sábado, 7 de julio de 2007

ELENA FELÍU ARQUIOLA




















Mencionada por:
Juan Frau

Menciona a:
Juan Frau
Gracia Morales
Eugenio Maqueda
Juan Carlos Abril
Martín Rodríguez-Gaona
Chantal Maillard
Julia Piera




Bio-bibliografía

Elena Felíu Arquiola (Valencia, 1974) ha vivido en Madrid y Sevilla. Actualmente es profesora en el Departamento de Filología Española de la Universidad de Jaén. Ha publicado Las palabras y los días (Diputación Provincial de Soria, 2004), poemario por el que obtuvo el XIX Premio Gerardo Diego de poesía para autores noveles, y Secreta arquitectura (Diputación Provincial de Soria, 2006), libro de poemas ganador del XXIV Premio Leonor de poesía. Es coeditora de Adarve. Revista de crítica y creación poética (http://www.adarve.org/).



Poética

[…] Desconozco la finalidad precisa de mi actividad como poeta. Sé que la escritura me resulta imprescindible para tratar de comprender y de comprenderme. El poema para mí no es tanto el resultado de una reflexión como la materialización del proceso de reflexión en sí, proceso más explícito en mis primeros textos, más intuitivo y fragmentario en los últimos. También sé que escribir poemas produce en mí una mezcla de vibración estética, intelectual y puramente emocional. Así pues, poesía como conocimiento, y poesía como comunicación, si esa vibración se propaga.

[En Alarcón Sierra, Rafael (ed.), Cima de olvido. Cinco poetas jóvenes de Jaén, Huelva, Diputación Provincial de Huelva, 2006, pp. 57-58].



Poemas


Las islas

Cada nueva llegada trae consigo,
invariablemente,
una soledad más
que, ignorante del resto,
construye una espiral sobre sí misma
y en sus pliegues se esconde.
Así, cada llegada va poblando
la ciudad de figuras infinitas,
aisladas en sus líneas circulares,
nunca tangentes ni jamás concéntricas.

(De Las palabras y los días, Diputación Provincial de Soria, 2004).





La soledad del lago

No le faltan al lago
visitantes narcisos que se acercan
a contemplar su imagen sobre el agua.

Sin embargo,
nadie se asoma al pozo
en busca de un reflejo:
quien se inclina sobre el pretil de piedra
quiere saber qué oculta en sus entrañas.




Hemisferio austral

Desconocemos las constelaciones.

Perplejos, contemplamos
esta noche de pronto indescifrable,
misteriosa y hermética,
sin astros conocidos,
sin Estrella Polar que indique el norte.

Confusos, nos dejamos
llevar por la marea y las corrientes
con la mirada fija en las alturas,
para aprender las sendas
trazadas en el cielo
de esta mitad del mundo.

Buscando nuevas tierras,
hemos hallado un nuevo firmamento.

(De Secreta arquitectura, Diputación Provincial de Soria, 2006).

viernes, 6 de julio de 2007

GARIKOITZ GÓMEZ ALFARO

























Mencionado por:
Arturo Méndez Cons
Agustín Linuesa
Salvador Reyes de Cózar
Sergio Castillo Pelegrín
Lucía Boscà

Menciona a:
José Ruiz Andrés
Safrika
A(n)gus
Álvaro Yebra
Arturo Méndez Cons
Salvador Reyes de Cózar
David González
Pedro Montealegre
Daniel Martín Moreno
Haizea Nájera Muñoz
Sergio Castillo Pelegrín
Antonio Orihuela
Enrique Falcón
Eduardo Almiñana de Cózar
Manuel Astur
Luna Miguel





Bio-Bibliografia

Garikoitz Gómez Alfaro, o mejor "Gari". Nacido el 1988 en Madrid por puro formalismo -los de Bilbao nacemos donde nos sale de los cojones, ya saben- pero he gastado media vida danzando por el levante. Actualmente me dejo ver por Valencia, donde estudio Historia.
Tengo más proyectos que pelos en la cabeza, pero nada serio publicado todavía. Comparto versos y cervezas con los señores de los calambres (http://calambresexquisitos.blogspot.com/) , donde cuelgo algo mio alguna vez.Además, co-dirijo el blog literario http://cucarachasenbeijing.blogspot.com/ .



Poética

La comunicación es escribir algo lo suficientemente bueno como para que alguien te invite a una cerveza. Trabajo en ello.



Poemas


Agonizando Abril


Tejados improvisados para pieles destempladas
Furia, pausa, furia, silencio.
Senderos abstractos hacia imágenes lejanas igual de abstractas.
Más arriba, dices.

Alocada la marisma, inquietos los ánimos
Coses, descoses, coses, descoses
Y son esferas marrones las que guían tu aliento afrutado
Las calles, ah, las calles.

Acusas al caribe, a mis escritos náufragos
Esta noche, sí, esta noche: palabras.
Así estarás colocando cepos
Al amanecer recogerás tus presas con una sonrisa.

El hombre que nunca estuvo allí,
Asegura que,
Tú tampoco pensabas en nada.



Ausencias diarias

Tras las pisadas de aquellos que dormitan entre jirones de cartón
Hay historias invisibles y anónimas de quienes nunca fueron siquiera, una esquela en el periódico.
Aquellos que se hundieron en el barro tan silenciosamente como un suspiro a oscuras,
Desafían los sombreros de copa, aún estando ciegos y mudos.
Comen entrañas de nada, beben frío.
Se perforan los músculos y engañan al tiempo.

Ellos, en silencio, bajo el puente, lo saben.

Sus cadáveres en descomposición servirán, quizá, para alimentar las flores que adornarán el pelo de las hijas de otros.




Ahora que sé para que sirve el sol

Es de día
y la luz de la ventana
te permite

asentir con seguridad,
que no era una mancha
en la pared,
sino una puta cucaracha
quieta.

jueves, 5 de julio de 2007

FELIPE SÉRVULO























Mencionado por:
Marga Clark
Pepa Cantarero
Hilario Barrero
Micaela Serrano Quesada
Francisco Domene

Menciona a:
Pilar Quirosa – Cheyrouze
Francisco Domene
Ginés Reche
José Florencio Martínez
Cristóbal Benítez
José Costero
Alejandro Duque Amusco
Daniel Aldaya
Enrique Badosa
Hilario Barrero
José Luis García Herrera
Guillem Vallejo
Josep Antón Soldevila
Marga Clark
Antonio García Lorente
Pepa Cantarero
Mónica López Bordón
Micaela Serrano Quesada



Bio-bibliografía

FELIPE SÉRVULO (Jaén), es licenciado en Historia por la Universidad de Barcelona. Tiene publicados los libros de poesía: Hasta el límite de las violetas. Editorial La Mano en el Cajón. Barcelona, 1995. Las noches del sur. Colección Poetas. Jaén, 1996. Casi la misma luz. Tágilis Ediciones. Almería, 1999. Cartografía de la materia. Diputación Provincial de Jaén, 2005. Actualmente coordina el colectivo de poetas de Barcelona El Laberinto de Ariadna. Mantiene en la blogosfera las bitácoras: http://asimelocontaron.blogspot.com/ (Historia e historias) http://inventariodesilencios.blogspot.com/ (Poesía)
http://www.lacoctelera.com/felipe-servulo (Narrativa)





Poética

Padezco la presión de las palabras y me interrogo qué puedo hacer con ellas. No encuentro la respuesta.
Intento ignorarlas, pero las palabras, tenaces e inoportunas, quieren que las muestren.
Busco un lugar y las acomodo como puedo:
- Aquí un poema, aquí un amigo.
Me miro y entonces comprendo que estoy vivo.






Poemas



DE UNA CARTA A FANNY

Hay ojos que observan
el discurrir de la vida
como una noche de sábado
y otoño. Arrastran
sueños viejos tras pasos
en bares de moda y tristes
miran el esplendor de unos labios,
la simetría de los pechos un instante
y las aceradas piernas
en tejanos muy ceñidos.

Le recuerdan alguna cita,
las casas y el cielo puro
de una ciudad antigua
e ideal. La plazoleta
que miraba a los balcones,
los visillos y calles
de nombre propio
y tiempo irreducible.

Las huidas en tranvía
hacia el mar discreto y solitario
hasta las dunas de la playa.

Arena tibia, alguna caracola
ya sin susurro, algún trozo
de naufragio y un sinfín
de inútiles objetos herrumbrosos.

Luego el silencio.

Ahora el otoño
es páramo y se espesa.

Los primeros fríos
han dejado el parque ausente
de niños y caricias,
periódicos olvidados
que el viento arremolina
con zumbidos tristes.

Hace tiempo que los tranvías
van a ninguna parte...

Es tarde.

Viejas huellas derrochan
un tiempo ausente,
luz menguada,
latidos y pequeños universos nuestros
que se marchan deprisa,
muy deprisa...

Será, Fanny,
porque siempre muere
lo que más amamos.

De “Casi la misma luz” (1999)




MÁS LEJOS DE TI, REINA EL DESIERTO

Cuando llegues, sí;
cataremos la malvasía
que inútilmente envejece
y aspiraremos el humo
de alguna hierba.

Cuando llegues, sí;
desbordará el calor
por nuestra piel,
y, quemar las naves,
será nuestra revolución.

Y si a las vísperas, tú,
te sientas a la mesa
y hacemos fuego,
será mi boca
la liebre al mediodía,
la jara pegajosa
en la cintura
y al norte, pasando
la serreta de tu pecho,
la fiesta en el portal
de tus labios.

Más lejos de ti,
reina el desierto.

De: “Cartografía de la materia” (2005)





LA ÚLTIMA CALLE

Todo se hace nuevo en el silencio.

Lo sé: la historia que aguardo, la lluvia imprevisible,
o el saberme, sin remedio, arcángel maldito.

Y en cada esquina trasiego al no verte
y velo los balcones en desamparo.

Como cuando la vieja ciudad se hace sólo una calle,
que no cabe en el pecho. La última calle.

Y tras ella, los campos de ceniza,
sin álamos dónde grabar un nombre.

Porque si fueras algo más que una fiebre,
podría amarte en la quietud de la noche.

Como amo la honesta luz, que invade esta casa,
que no es la tuya, lo sé:
pero vienes como marzo, a todos los rincones.
Y te diluvias en ramas, volteas el tiempo
y haces que todo vuelva a ese instante,
en que sonríes madrugadora.

Nada sin ti.

Ni siquiera la inmensa sencillez de este misterio
que me profana; tensa las venas,
que deja la vida inflamada entre los músculos.

Que gira el planeta y hace que piense,
que ya no existe la ciudad que nos amó.

Entonces, ya no sé si alguna vez te tuve cerca;
porque, quizás, el tiempo es sólo una medida
que nos hemos dado algunos hombres.
Y los días, sus huellas.

Ellos, tan sólo, señalan el camino y te inventan.

De: “Diálogos del ensueño y la noche” (Inédito)

miércoles, 4 de julio de 2007

ISABEL RODRÍGUEZ
























Mencionada por:
Antonio Crespo Massieu
Rafael Calero
Mario Cuenca Sandoval
Luis Oroz
Ivonne Sánchez Barea

Menciona a:
Francisco Brines
Enrique Gracia Trinidad
María Rosal
Juana Castro
Mario Cuenca Sandoval
Francisco Caro
Jerónimo Muñoz Palma
Soledad Sorribes
Damingo F. Faílde
Ana Rosetti
Antonio Crespo Massieu
Alejandro López Andrada
Juan Carlos Rodríguez-Búrdalo
Pablo García Casado
Valentín Martín
Rafael Calero





Bio-bibliografía

Nací y viví mi infancia y mi adolescencia en el devastado Madrid de la posguerra, en su frío y su grisor. Me he dedicado profesionalmente a la enseñanza en Secundaria y he impartido clases en Madrid, Barcelona, Córdoba, Durango (Vizcaya) y Priego de Córdoba, donde resido hace veinticinco años. He escrito catorce libros de poemas, una novela, una novela corta, una serie de relatos. Acabo de terminar mi último poemario y trabajo en una nueva novela.





Poética

Creo que todos tenemos una poética, pero muchas veces nos es difícil definirla en unas breves palabras. A mí me lo es, sin duda. Si tengo que resumir brevemente mi poética, creo que lo mejor será recurrir a Antonio Machado: para mí la poesía es, ante todo, decir “unas pocas palabras verdaderas”. Puede que el poeta sea un fingidor (lo es en el sentido de que, como expresa José Alcalá-Zamora, “No es confesión la poesía: / Mis versos dicen de mí, / pero no son biografía”), pero yo creo con Lorca que “el poeta dice la verdad”. Una verdad que no tiene por qué ser biográfica, pero que es profunda y real, y de ahí, de esa verdad honda, irrenunciable, nace la poesía. Al menos, la mía. Volviendo a Machado: “Se canta lo que se pierde”, tal vez tenga un tono elegíaco, pero no siempre. También hay en ella una profunda vitalidad. Y formalmente, creo que el sentido del ritmo es lo más notable. Eso me parece, a saber si disparato…





Poemas


V E R A N O

Qué fulgor derramado esta luna de cera,
qué imparable este río
de mis venas abiertas
vertiéndose incesante en tu mar sin orillas.

Qué raudal de agonía
desatinada y plena
de mi boca a tu boca,
de tu mar a mi arena.

Qué deslumbrante herida,
qué llama inapagada,
qué dulce y ardua furia de cuerpos anudados,
qué tierna la derrota después de la batalla...




II


Tan alta era, tan alta,
la torre de tu cuerpo.

Y tan honda, tan honda,
mi raíz de misterio.

Yo no acerté a escalarla.
Tú no bajaste al centro
profundo del deseo.

(Primavera lloraba
soledad a lo lejos).

Se levantó la noche
desde un mar de silencio.

(De “Ardiendo en el Ocaso”)





PRIMAVERA MORTAL


Me duelen los cabellos
y las ansias...

R. Alberti


Me deslumbra el fulgor de esta mañana
atónita y redonda, su sol alto,
ese hachazo de luz
hendiéndome la carne desde arriba,
esta carne de sombra,
de silencio y de flores agostadas.

Me hace daño este azul
de quieta aguamarina suspendida,
este aire incierto y denso y sus aromas
de magnolia lejana,
su toque levemente corrompido
sobre mi carne ajena,
sobre mi piel inerme.

Me sobresaltan las tempranas voces
de primavera en todas las esquinas
de este día que surge,
oro y rosa y azul,
su algarabía
de pájaros cantores en la fronda,
el tañido del aire entre las ramas,
las voces del amor
asaltando en tropel esta paz muerta
de soledad y asombro.

(De “Los Rosales Oscuros”)





PENÉLOPE

No creáis en mi historia.

Los hombres la forjaron
para que el sacro fuego de inventados hogares
no se apagara nunca en femeniles lámparas.

No creáis en mi historia.
Ni yo esperaba a Ulises
-tantas Troyas y mares y distancias y olvidos...-
ni mi urdimbre de tela
desurdida en la noche
se trenzaba en su nombre.

Mi tela era mi escudo,
no del honor de Ulises,
no de la insomne espera
del ya más extranjero
que los osados príncipes que acechaban mi tálamo.

Y si el arco de Ulises
esperaba su brazo,
es porque yo al arquero
sólo desdén profeso,
y nada me interesan sus símbolos de fuerza:
sus espadas, sus arcos,
sus cascos tremolantes
y las espesas sangres
de su inútil combate.

No creáis en mi historia.

Cuando volvió el ausente
me encontró defendiendo con mi ingeniosa urdimbre
mi derecho inviolable al tálamo vacío,
a la paz de mis noches,
al buscado silencio:

La soledad es un lujo que los dioses envidian.

( De “Tiempo de Lilas”)




PURA VIDA

Como una aparición, como un milagro
inesperado y súbito,
aquel caballo dominando el prado.

Blanco, impaciente y libre,
nerviosamente caracoleando
o repentinamente quieto,
inmóvil,
como un ídolo antiguo y muy lejano.

Todo puro presente, pura vida,
sin apenas ayer, sin horizontes
más allá de los montes recortados,
el limpio azul, el sol y los olivos
y la profunda soledad del campo.
Sin la aguda nostalgia de lo ido,
sin la punzante duda del mañana,
sin la pugna constante
entre lo que pasó y lo no llegado.
Libre de la esperanza y el recelo:
allí, tan sólo estando.

Su imagen acompaña mis desvelos.

Aquel caballo blanco en aquel prado...

(De “Oleajes”)

martes, 3 de julio de 2007

VICENTE GUTIÉRREZ



Mencionado por:

Menciona a:
Pier Paolo Pasolini
René Char
André Breton
Gherasim Luca
Mario Cesariny
Alejandra Pizarnik
Gonzalo Rojas
Juan Eduardo Cirlot







Bio-bibliografía

VICENTE GUTIERREZ (Santander, 1977) Licenciado en Ciencias Matemáticas. Miembro del GrupoSurrealista de Madrid. Lleva varios años dedicado a lapoesía visual, al poema objeto y al poema acción. Hapublicado algunos libros de poemas como Mimo Muerto(Madrid, Devenir, 2001).
A partir del 26 de Noviembre de 2006 comienza arealizar enterramientos sistemáticos de poemas enlugares emblemáticos.
Algún vídeo puede encontrarseen:


blogs




Poética

Yo lo vivo.






SONÁMBULA DESTRUYE LAS PRENDAS DE VESTIR PROBABLES

A Alejandra Pizarnik

No escribas más,
no escribas una música que te busque a ti,
no escribas para ella; en vez de eso, asústala para asustar
a la niña que no fuiste y que vendrá y no vendrá
para beber en ti, y ser amiga de sombras tan antiguas.

Asústala con tus ojos inadjetivables,
con los años que pasan
sosteniendo una red que presente la alucinación adentro
o dos pesados ovillos de bramante

o con un ataúd
lleno de vitriolos.

Porque su hogar no existía más allá de los patios del colegio
y ella no supo nunca nada de ataúdes.

Despiértala y dile que es un juego
–el de asustar– que comenzó hace ya tiempo,
un juego que sólo existía fuera del poema;
un juego que sé yo que ha de ser pero que no sé qué ha de ser.

No escribas más,
ni trates de acariciar con versos, disimuladamente,
sus almas de terciopelo desvanecido;
no hay una celda que cante en las palabras
o que te nutra más que los seres que te abrazan,
no hay ningún poema en el mundo que descubra su lugar al rayo.

En vez de eso,
entra en su fino pelo y despierta sus llamas tan amables,
y muéstrala su cadáver, dormido, entretejido en lo dormido,
en el fondo dorado de esos pozos cosidos; allí donde sus prendas de vestir
allí donde su esqueleto de tiza, apenas filtrado, apenas diciéndose, acechando, allí donde su invisible donde su inocencia donde su vestido de cobre de colores tan alegres donde sus animales-espejos huían de ella para siempre.

Porque, recuérdaselo, los espejos se alejaban de ella cantando
y había sobre su cama un cortejo de máscaras finísimas
un umbral delicioso en el último rayo de sol, de un sol muy dado vuelta.

Y había para ella otras edades; cada día, cada hora.

Y había para ella un manantial de espejos con suicidios y una mano para redesplegarlos en el mar en la parte opuesta de la noche.

Y ese es un lugar donde has de comprender la ofrenda azul del alba
las pequeñas vísceras del viento
que sólo existían enredadas en la melena de la niña que no fuiste.

No escribas más porque sus ojos, sus afiladas ruinas, sus pequeñas chozas
duermen en paz muestran el sol pulsan aprietan sacuden los avisperos.

Despiértala sin palabras y olvida
que dormimos al borde del mismo acantilado, junto a ella.

Y que sus manos intentan cantar en ti, en el límite de ti, movidas por el viento de la escritura.

Porque sus manos eran un viento escondido en la escritura
que lavaba el infierno con su proporción de nieve capturada, con sus aromas de lluvia y seconal.

Y si intento escribir me empezarían a doler los pájaros en el acero de los cuchillos más hermosos
y si pienso cuánto de lo invisible se ha avecinado en la escritura
me empezarían a doler los llamamientos de las mujeres muertas, los pájaros de las mujeres muertas, los clérigos abandonados agradablemente en las mujeres muertas

me acordaría de su pijama ensangrentado.


lunes, 2 de julio de 2007

MARINA OROZA

















Mencionada por:
Marga Clark
Nuria Ruiz de Viñaspre

Menciona a:
José Mª Parreño
Enric Cassases
Javier Lostalé
Olvido García Valdes
Pilar Gonzalez España
Gabriela Baquero
Juan Carlos Mestre
Noni Benegas
Mario Merlino
Mariano Peyrou




Bio-bibliografía:

Marina Oroza ha publicado los poemarios “Pulso de Vientos”, (Ketres editora, 1997) y “Así quiero morir un día” (Huerga y Fierro, 2005.) y ha sido incluída en numerosas antologías como “Poetas en Blanco y Negro” (Ed.Abada),”La Voz y la Escritura, 2006” (Ed. Sial) y “Hilanderas II”(Ed Amargord). Ha colaborado con grupos de acción poética, con artistas visuales y músicos, desarrollando un trabajo de investigación como poeta oral con sus textos.
http://www.marinaoroza.com/


“Soy una perdida con suerte y me gusta hablar en última persona”





Poemas


De “Pulso de vientos” (Ketres Editora, 1997)

NADA DE Mí

Me vi,
me vi por la espalda
hasta que no quedó nada de mí.
Me vi por ahí, despacio,
en la nada de mi.
Me vi por la espalda
y estuve a punto de atraparme,
me vi, me vi
como si fuera otra yo misma,
una adivinanza de lo que fui,
ni tan siquiera esa nada de mí.





LA PIEL

El misterio de los que no se atreven
a saberse todos mezclados siempre.
El dinero que tengo
piensan anclados,
el dinero y las cosas
que regateo al tiempo
el dinero que tengo
insisten clavados.
Y todos los que lentos van cansados
calados de paciencia, ay…
La vida es mucho más que cualquier cosa,
tu enseñas una parte que yo escondo,
y si me dejas vagar exótica
por tus acentos, de pronto descubro
una antepasada que soy de mi.
Mira cómo se me han reconciliado
en sueños las cosas que empujan dentro
y mira cómo se te despereza
el misterio de los que no se atreven
a volverse por el mestizaje
de la piel de los espejos y beberse
el agua azul de los ojos en bocas entreabiertos. El misterio de los que no se atreven
a saberse todos mezclados siempre.
El dinero que tengo
piensan anclados,
el dinero que tengo
insisten clavados.








De “Así quiero morir un día” (Huerga y Fierro 2005)





MI PASADO EN UNA CAJA DE CARTÓN

Mi pasado en una caja de cartón,
el destino es origen
el presente confusión
y el futuro no existe:
la mitad de la vida para abrir la caja,
la otra mitad para cerrarla.








AUNQUE ME FUERA LA VIDA

Abrazaría tu llanto
aunque me fuera la vida,
huracán de cristales
el valle de tu alma.
Olvidaría el hielo
de tantos proyectos
y esa maldita lluvia
de centésimas de segundo.

Desvelaría cifras borradas
bajo la máscara de tus sueños.
Andaría por los atajos
que van de mi niñez a la tuya.
Esperaría con los ojos en el barro,
de la huella del tiempo
que corre desde aquella tarde en rojo,
a qué designio de la noche entregarme.
Como si fuera parte de una copla
virtualmente antigua.

Te esperaría a un metro del suelo,
a cien minutos de tu gravedad.
Guardaría las fuerzas
para evitarte la pena de mi muerte.



TE VAS PARA NO VOLVER

Vivo en un animal que merodea
los confines del mundo,
al otro lado del cable
abandonada de mi,
encuentro burbujas de silencio
que explotan y no llegan
a formar ninguna palabra.
Me seco el pelo con el viento
que dejan los adioses de tu adiós,
te vas de una vez por todas,
te vas, te vas.
Y callo sólo lo que dices
y digo sólo lo que callas,
escucho un zumbido de planetas,
abrazo el mundo, hilos de saliva,
gotas de temblor.
Te vas, te vas, te vas,
con un antifaz de violetas
con una risa sordomuda,
mientras tu espalda se despide
y siembra la calle de adioses,
te vas y estoy aquí,
dibujo una espiral
con las cenizas del pasado
para después lamer el barro
que huele a piel a fiebre
y en el regazo amarillo
dormir con los ojos abiertos
soltando toda la savia de los sueños.
Estoy cansada.
Y que mas da
si es para no volver
no hay nada que esperar
y que mas da si ya no estás,
el animal crece y el mundo se marchita,
la danza de planetas se acelera
en reverberaciones instantáneas.
Y ya no estas, dejo mi cuerpo desierto,
vivo en un animal sin bosque,
gotas de fiebre salpican la sombra
de una esperanza perdida
en el firmamento de aquella fe,
imparable anhelo de antes de ti
y que lograste borrar con algodón negro .

domingo, 1 de julio de 2007

MILENA RODRÍGUEZ GUTIÉRREZ




















Mencionada por:
Aurora Luque
Nieves Chillón

José Carlos Rosales

Menciona a:
Ana Blandiana
Ana Becciú
Reina María Rodríguez
Antonio José Ponte
José Carlos Rosales
Justo Navarro
Aurora Luque
Juana Castro
Cristina Peri Rossi
Antonio Cabrera
Ángeles Mora
Rafael Juárez
Jennifer Clement
Julio Espinosa
Nieves Chillón



Bio-bibliografía

Milena Rodríguez Gutiérrez (La Habana, 1971) es autora de los poemarios El otro lado (Renacimiento, Sevilla, 2006), Alicia en el País de Lo Ya Visto (colección Maillot Amarillo, Diputación de Granada, 2001) y El pan nuestro de cada día (Universidad de Granada, 1998). Ha publicado también el ensayo Lo que en verso he sentido (2007), sobre la poesía de Alfonsina Storni. Desde 1997 reside en Granada, España.




Arte poética

Escribir es un modo
de mantener silencio,
silencio de los ojos y la boca,
de timidez, o miedo.

Escribir, quién lo duda,
puede ser la manera
de seguir sin ser algo:
allá abajo, pequeños,
perdidos en el fondo del papel.




Poemas


EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA

Las mujeres se sientan detrás de sus sueños a esperar por los hombres
y los hombres no vienen.

Las mujeres les quitan la cáscara,
les echan sal y azúcar,
los ponen al fuego,
les dan vuelta y vuelta.

Y los hombres no vienen.

Y se pasan, se pasan...

Y los sacan del horno.
Y se van hasta el patio.
Y se los comen.
Solas.

(De El pan nuestro de cada día, 1998)



BLANCA NIEVES Y LOS ENANITOS

Pasan años y no crecen. ¿Quién dijo que eran siete? Son cientos, miles, tal vez millones; no logro verlos a todos. Nuestro rey dijo: "Creced y multiplicaos." Pero ellos escucharon sólo la segunda parte del mandamiento: sus oídos son también pequeños. De nada sirve que les eche agua, no logran más que ser semillas. Nos miramos pasar como seres que pertenecen a mundos distintos, o más bien los miro yo, porque ellos tienen que alzar la cabeza y eso es, quién lo duda, más difícil que inclinarla. A veces alguno me llama: "¡Blanca Nieves, Blanca Nieves!" y yo lo subo encima de un árbol y conversamos. Pero terminan por pedirme que los ponga en la tierra: se sienten extraños fuera de su ámbito. En otras ocasiones, yo me agacho y permanezco con ellos un rato, mas acabo por cansarme. ¡Ah, si supiera un conjuro, una palabra mágica que hiciera que aumentaran de tamaño! Pero en el bosque sólo las brujas conocen los hechizos y yo no soy más que una princesa del montón. Últimamente, he pedido a la luna que me convierta en hormiguita. Pero de ella ha salido una voz que me decía: “Blanca Nieves, Blanca Nieves, muchacha ingrata, soy la soledad. ¿Por qué te empeñas en dejarme si en este tiempo soy la única, la única, Blanca Nieves, que se ha puesto a crecer día tras día con tal de estar siempre a tu altura?”.

(De Alicia en el país de Lo Ya Visto, 2001)



TIERRA A LA VISTA
Se vive tan tranquilo en la ignorancia,
hospitalaria tierra
de corazón abierto para todos.

* * *

En la ignorancia no entran moscas,
ni sonidos molestos
(un ruido suena bien en la ignorancia).

No hace frío jamás en la ignorancia
y si el calor acecha
la ignorancia en su sombra te cobija.

Se come bien en la ignorancia:
sus bocados
alimentan más que pan y leche.

No hay sobresaltos nunca en la ignorancia,
ni inquietudes, ni dudas
(uno puede dormirse
en la ignorancia todo el tiempo).
Una fiesta perpetua es la ignorancia:
llanto allí
es palabra innombrable, de otro idioma
(en la ignorancia no entran lágrimas).


* * *

¡Ah, la ignorancia!...
Qué feliz era yo
cuando habitaba en ella.

(De El otro lado, 2006)