miércoles, 1 de mayo de 2013

ADRIANA BAÑARES



















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Bio-bibliografía

Adriana Bañares Camacho
(Logroño, 1988). Estudió Filosofía en las universidades de Valladolid y Bayreuth (Alemania). Co-edita la publicación independiente La Fanzine y formó parte del colectivo literario COLMO. Es autora del libro-blog La niña de las naranjas (Ediciones Emilianenses, 2010; X Beca de Jóvenes Artistas “Con Proyección”), los poemarios La involución cítrica (Origami, 2011), Engaño Progresivo (Fundación Jorge Guillén, 2012) y Ánima Esquiva (Origami, 2013), y la novela breve Eis (Editorial Ámbar, 2013). También ha participado en varias antologías, como Viscerales (Ediciones del Viento, 2011) y Poetrastos (LVR, 2011). Coordina la antología de poesía erótica Erosionados (Origami, en prensa) y el blog homónimo (erosionados.blogspot.com).Conduce un programa sobre literatura underground y publicaciones alternativas, Fosfatina, en la radio online CCK. Administra el blog La niña de las naranjas  (awixumayita.blogspot.com)



Poética

Sueños lúcidos, despertar imposible, infancia de inviernos fríos en el patio de la abuela y no haber vivido nunca en la costa ni cerca de. Aracnofobia, muñecas rotas, sucesos.



Poemas


Mi lengua no alcanza la distancia

La vigilia patenta la distancia si no recuerdo.
Si te pienso como un inicuo personaje de mi vida
dejo de tener miedo. Pero quién me salva de la noche
de los sueños que recogen y reviven los mejores momentos.
                                               -Me arden los labios y los ojos-

Mi cuerpo despierta muerto.

Mi cuerpo despierta muerto. Suben hormigas por mis piernas
y caigo
y me rompo.
Este frío que me adormece me arrastra a ti.
Trato tanto de encontrarte aunque ya no seas tú
ni yo quien sueñe
con mi lengua cansada suplico en voz baja
pero no alcanzo la distancia.

Mi lengua no alcanza la distancia.
Mis palabras no llegan. Resbalan por la noche por
las comisuras y las pestañas y me arden los labios
y los ojos.
Mi lengua no alcanza la distancia.
Abril trae el recuerdo de una ausencia
Trae tanto tu rostro
como tu dolor y el incontinente llanto de la primera noche
en tu terreno.
Cuando nuestra desnudez parecía anticipar un para siempre
que hoy cumple dos años muerto.

De Engaño Progresivo



La noche de los muñecos vivientes

            Dicen las hijas que hoy no tienen hambre.

Qué inmadura parece la felicidad cuando se sufre. Qué tonto el desamor cuando se alcanza el desencanto.

            Las muñecas más bonitas son las muertas.

La mirada inexpresiva del ánima esquiva en la cama del forense. Hoy las niñas dicen
que no tienen hambre.

sus vientres llenos de espacio. 
des, pa, cio
            [como si comer fuera una cuestión de tiempo]
porque vivir es una cuestión de tiempo.


sus bolsillos llenos de sobres de ketchup:
            preparan
            la herida como parte del decorado y el silencio

            como dogma de fe - estigma

contra lo real.

De Ánima Esquiva



Dancing Barefoot

nuestros zapatos se han quedado en casa
con la lluvia

nuestros zapatos se han quedado en casa
en el desierto
y en las baldosas secas de un tiempo
árido
que no cupo en nuestras manos.

nuestros pasos parecen firmes
(pero nos tambaleamos)

caminamos tan solas
a pesar de todo
porque
todo este camino rutinario
                 es parte
                 de una huida
que escribimos con palabras minúsculas
y esperas en el frío.


la tierra se cubre de blanco. es un luto diferente al nuestro / nuestro luto de tela de lija negra sobre nuestros cuerpos helados
estas pieles frágiles que evitan el roce
estas pieles viudas de sí
que se corrompen hasta el deshielo

mientras bailan descalzas sobre la nieve. 

De Engaño Progresivo



240

Llorar más de tres veces.
Durante, antes o después de un “te quiero”. Antes o después de follar, antes o después....
durante un latido
un llanto en un latido. La duración y el equilibrio de una manecilla de reloj.
Una manecilla estática en un reloj sin pilas.

Silbar, susurrar.

La imaginación me viola mientras me penetras, pero ni siquiera yo soy capaz de darme cuenta.
Hasta el final.


Quién es quien me está matando,
quién es quien me está martirizando.

Soy quien introduce tornillos, lentamente, a rosca, poquito a poco, quebrando el cráneo, secando el cerebro, como una esponja, un lienzo de óleo quebrado, colores, rosa, negro, oscuridad.


I've seen
a darkness.

Y solo el dolor me hace eterna o ignorante, quizá ambas cosas; las dos son lo mismo.

Borrar la existencia en un gemido, un mordisco. Borrando mi angustia, convirtiéndome en un cuerpo.
Vulgarizar mi cuerpo para poder reconocerlo hermoso después. Eso me haces, por eso te quiero.

No quiero jugar al recuerdo, ni a los celos, ni a la tentación de un reencuentro.
No quiero perder.
No quiero perderme.
No quiero perderte.

No quiero jugar al juego del caracol.

Esta espiral, estas ganas de hundirte aun sabiendo que de ese barco tampoco yo podría salir indemne.

El recuerdo de lo efímero, el silencio.
No sé reaccionar, no quiero verte aunque imagino que vuelvo a tocarte.
¿Por qué?

¿Por qué siempre me hice a la idea de que terminaría, para evitar llorar al final, y en cambio ahora no soy capaz de pensar en finales porque ya estoy llorando antes de terminar?
¿Por qué no dejo de pensar en la eternidad?

De La Involución Cítrica


Se me han caído las disculpas

Se me han caído las disculpas. Perdona, cuando llueve peso / me ralentizo. Cuando llueve me agoto. Termino sola o me contengo. Y ahora
me roen las prisas por el pelo mojado y me distraigo / soy carne o soy escombro.
A mí han de venir trepan(an)do los ratones,
como a una Cenicienta a la que no se le perdona el descuido. La fábula no vendrá a salvarme.
Tiran por el cuarto los botones y las agujas a mí
sácate la sangre, tenemos sed
y me desprendo. Soy la carne cadáver en carne viva antes de las doce
no vengas a mojarme
me convierto en hiedra.
A mí han de venir a roerme las disculpas.
Perdóname, roguemos a la Virgen: llena tú eres de rabia.
Me quedo aquí o me voy. Espérame, llegaré tarde
llueve.
Me ralentizo.

De Ánima Esquiva

1 comentario:

antonio molina medina dijo...

Estimada amiga... Sé, que es un atrevimiento lo de amiga..., pero: Me has envuelto en la lluvia que chorrean todos y cada uno de tus versos y me hacen sentirme como una gota de lluvia que salpica del cielo, rebotando en la tierra, cuyas partículas se dejan caer suavemente en las hojas del rosal; cual sarpullido se deslizan para caer de nuevo a tierra fructífera, donde manan los sentimientos.
Gracias

un saludo

Antonio