sábado, 24 de diciembre de 2011

FEDERICO GALLEGO RIPOLL



















Mencionado por:
Francisco Caro
María Antonia Ricas
Marian Raméntol Serratosa
Pedro A. González Moreno
Teo Serna
Gloria Bosch Maza
Mari Cruz Agüera
Diana Rodrigo Ruiz

Menciona a:
Chema Prieto
José del Saz Orozco
Juan Carlos Valera
Mª José Maeso
Manuel Moreno Díaz


Bio-bibliografía

Nació en Manzanares (La Mancha), en 1953. Ha publicado: Poemas del Condottiero, Rialp, 1981; Libro de las metamorfosis, B.A.M., 1985; Crimen pasional en la plaza roja (accésit del premio “Adonáis”), Rialp, 1986; Escrito en No (premio “Castilla-La Mancha”), Junta de Comunidades, 1986; Caín, Ed. Libertarias, 1990; Tarot, Ed. Libertarias, 1991; Tratado de Arquitectura, B.A.M., 1991; Ciudad con puerto (premio “Barcarola”), Albacete, 2001; La Sal (premio “Feria del Libro de Madrid”), Endymion, 2001; Para entrar en la nieve, Inst. Cult. El Brocense, 2002; Quién, la realidad (premio “Jaén”), Hiperión, 2002; La torre incierta (premio “San Juan de la Cruz”), Rialp, 2004; Mal de piedra, El Toro de Barro, 2005; Cantos prófugos (premio “Ciudad de Irún”), Fundación Kutxa, 2006; Los poetas invisibles (y otros poemas) (premio “Emilio Alarcos”), Visor, 2007; Un lugar donde esperarte, Antología 1981-2007, B.A.M., 2008, Dentro del día, acaso (premio “Ciudad de Badajoz”), Algaida, 2011, y Cuaderno de Valdepeñas, Grupo A-7, 2011.


A modo de poética (o casi)

A
Descalzo mi mirada para leer tu nombre. / Descalzo mi memoria para pensar tu nombre. / Descalzo mi palabra para decir tu nombre. // Tú, que no tienes nombre. // Sin tu nombre te nombro. / Te nombro / para oírme existir mientras te nombro.

B
Hoy he aprendido a olvidar una palabra. / Hoy he iniciado mi camino de vuelta. // Ninguna muerte sobrevive a la esperanza. // (Aunque sea demasiado tarde / nunca es demasiado tarde.)

y C
Hay que escribir sobre los muros. / Hay que llenar los muros de palabras. // Aunque el mazo derruya sus cimientos, / aunque no más que el polvo permanezca, / ojos leerán el polvo, / dedos leerán el polvo. // Hay que escribir sobre los muros. Las palabras / duran más que la piedra. Aunque fusilen / los signos, su hueco permanece. / Y ningún hueco calla.


Poemas

(Alguien parte al exilio)


Alguien parte al exilio.

Y no sé si soy yo
el hombre que se va
o el país que se queda.

(De Caín)









(Son los pájaros quienes alzan...)

Son los pájaros quienes alzan el día para el ciego.
Se oye la luz colgada de los árboles
y un trasiego de sangre acelerada que acumula en los tímpanos
los latidos hurtados a la noche.

Amanece.

Tibias gotas de azul salpican de mañana
el parabrisas de los coches.
Alguien, equivocado,
ha abierto su paraguas creyéndose que llueve.





(¿Quién es esta ciudad?)

¿Quién es esta ciudad?
¿Quién soy esta ciudad?
Habito forastero.
Me habitas forastero,
siempre dispuesto el equipaje,
siempre un pie en el andén
y el inventario hecho,
siempre franca
la posibilidad de pérdida, de huida.

Soy rico.
Cada vez tengo menos cosas.

(De Ciudad con puerto)









Recuento

El viento esparce mis cenizas.
Equidisto de todas las fronteras.

Debiera ser feliz

pues he llegado a todos los lugares
y ningún enemigo celebra mi partida.





Mudanza

En cuál de las cien cajas estará el corazón.

(De Quién, la realidad)









Estela

Pudo ser agua.
Quiso ser vaso.
Sólo fue sed.

(De Mal de piedra)

lunes, 19 de diciembre de 2011

ANTONIA CERRATO MARTÍN-ROMO

















Mencionada por:




Menciona a:
José Cercas Domínguez
Mamen Alegre
Irene Sánchez Carrón
Fernando Garduño Maya
Francisca Quintana Vega
Juan Manuel del Pozo Jiménez
Emilia Oliva
Víctor Manuel Andrada
Francisco Rangel
Amalia Mangas Durán
Rosa Lencero

Fernando Garduño Maya








Bio-bibliografía


Antonia Cerrato Martín-Romo (Santa Amalia-Badajoz-).
Es maestra de Filología, Lengua Castellana e Inglés. Ha publicado una treintena de libros de poesía, así como cuentos. Escribe artículos para las revistas: Lacipea, Ventana Abierta, Ateneo de Cáceres, El Ancla y Casco Antiguo de Badajoz y el diario digital Vuelta de Hoja.
Ha sido Premio Oliva de la Frontera de Poesía en 1995 y ganadora del I Frasco de la Taberna de Antonio Sánchez de Madrid, rotulado por Gumersindo Yuste.
Ha dado conferencias en Badajoz, Oliva de la Frontera, Santa Amalia, Hogar Extremeño de Madrid y en el Ateneo, también de Madrid. Ha participado en multitud de recitales por toda la región extremeña, así como en Sevilla, y también en Évora y Elvas (Portugal).
Tiene poemas traducidos al francés, al inglés, al portugués y al castúo. Otros han sido musicados por Rafa Fleita, Manuel Barroso y Silvia Noemí Occorso.
Coordina los recitales de poesía del Gran Café Victoria de Badajoz, es presidente de la asociación MIGAS (Miscelánea Integrada Grupos Artísticos y Sociales) y tiene un Certamen Literario que lleva su nombre, en Santa Amalia, que va por su VII edición. Pertenece al Consejo Asesor de la Revista de Historia de Vegas Altas
http://antoniacerrato.blogspot.com/





Poemas




INVIERNO

Apostado está el invierno
a las puertas de la ciudadela
lloviendo olvidos
sobre los espejos de sus calles
donde ya nadie
busca cobijo.

En el hogar
arden los troncos secos
con el suplicio de la juventud huida
y la memoria imposible
de la hoja verde:


es invierno entre las manos,
invierno en la mirada
cansada de paisaje,
invierno sin esperas.


No sé por qué
precisa este invierno
de lumbres
de tenazas y fuelles;


no sé por qué
hurga entre las brasas
cuando ya echó sobre mi nombre
un puñado de ceniza.


¿Qué más quiere
este invierno
que ronda mi cama
desde su atalaya invencible
de cirros y escarcha?


Sigue lloviendo:
es invierno entre los brazos,
en la boca, en el pecho
que ya no canta;


es invierno… tan solo invierno.




EXTREMADURA ESENCIAL
(Título de Francisco Morán Cruz)


Si abrimos las manos,
un libro contra el aire
moverá sus hojas
y volarán las palabras,
como besos prohibidos,
hasta el más ignoto rincón.


Si abrimos las manos,
mariposas sepulcrales
abandonarán su escondite
y pintarán bajo el cielo
esa vereda, que a destiempo,
y sin remedio, se ha de coronar.


Si abres tu mano,
cuenco de agua
donde otros apaguen su sed,
versos y luciérnagas
cercarán un otoño
con tus pestañas de piedra.


Reciedumbre de una tierra
que no se doblega
frente al olvido;
seremos senda y camino
si abrimos las manos.





VERSOS SOBRE EL AGUA

Porque nunca pude
memorizar un poema,
escribo versos sobre el agua


para que el agua los cante
y en el viento se sequen…
y en el viento se olviden.


Porque nunca supe
ordenar las estrellas,
y a las constelaciones
cambié su nombradía


enciendo velas a lo largo del río
que desemboca confuso
en el corazón del hombre.


Porque nunca sabré
el amor que me tienes
ni el odio que a ratos
pone cerco
al espíritu en tránsito,


porque jamás entenderé
un solo porqué de la vida,
me dejo morir en un poema
escribiendo versos de agua


para que en el viento se sequen
para que en el viento resuciten.

domingo, 11 de diciembre de 2011

ANDRÉS GARCÍA CERDÁN


























Menciona a:
Cristina Morano
Rubén Martín
Luna Miguel
Antonio Aguilar
Angel Paniagua
Félix J. Velando
Martín López Vega
Pedro Casariego Córdoba
Matías Miguel Clemente
David Sarrión
Constantino Molina Monteagudo
Antonio Rodríguez Jiménez
Lucía Plaza
Julián Cañizares
Javier Lorenzo
Arturo Tendero







Bio-bibliografía


Andrés García Cerdán (Fuenteálamo –Albacete-, 1972) es doctor en Literatura por la Universidad de Murcia y profesor de educación secundaria. Ha publicado los poemarios Los nombres del enemigo (Aula de Poesía, Universidad, Murcia, 1997), Los buenos tiempos (Ciudad Real, 1999), La cuarta persona del singular (ERM, Murcia, 2002), Curvas (Celya, Salamanca, 2009) y Carmina (2011, en prensa). Ha sido fundador de las revistas Thader, Los deseos y Magia Verde. Entre otros, ha obtenido los premios Barcarola, Antonio Oliver Belmás, Ateneo de Alicante y Ciudad de Pamplona. Su obra aparece en antologías como Mar interior, Ardentissima, Trazado con Hierro, Aula de Poesía o Generación fanzine. Publica el blog Un cántico cuántico- http://dylanismo.blogspot.com/








Poética




Las lunas

jamais réel et toujours vrai




La mañana de un día que no importa
encontré una brecha en el cuerpo
del poema, esa boca
secreta,
escrita en un costado,
con que soñaron Swedenborg y Borges.
En mis propias brechas hurgué
y excavé y traduje.
Las esquirlas de sangre me abrazaron
y ahora vivo dentro,
encantado en la herida,
soñando luz de huesos, nervios, venas, latidos.
Cada día que pasa
me muero en una fiesta.
Cada día que pasa nazco en una palabra
maravillosa.
Bajo lunas de carne soy
tejido biológicopara un poema más que amanece y amanece.








Poemas




Verde

Las cosas van muy bien últimamente.
La casa está ordenada. El corazón
late a un ritmo brutal. Tus sueños tienen
el desenlace ágil que quisieras.
Has encontrado algunos libros nuevos
y aprendes y descubres y despiertas.
Disfrutas de tu tiempo. Te dedican
canciones en los bares y te buscan
para sitios de culto. Desayunas
en Londres o en Venecia. Te protegen
de la desdicha y de la soledad
las musas, que además pagan las copas.
Tú lo agradeces todo. Las palabras
se presentan sin avisar y dicen
esas cosas hermosas de la vida.
Y la gente te quiere. También tú
te entregas a los otros como nunca.
Hay una chica que te ama y vas
a esa orilla del mar como una ola
de alegría. Te ven llegar las calles,
se echan a tus pies sin ningún límite.






Stars

Tenemos fe en el veneno. Sabemos dar nuestra vida entera todos los días.


Todos los días das tu vida entera.
La das como quien da
por ganado su tiempo
y no regresa ya nunca a la muerte.

Quien vive como si la vida fuera
el encuentro salvaje, el veneno
fértil de una luz nunca vista
aprende a respirar en el lenguaje
de cobre de la flor de la mañana
y en el lenguaje azul
de las alturas sobre las cabezas
y en el lenguaje puro y enigmático
de la tarde que cae –nadie sabe
desde dónde– sobre la noche.

Todos los días das tu vida entera
como quien le hace al cielo
una ofrenda de estrellas extinguidas,
un sacrificio innecesario,
un altar increíble de palabras.





Firenze



[Laura Noccioli]

Spettacolo Firenze: el jazz, los jonkis,
la fachada de Santo Spirito en las sedas de Gucci,
la fuente donde los heridos beben,
los perros sobre el escenario de un concierto,
las columnas de mármol, los árboles frondosos,
junto a los setos y los santos, enamorado
de los puentes, las puertas, los mosquitos –cabrones–
y los pasos de peatones despellejados.
Viene la noche. Las torres de los campanarios
vuelan por la penumbra azul del aire.
En la plaza los heridos gritan “¡Domenico!”
mientras bailan al ritmo de la hierba.
Mis ojos grandes miran la ciudad,
la que eternamente se desencuentra.
Entre adoquines, brillantez y hastío
de siglos, yo me desencuentro y floto.
Si llego a la ciudad desde el abismo
luminoso de las cerezas, todo el paisaje
es un lienzo de agua. Todo pasa a mi lado
con el sosiego transparente de otro verano,
con la paz verdadera y el orgullo
de haber sido una vez inmensamente feliz.



Lejos

[Antonio Rodríguez y José Antonio Ramírez]

Vuelves ahora al libro y al momento en que abriste,
entre desorden y ambición, el fruto del tiempo
que sólo existe en la lectura. Viajas a muerte.
Viajas hacia el fondo de ti mismo, y lo haces
ganando en un instante lo que pierdes después.
Entre una estación y otra apenas quedan
los países que el tren de tu poema ha escrito,
los santuarios donde depuso su coraza
un héroe, las palabras que fueron el deseo
de amar una ciudad y luego abandonarla.
Lees en el silencio intenso de un vagón
sin rumbo y a tu encuentro viene la voz total
de aquellas estaciones donde fuiste feliz:

el velo de la reina Mab y su luz de sueños
en el acto primero de Romeo y Julieta,
de las manos de un William Shakespeare demoledor;
la idea mágica de Dylan Thomas: alzar
hasta más allá de la muerte una columna
viva, donde el dominio de la muerte acabe
muerto; la travesía transiberiana de Blaise
Cendrars, que apura la nieve en su viaje
al este de todas las tierras, todos los mares;
el desencanto erótico de Anaïs, que peina
sus cabellos ante un espejo, vuelve a mirar
su rostro y sólo halla la nostalgia de un dios
parisino al que llamaremos Henry; la herida
descomunal que don Quijote clava en los ojos
de lo real, que ya nunca será lo que era;
el regreso de Modigliani y Jeanne a un cuartucho
que los espera ardiendo -como un sol de verano-
entre pinturas, elegancia y vasos de vino
y dolor y desdicha y sangre; el delirio azul
de Jean Michel Basquiat, que duerme en Central Park
entre cartones, discos, caballos y graffitis,
y se pierde como una burbuja en una copa
por la boca negra del metro, siempre downtown;
la canción de Anne Sexton, la sed de Massachusetts,
que desea morir en los brazos del gas -
cualquier día de éstos- y que habla con ángeles;
el silencio en una película de los Cohen
y después la devastación y el ruido del odio;
el fatum de Lou Reed, dormido en la película
de Warhol, y su larga noche de terciopelo
en la otra orilla; el salto a los andenes helados,
al mundo de la ofensa y la ignominia, al raíl
desencajado de Dostoievski, el jugador;
ese tránsito absurdo y salvaje de Machado
cuando llora cantando su balada del tren,
la tos ferina y la esperanza de otra vida
mejor, lejos, muy lejos de España y su indecencia.

(De Carmina)

domingo, 4 de diciembre de 2011

DAVID BENEDICTE
















Mencionado por:
Matías Escalera Cordero

Menciona a:
Manuel Moya
Antonio Huerta Orihuela
Bernardo Santos Ramos
Bernardino M. Hernando
Antonio Crespo Massieu
Carlos Contreras Elvira
Esther Lapeña
Lara Osorio
Nuria Rovira
Matías Escalera Cordero
Alberto García-Teresa




Bio-Bibliografía

David Benedicte nació en Madrid en 1969. Ha publicado las novelas 'Travolta tiene miedo a morir' (Premio Francisco Umbral), 'Valium' y 'Guía Campsa de cementerios'. También los poemarios 'Biblia Ilustrada para Becarios' y 'Maremágnum 44'. Su obra ha formado parte de la antología 'Con Otra Voz: Éxtasis Poético', editada por la Latin Heritage Foundation de Nueva York (EE.UU.). Fue ganador del I Concurso de Haikus Caleteros 'Fernando Quiñones', convocado por la Fundación que lleva el nombre del poeta gaditano. Participó en el libro/CD 'Panero', musicado por Bunbury y Carlos Ann.






(poética del hambre)

la poética del
hambre
esa es la
m

a

la de William
la de Jack
la de Patti
la de Henry
la de Wystan Hugh
la de Edith
la de Percy
la de John
la de Antonio
la de Oliverio
la de Miguel
la de Nicolás
la de Alejandra
la de Gertrudis
la de Federico
la de César
la de Leopoldo María
la de Blas
la de Virgilio

la de todos
los poetas que
como yo
están más muertos que
v
i
v
o
s.

(De Maremágnum 44. Isla Varia, 2011.)




Poemas


(La Virgen De Los Becarios)

La primera
vez
que se apareció
La Virgen De Los Becarios
fue en tamaño
DIN-A4
210×297
papel para imprimir en la oficina
mediante
una fotocopiadora
Hewlett Packard LaserJet 5000 N
XXerox WorkCentre Pro 428
y lo hizo

despacio

como si quisiera
saciar así
brillando más que el sol
y sosteniendo entre sus manos
un rosario blanco
la inagotable sed de tóner
de alguno de los rabínicos muchachos.

Para su cuarto
estriptís espiritual
La Virgen De Los Becarios
prendió
en un haz de luz
credencial
y fidedigno
las llamas del infierno.

Estaban
repletas
de personal auxiliar administrativo
ardiendo
entre folios y grandes sufrimientos.

(De Biblia ilustrada para becarios. Isla Varia, 2009.)





(ConVencimiento)

También yo soy de esos que piensan que si a una
biblia
le quitas los derramamientos

de sangre
de vino
o de santidad

y los milagros

como el de los peces
como el de las bodas
o como el de los fiambres revividos

lo que te queda es un relato de Raymond Carver.

(De Biblia ilustrada para becarios. Isla Varia, 2009.)






(génesis)

niño
muy niño
acuclillado
inspecciona
a insecto volador
que flota en el agua
de la piscina

insecto volador
muy insecto volador
acongojado
acecha
a niño

evidencia
ese cruce de miradas
el secreto de la existencia.

(De Maremágnum 44. Isla Varia, 2011.)






(zona zero)

descarrila
el tren de la bruja
en medio del recinto ____(ferial)

se convierte
el índice de natalidad
de Begur
en el último vagón
varado
en una vía muerta

parece cosa
de hechizo
ese silencio
de niños
recién incinerados
en urnas de chocolate.

(De Maremágnum 44. Isla Varia, 2011.)