viernes, 22 de abril de 2011

MATÍAS ESCALERA CORDERO

















Mencionado por:
Isabel Bono
Arturo Borra
Fernando Sabido Sánchez
Gsús Bonilla
José Naveiras García
Santiago Gómez Valverde
Víktor Gómez
David Benedicte
Alberto García-Teresa

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Isabel Bono
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Arturo Borra
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Fernando Sabido Sánchez
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José Naveiras García
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Santiago Gómez Valverde
Víktor Gómez
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Alberto García-Teresa
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Bio-bibliografía

Matías Escalera Cordero (Madrid, 1956) es autor de los poemarios Grito y realidad (Baile del Sol, 2008), Pero no islas (Germanía, 2009), y Poemas de invierno para un verano sin fin (en vías de publicación, en Eclipsados). Ha publicado la novela Un mar invisible (IslaVaria, 2009), y próximamente saldrá su colección de relatos Historias de este mundo, en Baile del Sol; y ha sido galardonado por su obra de teatro El refugio (GPS, 2009), a libre disposición en la biblioteca digital de la revista MLRS. Es miembro del consejo editor de Tierradenadie Ediciones, para la que ha coordinando el libro de ensayos La (re)conquista de la realidad (2007); y coordina varias secciones de la revista digital Youkali (http://www.youkali.net/).




Poética

Quien haya leído una parte cualquiera de mi obra, sea poesía, novela, ensayo o teatro, habrá visto desplegarse ante sí el mundo que habitamos, con toda su potencia aniquiladora y desmoralizadora (en sentido estricto); pero también un impulso instintivo y racional (al mismo tiempo) de resistencia y afirmación. Esto es, mi proyecto como escritor, desde el principio, estuvo claro, hacer nuestro “estar en el mundo presente” la materia poética, huyendo del pastiche romanticoide y mercantil que, por lo general, constituye el menú único de nuestras letras; de ahí, mi cercanía personal y estética con el grupo de poetas de la conciencia crítica.

Desde el punto de vista técnico, quienes se acerquen a ella verán los recursos estilísticos de nuestra tradición literaria desplegados de un modo que se quiere siempre relevante y funcional; esto es, aplicados sólo cuando ayudan a cumplir el objetivo -o a salvar un obstáculo- del proceso poético, dramático o narrativo.








Poemas





1. De Grito y realidad (Baile del Sol, 2008)






000-59 / ROSENQUIST, UNA MUJER BARRIENDO, EL ARTE






000-59 (Rosenquist: Guggenheim) Es una/otra más de las múltiples matrículas del arte



Ninguna contiene (pienso ahora mientras la contemplo de lejos) tanta dignidad contenida



como el gesto de esa mujer barriendo



su casa



a las once de la noche (después de una/otra más dura jornada)



mientras su marido llora lágrimas rojas



(y piensa quizás en su muerte)






000-59 (un cadillac: el MOMA y todos los amos del universo tomando champagne



y felicitándose por el éxito obtenido)



Y la mujer barriendo su casa (aún)



a las once de la noche (mientras su hombre piensa en la muerte)



y el arte (y la mujer/y Rosenquist/y el champagne/y el éxito obtenido/y la muerte)



y las lágrimas (rojas) todo es arte (quizás)



pero no todo



posee la misma dignidad (aún)









… … … … … … … … …






2. De Pero no islas (Germanía, 2009)






ESTAMOS HECHOS PARA EL SUEÑO






Estamos hechos para el sueño



Para vagar libres por las praderas recolectando los frutos del Paraíso



Para jugar



Y tirarnos pedos con los amigos



Y con nuestros hijos (y los hijos



de nuestros amigos)



Para retozar perezosa y refinadamente con nuestras parejas



(y las parejas de nuestros amigos) Para ser felices



Para no hacer daño y ser amados



Para dormir a pierna suelta y ser felices (una vez más)






Para ser felices (una vez: al menos)









Entonces qué hace el despertador sonando a las cinco y media de la madrugada



Y la noche esperándome fuera



Y la Nacional II rugiendo embutida de segmentos metálicos (cortantes



descorazonadoramente precisos)






¿Y las praderas fértiles del Edén?



¿Y la exuberante floración de los árboles del Paraíso?



¿Y los hijos de los amigos?



¿Y los amigos? (o las risas y los pedos) Y la felicidad…






La felicidad (la placidez del sueño y los sueños



cancelados por el obstinado pitido sintético



del despertador



y la noche esperando y la voz quejumbrosa y oscura



de ella



que me dice: son las seis menos veinticinco



levántate



o llegarás tarde)






Llegar tarde: ¿a dónde? (me pregunto)






¿No deberíamos esperar un poco? (antes de salir a jugar…)









… … … … … … … … …









3. De Poemas de inverno para un verano sin fin (en fase de publicación. Eclipsados)






PASAR EL INVIERNO NO ES LO PEOR






(… es el final del otoño) La vida entera se dirige a su extinción



Definitivamente






(aunque) Quizás no todo esté tan claro: visto el asunto



Desde una terraza de verano…






– Es así en efecto y quien esté ya ciego lo sabe…












Es aún más duro el invierno: comprobar la lentitud de la muerte…






– Y aguantar el barro y la lluvia…






(… lo dicen: en efecto) Es duro pasar el invierno



Y ser testigos del pesado transcurrir de lo acabado…






(mas) Esperar



Esperar a que llegue el verano es aún peor…






La esperanza del verano (ah la Esperanza…)






… y el doloroso cansancio de la espera: al fin para nada…

2 comentarios:

Viktor Gómez dijo...

Un placer leerte por acá.

la esencia quebradiza de la utotopía y sus virutas arremolinadas en tu poética, como un archipiélago de sueños más vivos que la vida prestada de los alienados proyecta una música desgarradora de sentido, un pacto con la libertad.

Un abrazo grande, querido Matias,

Matias dijo...

Gracias, Viktor. Compañeros y amigos como tú dan sentido a tanto esfuerzo y trabajo.
Un abrazo fuerte.
Matías