Mencionada por:
Menciona a:
Cristina Pérez Escribano
Joaquín Fernández de Silva
Juana Cortés
Bio-bibliografía
Mis padres eran nómadas, así que durante mi primera infancia viajé con
ellos por buena parte de la geografía española, hasta que nos instalamos
definitivamente en Madrid.
He asistido a diversos talleres de creación literaria e impartido clases
de relato en el Taller de Escritura
“Puro Relato”.
Escribo relato y poesía y en ambas modalidades he obtenido diversos
premios literarios, entre ellos el prestigioso Ignacio Aldecoa.
Poética
Me atrae la
realidad cotidiana. Y la posibilidad de transformar el mundo real –soñarlo,
retorcerlo, estilizarlo– en el intento, tal vez inútil, de comprenderlo.
Poemas
SILENCIO
El silencio,
fundador del drama y el miedo
en una ciénaga de pasiones torcidas,
turbio azul,
peligra en una mano masculina
maquillada de culpa,
sin juez
ni plegaria.
Tanto silencio
escapando en las esquirlas de una silla rota,
peces muertos en la encimera de la cocina,
agua negra salpicando el suelo.
Silencio,
habitante misterioso de una cama sin papeles,
cómplice de heridas y locuras,
turbio azul,
golpea en los ojos de una vida femenina
que no lucha,
que se detiene,
que ya no es,
que sólo es
silencio.
ENTRE MUJERES
La casa es solo fachada,
una ventana muerta de cortinas,
el sol espera en la noche
y la cama rosa, verde, malva,
ahuyenta pecados y perfila dos cuerpos azules.
Mujer frente a mujer,
alas de mariposa.
Mujer sobre mujer,
la risa oculta de las manos.
Mujer entre mujer,
saliva que se bebe como lluvia.
Hasta que el sueño se tumba en los párpados
de la alcoba blanca.
Como suicidas del amanecer se levantan
olvidadas de besos,
y entran en el armario gris,
y parten hacia su vida.
La otra vida.
BESOS Y ESPINAS
Una
mujer cruza el pasillo
No
soy yo
Es
una mujer que atraviesa la puerta irrevocable
de
una sala de hospital
Una
mujer entra en la consulta
No
soy yo
Es
una mujer que escucha al médico pronunciar palabras:
Tumor,
extirpar, cicatriz, prótesis
Una
mujer se queda sorda
No
soy yo
Es
una mujer a la que le sangran los oídos
Porque
no quiere escuchar lo que acaba de escuchar
Una
mujer sale del quirófano
No
soy yo
Es
una mujer que abre los ojos y sonríe
Porque
sigue viva
Una
mujer regresa a casa
No
soy yo
Es
una mujer que entra en su dormitorio
Y
llora delante del espejo
Una
mujer cicatrizada
Soy
yo
Es
una mujer con una prótesis en el cuerpo
Mi
cuerpo
Es
una mujer con espinas en el alma
Mi
alma
Con
espinas que caen,
despacio,
pero caen,
una
por cada beso recibido
Aunque
todos los besos
se
los devuelva el espejo.
1 comentario:
Gracias por este poema que para mi es un sabroso recuerdo a una hermana que ya se fue y sin mirarse al espejo, pero está en nuestro recuerdo y siempre hay alguien que se acuerda de ella en este caso ha sido este poema sencillo y cuerdo.
Gracias por compartir tus reflexiones y poemas.
bss
antonio
Publicar un comentario en la entrada