas aves llegaban sin energía para comer los granos sobre los que enseguida se desplomaban. Yo, niño pequeño, apretaba con fuerza sus bultos para fundir los hielos de la muerte, y descendía rápidamente a la habitación donde una cocina de leña caldeaba los cuerpos de mi familia. Colocaba los pájaros cerca del horno. Ardían unos troncos de manzanos y cerezos sobre los que esos pájaros cantaron el verano anterior. Los árboles cortados por el hacha de mi padre agradecían con el calor los cantos que aliviaron su vejez.
Esta fue la primera enseñanza. Vi pronto la sombra, aunque blanca, y el vuelo frágil que quería esquivarla.

(De Los hombres intermitentes, Madrid, Hiperión, 2006)

viernes, 3 de octubre de 2008

GSÚS BONILLA




























Mencionado por:
Francisco Cenamor
Andrés Ramón Pérez Blanco
Víctor Sierra
Javier Das
Ada Menéndez
Matías Escalera



Menciona a:
Fco.M. Ortega Palomares
Marcus Versus
José Naveiras
Isabel Gª Mellado
Víctor Sierra
Carlos Salem
Débora Vukusic
Raúl Ferruz
Escandar Algeet
Gloria Gil
Oscar Aguado
Javier Das
Andrés Ramón Pérez Blanco
Ester García Camps
Fco.Cenamor
Vicente Muñoz Álvarez
David González
Ana Pérez Cañamares
Matías Escalera



Bio-bibliografía

Jesús Bonilla Mansilla (Don Benito/BADAJOZ 1971)
Gsús Bonilla, ve la luz en 2006 en el Bukowski Club de Malasaña, Madrid; en 2007 se autopublica una retahíla de poemas a punto de caducar y lo llama “El Forro”, en ese mismo año co-funda La Asociación Cultural sin ánimo de lucro LA VIDA RIMA; en 2008 pasa a formar parte de “Es hora de embriagarse(con poesía)” revista poética, en este mismo año es antologado por Ed.Escalera en “Bukowski Club, jam session de poesía 06-08”; en 2009 co-funda la revista dedicada al cuento y el relato “Al otro lado del espejo”., también aparece en la antología “Versos para derribar muros. Poemas por Gaza” (Ed.Los Libros de Umsaloua). Desde 2006 hasta la fecha, ha participado en infinidad de revistas digitales e impresas, recitales poéticos y proyectos enfocados al arte visual, ilustración y poesía. En la actualidad, aparte del tiempo que dedica a las revistas, de poesía, en la que colabora, y la de relato que coordina, trabaja en sus próximos poemarios “MENÚ DEL DÍA…A DÍA” en proceso y “OVEJAS ESQUILADAS, QUE TEMBLABAN DE FRÍO”, este último ya concluido y que será publicado en 2010 por la Ed. Bartleby; este mismo año también aparecerá en la antología “El tejedor en: Madrid, L.U.P.I,2010” .
Administra la bitácora http://gsusbonilla.blogspot.com/ y –por si sirve de algo-tiene un documento donde dice que aprobó la Educación General Básica con la calificación de “suficiente”.




Poemas



OTROS TIEMPOS

hubo gentes que adoraron al centeno

y al trigo

y al dios Pan
que acababa de ser madre


hubo hijos
aferrados a las rueda de un molino
donde hubo gentes
que soñaban mondas de patatas noches de mucho frío

y soñaban carbón
y saliva

y llagas

llagas también

hubo hambres
que soñaron gentes
y misericordias soñando gentes

y hubo horrores
soñando hombres y mujeres tatuados con un numero

hubo mujeres
que rezaron cruces
y hubo señales que soñaron lutos

y lutos soñando brevedad

y sueños de tiempo
y gentes que soñaron otros tiempos.




Es sin duda, la historia más triste que me has contado.

al calor de la lumbre
alguna vez te oí hablar


de la ristra de ajos
de la luz del candil
del cesto de mimbre

y la noche en que guardasteis
el corazón en la alacena

y en la alacena guardasteis
las ganas de comerlo
pensando
que el hambre
era cosa de un sólo día

años difíciles
nubes y claros
y posibilidad de chubascos

....si el tiempo sigue así

para los caprichosos: pétalos de rosas

....para nosotros:
verde desasosiego y
hojas de esperanza.




MÉRIDA

(dedicado a Víctor Sierra, porque el tiene
una mierda de poema y yo otro)


Decía abuelo
que el Pero era mejor persona que miliciano
y que un día se lo llevaron por eso. Por bueno.
y que más tarde
le dio por ser Isabel la Católica
y que luego fue un príncipe de hielo.

y decía
que en el 48 todavía eran días de convulsiones
y que el Pero
perdió los incisivos
porque apretaba muy fuerte un vástago de goma
cuando una vez al día tres veces por semana
230 voltios iban en zigzag
de un extremo a otro de sus sienes

y decía que en el 75
los pasos del Pero eran incoherentes
y que todavía salivaba
y que caminaba despacito y desnortado
y que una píldora colorada marcaba el camino
aunque también decía que el rumbo era lo de menos

en el 82 decía abuelo
que el psiquiátrico era un sitio acogedor
con las piernas debajo
de una falda de mesa camilla
al calor del brasero. y decía que estaba triste
porque íbamos poco a visitarle
y que estaba solo y que el Pero
un día quedó dormido y no se ha vuelto a despertar
y que tenía muchas cosas que contarle.

domingo, 28 de septiembre de 2008

CESC FORTUNY I FABRÉ
















Mencionado por:
Marian Raméntol Serratosa
Andreu Navarra

Menciona a:
Eduardo Moga
Carlos Vitale
Sergio Gaspar
Marian Raméntol Serratosa
Andreu Navarra
Mónica Gonzalez Caldeiro
Irene Jové
Isabel Huete



Bio-biografía

Fui manifestado en Barcelona en 1971. He publicado Comiendo pelos como herejía poética (2008) y he participado en el poemario Domicilio de nadie (2008). Miembro del Fanzine de literatura “Cul de Sac”. Fundador y miembro de la redacción de la revista electrónica La Nausea. Fundador del grupo de arte experimental Artillería Pesada. Colaborador de la revista “El Tró”. Participo y colaboro en diversas publicaciones en la red, con críticas de cine, ensayos, relatos y poemas.




Poética

Asumo la poesía como un taller de experimentación, donde los seres con oficio, como decía Espriu, pueden invocar y provocar el mundo afectivo de los otros. Utilizo entonces la poesía para mostrar como siento el mundo, más que como lo veo o lo pienso. En este taller, me reencuentro y a menudo me aborrezco. La belleza para mi, nace al aceptar lo que siento, y como una iniciación, me conozco paso a paso.



Poemas


GOLONDRINAS KAMIKAZES (blog)
Manual del Asesino autodidacta 2008 Inédito

Las moscas
han encontrado la piedra filosofal
en la sala de suicidios
hirviendo cabezas
en la oscuridad de las iglesias.

Los niños se han vuelto
caníbales
y han prestado sus dientes
a la muerte.

Sólo quedamos nosotros
encontrándonos físicamente
con nuestro espíritu.

Tu enfermedad
me exhuma de mi retiro
como las cenizas flirtean
con el viento.

Las golondrinas
pliegan las alas
y buscan su estallido
contra el asfalto.

Cabezas decapitadas
sobre las nubes
arrastrando cestos de fantasmas
en un latido joven.

Repasa tus dientes
mi recalentada lengua
con ánimo exiguo
el vacío es un golpe.

El agua ramificada pierde su fuerza.







EUGENIA (blog)
Manual del Asesino autodidacta 2008 Inédito

Polvo de arena
se levanta en mi desierto,
oscureciendo
el horizonte de mi memoria.

Y me arranco los brazos
para haceros daño,
y me extirpo el sentido del humor
en un quirófano.

Una forma artística de odiar.

Las flores grises,
tu mundo dormido,
nuestras huellas borradas.

Un sonajero de muerte
que anuncia mis melodías,
los ecuadores violados
de mi existencia.

Hoy llueven abejas muertas,
quiebran sus minas de oro,
la primavera nos huye
en abril apostatado.

Las moscas se extinguen.

Pequeños féretros de foca
oscurecen la nieve,
entregadas,
dormidas.

Encuentro las preguntas
evocadoras,
como niñas pequeñas
que descubren su silencio.
Tú, cocodrilo sin alma
que llorando
masticas mi carne vencida,
hoy tras la noche he olido tu rostro,
ácido aroma de muerte, color unánime,
esencia sin pigmento.

Perro que huye escupiendo sus dientes,
la vida es sólo un obstáculo.

Me decepciona la muerte
como una fiesta sorpresa ...

... y busco una vela
para calentar el océano.

El río me deja siempre en la orilla.

Los caballos se hunden
en los pantanos,
sus gritos ahogan
nuestro vacío.


... y todavía me acuerdo de ti.







SOY UN PUÑETAZO EN EL VACÍO (blog)
Manual del Asesino autodidacta 2008 Inédito

Compartía piso con el otoño
me dejó un frío sin ventanas
y una sábana blanca para cubrirlo todo.

En el futuro ataúd de nuestra masa
los niños son los guardianes
de la alegría.

Somos autores
de horribles palomas
que han enfermado
en nuestras pesadillas.

Corazón de fantasma
sentimientos expatriados
el cuerpo es la mentira
del alma.

Las sombras reclaman
su enfermedad
su descanso, su tiempo.



En el santo sepulcro
de la primavera
la flores se cansan
y sobre el mármol
se ríen de las plañideras.

La luz jamás encendida
recorre su promesa,
los valles proyectados
de una tierra aún no nacida.

Ni los muertos son eternos.

He vendido
mi baraja de cartas
para comprar el pan
con el que alimentar
a mis cuervos.

lunes, 22 de septiembre de 2008

ANTONIO MARÍA FLÓREZ



















Mencionado por:
Álex Chico
Francisco Javier Irazoki
Annalisa Marí Pegrum

Menciona a:
Álvaro Mutis
Maruja Vieira
Juan Manuel Roca
Ramón Cote Baraibar
John Jairo Junieles
Flóbert Zapata
José Antonio Gabriel y Galán
Álvaro Valverde
Efi Cubero
Álex Chico
Basilio Sánchez
María Rosa Vicente Olivas
Paco Señor
María José Flores
Francisco Javier Irazoki
Murilo Mendes
Manoel de Barros
Horácio Costa
Nuno Júdice
Allen Ginsberg



Bio-bibliografía

ANTONIO MARÍA FLÓREZ RODRÍGUEZ. Escritor hispano-colombiano, nacido en la ciudad extremeña de Don Benito. Es médico cirujano especialista en Medicina Deportiva con estudios de doctorado en la U. Complutense. Vivió en Brasil y Colombia. Reside actualmente en Barcelona.
De vocación humanista y humanitario, se ha desempeñado como docente universitario y consultor ministerial. Columnista, corresponsal y gestor cultural de reconocida trayectoria. Experto en drogas.
Ha recibido numerosos galardones en cuento, novela y poesía, entre ellos el Premio Latinoamericano de Poesía "Fundación Givré" (1990) y el Premio de Cuento Festival Iberoamericano de la Cultura (1992). También ha sido Finalista del Premio "Felipe Trigo" de Novela (1996) y Beca a la Creación Literaria de la Junta de Extremadura en Novela (1997 y 2003) y en Poesía (2003). Así mismo, Premio Nacional de Poesía "Euclides Jaramillo Arango" (1999) y Premio Nacional de Poesía "Ciudad de Bogotá" (2003) con su libro Desplazados del paraíso, que acaba de ser reeditado en España por la Editora Regional de Extremadura.
Algunos de sus textos se han traducido al inglés, francés, portugués, danés, italiano y catalán y han aparecido publicados en antologías de cuento y poesía de Colombia, España y Brasil.

Antes del regreso” (1996), “El poeta en su estatura” (1997), “La ciudad” (2001), “El arte de torear” (2002), “Desplazados del paraíso (2003 y 2006), “Dalí. El arte de escandalizar” (2004), son sus libros más reconocidos.
Antonio María Flórez cultiva con solvencia diversos géneros: narrativa, crónica, ensayo y poesía, no obstante es aquí donde es más reconocido y tiene más títulos publicados. Su prosa versátil y ágil, tiene el encanto de la narrativa latinoamericana más reciente, tanto en lo temático como en lo idiomático (Natividad, La fragilidad del exilio), pero no está exenta de atrevidos ejercicios experimentales, de barroquismo medido, que acude con frecuencia a los intertextos y a las influencias de otros géneros y artes, como lo hace en sus reconocidos cuentos Desnudamiento y Epigolatría, marcados por una prosa tensa, conmovedora y perturbante. Sus crónicas y ensayos se cuecen en procesos de densa y seria investigación de campo y científica, y tienen la virtud de ser amenos y asequibles al lector común, como La Italia: Crónica de una masacre anunciada y El fulgor del Éxtasis. Su poesía de búsquedas, después de una larga etapa de experimentaciones y dubitaciones formales, se ha ido decantando temática y estilísticamente por asuntos como el tiempo, la muerte, el miedo, la soledad, la niñez, la injusticia, la ciudad, con una versificación libre, de tono lírico sostenido y ritmo variable, muy rica en imágenes y sonoridad (La ciudad, El arte de torear y Desplazados del paraíso). Reconocidos son sus poemas visuales, poemas objeto y pañuelos poéticos, de los que ha hecho exposiciones en España, Colombia y Brasil.
Son reconocibles sus lecturas e influencias de la poesía española, especialmente la Generación del 27 y en la poesía de su tierra natal, con la que tiene un diálogo constante. Gran admirador de la poesía en lengua portuguesa, los surrealistas franceses y la Beat Generation americana, nunca ha perdido contacto con la tradición más emblemática de la poesía latinoamericana (Paz, Aridjis, Borges, Mutis, Huidobro).


http://www.escritoresdeextremadura.com/escritoresdeextremadura/maiores/modulo/articulo/control.php?metodo=ver&Id=173




Poética

¿Por qué hacer poesía? Porque a veces navego alucinado entre el sueño y la realidad y necesito hacer evidente el limbo de mis naufragios.

¿Para qué hacer poesía? Para poner en contacto los diversos mundos que creo y habito. Para hacer música y fabricar imágenes que indaguen en el ser y registren la perplejidad del mismo ante el misterio de la vida.

El poema debe expresar las pulsiones del ser al ritmo de su respiración y de las imágenes que invoca, evoca y provoca.

“El pasado me servía de alimento”. Poesía. Teoría general del sentimiento. Nuno Júdice.

“Hay que inventar una nueva soledad para el deseo”. Programa para una poesía. Álvaro Mutis.

“Escucha Escucha Escucha”. 204. Los elementos del desastre. Álvaro Mutis.

“Que te acoja la muerte con todos tus sueños intactos”. Amén. Los trabajos perdidos. Álvaro Mutis.


Poemas


PARAÍSO

Un día de estos
cuando el tiempo no pase sobre el tiempo
Un año de estos
cuando el tiempo no sea tiempo
Un siglo de estos
cuando la nieve
no sea invierno
ni el amor
la primavera
entonces podré decir
que el Paraíso
fue una hermosa ilusión
en la mente de Dios.

(Desplazados del paraíso)


***



Poema 9


Y llevan
en sus alforjas
algunas pocas pertenencias;
habitan en el día oscuros rincones
de caballerizas y galpones malolientes
y en las noches recorren sudorosos
caminos marginales de niebla
entre susurros y plegarias.
Al alba, siempre al alba, buscan riachuelos,
pequeñas fuentes de agua, donde sacian su sed
y se lavan la angustia de sus pieles rotas. A veces los peces tocan
sus cuerpos desnudos y se anegan de amor e inciertas promesas.
Se aman, se seguirán amando, buscando el mar o las ciudades,
así el miedo los obligue a seguir andando
con las alforjas ya vacías pero los sueños intactos.

(Desplazados del paraíso)


***


Poema 14


Alguien tendrá que detener esto.
Alguien, no sé quién,
debería abrir alguna puerta de su morada,
—su corazón incluso—
y generoso decir, a pesar de sus heridas:
—Entra, esta es mi casa,
bebe de mi agua
y reposa para siempre de la huida.

(Desplazados del paraíso)


***

DESNUDO

Nada es tan claro
como tu piel desnuda.
Y
te
toco.
Y
te
huelo.
Y
eres
una flor que huye
apagando
los espejos:
como el viento.

(La ciudad)


***


BUSCO

Busco a la salida de los días,
la noche,
y en ella a tus ojos
de relámpago.
Te busco a ti
en el fondo de mi copa,
y a nosotros,
pensamiento sin nombre,
al filo del alba.

(Antes del regreso)