lunes, 26 de noviembre de 2012

ALMUDENA VEGA




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Abraham Gragera
Juan Bello
Berta García Faet
Juan Antonio Bernier
Elise Plain
David Leo

 

Bio-Bibliografía

Nace en Málaga el 5 de Marzo de 1986. Acaba de terminar un Master en Música (flauta travesera) en Trinity college of Music en Londres. Vive entre la música clásica, la poesía y la traducción. Ha publicado el libro “Corvus corax” premio Alea Blanca Poesía, Granada 2007, el cuaderno “Entre las estrellas y el asfalto” SOBREPOESIA Ateneo de Málaga 2007 y colaborado en las antologías Sangrantes (2012) de Luna Miguel y Cuaderno de vuelo (2012) por Dara Scully. En los próximos meses aparecerán Dirty Generation, Alea Blanca editorial, junto con el ilustrador Miguel Ángel Emérico y Animales de vidrio por Las cuatro estaciones de Málaga.

http://ladisonanciadelospajaros.blogspot.com

 

Poética

1. todos los adjetivos
son el verbo de la navaja;
murió el gesto

2. el lenguaje nació del frío

3. los hombres ya no saben morir en las ciudades
se hacen amasijos entre objetos metálicos;
construyen para desaparecer

4. la sangre no es más que hierro y agua


 
Poemas
 
 
La merienda

Cada día, cada día, cada día
se deseca la tarde en una esquina de mi cuarto

o parece que hubiese apretado una naranja.

 Cada día las tazas de té
se derraman sobre las venas temblorosas

como la luz sobre un cadáver.

Mis muslos avergonzados
exhuman los bancos de iglesia

 
 y luego la palabra soledad,
que tiene precisión de ADN.

 
 

The white deer

ay! los marineros de la vía láctea se quedaban mirando el musgo y se perdían. se perdían y sus naves varaban en el rostro de las ciervas. se perdían al confundir el tronco de las hallas. confundían el tronco de los olmos con muslos blancos de muchacha. miraban el musgo y lo lamían. lamían el sexo verde entre sonrisas como anclas. la vegetación voluptuosa, sí, y muchos se envenenaban!! muchos se caían de las atalayas verdes como torres verdes como árboles. caían de éxtasis y morían como albatros robustos. blancos. blancos morían entre la luz de la luna. con la cara iluminada de un caos líquido.

 



Dirty generation
 

la nuca cae sobre el apellido
y nada. sigue sin ocurrir nada.
quisimos destrozar un acto simple,
hacer del sol neurosis

o esperar
que el horizonte reventase en nuestra nuca
para arrancar la esquizofrenia de ser vertebrados.


ah el horizonte...su palabra lineal es promesa,
una ruina; el hueso y la memoria se devoran.
sí, demasiado plural para que compense
lo sé, años ochenta,
somos la imaginería de vuestro tedio.
lo que ocurre sigue sin ocurrir,
nada es todavía y aún...aún es sobredosis;
qué haremos del aullido ante un vacío imaginario,
 
madres: otra promesa,
sollozan vuestras tripas macilentas
evocando un jardín de infancia;
los muchachos eternos esperan como pozos
manchados del número como un atlas:

"  usted se encuentra en este punto "

y no es más que un punto rojo
sobre el mapa genealógico.

lunes, 19 de noviembre de 2012

ANIVERSARIO

6 años y más de 700 poetas
y seguimos

Dedico este aniversario a todas las personas que me han apoyado con su amistad y cariño y que, de alguna manera, han conseguido que no tirara la toalla. Por ellos ha valido la pena todo este esfuerzo, sólo por ellos, gracias a ellos. A.C.G.

domingo, 11 de noviembre de 2012

JOSÉ MANUEL LUCÍA MEGÍAS




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Marta Azparren
Alejandro Céspedes
Eva Chinchilla
Eduardo Milán
Juan Manuel Muñoz Aguirre
Pedro Provencio


Bio-bibliografía

José Manuel Lucía Megías (Ibiza, 1967) es Catedrático de Filología Románica de la Universidad Complutense de Madrid.  Publicó su primer libro de poesía en el año 2000: Libro de horas (Madrid, Calambur), al que le han seguido los siguientes títulos: Prometeo condenado (Madrid, Calambur, 2004), Acróstico, (Madrid, Sial, 2005), Canciones y otros vasos de whisky, (Madrid, Sial, 2006), Cuaderno de bitácora, con prólogo de Francisco Peña (Madrid, Sial, 2007), Tríptico, (Madrid, Sial, 2009), Trento (o el triunfo de la espera), en edición bilingüe español/italiano, con traducción de Claudia Dematté y Se llamaban Mahmoud y Ayaz (Madrid, Amargord, 2012).
Es director de la plataforma literaria “Escritores complutenses 2.0” (www.ucm.es/BUCM/escritores) y de la Semana Complutense de las Letras


Poética

No es suficiente escribir. No es suficiente sentir los versos brotar de los dedos, convertirse en cicatrices en el papel. No es suficiente si no transmiten. No es suficiente si no se convierten en voz de tantos silencios. No es suficiente la poesía si no es capaz de transformarse en recuerdo, en memoria, en vivir más allá del momento fugaz, personal de su creación.



Poemas


3.
"Ven pronto,
mi amado.
Los racimos
de besos
están ya maduros".
Apoyado en el balcón,
mirando al oeste,
espera cada noche
el milagro de un encuentro,
repitiendo como una oración
ese nombre extranjero
que le llena de miel los labios
y de sonrisas los amaneceres.
"Ven pronto,
mi amigo.
Lejos queda el invierno.
Ven pronto,
amado mío,
que ya me quema la espera".

(Trento, o el triunfo de la espera, 2009)


 ***


Y se llamaban Mahmud y Ayaz,
y tenían tan solo 17 años,
y fueron ahorcados un 19 de julio.
No lo olvidemos.
Su historia debía haberse escrito
con otros titulares, con otras fotografías.
Pero no fue así.
Llegaron llorando a la plaza.
En la furgoneta de su angustia,
llorando las lágrimas que no derramarán de viejos.
(Como tantos otros, yo he visto las fotografías).
Y llegaron como dos cachorros asustados,
temblando entre el frío de tantas miradas,
ante el abismo del final de su vida
antes incluso de haber intentado imaginarla.



***

˜™

Fueron necesarios cuatro brazos
y una soga ajena de su cobardía.
Fueron necesarios dos hombres
que escondieran sus corrompidos gestos
tras el anonimato de un pañuelo.
Fue necesario un juicio
y la rápida sentencia de muerte.
Y nuestro silencio,
no lo olvidemos.
Fue también necesario nuestro silencio.

(Y se llamaban Mahmoud y Ayaz, Madrid, Amargord, 2012)