sábado, 24 de diciembre de 2011

FEDERICO GALLEGO RIPOLL



















Mencionado por:
Francisco Caro
María Antonia Ricas
Marian Raméntol Serratosa
Pedro A. González Moreno
Teo Serna
Gloria Bosch Maza
Mari Cruz Agüera
Diana Rodrigo Ruiz

Menciona a:
Chema Prieto
José del Saz Orozco
Juan Carlos Valera
Mª José Maeso
Manuel Moreno Díaz


Bio-bibliografía

Nació en Manzanares (La Mancha), en 1953. Ha publicado: Poemas del Condottiero, Rialp, 1981; Libro de las metamorfosis, B.A.M., 1985; Crimen pasional en la plaza roja (accésit del premio “Adonáis”), Rialp, 1986; Escrito en No (premio “Castilla-La Mancha”), Junta de Comunidades, 1986; Caín, Ed. Libertarias, 1990; Tarot, Ed. Libertarias, 1991; Tratado de Arquitectura, B.A.M., 1991; Ciudad con puerto (premio “Barcarola”), Albacete, 2001; La Sal (premio “Feria del Libro de Madrid”), Endymion, 2001; Para entrar en la nieve, Inst. Cult. El Brocense, 2002; Quién, la realidad (premio “Jaén”), Hiperión, 2002; La torre incierta (premio “San Juan de la Cruz”), Rialp, 2004; Mal de piedra, El Toro de Barro, 2005; Cantos prófugos (premio “Ciudad de Irún”), Fundación Kutxa, 2006; Los poetas invisibles (y otros poemas) (premio “Emilio Alarcos”), Visor, 2007; Un lugar donde esperarte, Antología 1981-2007, B.A.M., 2008, Dentro del día, acaso (premio “Ciudad de Badajoz”), Algaida, 2011, y Cuaderno de Valdepeñas, Grupo A-7, 2011.


A modo de poética (o casi)

A
Descalzo mi mirada para leer tu nombre. / Descalzo mi memoria para pensar tu nombre. / Descalzo mi palabra para decir tu nombre. // Tú, que no tienes nombre. // Sin tu nombre te nombro. / Te nombro / para oírme existir mientras te nombro.

B
Hoy he aprendido a olvidar una palabra. / Hoy he iniciado mi camino de vuelta. // Ninguna muerte sobrevive a la esperanza. // (Aunque sea demasiado tarde / nunca es demasiado tarde.)

y C
Hay que escribir sobre los muros. / Hay que llenar los muros de palabras. // Aunque el mazo derruya sus cimientos, / aunque no más que el polvo permanezca, / ojos leerán el polvo, / dedos leerán el polvo. // Hay que escribir sobre los muros. Las palabras / duran más que la piedra. Aunque fusilen / los signos, su hueco permanece. / Y ningún hueco calla.


Poemas

(Alguien parte al exilio)


Alguien parte al exilio.

Y no sé si soy yo
el hombre que se va
o el país que se queda.

(De Caín)









(Son los pájaros quienes alzan...)

Son los pájaros quienes alzan el día para el ciego.
Se oye la luz colgada de los árboles
y un trasiego de sangre acelerada que acumula en los tímpanos
los latidos hurtados a la noche.

Amanece.

Tibias gotas de azul salpican de mañana
el parabrisas de los coches.
Alguien, equivocado,
ha abierto su paraguas creyéndose que llueve.





(¿Quién es esta ciudad?)

¿Quién es esta ciudad?
¿Quién soy esta ciudad?
Habito forastero.
Me habitas forastero,
siempre dispuesto el equipaje,
siempre un pie en el andén
y el inventario hecho,
siempre franca
la posibilidad de pérdida, de huida.

Soy rico.
Cada vez tengo menos cosas.

(De Ciudad con puerto)









Recuento

El viento esparce mis cenizas.
Equidisto de todas las fronteras.

Debiera ser feliz

pues he llegado a todos los lugares
y ningún enemigo celebra mi partida.





Mudanza

En cuál de las cien cajas estará el corazón.

(De Quién, la realidad)









Estela

Pudo ser agua.
Quiso ser vaso.
Sólo fue sed.

(De Mal de piedra)

lunes, 19 de diciembre de 2011

ANTONIA CERRATO MARTÍN-ROMO

















Mencionada por:




Menciona a:
José Cercas Domínguez
Mamen Alegre
Irene Sánchez Carrón
Fernando Garduño Maya
Francisca Quintana Vega
Juan Manuel del Pozo Jiménez
Emilia Oliva
Víctor Manuel Andrada
Francisco Rangel
Amalia Mangas Durán
Rosa Lencero

Fernando Garduño Maya








Bio-bibliografía


Antonia Cerrato Martín-Romo (Santa Amalia-Badajoz-).
Es maestra de Filología, Lengua Castellana e Inglés. Ha publicado una treintena de libros de poesía, así como cuentos. Escribe artículos para las revistas: Lacipea, Ventana Abierta, Ateneo de Cáceres, El Ancla y Casco Antiguo de Badajoz y el diario digital Vuelta de Hoja.
Ha sido Premio Oliva de la Frontera de Poesía en 1995 y ganadora del I Frasco de la Taberna de Antonio Sánchez de Madrid, rotulado por Gumersindo Yuste.
Ha dado conferencias en Badajoz, Oliva de la Frontera, Santa Amalia, Hogar Extremeño de Madrid y en el Ateneo, también de Madrid. Ha participado en multitud de recitales por toda la región extremeña, así como en Sevilla, y también en Évora y Elvas (Portugal).
Tiene poemas traducidos al francés, al inglés, al portugués y al castúo. Otros han sido musicados por Rafa Fleita, Manuel Barroso y Silvia Noemí Occorso.
Coordina los recitales de poesía del Gran Café Victoria de Badajoz, es presidente de la asociación MIGAS (Miscelánea Integrada Grupos Artísticos y Sociales) y tiene un Certamen Literario que lleva su nombre, en Santa Amalia, que va por su VII edición. Pertenece al Consejo Asesor de la Revista de Historia de Vegas Altas
http://antoniacerrato.blogspot.com/





Poemas




INVIERNO

Apostado está el invierno
a las puertas de la ciudadela
lloviendo olvidos
sobre los espejos de sus calles
donde ya nadie
busca cobijo.

En el hogar
arden los troncos secos
con el suplicio de la juventud huida
y la memoria imposible
de la hoja verde:


es invierno entre las manos,
invierno en la mirada
cansada de paisaje,
invierno sin esperas.


No sé por qué
precisa este invierno
de lumbres
de tenazas y fuelles;


no sé por qué
hurga entre las brasas
cuando ya echó sobre mi nombre
un puñado de ceniza.


¿Qué más quiere
este invierno
que ronda mi cama
desde su atalaya invencible
de cirros y escarcha?


Sigue lloviendo:
es invierno entre los brazos,
en la boca, en el pecho
que ya no canta;


es invierno… tan solo invierno.




EXTREMADURA ESENCIAL
(Título de Francisco Morán Cruz)


Si abrimos las manos,
un libro contra el aire
moverá sus hojas
y volarán las palabras,
como besos prohibidos,
hasta el más ignoto rincón.


Si abrimos las manos,
mariposas sepulcrales
abandonarán su escondite
y pintarán bajo el cielo
esa vereda, que a destiempo,
y sin remedio, se ha de coronar.


Si abres tu mano,
cuenco de agua
donde otros apaguen su sed,
versos y luciérnagas
cercarán un otoño
con tus pestañas de piedra.


Reciedumbre de una tierra
que no se doblega
frente al olvido;
seremos senda y camino
si abrimos las manos.





VERSOS SOBRE EL AGUA

Porque nunca pude
memorizar un poema,
escribo versos sobre el agua


para que el agua los cante
y en el viento se sequen…
y en el viento se olviden.


Porque nunca supe
ordenar las estrellas,
y a las constelaciones
cambié su nombradía


enciendo velas a lo largo del río
que desemboca confuso
en el corazón del hombre.


Porque nunca sabré
el amor que me tienes
ni el odio que a ratos
pone cerco
al espíritu en tránsito,


porque jamás entenderé
un solo porqué de la vida,
me dejo morir en un poema
escribiendo versos de agua


para que en el viento se sequen
para que en el viento resuciten.

domingo, 11 de diciembre de 2011

ANDRÉS GARCÍA CERDÁN


























Menciona a:
Cristina Morano
Rubén Martín
Luna Miguel
Antonio Aguilar
Angel Paniagua
Félix J. Velando
Martín López Vega
Pedro Casariego Córdoba
Matías Miguel Clemente
David Sarrión
Constantino Molina Monteagudo
Antonio Rodríguez Jiménez
Lucía Plaza
Julián Cañizares
Javier Lorenzo
Arturo Tendero







Bio-bibliografía


Andrés García Cerdán (Fuenteálamo –Albacete-, 1972) es doctor en Literatura por la Universidad de Murcia y profesor de educación secundaria. Ha publicado los poemarios Los nombres del enemigo (Aula de Poesía, Universidad, Murcia, 1997), Los buenos tiempos (Ciudad Real, 1999), La cuarta persona del singular (ERM, Murcia, 2002), Curvas (Celya, Salamanca, 2009) y Carmina (2011, en prensa). Ha sido fundador de las revistas Thader, Los deseos y Magia Verde. Entre otros, ha obtenido los premios Barcarola, Antonio Oliver Belmás, Ateneo de Alicante y Ciudad de Pamplona. Su obra aparece en antologías como Mar interior, Ardentissima, Trazado con Hierro, Aula de Poesía o Generación fanzine. Publica el blog Un cántico cuántico- http://dylanismo.blogspot.com/








Poética




Las lunas

jamais réel et toujours vrai




La mañana de un día que no importa
encontré una brecha en el cuerpo
del poema, esa boca
secreta,
escrita en un costado,
con que soñaron Swedenborg y Borges.
En mis propias brechas hurgué
y excavé y traduje.
Las esquirlas de sangre me abrazaron
y ahora vivo dentro,
encantado en la herida,
soñando luz de huesos, nervios, venas, latidos.
Cada día que pasa
me muero en una fiesta.
Cada día que pasa nazco en una palabra
maravillosa.
Bajo lunas de carne soy
tejido biológicopara un poema más que amanece y amanece.








Poemas




Verde

Las cosas van muy bien últimamente.
La casa está ordenada. El corazón
late a un ritmo brutal. Tus sueños tienen
el desenlace ágil que quisieras.
Has encontrado algunos libros nuevos
y aprendes y descubres y despiertas.
Disfrutas de tu tiempo. Te dedican
canciones en los bares y te buscan
para sitios de culto. Desayunas
en Londres o en Venecia. Te protegen
de la desdicha y de la soledad
las musas, que además pagan las copas.
Tú lo agradeces todo. Las palabras
se presentan sin avisar y dicen
esas cosas hermosas de la vida.
Y la gente te quiere. También tú
te entregas a los otros como nunca.
Hay una chica que te ama y vas
a esa orilla del mar como una ola
de alegría. Te ven llegar las calles,
se echan a tus pies sin ningún límite.






Stars

Tenemos fe en el veneno. Sabemos dar nuestra vida entera todos los días.


Todos los días das tu vida entera.
La das como quien da
por ganado su tiempo
y no regresa ya nunca a la muerte.

Quien vive como si la vida fuera
el encuentro salvaje, el veneno
fértil de una luz nunca vista
aprende a respirar en el lenguaje
de cobre de la flor de la mañana
y en el lenguaje azul
de las alturas sobre las cabezas
y en el lenguaje puro y enigmático
de la tarde que cae –nadie sabe
desde dónde– sobre la noche.

Todos los días das tu vida entera
como quien le hace al cielo
una ofrenda de estrellas extinguidas,
un sacrificio innecesario,
un altar increíble de palabras.





Firenze



[Laura Noccioli]

Spettacolo Firenze: el jazz, los jonkis,
la fachada de Santo Spirito en las sedas de Gucci,
la fuente donde los heridos beben,
los perros sobre el escenario de un concierto,
las columnas de mármol, los árboles frondosos,
junto a los setos y los santos, enamorado
de los puentes, las puertas, los mosquitos –cabrones–
y los pasos de peatones despellejados.
Viene la noche. Las torres de los campanarios
vuelan por la penumbra azul del aire.
En la plaza los heridos gritan “¡Domenico!”
mientras bailan al ritmo de la hierba.
Mis ojos grandes miran la ciudad,
la que eternamente se desencuentra.
Entre adoquines, brillantez y hastío
de siglos, yo me desencuentro y floto.
Si llego a la ciudad desde el abismo
luminoso de las cerezas, todo el paisaje
es un lienzo de agua. Todo pasa a mi lado
con el sosiego transparente de otro verano,
con la paz verdadera y el orgullo
de haber sido una vez inmensamente feliz.



Lejos

[Antonio Rodríguez y José Antonio Ramírez]

Vuelves ahora al libro y al momento en que abriste,
entre desorden y ambición, el fruto del tiempo
que sólo existe en la lectura. Viajas a muerte.
Viajas hacia el fondo de ti mismo, y lo haces
ganando en un instante lo que pierdes después.
Entre una estación y otra apenas quedan
los países que el tren de tu poema ha escrito,
los santuarios donde depuso su coraza
un héroe, las palabras que fueron el deseo
de amar una ciudad y luego abandonarla.
Lees en el silencio intenso de un vagón
sin rumbo y a tu encuentro viene la voz total
de aquellas estaciones donde fuiste feliz:

el velo de la reina Mab y su luz de sueños
en el acto primero de Romeo y Julieta,
de las manos de un William Shakespeare demoledor;
la idea mágica de Dylan Thomas: alzar
hasta más allá de la muerte una columna
viva, donde el dominio de la muerte acabe
muerto; la travesía transiberiana de Blaise
Cendrars, que apura la nieve en su viaje
al este de todas las tierras, todos los mares;
el desencanto erótico de Anaïs, que peina
sus cabellos ante un espejo, vuelve a mirar
su rostro y sólo halla la nostalgia de un dios
parisino al que llamaremos Henry; la herida
descomunal que don Quijote clava en los ojos
de lo real, que ya nunca será lo que era;
el regreso de Modigliani y Jeanne a un cuartucho
que los espera ardiendo -como un sol de verano-
entre pinturas, elegancia y vasos de vino
y dolor y desdicha y sangre; el delirio azul
de Jean Michel Basquiat, que duerme en Central Park
entre cartones, discos, caballos y graffitis,
y se pierde como una burbuja en una copa
por la boca negra del metro, siempre downtown;
la canción de Anne Sexton, la sed de Massachusetts,
que desea morir en los brazos del gas -
cualquier día de éstos- y que habla con ángeles;
el silencio en una película de los Cohen
y después la devastación y el ruido del odio;
el fatum de Lou Reed, dormido en la película
de Warhol, y su larga noche de terciopelo
en la otra orilla; el salto a los andenes helados,
al mundo de la ofensa y la ignominia, al raíl
desencajado de Dostoievski, el jugador;
ese tránsito absurdo y salvaje de Machado
cuando llora cantando su balada del tren,
la tos ferina y la esperanza de otra vida
mejor, lejos, muy lejos de España y su indecencia.

(De Carmina)

domingo, 4 de diciembre de 2011

DAVID BENEDICTE
















Mencionado por:
Matías Escalera Cordero

Menciona a:
Manuel Moya
Antonio Huerta Orihuela
Bernardo Santos Ramos
Bernardino M. Hernando
Antonio Crespo Massieu
Carlos Contreras Elvira
Esther Lapeña
Lara Osorio
Nuria Rovira
Matías Escalera Cordero
Alberto García-Teresa




Bio-Bibliografía

David Benedicte nació en Madrid en 1969. Ha publicado las novelas 'Travolta tiene miedo a morir' (Premio Francisco Umbral), 'Valium' y 'Guía Campsa de cementerios'. También los poemarios 'Biblia Ilustrada para Becarios' y 'Maremágnum 44'. Su obra ha formado parte de la antología 'Con Otra Voz: Éxtasis Poético', editada por la Latin Heritage Foundation de Nueva York (EE.UU.). Fue ganador del I Concurso de Haikus Caleteros 'Fernando Quiñones', convocado por la Fundación que lleva el nombre del poeta gaditano. Participó en el libro/CD 'Panero', musicado por Bunbury y Carlos Ann.






(poética del hambre)

la poética del
hambre
esa es la
m

a

la de William
la de Jack
la de Patti
la de Henry
la de Wystan Hugh
la de Edith
la de Percy
la de John
la de Antonio
la de Oliverio
la de Miguel
la de Nicolás
la de Alejandra
la de Gertrudis
la de Federico
la de César
la de Leopoldo María
la de Blas
la de Virgilio

la de todos
los poetas que
como yo
están más muertos que
v
i
v
o
s.

(De Maremágnum 44. Isla Varia, 2011.)




Poemas


(La Virgen De Los Becarios)

La primera
vez
que se apareció
La Virgen De Los Becarios
fue en tamaño
DIN-A4
210×297
papel para imprimir en la oficina
mediante
una fotocopiadora
Hewlett Packard LaserJet 5000 N
XXerox WorkCentre Pro 428
y lo hizo

despacio

como si quisiera
saciar así
brillando más que el sol
y sosteniendo entre sus manos
un rosario blanco
la inagotable sed de tóner
de alguno de los rabínicos muchachos.

Para su cuarto
estriptís espiritual
La Virgen De Los Becarios
prendió
en un haz de luz
credencial
y fidedigno
las llamas del infierno.

Estaban
repletas
de personal auxiliar administrativo
ardiendo
entre folios y grandes sufrimientos.

(De Biblia ilustrada para becarios. Isla Varia, 2009.)





(ConVencimiento)

También yo soy de esos que piensan que si a una
biblia
le quitas los derramamientos

de sangre
de vino
o de santidad

y los milagros

como el de los peces
como el de las bodas
o como el de los fiambres revividos

lo que te queda es un relato de Raymond Carver.

(De Biblia ilustrada para becarios. Isla Varia, 2009.)






(génesis)

niño
muy niño
acuclillado
inspecciona
a insecto volador
que flota en el agua
de la piscina

insecto volador
muy insecto volador
acongojado
acecha
a niño

evidencia
ese cruce de miradas
el secreto de la existencia.

(De Maremágnum 44. Isla Varia, 2011.)






(zona zero)

descarrila
el tren de la bruja
en medio del recinto ____(ferial)

se convierte
el índice de natalidad
de Begur
en el último vagón
varado
en una vía muerta

parece cosa
de hechizo
ese silencio
de niños
recién incinerados
en urnas de chocolate.

(De Maremágnum 44. Isla Varia, 2011.)

martes, 29 de noviembre de 2011

GLORIA BOSCH MAZA

















Mencionada por:
Begoña Abad
Edith Checa

Menciona a:
Chantal Maillard
Consol S. Buendía
Maria José Aldunate
Elisa Lucinda
Belén Reyes
Anna Montero
Alicia Aragón
Federico Gallego Ripoll
Rosa Mª Roffiel
Guillem Vallejo






Bio-bibliografía

Gloria Bosch Maza, Barcelona. Cursa estudios de Periodismo y participa en diversos Talleres Literarios. Es fundadora del grupo Veus de Dones desde 1994, grupo con el que trabaja para fomentar la poesia a través de lecturas dramatizadas y recitales poéticos musicados. Obra publicada: “DE CARNE Y VERSO” (Ed. Libertarias, 1995), Premio Hnos. Argensola 1994, “DEDALO DEL DESEO” (Ed. Huerga&Fierro, 1998), Premio Villa Benasque 1997, “UNA LLAMADA TUYA BASTARA PARA SANARME” (Ed. Carena, 2003). Ha sido incluida en las Antologías de Poesía: “CIRCUNSTANCIAS” (Abecedaria, 1993); “POETISAS ESPAÑOLAS” (Ed. Torremozas, 2002); “EL PODER DEL CUERPO” (Ed. Castalia, 2009); “DESNUDARIO” (Ed. Jirones de Azul,2007), con el poemario “”Juegos de mesa”.
Más información en el Blog: http://www.veus-de-dones.blogspot.com/







Poética

Aries ascendente Piscis. Catalano-aragonesa. Bilingüe, vitalista, curiosa, amante de la soledad y la buena compañía. Viví parte de mi infancia rodeada de dulces y lecheras. Entre mis objetos preferidos, un lápiz y un cuaderno en blanco, con ellos jugaba con las palabras y anotaba los interrogantes que nadie me solía despejar. La poesía sigue siendo para mí un espejo donde mirar el mundo y mirarme, un reto, un juego, un placer solitario y compartido. La entiendo también como compromiso social, de ahí la existencia de Veus de Dones, un puente levantado por mujeres hecho de versos y buenas intenciones. Como lectora me interesa que el poema me atrape, me seduzca, se pasee por mi piel, me muestre visible lo invisible. Como poeta busco lo mismo, que mi obra despierte algo en el lector/a, que no le deje indiferente. “Escribir en todos los tiempos verbales con las uñas, con los dientes / aunque la tinta se acabe. / Escribir con el ánimo por los cielos y el alma encogida / escribir con la inocencia / y aunque no sea leída.”




Poemas




Barrio Chino

Viví la infancia en una planta baja
en pleno Barrio Chino
en medio de dulces y lecheras
interrogantes y ojeras.
Un gato negro se paseaba entre mis piernas
mientras yo, con un lápiz mordido,
jugaba con un poema.
Algunas tardes merendaban en casa
clientes diferentes
mendigos, prostitutas, travestidos
-buena gente-
otras, me sentaba en una silla baja
para ver como la vida, vestida de rojo,
se paseaba contoneándose por la acera.
Ahora vivo en un quinto sin ascensor
-he mejorado-
tengo palomas en la azotea
y un día invité a la vida a que subiera.

Una llamada tuya bastará para sanarme” – Ed, Carena, 2003



Receta de cocina frustrada a las finas hierbas

Apenas empiezo a saborearte
y ya me entran ganas de comerte
mordisquear tus orejas despacio
lamer tu cuello lentamente,
prepararte un aderezo con mi aliento
mezclar tu saliva con mis dedos.
Apenas empiezo a intuirte
y ya me entran ganas de servirte
un manjar de caricias y de halagos
invitarte a degustar mi condimento
sazonar con mis manos tu cintura
hornear el deseo a fuego lento.
Apenas empiezo a tramar la receta
cuando te deslizas con cautela hacia la mesa
y con la exquisita canela de tu boca
dispones ante mí la escapada.
Argumentas que hay exceso de alimento
y que mantienes una dieta muy estricta
me dejas rebosantes las manos de especias
y un desfile se inicia de pucheros y cazuelas.
El orégano previsto en tu mejilla
la pimienta salpicada en tu mirada
la vainilla extendida por tu nuca
la menta en tu piel y la mostaza.
El comino, el limón, la hierbabuena
el romero en tu frente, en tus labios la salvia
el azafrán y el laurel en tus hombros
por tus dientes el anís, la alcaparra.
Uno a uno los ingredientes que aguardaban tu llegada
retroceden a su lugar de origen
y yo, apenas me dispongo a iniciar la retirada
congelo en la memoria el menú del deseo
por si alguna vez te apetece paladearme
y a mí me entran ganas de evocarte
y es que apenas empiezo a conocerte
y ya siento el impulso de adobarte.

De carne y verso” – Ed., Libertarias, 1995




Poema ortográfico

Ya te quiero hasta sin comillas
sin puntos suspensivos,
sin acento, sin mayúsculas.
Te quiero y no sé si quiero
ocultarte entre paréntesis
poner punto y seguido a cada encuentro
dejarte entre guiones
subrayar cada verso que me inspiras.

Ya te quiero hasta sin palabras
sin comas, sin interrogantes
sin conjunción ni sílabas
te quiero, por supuesto, sin punto y aparte.

No deseaba mostrarte mi texto amoroso
prefería escribir un poema en tu cuerpo
con mis dedos sordos
pero tú te fuiste hacia mi diptongo
y me dejaste temblando apoyada en el folio.

Ya te quiero
quizás ya te quise
antes de que supiera que iba a quererte
pero me atraparon los signos
la geografía de tu nombre
el código del lenguaje.
Ahora ando a la deriva por la hoja en blanco
pero echo el ancla en una esquina
y en minúsculas
y con un lápiz gastado
dispongo fecha y despedida
y firmo, firmo que te quiero
ante notario.

Dédalo del deseo”- Ed- Huerga & Fierro, 1998

jueves, 24 de noviembre de 2011

MIGUEL ÁNGEL YUSTA





















Mencionado por:
Ricardo Fernández Moyano
Laura Gómez Recas
Francisco J. Picón
Marisa de la Peña
Alonso de Molina

Menciona a:
Alonso de Molina
Alfredo Piquer Garzón
Ángeles Fernangómez
Cristina Cocca
Fernando Jiménez-Ontiveros
Luisa Arellano
Marián Raméntol
Marisa de la Peña
Blanca Langa.





Bio-bibliografía


Miguel Ángel Yusta Pérez (Zaragoza 1944) poeta y escritor, tiene una larga trayectoria ligada a la literatura y los medios de comunicación. Es columnista del diario Heraldo de Aragón.
Sus más recientes trabajos son los poemarios:
Luces y sombras, fotopoemas, con fotografías de C. Moncín. (Gobierno de Aragón. 1999) con comentarios de diversos autores. Peregrino de ausencias (Unaluna 2006). Teoría de luz (Ualuna 2007), con prólogo de M. Vilas. Reloj de arena (Unaluna 2008), prólogo de Rosendo Tello. Senderos de amor y olvido (Unaluna 2009) Prólogo de J.Verón Gormaz. Ayer fue sombra (Aqua, 2010) I Premio de poesía de la D.G. de A. Cancionero de coplas aragonesas (Olifante, Papeles de Trasmoz, 2011), prólogo de J.L. Melero. El camino de tu nombre (Quadrivium 2012) prólogo de José Luis Gracia Mosteo, en imprenta. Amar y callar, en preparación. Poemas del silencio, en preparación
También las recopilaciones:
Rincón de coplas (Unaluna 2006) con prólogo de J. Barreiro. Y Artículos indefinidos (2010) con prólogo de Ricardo Vázquez-Prada.
Ha participado en antologías y poemarios colectivos. Algunos de sus textos han sido recogidos, entre otras, en las revistas literarias "Criaturas Saturnianas, Barataria Imán”, así como diversos artículos relacionados con el folckore aragonés y con la copla, con cuya autoría ha obtenido numerosos premios.
A través de su cargo en la Junta Directiva de la Asociación Aragonesa de Escritores, organiza numerosas actividades literarias, presentaciones, ciclos, conferencias etc. Es actualmente director adjunto de la revista literaria Imán, órgano de la Asociación Aragonesa de Escritores.




Poética

No se entretiene en equilibrar la balanza porque la balanza es él: copa, tallo y raíz.
En la raíz, el humanismo, el sustento del cedro poderoso, la profundidad que define a la poética y el aliento a la poética en un grado natural, sin que ni un solo condicionante aplaste la autenticidad que le nace sin querer entre los versos. En el tallo, la madera cabal del buen hacer, la densidad que se nutre de la sinuosidad del Sena, del secreto de la luna, o de la inocencia rescatada de una infancia en años de amargura… Y en la parte más aérea, una fronda honesta de “sentires”, perenne y generosa, que cimbrea con el azote del cielo y se deja ladear por la dulzura aparentemente irracional de lapasión.
Sensible, relator, leal y diestro en el manejo del arma articulada, del recoveco, de la oración, de la dignidad última de la escritura.
(Laura Gómez Recas)






Poemas

Metro de París. Línea 6
Ella ha entrado en Picpus y se ha sentado frente a mí
Sus palomas cansadas buscan el regazo
mientras sólo me mira por un fugaz instante
(hay algo de eternidad en esa mirada velada de monotonía).
Los fluorescentes del vagón son incompatibles con el día gris.
Bel-Air, Dumesnil, esta línea seis me llevará tal vez a ninguna parte.
Quiero que siga ahí, sentada mientras cruzamos el Sena.
La línea seis aparece y desaparece como mi deseo de vivir,
túneles y tejados , estaciones llenas de negros cansados,
de blancos cansados, de ninfas con auricular y móvil,
de labios, ojos, formas, miradas. besos, caricias...
Quai de la Gare, no te bajes por favor, ya llegamos.
Déjame que te contemple furtivamente
porque hace tiempo que no sentía el estallido de la belleza en mi alma.
Los asientos de plástico marrón no saben de estas cosas
ni los anuncios de las estaciones
(sea feliz en Turquía por quinientos euros)
En la Place d’Italie se ha llenado el vagón,
hay un raro vaivén de gente azarosa y extraña.
Se la van a llevar y yo estoy muerto, atado a mi vida, en mitad de la seis.
Llegaré solo a Denfert-Rochereau...

(De Teoría de luz)





Mi descapotable de juguete

De niño quería un gran descapotable blanco.
Soñaba con él, tal vez lo había visto
en alguna película lejana.
Y sólo en sueños pude conducirlo.
Luego fui un aturdido adolescente;
las horas pasaban tan lentas que a veces
se paraba el reloj del tiempo en la impotencia.
Durante algunos años, fui a un colegio de curas:
recuerdo largas tardes, interminables estudios sin retorno,
sopapos y rosarios,
escapadas al váter del patio en los recreos
donde, a oscuras, descubrimos el sexo,
pobre placer de frutos inmaduros.
Y el olor rancio de la soledad
en el amanecer sobre el colchón mojado.
Hasta que un día decidí de pronto
que ya era casi un hombre y todo un bachiller.
Después, la rebeldía,
mi querido París donde se abrió la vida,
los besos y los senos de mujeres soñadas,
las orillas del Sena llevándose la mugre
acumulada en años de tinieblas.
Era la libertad de vivir sin permiso.
Y en ese punto justo o no pude o no supe
hacer, sencillamente, mi gran revolución
y me hicieron discípulo del convencionalismo.
Visto correctamente,conduzco un coche nuevo,
tengo una casa grande, buena calefacción,
viajo y amo a mujeres que tal vez también me aman...
Mas cuando por la noche llego tarde a mi casa,
solo en mi habitación, en la suave penumbra
aún me siento al volante de aquel descapotable
en el limpio y hermoso ensueño de mi infancia...

(De Ayer fue sombra)




Esta noche.

Te quería decir en esta noche
cuando ya nadie habita en la distancia
y dormidos los pájaros
es el silencio dueño de las vidas.
Te quería decir, y te lo digo,
aunque a veces me corte las palabras
el saber que tu oído las escucha
y tus ojos las miran,
que esta tarde cuando volvía a casa,
tan silencioso y solo,
mientras sobrevolaba el pensamiento
utópicos lugares,
de pronto, te me has aparecido
con tus ojos profundos
y tus manos repletas de caricias,
abierta la sonrisa,
piernas de adolescente, apresuradas
por llegar a mis brazos
y rodearme fuerte con los tuyos.
Tu cabello jugando con el viento,
extendidas las manos en el aire,
presentidas caricias.
Venías, llegabas y te quedabas...
Entonces he sentido que la tarde
se llenaba de luces
y que toda la gente sonreía.
Que aún era hermoso el mundo
y los taxis, las casas, los semáforos.
Que las tiendas, las calles , las aceras
se llenaban de luces de repente
e íbamos del brazo, felices como niños.
Pero esta tarde no has aparecido.

Por eso te lo digo,
que te he echado de menos en las horas
que otro día mataban poco a poco.
Y aunque al subir a casa
ha sonado el teléfono y me has dicho te quiero
por un momento, amor, por un momento,
las luces se apagaron en mi alma...
Por eso te repito,
pero tal vez callarme debería,
que cada tarde, amor, que cada tarde,
me dejes que la acabe entre tus brazos.

(De Amar y callar)

domingo, 20 de noviembre de 2011

CÉSAR AUGUSTO AYUSO
























Menciona a:
Carlos Aganzo
Ezequías Blanco
Joaquín Galán
Fermín Heredero
Fermín Herrero
Luis Ángel Lobato
José Luis Puerto
José Luis Zerón Huguet
Manuel Arandilla
Natalia Carbajosa



Bio-bibliografía

Nacido en Reinoso de Cerrato (Palencia) en 1954. Media docena de libros de poesía publicados; entre ellos, Las verdades del trigo (León, Ayuntamiento, 1993), Luz de nieve (Ávila, El toro de granito, 2001) Variaciones de abril (Madrid, Visor, 2006) y Respirar de los días (Palencia, Anejo de Milenrama, 2008). En estudios y crítica literaria, El realismo mágico. Un estilo poético en los años 50 (Valencia, El toro de barro, 1995) y El ala en la meseta. Antología de poetas de Castilla y León (Palencia, Cálamo, 2001). Editor y director de la revista Milenrama (2001-2008).








Poética

A un claro pensamiento
aspiras, aunque sea
espejo indescifrable.

(Respirar de los días, 2008)






Poemas

Era triste en invierno ver el rosal desnudo,
y era grato -de hielos olvidándose y ruindades-
esperar el buen tiempo.

A fines de febrero fue la poda,
y después ya la savia se fue multiplicando
como un milagro que, en silencio, adviene.

Hojas, verdor, espinas muy pequeñas.
Los botones pacientes, abultándose
hasta el primer capullo. Hasta abrirse la rosa
esta que late cuando media mayo.

Oh rosa primera del jardín, cómo te yergues
airosa y perfumada.
Oh transparencia que, elocuente, callas
y, esplendorosa, muestras
(apenas en un día)
lo que oculta la tierra un año entero:
la vida en su secreto más profundo.

Otras rosas vendrán después de esta
y todas serán nada,
pero en mis ojos el fulgor perdura
de una belleza que no pasa en vano.
No es eterna, es verdad, pero un instante
ha sido todo junto: la belleza y verdad de cuanto existe.

(Luz de nieve, 2001)




Espina en la lengua,
la palabra duele
si verdad es (y no humo
de agravio).


_______Hacia dentro,
como duda sembrada
en el caz de un regato,
en hoja de barbecho.
Como luna sin ojos
que en su noche más lucha
por no caer
(definitivamente)
donde el amor corroe.

Un alba pálida
gustará el silencio,
la dulzura de dátil.

(Luz de nieve, 2001)




¿De qué se teje
la alegría
de la luz?

Ella me alberga.
Lo invade todo
y en su transparencia
nos confunde.

Soy un accidente
en su tersura.

Desaparezco casi
en su reverberación.

Todo me cerca
y yo debo achicarme.

Hay seres que son luz.
Ellos nos viven.

(Variaciones de abril, 2006)




Aves anilladas
en las redes del día.

¿Qué partido corazón
sangra por dentro
esporas de su luz?

El silencio
de las horas calladas.
Oigo su maleficio.

Tallos de la noche encendida.

Trigos adolescentes,
calandrias,
rubias manos
de la desmemoria,
¿dónde fueron los días?

¿Dónde la alacridad
de caballos pacientes?

Dulce zumo de moras
destila la mañana.

Pasará pronto.

Huella azul
en la corriente de un río...

(Variaciones de abril, 2006)

lunes, 14 de noviembre de 2011

5º ANIVERSARIO

Desde noviembre del 2006

y hasta que el cuerpo aguante.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

J.I. PIDAL MONTES



















Mencionado por:
Ángel Muñoz Rodríguez
Francisco Priegue
Diana Rodrigo Ruiz

Menciona a:
Diana Rodrigo Ruiz
David De La Sierra
Sergio S. Taboada
Sinda Miranda
Verónica Nerea Redondo Moreno
Rodrigo Olay
Rosanna Moreda
Ricard Millás
Jordi Clotas
José Diego Mils
Daniel Ramos Autó




Bio-bibliografía

J.I. Pidal Montes (El Fadiellu -Asturias-, 1970)
Poeta asturiano de lenguaje alto y claro que busca combinar en sus poemas un equilibrio entre inmediatez en sus mensajes y calidad en su aspecto formal. Considerado por él mismo como un poeta de barriada minera, en sus versos tienen cabida desde los amigos enganchados a la droga, hasta la realidad social, familiar o afectiva de su siempre presente pueblo de Carbayín; no dudando nunca Pidal Montes enarbolar la bandera de la cultura de su tierra en una búsqueda permanente de la difusión y dignificación de la histórica pero aún poco reconocida y todavía no oficializada Llingua Asturiana. Siempre al encuentro del cuerpo a cuerpo a través de los recitales en vivo, fue uno de los fundadores del colectivo cultural “Versoadictos”. Siendo a su vez miembro y cofundador del Grupo Poético “Versos Libres”, en el que junto a otros poetas afincados en Asturias, pretende acercar la poesía a las personas o colectivos con menos acceso a la misma. Colaborador habitual de la web cultural y artística “Requiem amb Ria”, publicará su primer poemario titulado “Nadie se salva” con la editorial barcelonesa “Versos y Reversos”.




Poética

Si alguna vez acabo vagabundeando en compañía de un fiel perro callejero, le llamaré “Poesía”, y os aseguro que a ese animal nadie, repito nadie, nadie le pondrá collar.
Y como escribió Pablo Neruda: “Si nada nos salva de la muerte, que al menos el amor
nos salve de la vida”.





Poemas



SI TE DICEN QUE CAÍ


No descartes que llegue a dormir
en camas de cartones,
en albergues municipales.
-torres más altas cayeron-.
Porque ya se sabe que la suerte
es una novia caprichosa
que hoy camina enamorada
colgada de tu brazo, y mañana
quizás no recuerde ni tu nombre.
Tampoco descartes que
en mi posible desgracia
vagabundee en compañía
de un fiel perro callejero.
A ese perro le llamaré poesía.
Y puedo asegurarte
que a ese animal nadie
-repito nadie-,
nadie le pondrá collar.




SIEMBRA
Hace tiempo que no escribo poemas
con fondo de violín.
Todos me salen entre ecos
de maquinaria parada;
de fábricas y minas cerradas
donde lo bueno ahora es malo
y viceversa.
Donde algunos viejos, por no molestar,
se atrofian al sol
como pieles de cuero a curtir
que mañana serán zapatos o chupas.
También los hay
que se doctoran en miserias ajenas;
que se buscan la vida en charcas sin vida
en la que los croares de las ranas
suenan a reproches y despedidas.
De entre todos esos destacaba uno
que era listo como el hambre
y embaucador como un demonio necesitado.
A ese, la gente del barrio
le llamaba la Mala Semilla,
porque cuando le traía el viento,
dejaba el parque sembrado de yonquis.





REVOLUCIÓN

En mi tierra,
los de mi generación,
vivimos una reconversión.
Y años después, una brutal recesión
que parió una crisis
que nos devoró vivos.
Por eso, ahora,
Pienso que ya nos toca
vivir una revolución
-de palabras de momento, pero revolución-.




DEBES SABER

En los dobladillos de mis pantalones
yacen atrapados cientos de etcéteras:
Ella no me quiso, etc...
Esta vida no es para mí, etc...
Nunca vivirás de la poesía, etc...

Pero en el fondo me consuela saber
que ahora nadie te guarda
las cuatro esquinitas de tu cama
porque el angelito que lo hacía
ya no está en condiciones:
Debes saber que hace años
que es politoxicómano
y ya no sabe ni donde tiene
su mano derecha.
Que un alud de sinceridad
sepulte y mate a toda hipocresía.





PORTAL 28, BAJO-D

Nunca vuelves a ver el mundo
de la misma manera
una vez que ya lo has visto
asomado a la ventana
de un piso de una barriada minera.
Debe ser por lo dilatado de la pupila
tras tantas generaciones
trabajando bajo tierra.
Debe ser por el orgullo,
quizás por la condenada genética.
Pero gracias a todo eso
tienes para muchas cosas respuesta:
como cuando mi hija vino ayer
con una herida que se había hecho
en el recreo y, aún llorando,
me dijo que las otras niñas se habían reído de ella
porque de su herida la sangre brotaba muy negra.
“Tranquila María -le dije-.
A tu sangre no le pasa nada.
Lo único que sucede
es que en ella llevas carbón”.

jueves, 3 de noviembre de 2011

REBECA ÁLVAREZ CASAL DEL REY










Fotografía de Javier Jimeno Maté






Mencionada por:
Juan María Jiménez López
María Solís
Deborah Antón
José Antonio Rodríguez Alva
Diana García Bujarrabal

Menciona a:
Alfonso López
Ana Pérez Cañamares
Cristina Morano
Diana García Bujarrabal
H-elena Rodríguez
Isla Correyero
Jesús Malia
Juan María Jiménez López
Julieta Valero
Luz Pichel
Mar Benegas
María Solís
Nuria Ruiz de Viñaspre
Óscar Aguado
Óscar Curieses
Óscar Pirot
Pepe Ramos
Sonia Bueno
Yaiza Martínez
Verónica Delgado Mayordomo
Víktor Gómez



Bio-bibliografía


Rebeca Álvarez Casal del Rey (Madrid, 1976)
http://lanochedeperfil.blogspot.com/
Publica su primer poemario en 2010, en Ediciones Amargord, donde posteriormente coordinó la colección Candela de poesía. Ha sido antologada en Blanco Nuclear (Sial) y Poetrastos (LVR), y próximamente estará en Inabsent(i)a (Nanoediciones). Participa en numerosos recitales (sobre todo en el madrileño barrio de Lavapiés), colabora en la web Culturamas y ultima su(s) próximo(s) poemario(s). En algunas librerías ya está disponible la segunda edición de su (hasta la fecha) único libro publicado, Suponiendo la cicatriz como posibilidad de la herida, prologado por Julieta Valero.


Poemas


Cuervo
Hay un resto de noche junto al día que empieza.

Hay un resto de noche de perfil,
próximo a la piscina. Su ojo
es el punto de fuga del jardín,
su silueta forma sombras chinas sobre el muro,
enjaulada por verjas
que el reflejo del agua hace temblar.

Hay un resto de noche de perfil
despeinando muñecas
cerca del mediodía.
Y de pronto abanica
el aire que lo encierra
y callan las chicharras un instante.

También hay una niña,
está tumbada al sol, sobre la hierba.
Y hay un resto de noche de perfil,
tal vez (si le dejara) besaría sus ojos.
Pero la niña duerme,
de momento el cuervo no es más que un pájaro.

De Suponiendo la cicatriz como posibilidad de la herida (Amargord, 2010)



Profilaxis
Presérvate
de la descendencia y de la mortalidad
prematura.
Ponte la distancia y comprueba
(cada cinco minutos)
que sigue ahí,
que no ha sido engullida
ni se ha deteriorado.
Nunca te falla el cronómetro
para reponerla en el transcurso de las eternidades.
¡Eso, tú sigue interrumpiendo!
(no vaya a ser
que se produzca el contacto).

Ella no tiene frenos, abróchate
bien fuerte el cinturón.

Haz una pausa
durante el intercambio de salivas y las pieles siamesas.
Ordénale desnudarse y alinea sus zapatos, dóblale
la ropa en el armario
y las rodillas.

Mírala en contrapicado, poderoso
y protegido,
que en el centrifugar de los juncos no se desprenda
la juntura del monstruo bicéfalo.
¡Sí, imponte!
Ella también prefiere el látex
(para fregar los platos a los que tú
sacas brillo).

¿O es que la consideras
corrosiva?
¿tal vez babilónica?
Pero no, los restantes orificios
no te inquietan, ¿no acostumbran
conllevar alianza?
¿O tal vez temes
ser parido hacia dentro, pasto
de su voracidad?

Con suspiro,
ella encoge los hombros.
¿Qué duda cabe?
¡te alaba la razón y te la envidia!
(aunque a menudo termine
maldiciéndola a voces y a portazos).
Pero algunas veces
necesitaría abrasarse en el abandono
de pausas, esterilizaciones y prudencias.
Derretirse. Puenting. Grito. Sobrepasar al vértigo.

Aunque si compartir estropajo es
demasiada proximidad para tu aguante,
en algo estáis de acuerdo:
para ser dos se necesita
un poco de distancia.

Del poemario inédito La espera horizontal


Piedra

Tú también serás polvo, junto a nuestras cenizas.

Ensangrentado altar que nos sirvió de almohada,
te pintamos, esculpimos y arrojamos
contra el enemigo.
Tú, inerte, no nos juzgaste,
mientras en nuestras manos afilabas guadañas.

Testigo mudo y ciego y quieto
de nuestras vidas reducidas a instante.
Caminamos sobre ti y tú
no dices nada.
Hacemos de ti muros,
iglesias, corazones,
hasta llegar a hundir
en ti nuestras raíces.

Eterna montaña reducida a guijarros.

El viento, el agua, el hombre,
te dinamitarán
y tú
te harás pedazos.
Serás escombro y lápida,
y sellarás la tumba que encierre nuestros huesos.

Mientras, podré sentarme a descansar sobre una piedra,
al borde del camino, al margen de la Historia.

Del poemario inédito La espera horizontal

domingo, 30 de octubre de 2011

JOSÉ CERCAS DOMÍNGUEZ





















Menciona a:
Victor Jiménez Andrade
Jesús M. Gómez Flores
Santiago Tobar
Vicente Rodríguez
Plácido Ramírez
Antonia Cerrato Martín-Romo
Juana Corsina González Fraga






Bio-bibliografía



José Cercas Domínguez. Poeta nacido en Santa Ana, Cáceres, en 1959. De profesión Educador Social.



Actividad literaria en general:


Participación en Revistas: A principio de los años 80, ha colaborado asiduamente con las revistas “Vivencias” y “Generación” Así mismo, durante esa década, ha participado, también, en la revista “Vientos del pueblo”.


Ha colaborado con varias revistas que publican en formato digital, en Internet: “Palabras diversas”, “Ariadna R.C” y “Sabor Artístico”En Radio Requena, durante, al menos, un año, condujo un programa de emisión semanal, “Biografía poética”, dirigido por Elena Pérez y Pablo Motos.Es miembro de la Asociación de escritores de Extremadura. Así mismo, es miembro del Directorio REMES (Red mundial de escritores en español) redescritoresespa.com




LIBROS PUBLICADOS:


En 1.981 salió a la luz, en Madrid, su primer libro, “Primavera81.- Voces de hoy”, de la editorial “La Idea”, en colaboración con los poetas “Miguel Gámez Quintana, Ricardo Timiraos y Antoana . Un largo periodo sin escribir ni publicar hasta que en 2006, y con un gran éxito de crítica, la editorial madrileña “Alfasur” publicó su primer poemario en solitario: “El tiempo que me habita”


En 2007, publicó junto con otros poetas latinos “Todas las manos” Antología poética y solidaria.


En 2008, de la mano de la editorial de Madrid, “Vitruvio”, ha visto la luz su segundo poemario: “Los versos de la ausencia y la derrota”. Publica en el libro disco del grupo alfeizar.


En 2010, prologa el libro de la poeta gallega, Juana Corsina González Fraga. “Ángulo muerto” Editado por la editorial Alfasur. Publica en el libro sobre Miguel Hernández. (Corrillo de diletantes). Publica en la antología de poetas de Extremadura del ayuntamiento de Badajoz "El vuelo de la palabra". Publica en la antología "Momentos literarios VI" del Gran café Victoria de Badajoz. Poeta seleccionado por Fernando Sabido en la antología de poetas del siglo XXI. Es colaborador literario del periódico "avuelapluma" digitalextremadura y Cáceres en tu mano. Coordina la antología poética: Poetas del mundo con Cáceres, “siempre".


En 2011, prologa el libro de 15 poetas extremeños "La niña bonita" de la editorial rumorvisual. Publica el libro "Dana o la luz detenida" de la editorial Alfasur. Segunda edición de "Dana o la luz detenida" con la editorial Rumorvisual. Publica en la antología Poetas de Extremadura del ayuntamiento de Badajoz "El vuelo de la palabra" 2011






Poemas





¡¡¡Basta!!!

Sonrío porque en sonreír me va la vida,
porque mi amigo dice basta,
porque el amigo de mi amigo dice basta.
Sonrío porque mis labios escriben basta en un beso,
porque los labios del individuo escriben besos en un basta.
Sonrío porque veo un río de labios que dicen basta,
porque la palabra “basta” alimenta el aire
y lo llena de fonemas que dicen basta.
Yo sonrío y en la calle escribo versos que caminan,
que danzan, que se abrazan
y que escuchan decir como el pueblo dice basta.
Sonrío porque yo también digo basta,
porque cuando escribo basta, digo democracia real
con mis palabras.





Los días

Hay días de invierno,
días de primavera,
y días que me pregunto por el origen del rocío.
Días que salgo a esas calles desnudas,
y ofrezco mi palabra
en los mentideros del aliento,
otros días, detengo la pena en mis manos limpias
y rindo mi ardor como solución más inmediata.
Hay días que no nacen
y días que nacen dos veces.
El aire, hay días que emerge solitario,
y en otros días, se sabe que la tormenta,
con su fiero estoque,
llama a la puerta de la vida.
Hay días que digo ¡ánimo, compañero, sigue caminando!,
otros, los menos, ofrezco con ella, la verdad que me lleva,
y es entonces cuando entiendo,
que hay días que también existo





El hombre diminuto


El hombre diminuto, corría por los valles,
bebía del rocío tenue de la mañana
y acariciaba el principio libre de la vida.
Latía en su corazón la risa de los alcores,
buscaba debajo de la nada, la semilla del todo,
y en el fruto del árbol prohibido,
buscaba y buscaba la vida.
Así era el hombre diminuto,
algunas veces corría entre la hierba,
se deslizaba por las hojas más tiernas del aire,
aquellas que la lluvia abrigaba, en su pecho de agua.
Y otras, corría detrás de las cosas sin nombre,
cuando sentía la voz del bosque,
cuando buscaba la vida.
Pero vino un día a verle, el fuego que todo se lleva,
entonces, a su casa blanca, la vistió el tiempo
y el hombre diminuto, se volvió del color de llanto,
y se lo llevó la muerte
justo, en el mismo instante, que encontraba la vida.

jueves, 20 de octubre de 2011

MIGUEL PÉREZ ALVARADO













Mencionado por:
Luis Antonio González Pérez

Menciona a:
Eugenio Padorno
Baltasar Espinosa
José Carlos Cataño
José Ángel Valente
Tomás Segovia
Arturo Maccanti
Diego Agúndez




Bio-bibliografía


Miguel Pérez Alvarado (Las Palmas de Gran Canaria, 1979) reside desde 1997 en Madrid, ciudad en la que estudió Ciencias Políticas y Periodismo. Ha publicado los poemarios Teoría de la luz (Ediciones del Cabildo de Gran Canaria, 2001), galardonado con el Premio Tomás Morales, y Levantado templo (Cíclope Editores, 2011). En Hilo de tres puntas (Ediciones Idea, 2009) se recogen sus conversaciones con el escritor Jorge Rodríguez Padrón y recientemente acaba de aparecer Abordajes seguido de Ritmo (Ediciones Idea, 2011), libro que pone en diálogo intenso su escritura fragmentaria con Ritmo, obra de Iker Martínez. También ha colaborado esporádicamente en diversas publicaciones periódicas: La Plazuela de las Letras, Calibán, 2C-La Opinión de Tenerife, Revista Kafka, Cuadernos del matemático.

Una selección de sus escrituras puede leerse en su web personal: http://www.miguelperezalvarado.com/




Poética


Origen y duración
I. Cada palabra anuncia desde dentro sus correspondencias; entra en la memoria y da, allí, eco al eco: trae ritmo a pesar de su soledad si asume desde dentro una apertura. La materia rítmica que hace del poema carne viva no brota en la experiencia sistémica del mismo, bajo una supuesta estructura de sentido sostenida en el diálogo semántico entre el conjunto de sus signos. Se configura en la duración superpuesta de todas las grietas en que nos va abriendo su lectura.

II. En cada uno de nosotros, la experiencia del origen dada por el nacimiento quedó borrada. No puede ser recordada ni siquiera después de haber sido dicha desde afuera, afirmada por otros que dan fe del momento en que aparecimos al mundo.

III. La palabra que inaugura el poema nos trae acá aquel origen, y esa palabra no necesitaría de las demás que la siguen si en la poesía se cifrase tan sólo una posibilidad, entre otras, del ser. Pero poema es precisamente no lo que es o su alternativa, sino el despliegue de lo que sea siendo, y para ello es necesario su sostén en sucesivas aperturas, no sólo en la primera de ellas. Sin la duración de sus muchos orígenes superpuestos ese despliegue constitutivo de la poesía sería imposible. La correspondencia contenida en la primera palabra necesita realizarse durando junto a otras palabras a lo largo del espacio.

y IV. Si hubiésemos vivido la experiencia consciente de nuestro nacimiento, ¿podríamos desplegar a través del lenguaje al mismo tiempo el ser y sus posibilidades? Siendo testigos del origen, ¿haría falta tanta redundancia volviéndolo a nombrar?




Poesía

De Teoría de la luz

ESTE cuerpo ¿de quién lo heredo? ¿Para
quién? Si es la barricada o el trampolín
no lo sé: un trapecio resbaloso.
En él no cabe lo que existe, pero
al revés sí. Mi cuerpo. Te acaricio:
me perteneces y no a la vez.
Soy salvaje en tus frondas prisionero.
Almenara que anuncias a la muerte,
cuerpo mío, vasija dubitable
que das a mi amor la forma del mundo.




TENGO ecos que lanzo contra el mar: los retomo
los lanzo los retomo: están blandos y salados
pero dan flor casi cuchillos
que dan mundos con sus tactos con sus mundos
y un gran genital en todo el cetro
soy lo primero en una isla anterior de frontones
llegué a estas últimas piedras elementales
porque las he de encalar es mi cadena
a lo que no puedo decir no
no evito que me pesan los hombros de tanto
yo
camino sobre alféizares mampuestos
y en una antorcha asumo los derredores
hacia el cuerpo
el eco que vuelve da una flor extraña
el mar nos come lo que no somos pero duele
su ruido:
miraré hacia arriba en una mano sosteniendo
toda la isla
con la boca ansiosa de repique:
rompe muros lanza voz y ordena
más fáciles órbitas
ten praderas recién llovidas que antes estaban
de otra forma cruel y desbocadas
un rayo original tiene la horma de mi boca
su luz resume la luz
siempre saltando mi alma sobrevive
un eje me dieron
parado a pesar de las estaciones
y la carne declinando con justicia
alta cumbre total sin luego
pero luego es
la voz es hacia su zanja y otras voces
y más allá del mar y el severo minuto
y la luz se desmelena
-lloro-
perdí edenes porque siempre perdí edenes
ni la muerte me consuela
ni la sangre me lo olvida
todo lo que tuve regresa
todo lo que fuimos lo tuve y regresa:
mientras agonizas
sabe que te cabe la vida en la boca.


***

De Levantado templo

Paisaje

DI qué cardón
no crecí para darte testimonio del barranco que arde;

en las laderas qué tierra
no rueda a borbotones de tu boca
deshilándote, hilándote
al paisaje en que vagas.

Di qué flor de retama
fue calco y menos cierta que tu sangre.



Viaje

NO vine,
abro flores desde dentro.

Cae en ceniza la ceniza quemada,
como un corazón como un abrevadero.

Salto, caigo, deshabito, ensancho;
pero no vine.

Aunque dejo atrás los restos,
abro flores desde dentro.

***


De Ala y sal (inédito)


materia y confusión
I.

Apenas deshilar
las manchas de los pinos
de la tierra
que inaugura la extensión de la piel.
Desde el centro de la confusión
emerge el paisaje
y en el cuerpo repican

las palmeras y el hogar,
la sed contra las nubes,
los senderos dispersos,
y el mar y el viento y la voz y la orilla.

(caideros de gáldar)

II.

La voz; el viento.

El tacto a su paso levantado
de la tierra,
y en sedimentos que caen
ensancha la mirada su acceso a la luz.

Alba es,
aunque no sepas qué noches son su origen.

Dentro de la sombra tocas,
abierto y blando, sin ceguera,
la antigua selva umbrosa,
la arena de las dunas de la infancia,
el diluvio sobre el mar,
las piedras y el sol contra el barranco.

Amanecerás y seas
la voz, el viento.

y III.

Entra en el agua y ve,
desde el mar,
los contornos, enfrente, de la isla.

El cuerpo desnudo, dado
al frescor de la espuma, redonda
la piel en cada ola, gigante

abraza las cumbres desde la orilla.

Aprende a deshilar apenas
la materia.

(mar de playa del inglés)

sábado, 15 de octubre de 2011

JUAN MARÍA JIMÉNEZ LÓPEZ















Mencionado por:
Agustín Calvo
Rebeca Álvarez Casal del Rey


Menciona a:
Agustín Calvo Galán
Antonio Gamoneda
Paloma Corrales
Mayte Albores
Rebeca Álvarez Casal del Rey
Marisa Peña
Lucía de Fraga
José Zúñiga
Elena Medel
Fernando Valverde
Juan de Loxa
Tito Muñoz
Yolanda Saez de Tejada Vázquez
Francisco Brines
Ángel González
Raquel Lanseros
Pablo del Barco



Biografía
Nace en Loja (Granada) en 1956. Estudia Ciencias Empresariales en la Universidad de Granada, y Animación Sociocultural en la UNED. Vinculado al periodismo desde 1991, fue director de Aquí TV, Onda Loja Radio y el periódico El Corto de Loja hasta 2009, siendo en la actualidad subdirector. Comienza a escribir poesía a mediados de los años 70, publicándose en 1979 el libro “Trescientos gramos de poesía”, del que fue coautor con otros tres poetas, con prólogo de Juan de Loxa, quien a su vez dedicó a este poemario uno de los programas radiofónicos de “Poesía 70” (Premio Ondas). Ha ofrecido numerosos recitales poéticos, espectáculos poéticos audiovisuales y publicado en diversas revistas. En 2000 queda finalista del primer Premio Artífice de Poesía, incluyéndose sus poemas en el libro Proemio Uno. En todos estos años se fueron configurando seis libros que no vieron la luz como obra independiente y que se corresponden con los seis apartados que aparecen en el libro “Sin orden y con cierto” que se presentó en 2009 mediante un espectáculo audiovisual y teatral. Edita el blog http://sinordenyconcierto.blogspot.com/
Prepara una nueva publicación con los poemas escritos desde 2006 hasta el presente. Participó en el I Premio de Poesía Addison de Witt (2010) y colabora en el blog Videopoetry, del poeta Agustín Calvo Galán.

Bibliografía
Trescientos gramos de poesía, Granada, 1979
Proemio I, Ayuntamiento de Loja, 2000
Sin orden y con cierto, Lulu Ediciones, 2009







Poética



La poesía es para él la única posibilidad de ser él mismo sin cortapisas, sin máscaras ni guión previo, ni sentir la necesidad de justificarse. Es también un ejercicio de exorcismo del dolor que le atenaza en numerosas ocasiones; y una profunda inmersión en los sueños y deseos más apasionados y descarnados, en otras. Los poemas son fotografías de sus viajes interiores y considera que para poder realizar esos viajes es necesario vivir intensamente, aunque en ocasiones esas incursiones le lleven a los terrenos más dramáticos y dolorosos, y, en otras, a los paisajes humanos más sugerentes. De su poética ha dicho Francisco Javier Doncel: Creo que ha llegado a ese estado, incógnito e incierto en su llegada, pero una vez alcanzado, los buenos poetas consiguen arrivar, por fin, para estar en paz con su propia conciencia, cuando ésta, tras una resistencia numantina de muchos años pasa a ser la mejor vecina al cruzarse con ella en la escalera de la mutua convivencia. Cuando esto ocurre, el poeta se hace más fuerte, más guerrero si cabe; no necesariamente rebelde porque la realidad le haya ofrecido un campo de batalla inexcusable, sino porque se encuentra mejor parapetado de respuestas frente a las insidias de la duda, porque sabe esgrimir el lenguaje y sus formas de expresión poética como un desafío frente al abismo.






Poemas




Septiembre acuchilla

Septiembre siempre vuelve
(Marisa Peña)

Septiembre acuchilla
como el tajo milimétrico y preciso
de una navaja pendenciera,
blanco o negro, silenciosa
y secuaz alevosía. Sin más verdad
o sí
que una sóla
o no
de entre las dos sendas,
las dos fauces que se abren al filo del acero.
Septiembre es un precipicio
con dos laderas infinitas,
una a cada lado de la cima
a cada lado de la duda:
raramente asoma el rumor
del fondo de piedras que lo sustentan.
Por una de sus pendientes regresamos
a un estío que necesariamente se nos escapa,
por la otra nos precipitamos a la verticalidad otoñal
del tiempo que nos resta y no retorna.
Septiembre es un cortafuegos pasajero
en el incendio inextinguible de nuestros días.

(Inédito)



Afuera

Afuera:
El aire y nada.
Solo de todo.
Ni la frecuencia que reclama el espacio
entre las ondas de los besos que no nacen
o el socorro de los perdidos.
Ni un malherido pensamiento
que perturbe esa cruenta paz de silencio
y conspiraciones imposibles.
Ni un lanzacorazones que inflame
la resistencia de tanta parálisis obcecada
o el delirio exangüe de las sombras.

Afuera:
Nada y aire.
Todo de solo.
Ni un paso perdido o por arrancar
a ninguna parte
ni que de allí provenga.
Ni un muelle al que amarrar sueños
o instigados desvelos
por desguarecer tanta calma.
Ni el murmullo de un roce
a flor de piel
o epidermis adentro.

Afuera:
Un cataclismo inagotable
para cuanto fue
y un vacío insaciable para cuanto es.
Y yo.

(Inédito)



Venía de recorrer el límite

Venía de recorrer el límite
-de haber existido-,
de encausar
el último juicio a la manera de los dioses.



Regresaba de traspasar la distancia
que separa la huella indeleble
de la verdad esquiva,
y sobrevino -sin convocarlo-
el primer impacto.



Fue sordo
inevitable y anónimo
como un hola y adiós
en un cruce cualquiera de caminos:
de tono bajo,
mas sucedió certero aunque inaudible.



Breve el asalto,
presuntamente inócuo e indoloro,
no suscitó oposición
ni alzó en almas la resistencia
la tumefacta persistencia de su abrazo.



Fue de todo menos leve y huraño,
y aunque nada presintiera en ese instante
infartó las cuerdas esenciales de mi existencia:
pobre rudimento humano
del que pende la maquinaria de mis razones
y mis desvelos.



Lo hubiera preferido aurora y no ocaso,
pero no se elige destino
estación de partida, hora o itinerario,
apenas un salvoconducto y un escueto equipaje
para tan largo aunque efímero tránsito.



Fue
-digo-
de afuera hacia dentro
-¿o tergiversé quizás dirección y sentimiento?-
en cualquier caso opaco, profundo
y definitivo al fin,
tanto como taimado.



Ni un sollozo
ni un gemido ni un quiebro: silencio
grave.



Y después otra dentellada y ya una lágrima
y otro golpe y ya el daño
y la herida sucediéndose al zarpazo
y desencajado el gesto
y uno más en los rostros del recuerdo
y aún en la identidad de los sueños
y la mueca desdoblada por el rayo
y mortífera la acerada caricia de sus manos
y más llanto y menos esperanza
y menos aliento y más ausencia
y un envilecido nuevo ataque por certificar la nada
y el desprecio por la vida –mi vida-
y un hálito apenas en mi garganta abrasada por su fuego
y el frío, gélido, coagulado venas adentro
y un silbido siniestro y plano
tras un corazón abatido por un morse sanguinario.

(Inédito)

sábado, 8 de octubre de 2011

FRANCISCO JOSÉ MARTÍNEZ MORÁN





Foto: Beatriz Micaela Martínez Morán














Mencionado por:

José Manuel Lucía
Paz Cornejo

Menciona a:
Amalia Bautista
Ana Gorría
Ariadna G. García
Cecilia Quílez
Christian Law
Federico Ocaña
Juan Andrés García Román
Juan Antonio González-Iglesias
Juan Manuel Macías
Juan Marqués
José Ángel García Caballero
José Manuel Lucía
Julio Castelló
Julio Martínez Mesanza
Luis Alberto de Cuenca
Luna Miguel
María M. Bautista
Marta López Vilar
Nacho Montoto
Olga Bernad
Óscar Santos
Paz Cornejo





Bio-bibliografía

Francisco José Martínez Morán (Madrid, 1981) es doctor en Literatura Comparada. Ha publicado el poemario Variadas Posiciones del Amante (2006, Universidad Popular José Hierro), distinguido con el Premio Nacional de Poesía Joven Félix Grande, así como un Curso de iniciación a la escritura poética (2008, Servicio de Publicaciones de la uah). En marzo de 2009 su libro Tras la puerta tapiada fue galardonado con el xxiv Premio de Poesía Hiperión. En noviembre de 2010 publicó Peligro de vida (editorial El Gaviero), su primera colección de relatos. Colabora asiduamente con numerosas revistas culturales como Salamandria, Piedra del Molino, Nayagua, Dulce Arsénico, Bar Sobia o El tintero.

http://variadasposicionesdelamante.blogspot.com/



Poética

Escribir poesía exige, ante todo, honestidad. No cabe fraude alguno hacia el lector: cada sílaba pesa, cada verso cuenta, cada poema traza la cartografía de una obligación.





Poemas



Canción de Sagalassos

En la ciudad de Sagalassos vive
mi amor. En sus cabellos quedó el rastro,
mil veces repetido, de mis besos.
Su piel lleva tatuada la memoria
de una felicidad adolescente.

Quizás en Sagalassos vive un hijo
nuestro, un niño que tiene su mirada,
el encanto divino de sus labios,
y la lenta armonía de su voz.

Si alguna vez la brújula te guía
por las crudas montañas de Anatolia,
y llegas al Herón de Sagalassos,
arrodíllate y pídele a los dioses
que me concedan verla una vez más.

Aunque ya hayamos muerto y solamente
quede de nuestros días una hipótesis
arqueológica, el imperceptible
vestigio de que fuimos alma y carne.


(De Tras la puerta tapiada)





Ceremonia pictórica

Desata la galerna, William Turner.
Retrata el equilibrio, Botticelli.
Viérteme en los pinceles, Claude Monet.
Llora con mi pupila, Miguel Ángel.
Evapora este instante, Fragonard.
Avanza entre las sombras, Caravaggio.
Descúbreme la línea, Piotr Mondrian.
Congela los silencios, Edward Hopper.
Regálame oro y sangre, Gustav Klimt,

dame la luz del mundo, Jan Vermeer.


(De Tras la puerta tapiada)



Caronte

En más de una ocasión preferiría
Caronte ser su propio pasajero.


(De Tras la puerta tapiada)

miércoles, 21 de septiembre de 2011

RAFAEL PERALTO













Mencionado por:
Carmen Paralto

Menciona a:
Antonio Orihuela
Albert Torés
Juan Antonio Mora
Carmen Paralto
Roberto Farona
César Reglero
Eddie (J. Bermúdez)
José Luis Mata
Jose Luis Morante
Pedro Javier Martín Pedrós
Francisco Peralto
Antonio Gómez
Uberto Stabile



Bio-bibliografía

Rafael Peralto (Málaga, 1969) es impresor, artista plástico y poeta visual/experimental. A partir de 1995 se vienen utilizando diversas obras suyas como ilustración de cubierta de libros y/o colecciones de «Corona del Sur».
En el terreno de la poesía experimental tiene publicados más de 25 libros, siendo algunos de ellos: Signos de la globalización (2005); Código digital (2006); Por un puñado de letras (2006); El laberinto digital·IX (2006); Cuaderno de las banderas de los campeones (2008); Libertad (2008, junto a Carmen y Francisco Peralto); Main stream (2008); Trilogía (2008, junto a Carmen y Francisco Peralto, “Pliegos de la Visión”, Navarrés); Planoteca (2009); Huelga general (2010) y la serie romana de cinco títulos: Lavori in corso; +Roma; Manifestazione; Caos romano; Cuore azzurro y las postales Obsexsion (2007) y Madison Ave (2007).

Entre las exposiciones donde ha participado destacamos: «Homenaje a Gutenberg» (Málaga, 2003); «Miguel Hernández, poeta», Muestra de Poesía Visual, Universidad Miguel Hernández (Elche 2007-2008); «Ver la poesía. Fondos del Centro de Poesía Visual de Peñarroya-Pueblonuevo», Sala Municipal Capitulares (Córdoba, 2008); «Miguel Hernández, poeta, La senda del poeta 2008», Muestra de Poesía Visual, Universidad Miguel Hernández, (Elche, 2008); «Mundibujado», Centro Cultural Federico García Lorca (Rivas VaciaMadrid, 2008) y «II Encuentro de Poesía Visual Peñarroya-Pueblonuevo», Biblioteca Municipal (Peñarroya-Pueblonuevo, Córdoba, 2008).

Figura en las antologías: Voces del extremo. Poesía y capitalismo, de Antonio Orihuela. Fundación Zenobia Juan Ramón Jiménez (Moguer, 2008); Antología apropiacionista de la poesía visual española de César Reglero (Málaga, 2009); Ojos que sí ven. Antología de poetas experimentales de México y España de José Brú, Dante Medina y Francisco Peralto (Málaga, 2010); Voces del Extremo. Antología 1999-2011, de Antonio Orihuela, Fundación Zenobia Juan Ramón Jiménez (Moguer, 2011) y Antología incompleta de poesía experimental española de Alfonso López Gradolí (Madrid, 2011).




Poemas

Código digital


















Perfiles de Nueva York















MADRID TIENE DOS PASARELAS

New York, Tokio, Milán,
París, Cibeles
tienen dura competencia:
la «Pasarela Moncloa» abrió sus puertas.
Somos cinco socias
(socias-listas)
y el pueblo lo notará
por nuestros gustos caros.

Imelda Marcos, una simple aficionada.
«Mercedes» a la puerta,
chofer,
helicóptero medicalizado,
jet privado.

La lana,
la lana pica,
la lana para el pueblo,
la lana para Evo Morales.

Preferimos los abrigos de visón,
los vestidos de Armani,
Versace, Rabanne y Chanel,
y por supuesto los zapatos
de Manolo y Jimmy Choo.
(¿Cómo se puede ser mujer
y no saber lo que son los Jimmy Choo?)