lunes, 13 de febrero de 2012

ALBERTO CHESSA

















Mencionado por:
José Luis Zerón
Carlos Javier Morales
José Francisco Blas Sánchez
Javier Catalán





Bio-biliografía
Alberto Chessa nació en Murcia en 1976 y, desde hace años, vive a caballo entre Madrid y su ciudad natal. Se licenció en Filología Hispánica y se diplomó en Cinematografía y Artes Audiovisuales. Ha trabajado como gestor cultural en varias instituciones como el Círculo de Bellas Artes de Madrid o el Real Casino de Murcia. En la actualidad, colabora como periodista en medios diversos (revista Mujer Hoy, suplemento cultural El Cuaderno de La Voz de Asturias...) En 2010 fue merecedor del Accésit del Premio Adonáis con su libro La osamenta (Rialp, 2011). Ha publicado también poemas sueltos en revistas como Las razones del aviador, El coloquio de los perros, Nayagua o Piedra del Molino. Tiene un segundo libro de poemas, en la radiografía apareció LA PIEL, aún inédito.





Poética

Siempre que escribo me siento vigilado por mí mismo. Quiero decir con esto que el resultado del poema es, a veces, una sumisión a la mirada gendarme y, otras veces, una rebeldía. En ambos casos, procuro no olvidarme de que al lector no le trae cuenta nada de mis disquisiciones bipolares..., con la particularidad de que el primer lector (y -me temo que con más frecuencia de la deseada- único) soy, una vez más, yo mismo. Je sui moi-même la matière de mon livre, claro está. Y por eso, como declaro en uno de los poemas de La osamenta (precisamente el que lleva por título Apoética), yo... Todavía no he escrito un verso mío.






Poemas
TARDE DE MAYO

La tarde se hace hueco entre las buganvillas
Y estos ojos que brincan
Con la danza bacante de vencejos.
Hay espacio también para la noche.
Suena el teléfono. Mi hijo
No juega en la terraza
Porque no ha nacido.
Soy en la tarde el verso de otro hombre







HOY COMO AYER

¿Dónde está mi caballo?
Tal vez pensar que lo he perdido
Pero cuándo lo tuve.
Como la luna yo también decrezco.
Cada verso que trazo no es sino el último
De los eternos puntos suspensivos.
Y otros días me soy tan diminuto
Que no llego siquiera a los espejos.
¿Dónde está mi caballo?
Mi vida se entregolfa con la luna.
Mi cuerpo es un inmenso socavón
Vacío en sus paredes y lleno de nostalgias.
¿Lo que se vive al cabo
Es sólo lo que se recuerda?
Poca cosa es un cuerpo en madrugada
Y menos aún un alma sin su cuerpo.
¿Dónde está mi caballo?
Para ser uno mismo hay que vengarse
De todos los que no hemos sido.
Conocerán por ello mejor lo que leí
Que a lo que di mi nombre.
Como la luna yo también decrezco.
Como la luna soy a veces
El plagio de mí mismo.
¿Dónde está mi caballo

(de La osamenta, Rialp, 2011)


MANUSCRITO DEL MAR MENOR (fragmento)

Lo que yo hubiera dado, como Luke Skywalker,
Por luchar con mi padre sin saberlo.
...No: yo sí lo sabía.
No me hizo falta que una voz metálica
Me dijese: Yo soy tu padre.
Yo luché siempre como Trioshka dentro
De Matrioshka, y aún hoy acabo exhausto,
Herido de mí mismo, ajusticiado
Por mi sed de justicia. Y aún hoy,
Con treintaycinco años, después de cada lance,
Levanto a los caídos, admirado
De encontrar tras los brazos unas manos pequeñas.
Lucha, no disimules, sé quién eres.
Blandimos las espadas otra vez
Para sellar aquello que nos une.
Lucha, no disimules, no te escondas.
Elí, Elí, lemá sabaktaní.

Comprender la memoria de mi voz,
El asma de la vida.
Aceptar que mi rostro es cada vez
El completable mapa que conduce a los antepasados.
Tan sólo una manera de acabar con la noche:
Deletreándola. Lo mismo que una fruta tropical
O que la isla de Trinidad y Tobago. Avíos
De un viaje entonces infinito.

____Baila la Danza, el Diablo nunca pierde...
(de en la radiografía apareció LA PIEL, inédito)

5 comentarios:

Antonio Aguilar dijo...

En la radiografía también sale el corazón.

Juan de Dios García dijo...

Bienvenido, Alberto.

antonio molina medina dijo...

El corazón te funciona. Bien venido al mundo de los sueños y gracias por compartir realidades.

Una caja de cartón.
Unos gusanos de seda,
con unas hojas de morera,
era todo su diversión;
esperando que brotara
la mariposa en su corazón,
envuelta en hilos de seda.
molina

Joaquín Piqueras dijo...

Bienvenido a este espacio tan querido. Buena selección de poemas. Y gracias por mencionarme.

Jordi Bresoli Blasi dijo...

...que bueno leerte...