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Bio-bibligrafía
Nace en Madrid en 1973. Parte de su infancia y adolescencia se desarrolló en Asturias, tierra a la que siempre vuelve. Licenciada en Bellas Artes, por la U.C.M. (1996). Es profesora de Dibujo en un Instituto Público del centro de Madrid. Artes Plásticas y Poesía forman parte de su labor creativa.
Han publicado poemas suyos en revistas como Rey Lagarto, Prima Litera y la Revista Digital de Poesía Hartz, y en medios locales de Asturias y Madrid. También en las antologías Entonces, Ahora Ed. Ayuntamiento de Rivas Vacíamadrid (2003), Orillas de Ávila (2004), e Hilanderas, Ed. Amargord (2006). En 2003, el libro de poemas En favor del Aire, Colección El Árbol Espiral, LF ediciones. Actualmente prepara dos libros de poemas.
http://esthermuntanyola.blogspot.com/
Algunas razones por las que escribo
Debí de ser un poco “petarda” de pequeña, porque mi primer poema lo escribí a los seis años y estaba tan contenta. Me dedicaba a leer, trepar a los árboles, buscar fósiles junto al río, y dibujar. Todo eso en Asturias, claro.
Escribo porque necesito escribir, porque miro, porque escucho, porque puedo tocar el mundo. Escribo porque el lenguaje es magia, belleza, sonido…, a veces dolor. Porque las palabras se han hecho en cuerpos que existieron antes de nosotros y retienen su vida, porque las palabras nos habitan, porque pueden destruirnos y darnos de beber. Escribo porque puedo sostener espacios en el aire para ti, para que sean tuyos. También para que tú los sostengas, para que tú les des vida.
Poemas
AIRE.
Entreacto en la tormenta;
dos gatos gimen salvajes
y cae más noche por el cielo turbio.
Agosto, cansado
se va deshaciendo por Europa.
Mi casa
parece volarse con el viento
toda llena de aire, aturdida,
y yo en medio,
como si pudiese sujetarla
entre las estrellas que hoy no se ven
y el vacío.
Se acalla la ciudad
y habla el aire paseando tejados.
En mi alma también habla el aire
y me lleva a saltos
por las ramas de la noche,
deshabitada.
(Del libro En favor del Aire. Colección El Árbol Espiral. LF ediciones, 2003)
***
El invierno se escribe otra vez,
blanco
sobre el asfalto
en la ciudad que dormita.
El frío
es una veladura pálida
hacia el naranja contaminado
que no deja llevar más allá la mirada.
Conduzco
con el sol que nace a mi izquierda,
me hiere los ojos pero es hermoso.
Todos los pájaros duermen
sin árboles
este camino.
Son puntos como notas en un pentagrama
entre la tierra y el cielo. Inmóviles ahora.
Y yo avanzo sobre el sueño, sobre otra mañana.
Me faltan manos para hacer.
Me faltan horas cada día,
en esta brevedad que habito, a la que nunca vuelvo.
(Poema perteneciente a un libro en preparación)
***
Algún día veremos el Ganges
Algún día veremos el Ganges.
Ahora cae una lluvia fina, callada,
zapatos mojados, no hay viento.
Estaremos en la ciudad de luz, sobre los ghats.
A veces miramos a través de la ventana.
Sigue la lluvia, los periódicos mojados.
Conocemos el lugar exacto del horizonte.
Las fotos hablan de templos, sueños deshabitados.
Tu boca es un camino que me lleva.
El agua del Ganges: turbia de tiempo, sueño de infinitud.
El día se extiende.
Los ojos aprenden a hablar antes, a caminar antes.
Tus ojos abrazan lentamente, fluyen como un río, nos llevan, me deshacen,
y hacemos nuevo el mundo
constelándolo con la mirada, templándolo con las manos,
imáginándolo a fuerza de amor.
(Poema inédito perteneciente a un libro en preparación)





