domingo, 31 de octubre de 2010

SARA HERRERA PERALTA










Foto: Alba González Sanz




Mencionada por:
Alba González Sanz
Sara R. Gallardo
Yolanda López
Annalisa Marí Pegrum
Salvador Galán

Menciona a :
Alba González Sanz
Alberto Santamaría
Ana Gorría
Antonio Lucas
Carmen Camacho
David Eloy Rodríguez
Elena Medel
Héctor Gómez Navarro
Ignacio Escuín Borao
Juan Marqués
Juan Carlos Mestre
Laura Casielles
Lauren Mendinueta
Miriam Reyes
Pablo García Casado
Pablo Texón
Patricia Sánchez
Rafa Cofiño
Rubén d’Areñes
Rut Sanz
Sofía Castañón
Yolanda Castaño




Bio-bibliografía

Sara Herrera Peralta (Jerez de la Frontera, 1980) es autora de los poemarios La selva en que caí (Torremozas, 2007), De ida y vuelta (Premio Internacional de Poesía Joven Martín García Ramos - Difácil, 2009), Sin cobertura (La Bella Varsovia, 2010) y Provocatio (Premio Ana de Valle - en prensa). Premio de poesía Voces Nuevas en 2007, su obra ha sido incluida en varias antologías poéticas y ha colaborado con distintas revistas literarias (en ediciones impresas y digitales). Entre 2009 y 2010 coordinó el proyecto Yo también leo, para el fomento de la lectura entre jóvenes. Su obra ha sido parcialmente traducida al francés y al portugués. MBA especializado en Comunicación y Medios por el ESG Graduate School of Management de París, Master en Dirección de Marketing y Comunicación por la UOC, es Diplomada en Turismo y Diplomada en International Management Assistance con intercambio en universidades de Helsinki y San Petersburgo. En la actualidad estudia un Grado en Lengua y Literatura Españolas. Desde 2007 reside en París.

http://www.saraherreraperalta.com/




Poética

Quiero una poesía como búsqueda, valiente, y comprometida. Para mí la poesía es un modo de comunicarme conmigo misma y con los demás. Es otra manera de celebrar la vida. Escribo por necesidad, pero también escribo porque me divierte. La poesía me parece una forma de estar en el mundo.







Poemas



Chevaleret
Hay parámetros decimonónicos en cada barandilla.
Responden a las necesidades de los viejos, a veces de los niños.



_____Nos sostienen bajo el techo.

Un sostén para las almas, son grises como el humo.
A veces, sobre las tierras quemadas del vagón de metro
se despiertan las voces de los inconscientes.

Cuánta juventud con cargo, qué infinita extensión del futuro.
Bricolaje inventado,
el debate es siempre el mismo: la segunda jornada; la liga de fútbol.
Monótonas, erguidas: siempre ahí.

El sostén, la presencia. Da igual en qué tarea,
no importa en qué memoria. Hay componentes estáticos que brillan a nuestro alrededor,
cubiertos de grasa, para permanecer aunque el tiempo pase,
aunque la vida se agilice, aunque sigamos este túnel
que nos lleva


_____desesperadamente
a ninguna parte.

(De ida y vuelta – Premio Internacional de Poesía Joven Martín García Ramos. Difácil, 2009).








18:33
Al hilo rojo
Los bancos del parque son
mis paradores de ciudad.

Un anciano deambula en línea recta.

Un joven se acerca. Se estrechan los cuerpos.

-Perdone, tiene usted una pegatina en su espalda-.

-Gracias, joven. Estos niños de hoy en día…
Muy amable. ¿Tendría usted hora?-

-Sí, claro, las seis y media-.

-¿Cómo se llama?-

El tentempié de los árboles.
La distancia entre los dedos y
el rastro de unos zapatos
de cordones desatados.

La tarde tiene sabor a castaña recién hecha.

-Perdone, tengo prisa-.

-Disculpe. Muchas gracias-.


________________Y vuelve a colocarse su pegatina en la espalda.

(Sin cobertura. La Bella Varsovia, 2010)




Dreams agency

Cantamos y maldecimos los días de hambre,
de hambre y de Nocilla,
teniéndolo todo y no teniendo nada.

Cantamos creyendo en el paraíso
de una playa desierta con palmera inclinada,
el olor salado y el sonido de las olas,
cabalgando.

Testimoniamos los hechos.
Y quizá, algún día, sepamos por qué las colas son largas
en el Corte Inlgés, - una vez que hemos comprado ya
el papel higiénico, el arroz y los huevos -,
en la agencia de viajes.
Un billete, por favor.
Un billete para ir a algún sitio,
no importa dónde, lejos del barrio.

Cuando cantemos creyendo que el paraíso existe,
que de verdad hay una playa
y una isla desierta
y un cocotero
y una palmera,
cuando cantemos, por fin, convencidos
de que el paraíso existe,
los dioses serán menos,
ya no tendremos tantos sueños.

(Provocatio – Premio Ana de Valle. En prensa).

jueves, 28 de octubre de 2010

TERESA DOMINGO CATALÀ















Mencionada por:
Juan Carlos Elijas
Migé S. Aparicio

Menciona a:
Joan Kunz
Juan González Soto
José Ángel Hernández
Tomás Camacho Molina
Iván Díaz Sancho
Jorge Acebo
Leo Zelada
Agustín García Espina
Mariano Palacios
Miquel Segovia
Rosario Bersabé Montes
María Teresa Bravo Bañón
Dora Caparrós
Juan Carlos Elijas
Migé S. Aparicio


Bio-bibliografía

Teresa Domingo Català nació en Tarragona en el año 1967. Es licenciada en Ciencias Políticas y Sociología por la UCM Ha publicado Iris de Sombras, Loliloquios, La nieve, los ángeles, Un amor que palpita solitario, Sonetilandia, El Gravitar del agua, Compasión en el tiempo de los locos y Majar las Rosas, todos ellos libros de poesía. Su obra poética está recogida en diversas antologías. En octubre de 2010 saldrá la primera edición de su poemario Luzbel de Penumbra con la editorial El Gaviero.
Tiene en su haber varios premios literarios, entre el que destaca el Premio Nacional de Poesía José Zorrilla, (Valladolid, 2006). Recientemente ha presentado Majar las Rosas en tierras bolivianas, en la Embajada de España en La Paz, en la Feria del Libro de Cochabamba y en la AECID de Santa Cruz de la Sierra (octubre de 2008).




Poemas



Ámame pero en silencio.

Quemarás mis huellas que serán ámbar,
y, por la noche, perseguiré mi rastro de ceniza.

¿Dónde buscar el principio de la hoguera?
¿De que hablarán las llamas entre sí?

Seré yo misma fuego que combate en los pantanos,
un ardor de metal hirviendo en los umbrales de la intimidad.

Bésame pero en las uñas.

Temblará la piel en mi deseo oscurecido
con un estertor de fiera arraigada en tu lecho.

Me cubrirás con la maleza y el furor
de aquel que miente para salvar su alma.

Serás la espuma de mi cuerpo umbrío
y, a mi lado, vencerás a las tinieblas.


Luzbel de penumbra El Gaviero, (octubre de 2010)



El desierto de arena ya reluce
en la perdida faz del firmamento,
como si en luna hubiera sentimiento
y vibrara la luz que la conduce.

Amanecerá blanca la leona,
dormida con laurel y con espliego,
huracán que se cierne sobre el fuego,
nido de una pasión que no perdona.

El himno del amor se ha devastado
en el fiero girar de la penumbra
como hierro que se hunde en el costado.

Sólo el odio es cansino y trasparente,
quijada de vacío que acostumbra
devorar lo futuro y lo presente.

Luna muerta (Inédito)





ACECHANDO

Caliente derramándote,
cayendo sobre mí.

Qué decir,
acechando,
que no digas.

Majar las Rosas (Omicron, 2008)

domingo, 24 de octubre de 2010

MONTSERRAT VILLAR GONZÁLEZ

Mencionada por:
Menciona a:
Antonio Marín Albalate
Luis Eduardo Aute
Silvio Rodríguez
Pablo Guerrero
Antonio Sánchez Zamarreño
Leopoldo Mª Panero
Andrés Sudón
Bernardo Villanueva Fernández
Esmeralda Martí
Blanca González Prieto
Maribel Domínguez Real


Bio-bibliografía

En el invierno de 1969 nací en Cortegada de Baños, un pueblo de Orense rodeado de bosques en los que, algunas mañanas de invierno, la niebla baja y el color y espesura de la vegetación, te hacen soñar con Elfos, Nomos y Hadas. Imágenes, colores, olores, sonidos... que acompañan mi alma y se hacen almohada para mis noches de morriña en la llanura castellana. Desde siempre, sentí la necesidad de expresar a través de la palabra escrita todo lo que mi cuerpo acumula en el silencio.
Estudié en Salamanca, donde vivo (soy licenciada en Filología Hispánica y Portuguesa). He publicado dos manuales didácticos y habitualmente diseño material didáctico para ELE. Participo en recitales poéticos y en asociaciones culturales, y próximamente se publicarán poemas míos en obras conjuntas: Homenaje a Luis Eduardo Aute y Homenaje a Pablo Guerrero (libros coordinados por mi querido Antonio Marín Albalate). En 2010 vio la luz TRÍPTICO DE MÁRMOL (Ed. Huerga y Fierro), mi primer libro de poemas publicado, con prólogo de Luis Eduardo Aute y poema dedicado de Antonio Marín Albalate.

(Mi blog: http://montsevillar.blogspot.com/ )



Poética

Desde casi siempre, he sabido que los vacíos que la realidad clava en mi alma se llenarían con poesía, y desde entonces, todas mis lecturas se han acomodado en esos huecos fríos que la vida había ido horadando y los ha llenado de belleza, espanto, silencios, dolor, ternura… palabras y sensibilidad.
Desde casi siempre, he dejado reposar sensaciones, sentimientos de todos los colores, imágenes,… en mis entrañas para después intentar expresarlas con palabras, con la pretensión de comunicar y de hacer sentir emoción. Si consigo que en el interior de los que me lean tiemble el filamento de una entraña con mis palabras, me doy por satisfecha. Tríptico de mármol (Ed. Huerga y Fierro, 2010) es mi primer libro de poemas en el que reza: LA POESÍA YA NO SÓLO ES BELLEZA, ES RESISTENCIA AL ESPANTO.



Poemas



Mundo de mármol
LOS ojos de la muerte nos dan a desgana
los buenos días.
Pululan entre nosotros, seres de alabastro
que creen estar vivos.
Nos miran, nos hablan, nos abrazan
fingiendo amor.
Nos llevan cada día un poco más cerca
de la rabia y del dolor.
Hacen despertar en nuestras entrañas
el odio y la amargura.
Se comportan como seres humanos
de frío metal y dañan.
Si los observamos, reconocemos a unos cuantos,
a unos cuantos más cada día.
Y seguimos viviendo en la esperanza de
encontrar nuevos seres como nosotros,
hombres de alegría y caricias.

Y continuamos esperando y engañándonos
diciendo que la vida nos juega
malas pasadas.
Sólo al final, veremos, decidiremos
que nosotros éramos los imbéciles
en este infierno. Anhelantes
de vivir como ángeles en un mundo
de muerte, un mundo de mármol.

(De Tríptico de mármol)



La primera vez
Un travestí
se ha echado a la calle
por primera vez.
Su mujer y sus hijos
lo miraban desde el balcón
retorciéndose de dolor
y pensando en los vecinos.
“Ella” ya tenía 50 años
y su alma
estaba en pañales.
Ellos, tenían la edad infinita
y sus cuerpos
no presentaban arrugas.

(De Tríptico de mármol)



HACE 20 MINUTOS (repasando la primera mitad de mi vida)

Hace 20 minutos mi cuerpo de 20 años
se disuelve entre tus manos
agotado de sudor, creciéndose
para intentar besarte.

Hace 20 minutos recuerdo que te quiero
insistiendo en la ternura de años
en que vi tu pulular en mi mundo de niña
sin que pudiera tocarte.

Hace 20 minutos, soy feliz porque te tengo,
y, aunque preñada de tus dudas, de mis dudas
nos mecemos al ritmo de estas olas
resbalando entre ancianos recuerdos.

Te quiero, sudor y espuma,
ausencia, reencuentro.
Te quiero ideal y persona
así, dudas y sueños.

Hace 20 minutos, me dibujo en tus ojos
mirando el primer desnudo de mi cuerpo,
me busco en tus palabras, tus susurros,
me arrulla tu deseo.

Hace 20 minutos el sol quema la piel
del sueño que descansa en tu pecho
y soy yo, deseando quererte en cada rayo
en cada uno de estos veranos.

Hace 20 minutos llaman a mi cabeza
las razones que me clavas en la memoria,
aplastando con nuestro peso la leve eternidad
de estos momentos.

Hace 20 minutos se transforman las verdades
y soy yo, ante este mar roto en mil cristales,
vomitando 20 años de un pueril dolor
que no he querido recordarte.
Te quise, sudor y espuma,
ausencia, reencuentro.
Te quise ideal y persona
allí, dudas y sueños.

viernes, 22 de octubre de 2010

LUCÍA ROSA GONZÁLEZ














Mencionada por:
Sonia Betancort

Menciona a:


Chantal Maillard


Juan Gelman


Juan Carlos Mestre


Andrés Neuman


Juana Castro


Jordi Doce


Rafael-José Díaz


Aurora Luque


Antonio Gamoneda


Olvido García Valdés


Sonia Betancort




Bio-bibliografía

Lucía Rosa González (1954, La Palma, Islas Canarias) ha dirigido la revista literaria Pequeños Poetas, los grupos de teatro El Roque y Ana Mª Samblás. Actualmente imparte clases de Lengua y Literatura en el Instituto Eusebio Barreto (La Palma). Ha publicado los libros de poemas Casta de rosas ausentes (CajaCanarias, Premio de Poesía "Pedro García Cabrera" ) De dónde el vuelo (Ediciones La Palma), Sueños de qué mundo (Editorial la Palma, finalista del Premio Internacional de Poesía de S/C de La Palma) y Páginas trasladadas (Editorial Idea, 2011), El libro de teatro Otro son, otra danza (Centro de la Cultura Popular Canaria), los libros de cuentos infantiles Donde el volcán nace (Editorial Interseven), La niña de pimienta seca (Editorial Interseven), Javier es una estrella (Editorial Interseven) y el libro de teatro infantil Adónde van las brujas (Editorial Interseven).






A modo de poética



¿Y si todo estuviera dicho ya? Si la paloma, de tantas veces blanca, se desintegrara en un agujero negro, sin un simple violín que entone un réquiem.
Si las rosas que aromaron nuestra piel se agazaparan detrás del pensamiento arañando con sus púas los almendros, el beso mío y tuyo, y callando todas las guitarras.
Si el amor que ha permanecido en eco casi eterno, mañana, gastado en sueños ya soñados se extinguiera.
Y si el mundo y ese no sé qué de la memoria en círculos concéntricos –cada vez más pequeños– de silencio anclaran sus orillas, no se podría escribir te amo o sueño, pues la poesía, esa fiera resbaladiza, como lluvia intensa del levante borraría tal levedad.

Pero si la intuición se arremolina y ataca, siempre hermosa y novísima siempre, si la palabra insiste y se hace alma de golpe y nos muestra su intimidad, su insolencia, su inefable carácter de latido, y no nos repite lo que queremos que diga, sino que lo lesiona y aún sangrando lo transmuta y lo empuja desde su voz hacia abajo, entonces, la palabra, como balsa clandestina, que navega a la deriva en un océano sin tiempo ni mudez, cuyas olas son mar, manos de mar, empape nuestras entrañas como violento aguacero, exprima el vaho del verso en las cunetas o, como imantado hueco capaz de sorber senderos, hombres, fracasos, incertidumbres y mujeres, encienda con su aliento la tea de los pinos y destile su fuego deslumbrante un instante pleno para que podamos bebernos su celestial veneno en una caña de azúcar hueca aunque nos queme.

A estas variaciones del frío o del fuego, a la lesión ingrata que originan las púas de las rosas, a la exquisitez de una ebriedad o una dolencia, a la imprudencia del arriesgado mar que nunca descansa y nos atrae hacia sí y nos repele, y hecho vaivén nos aúlla y nos muere durmiéndonos sin poder liberarnos del recuerdo; a esas infinitas oscilaciones, repito, aún sin concluir, las llamo poética.

Ay, si esa fiera huidiza me devorase.





Poemas




LOS POETAS

Fue anoche que a mi sueño
entraron los poetas encendiendo una vela
para solidarizarse con la tierra,
ante el inminente peligro
que la amenazaba.
Tenían sus dudas los poetas;
sueño adentro, abordaban
a un meteorito responsable
de un posible temblor.
Llevaban torbellinos
de imágenes futuras en los ojos,
las pestañas marchitas
y el corazón abierto.
Era intuitiva su preocupación,
no científica, y, con el deseo
de aclarar dudas a la memoria colectiva,
quedaron solos
ante la leve luz lejana.
El alma de los poetas, tan amplia
y tan mágicamente iluminada,
puso la tierra en papel celofán.
Ante tal transparencia, la amenaza retrocedió.
Abrazándose, los poetas
sollozaron.

(Manifestaciones así, de gozo,
son casi intolerables para los poetas:
significa que las satisfacciones
permanecen en ellos un escaso segundo.)

Después, se consumió la vela. También la noche.
Solos como en la nada
vi que brillaban los poetas,
más tarde se esfumaron.

II

Al amanecer, los poetas
aún permanecían en mi sueño.
Respiraron arena
antes de que saliera el sol.

Vi cómo gateaban anegados
en urea y arrastrar sus testículos
en la sombra de la luna que se iba,
rastreaban el semen sudoroso
de un perro tísico.
Juntos por los despojos,
por los malolientes despojos
de los perros
, decían.

(Los poetas existen en la conciencia,
habitan en el subconsciente,
van a contracorriente,
silencian la normalidad
y hablan poco;
liban la escarcha de las rosas,
encienden los volcanes
con signos que el tiempo descifrará,
tiran piedras al mar
y escrutan las entrañas ocultas de la noche.)

Pude haberlos librado
de la visión apocalíptica de la tierra,
de la contemplación ficticia de sus almas.
Mas la pasión violenta de ese rato
diluyó
el encanto bestial de los poetas
transformados en voz,
felizmente ignorados por la muerte.

La imagen en mi sueño
se asentó tan intensa
que ahora que no están
la evoco y los contemplo
como contemplo el cerco
del cielo inalcanzable.

De Sueños de qué mundo




DEBE SER POR AHÍ

¿Dormir es estar muerto?

Pues hablemos del sueño.
De los barrancos
que nos despertarán
si corren por sorpresa.
De los escalofríos que sentimos
cuando reptamos en el fondo
con los gusanos
que se ahogarán sin duda.
Del coro de palomas que nos entran
volando por el pecho;
enfermarán de lodo,
de corazón, de vísceras, de escombros,
de rabia como perros.
Se infectarán
de nosotros que vagamos de noche
en el barro con los ojos abiertos,
esperando
inútilmente el sueño.

Debe ser por ahí la inexorable muerte.

Inédito




LA ESTRELLA POUND

Ezra Pound: santo laico, poeta loco, murió en Venecia en brazos de su hija. Sólo fue un incendiario que trató de quemar el mundo con sus versos.”
Manuel Vicent

Desde la estrella Ezra
Pound detecta su nota necrológica.
Enrejado en la jaula lee: Venecia.
El sublime final del universo
es un principio
de voces que nos mecen en el tiempo.

La eternidad eterna es un banquete.
Aunque el mundo está roto por las puntas,
él es el centro de la mesa tierra.
Pero es el ramo erguido continente,
los tulipanes rojos florecientes,
el brillo de los ojos,
de los ojos de Pound.
Degusta tulipanes en la cena,
en homenaje a D. H. Lawrence,
el centro de la cena
ya son los tulipanes de la boca,
y es Yeats la estrella de la noche
y es Dorothy la luna del jardín,
la luna del jardín de Pound.
Ya no hay jardín sin Dorothy
en los ojos de Pound.
Un rojo tulipán le sabe a Yeats,
a poema naciente,
el que transforma Pound, metaboliza,
corrige, imprime, reimprime,
versos del paraíso de los versos
son poemas del cielo de los mundos.

Pare Joyce el Ulises
y el universo mudo oye un canto
que es un reto del Pound abrazador.
La aceptación del reto de los otros,
el otro de los otros son el otro
tras los otros de Pound.
Navegamos tocados por los cantos del Otro.
No hay barreras para la estrella Pound:
los versos son la prosa del poema.

Dorothy, amante, tulipanes, Yeats,
los ojos milenarios del poeta
son la estrella exhibida, la estrella inofensiva,
con los ojos exentos de locura
en St. Elizabeth´s.

Enrejado en la jaula lee: “Eliot”
que comparte su jaula de poeta
porque el alma es así.
Y es miércoles ceniza color nube,
la biblia es la ceniza de los miércoles,
dice Eliot a Pound, el lanzador de estrellas.

¿Qué alguien que no es mono
canta un canto coherente,
doce años metido en una jaula
en St. Elizabeth´s?

Las voces que escuchamos
abriendo socavones en el tiempo,
¿proceden de los dioses de la jaula?

Si he de morir, oh, Pound, maestro mío,
con ojos, boca y manos
llenos de tulipanes,
la jauría celeste que nos ata,
doce años atada a la jauría
con la barba y los ojos de tus dones:
el don de tu locura visionaria.

Inédito





EN LO VERDE OCULTO

Mi caballo es el otro.
En lo verde distinto
del viejo limonero se detiene.

El caballo volando no es el mismo.
Aunque agita las alas,
finge que vuela
como diablo desnudo
en lo verde oculto.

Mas le pesa la cola.
Debería no mirarlo
y comerlo,
pero no sé cuál es éste o el otro.

Planea.
Apoya su pequeño corazón
en el aire
y besa mi mente con sus sinlabios
de insecto.

Se alimentará de mí como
de flor
y seré su gran gala.

A sus alas aspiro.

(Libélula)

De la revista literaria La fábrica
y la revista digital Hartz

martes, 19 de octubre de 2010

JORDI COROMINAS I JULIÁN

















Mencionado por:
Juan Vico
Daniel Cundari
Rubén Darío Fernández

Menciono a:
Juan Vico
Álex Chico
Laia López Manrique
Iván Humanes
Ana Vidal Egea
Sofía Castañón
Ventura Camacho
Sergio Gaspar
Mario Cuenca Sandoval
Txus García
Carmen Moreno
Eduardo Moga
Jahel Virallonga
Pablo Méndez
Rebeca Yanke
Saray Pavón
Rubén Darío Fernández










Bio-bibliografía

Jordi Corominas i Julián (Barcelona, 1979) ha publicado dos novelas en catalán (Una dona que sap jugar amb els peus y Colors, ambas editadas por Abadía editors) y una biografía histórica, Macrina la madre, publicada en 2005 por la editorial milanesa Jaca Books. En 2009 coeditó la antología Matar en Barcelona (Alpha Decay). Es integrante y cofundador del proyecto músico-poético Loopoesia. En su labor crítica es coeditor de Panfletocalidoscopio.com y colabora con otros en 2010 ha publicado su primer poemario, Paseos Simultáneos (Vitrubio). Actualmente colabora con la emisora RNE y espera la publicación en 2011 de su libro de relatos El mayórdomo de la muerte (Barataria) y de otro poemario con el título provisional de Oceanografías. Sitio web: http://corominasijulian.blogspot.com/





Poética





Apuntes mínimos
1.- Mimar lo cotidiano para entender lo profundo.
2.- Desde mi punto de vista la realidad es un regalo que nos permite encontrar poesía en cualquier rincón, ergo no hay límites con lo que se plasma en el verso.
3.- Me interesa mucho el concepto de suite poética por lo sinfónico de la idea y el ver un poema como si fuese un río o un paseo, con lo que podemos acercarnos a captar la totalidad, y repito lo de acercarnos.
4.- El detalle y su complejidad, lo cotidiano y la trascendencia de la normalidad.
5.- Lo obvio de integrar el ritmo con las ideas que el poema vierte
6.- No confundir la hiperrealidad con el surrealismo








Algunos poemas



Duermevela

Y no sabe usted que cerezas me regaló
en el corte inglés, las pulsaciones del lado
derecho son más fuertes, mensaje con Grana
padano de la bella easo, el teléfono y la almohada,
los arabismos no dan de comer, como se caiga el libro
será peor que un coscorrón, mirando hacia la calle,
me quito la sábana, hace calor como en la sabana
y estamos en Barcelona, George Harrison y Bangladesh,
las noticias de las tres, en la radio se confiesan para
que cerremos los ojos, es una terapia colectiva
con hojas de adormidera, me gustaría estar en Madrid
pero
mañana tengo que madrugar por Francia, los camiones
de la frontera, dos horas de trayecto. ¿Duermo?
creo que ya emití algún sueño, menudos desmanes,
en el autobús la hija contaba a la madre del descubrimiento
de América, Amerigo Vespucio, así pronunciado,
sin una c, las tierras que pisó Colón eran Indias, era otra jurisdicción,
él definió el Continente, el límite, París y Roma se unen entre paseos
y estaciones de tren, los niños me saludan desde el balcón,
sólo veo faldas en el aire, los metros me recuerdan poemas
junto a las vacas del cementerio, lechuga con maíz
y un asesino que canta canciones a los abedules,
estoy preocupado, no puedo masturbarme, sonará el despertador.
Bona nit.


Agua
En la ventana del tren hay una carrera
de espermatozoides, freno en la estación,
líquida balada, saludad a la acuosa
noche de San Lorenzo, compañera de la tormenta
integrada en el cristal tapiado de beige.

Dos corren por las escaleras, el automatismo
se fragmenta, arranca y el viejo velociraptor
está como una regadera, en el rectángulo,
visión desde mi asiento,
caen cascadas del charco ciego del tejado
cuando pasamos por un huerto entre barracas
Y girasoles.

Seguro que alguien firmó el contrato
de residencia en el edificio elíptico,
resaca heliocéntrica, obras públicas
en suspenso, vegetación, graffiti, chasquido
anciano en el charco de la desolación.

Hay más pintadas de bienvenida, partículas
elementales en una población con nombre
decápodo, chaparrones
del plástico protector, mi barrera
para tocar el mundo tiene cascadas
que son patas pterodáctilas, en una zanja
las gotas brillan, perlas, diamantes mojados.

Son cincuenta minutos, atisbo un descampado,
un señor muy dominguero lleva paraguas
amnésico de la noción de esos cúmulos
fantasmagóricos que le entusiasmaban
en la infancia.

Yo prefiero fábricas abandonadas, caen chuzos
y pienso en la inutilidad que la precisión da
al espacio entre punto y punto
como si los cables naranja, lila, rojo, amarillo
magenta, verde, azabache y celeste
no dieran una fanfarria que apague
la melancolía de locomotoras en desuso
cuando ralentizamos la marcha.

Descarrío el oremus con la ventana, se han sentado
unas rusas, los raíles chispean bien cubiertos
de hormigón, regreso a mis pies y
diluvia un guiño del platanero, íntimo de la frutería,
ducha irónica y estéril.




El droguero y la fregona
¿Mamá, vende drogas
el droguero?
mi guardería acariciaba su imperturbable
negocio, cinco lustros transcurrieron
y ahí sigue, con esa misma
podrida fachada de letras
pidiendo un parapente para borrar
motas antediluvianas, reguero
selecto de secretos
que a nadie interesan.

Suena la campanilla, plástico y desodorante
horror vacui, angosta trastienda,
la progenitora reclama al retoño,
Jaime, hay un cliente, póngame
una fregona de mocho amarillo,
se dislocó el palo de tanto usarlo.

Jaime, siervo de quien te parió,
sempiterna bata azul, bajito
como tus ancestros, alopécico
con billar y patillas, reprimido
homosexual que sorbe el pecho
primigenio, Jorge Javier castrado,
sólo quiero el mástil rojo con su mocho,
mis cincuenta euros no son tocomocho.


Cuatro y veinticuatro. ¿Tiene cambio?
Sí. ¿Quieres un cubo? La dictadora
del mimbre lee mi iris hacia
el techo de su catedral, catacumba y telaraña
de
ambientadores, perfumes, lejía,
higiénicos, pañuelos, cocina,
antical general, papel albal, insecticida,
limpia suelos, a máquina, raticida,
quitamanchas, Suavizante, amoníaco y salfumán.

Su hedionda caverna es un sarcófago
demacrado, réquiem
momificado del ayer.

Hasta luego, dejaré mi casa
como los chorros del oro,
no sin antes ser soldado
con bayoneta, samurai
de baja estofa, romano
con ariete numantino,
y un americano que arma
su arma para pulir
las grietas de la debacle.

Mimo lo cotidiano
para entender lo profundo,
no hay más explicación.

jueves, 14 de octubre de 2010

JAVIER VICEDO ALÓS



















Menciona a:
Julieta Valero
Eduardo García
Carlos Contreras Elvira
David Leo García
Ana Gorría
Andrés Navarro
Álvaro García
Javier Rodríguez Marcos



Bio-Bibliografía

Javier Vicedo Alós nace en Castellón en 1985, aunque desde hace dos años reside en Madrid. Es autor de los libros Ventanas a ninguna parte (Ed. Pre-textos, 2010), La última distancia (Ed. Puerta del Mar, 2010) y del cuaderno de poemas El azul silencio del hombre (Ed. Aula de Poesía, 2008). Con sus obras ha obtenido el IV Premio de poesía Bancaja de Creación (2007) y el II Premio de poesía Joven de RNE (2010). Durante el 2008 fue residente de la 6ª promoción de la Fundación Antonio Gala. En la actualidad estudia Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid.



Poética

No eres tú ni es tristeza lo que escribes, escribes la impotencia de no ser todos los hombres.




Poemas


HOMENAJE VERTICAL

A Roberto Juarroz

I

Echamos fuego al agua
y apagamos la transparencia.
Así quema el hombre la claridad del mundo
y la prende de silencio.
El temblor humano del fuego,
el estrépito de una voz abriéndose,
enmudece cualquier palabra.
Al fuego le basta con arder.


II

No hay palabra más cierta que otra.
Se aprende a callar con los años,
aunque parezca que hablemos.

Se nace sin palabras
y con todas las palabras rotas nos vamos.

Y sin embargo,
aunque vivir sea enmudecer,
existe un placer original en el silencio
que justifica todos los silencios.





CIRCULAR

La calle está trazada con pasos circulares,
llena de hombres que andan rodeando su historia.
Es un miedo a vivir, a cruzar desvividas calles
y tener que buscar nuevas palabras,
nuevas geometrías a sus pasos.
Es asfixiar el aire para aferrarse al hombre
cuando es tan sencillo ser hombre
y agradecer la gran suerte de su tristeza.
Este golpe de oxígeno que vuelve,
tras completar su vuelta definida,
lo recuerdan y no parece golpe
pues recordando entienden de algún modo.
No quieren sobresaltos, sino órbitas exactas,
sentimientos atados a una inercia.
Con un sol que comprenden y les alumbra
van celebrando sus dominios,
la redondez de sus ojos y boca,
la forma monetaria de unos senos.
La calle está ahogada por sus pasiones circulares,
y nadie duda ya si son pasiones.




RUINAS

Me estudio en el espejo: el cabello en retirada, la nariz cada vez más tosca y retorcida, la espalda curvándose como preguntando. Cada vez más feo y decrépito, más pobre en imagen; más dichoso. Según se arruina mi cuerpo, cuanto más insignificante es mi apariencia, más crecido siento el goce de existir. Para confundirme con la realidad que pasa he de desnudarme por completo, ser la nada visible y el todo emocionado. El tiempo da sabiduría porque nos despoja de la forma. Me estudio en el espejo y admiro esta sabiduría del sentir, del repudiar cualquier molde. No se trata de vivir a ciegas, negando la realidad; se trata de vivir con otros ojos, los que ven más allá del espejo.

martes, 12 de octubre de 2010

PEDRO JAVIER MARTÍN PEDRÓS
















Mencionado por:
Carmen Peralto.
Ángela Mallén
Lupe García Araya
Alicia Calero Cervera
Rafael Peralto
José Puerto Cuenca

Menciona a :
Lupe García Araya
Carmen PeraltoItziar Mínguez Arnáiz
Dionisio López Fernández
María Gómez Martínez
José Mª Cumbreño
Alicia Calero Cervera
Antonio Manuel Fernández Morala
Julia Isasi Martínez
Jose Antonio Antón Pacheco
Luz Pichel
Antonio Orihuela
Uberto Stabile
Begoña Abad
José Sánchez del Viejo
Ángela Serna
Daniel Casado
Ángela Mallén
Aurelio González Ovies
José Maria Parreño



Bio-biblografía

Pedro Javier Martín Pedrós. Huelva 1952. Poemas suyos se encuentran recogidos en las antologías “Antología de poetas onubenses” (1.976),” Las noches del 1.900” (1.994 )y “Poetas por la Paz” Ediciones 1.900 (1.995)y las revistas españolas como Volandas, Cuadernos del Sornabique, Océano y Traslapuente, participando en el año 2006 en el proyecto METAFORFOSIS ( Caja de sueños )y en LABERINTO DEL VIENTO de la colección Punto.
Tiene publicado los siguientes libros:
Trozos de Vida (1992),
Huellas de Agua (1994),
Travesía Interminable (2005).
En la bajamar (2009)
Inicia en el año 2007, junto a Lupe García Araya, el proyecto “Poesía en la distancia” (primer libro de la colección), publicando en el 2008 “Viaje Inesperado” (segundo libro). En el año 2009 “Abrazos de náufrago" (tercer libro), y en el 2010 el cuarto libro de dicha colección " Sin dejar Señales ", actualmente está trabajando en el quinto libro. Ha participado en el proyecto “Haz rodar una poesía“ denominado GIRAPOEMA.
Actualmente, es coordinador del Azuldemar, colaborador habitual en diversas revistas virtuales. Es miembro de las siguientes Asociaciones: Asociación de Escritores y Artistas Españoles, Poetas del Mundo y de REMES. Red Mundial de Escritores en Español.
Blog Azuldemar : http://huelvasurlibre.blogspot.com/




Poética

Mi poesía nace en los susurros,
en abrazos encontrados,
en el mar,
en los días grises,
en los azules,
en la silla baja,
en los besos,
en miradas,
en palabras suaves,
Contigo.





Poemas


Cuando sea viejecito

Cuando sea viejecito, me iré a un lugar con mar,
donde las mareas sean mis amigas,
y tus recuerdos los balcones de la luna.
Pintaré tus versos
en la cometa de mi infancia,
mi sonrisa se hará grande,
de múltiples colores.
Atracaré mi barca sin vías de agua
en la bocana de tus pechos,
allí romperé las torpezas,
y acariciaré las distancias.
Cuando sea viejecito, me iré a un lugar con mar,
y olvidaré las tristezas,
abriré mis manos y jugaré con
olas, brisas,
espátulas y gaviotas.
Beberé en los silencios
y me haré luz en tus noches
repitiendo abrazos escondidos,
colgaré mi voz cascada de sombras
y encuentros en la
esquina de la playa.
Cuando sea viejecito, me iré a un lugar con mar,
y te regalaré todo el azul que quepa
en tus adentros…






Hoy he comprado una hora mágica

Hoy he comprado una hora mágica
en unos grandes almacenes
y el manual de instrucciones
no venía en español.
He afinado durante toda la mañana
mi piano
y no he sido capaz de hacerte bailar.
He escrito un poema en un trozo
de corcho,
y lo he puesto a surcar en mares de chocolate.
Apenas he limpiado los cristales de
mis gafas,
y ya había amanecido.





A veces los ángeles

A veces los ángeles
no entienden de idiomas,
las azafatas de vuelo
tienen las rutas
saturadas de
palomas mensajeras.

viernes, 8 de octubre de 2010

PILAR SANABRIA CAÑETE



















Mencionada por:
Joan GonperMaría José Mures
Fernando Sánchez Mayo
Manuel Gahete
Rafaela Hames
Rafaela Sánchez Cano
José Cañuelo
Antonio Flores Herrera
Jesús Cárdenas Sánchez

Menciona a:
Manuel Gahete.
Balbina Prior.
José Luis Rey.
Soledad Zurera.
Antonio Flores Herrera.
Mario Cuenca Sandoval.
Joan Gonper .
Rafael Guillén.
Pedro Salinas.
Carmen Camacho.
José Manuel Caballero Bonald.
Julia Uceda.
José Luis Piquero.
Alberto Santamaría.
Fernando Sánchez Mayo.
María José Mures.



Bio-biblografía

Nacida en Córdoba en 1963. Periodista Radiofónica en la cadena ONDA CERO RADIO. Ha publicado libros como: “La Tregua del Barro”, “Niebla”, “Piscis de Ceniza”, “Ley de Vida”, “Versos Yacentes”, “El Intenso Tiempo de las Dunas”, “Parte de Guerra”, “Diacronías”, “Corpus Anima”, “La Cercana Lejanía”, “Efectos Personales”, “Estado Natural”, “Códigos y Espías”. Incluida en más de treinta antologías. Fue la antóloga de “Estirpe en Femenino. 28 Poetas Cordobesas” (primera antología de escritoras de Córdoba, en el año 2000). Asimismo ha coordinado las antologías “Tintas para la Vida. Antología de poetas cordobeses por la Donación de Órganos”en sus dos ediciones. Obtuvo el Premio Mujerarte en 2002 y el XXIII Premio de Poesía Juán Bernier que convoca el Ateneo de Córdoba en 2008. Ha coordinado diversos ciclos poéticos en su ciudad y es jurado de distintos premios literarios. Es fundadora del Colectivo Abierto de Poetas Cordobesas. Ha participado en Cosmopoética en diferentes ediciones y recita en el Circuito Andaluz de las Letras.






Poética


DEBE ESTAR EL POEMA:
Me inflamo en una cárcel de sangre, morada de vaho mi cuerpo, mercadería sin fulgor, goteo desde el grifo de la infancia. Me alcanza desprevenida un cierzo sin ternura, busco el mar aquel de muchacha primera, en mí han crecido aves de escombro y huéspedes de escarcha, son aquellas olas sílabas de lenguajes desterrados.
Y aquí estoy en esta lumbre de papel, abrevadero de bellezas, poema de bitácora y semilla que debe estar en el mundo agravando el aroma del frío.
Aquí debe estar, isla esparciendo islas, aconteciendo anclas. Debe estar, quedarse en las sábanas de mi madre, en los pliegues de la mujer que me ama.
Debe estar en un Enero sin nidos, descendiendo sobre Agostos de sed.
Debe estar, quedarse, rociar de espuma cada día sin aliento. Es dueño. Llega tarde o temprano. Llega para quedarse en tu boca. Alimento de mi cauce.





Poemas




ALGUIEN ESPERA


Alguien espera
en una privación delirante,
al precio de la nada rasante,
con la disciplina de la sed
de interrogaciones indómitas.

Alguien extirpa
el cristal de una caricia
en el hedor ardiente
de una casa desvelada,
de un insomnio de carcoma.

Su vivir de máscaras domésticas,
de tiránicos ritos de trajes y tedios,
la furia de su orfandad,
ese vivir que solo aguarda
el descrédito de los relojes
es una coartada más,
devorante indicio que no sacia.

(Inédito)




INVENTOS

Con el tiempo sólo se vive para inventar rincones, noches repetidas como metáforas militares, inventar ambiciones lascivas con la mente de un enfermo derretido en los pasillos de un pabellón olvidado, inventar besos políglotas en las lenguas interculturales de mujeres lapidadas en los cinco continentes.
Inventar otros poemas que no nazcan de temblores de dioses inculcados. Inventar morir originalmente sin ser la víctima de un crimen pasional. Sólo se vive para inventar ciudades invisibles para no habitarlas emulando a Italo Calvino, inventar otros cantos que salgan de las uñas sin ser cegadoras marchas marxistas, inventar la más absoluta pornografía como sustituta de los recuerdos de esquina.
Inventar francotiradores para el amor tras cada ventana, la colosal perplejidad de la muerte que no lo espera. Inventar un nihilismo, ¡por fin! al que coronar como al soberano que no abdicará nunca.
Inventar la mugre más contagiosa para acunarla amorosamente como en la bolsa de un canguro, para vigilarla con fauces policiales y lodarnos en esa nueva náusea superando a la de Sartre. Inventar un deshecho de invento para el garfio de esa sonrisa, dibujo impregnado en la tapicería de nuestras vidas. Esa que no reponemos en las rebajas de Ikea.

(Inédito)



INCLINACIÓN NATURAL

Me presenté a la vida con una piel como espejismo, capturando sus nudos, bebiendo vidrio en cada vientre de esas muñecas homeopáticas con bocas zen dosificando mi cadáver.
Ellas, las de apariencia infantil han impactado contra mis caminos de escarcha. Ellas, las mismas que yo del Paraíso me entregaron su mercancía de manzanas, me traspasaron una culpa de carne. Ellas transitaron por mi orfandad humana como serpientes en mis vigilias de música.
Ellas en tantos lechos me escanciaron sus simientes y una lluvia de pezones de metal sobre los ojos.
Ellas mi hicieron kamasutras infinitos de café, su éxito de taquilla, sus rincones prestados y enteros de evasivas en noches de rock y bourbon.
Ellas reponen películas de amor con vagos guiones en la sesión golfa de mi cuerpo.
Ellas aprietan el gatillo de mis puritanos suicidios. Ellas han soportado mi filosofía barata después de la quinta copa en los after-hours. Ellas han sido mis Isadoras, mis Billies Holiday danzando y cantando, duplicándome la sombra en esa crueldad de lo invisible. Son un fenómeno biológico: mi inclinación natural.

(Inédito)

domingo, 3 de octubre de 2010

JUAN CARLOS ELIJAS










(Foto: Carme Esteve)











Mencionado por:

Annabel Martínez Zamora

Teresa Domingo


Menciona a:

Juan González Soto,

José Ángel Hernández,

Javier Peñas Navarro,

Víctor Rodríguez Núñez,

Manuel Camacho Higareda,

Iván Carvajal,

Teresa Domingo,

Tomás Camacho Molina,

Iván Díaz Sancho,

Damián Herrera,

Jorge Acebo.


Bio-bibliografía

Tarraco, 1966. Vida escasamente emocionante. Nació a doscientos metros de donde trabaja y si cruza la calle descubre a diario su plaza, su sala de teatro, su bar, sus ruinas y su casa de comidas. A veces viaja y, cuando El Poema decide, escribe versos e inventa formas en ocasiones esperpentaculares para declamarlos. Es más de mar que de montaña y, con la edad que tiene, no promete nada.

Vers.o.s. atávicos (Tarragona, Cuadernos de la Perra Gorda, 1998), La tribu brama libre (Tarragona, Cuadernos de la Perra Gorda, 2003), Versus inclusive (Tarragona, Zarppa’s Entertainment, 2004), Camino de Extremadura (Zaragoza, Gobierno de Aragón, 2005), Talkin’ heads (Varese, Italia, La torre degli arabeschi, 2006) -edición de arte-, Al alimón –con Manuel Camacho- (Puebla, México, Ala Impar/UAP, 2006), Talking Heads (Tarragona, Silva Editorial, 2007), Delfos, me has vencido (Barcelona, El Bardo, 2009), Cuaderno de Pompeya (Zaragoza, PUZ, 2009).

http://elpayaso-talkingheads.blogspot.com/



Poética

Cuando conoció la poesía de El Fakir se le cayeron los cuatro palos del sombrajo desastrosamente apuntalados y aún andan por el suelo. Siempre en mitad del camino: ya sólo la elegía, ya la épica. También Frank Zappa.



Poemas


LA DIRECCIÓN DEL INCENDIO

¿Creéis acaso que quien hoy llama a la puerta

no es el náufrago que fuisteis, el arquitecto

de lo que sois ahora?

¿Acaso no reconocéis vuestro propio aliento

ante el umbral o ante el azogue sin aristas,

ante los riscos de un corazón de grito interminable,

ante los perfiles de un aire impuro o tornadizo?

¿Creéis acaso que ese rostro que os mira del ayer

tiene otro nombre que no sea el vuestro,

el que asumisteis como un caracol o una hiedra,

como un pórtico que indicara la dirección del incendio?

De Cuaderno de Pompeya (2009)




POESÍA REQUEMADA

Hasta el fondo de tu cántaro, hasta el fondo, erógeno, del Gran Cántaro de barro de las escolopendras.

Afrodita, la espuma del esperma contra la hoz mientras dormía, la que vino del mar para mis aguas interiores en una concha, en un telar de símbolos lingüísticos donde escribió su nombre, su tiempo genital y su mañana.

Poesía requemada, en Hefesto, en la fragua de los cuerpos indolentes que siempre acaban derramados en ósculos prohibidos, exhaustos como el emisario de Maratón.

Afrodita, la que mira con las saetas del deseo y los labios preparados, la que asume la noche como una negra sábana de tauromaquia y músculo.

Acaricio con el dorso de mis manos tu blanca cara mientras una música de liras y vihuelas conduce los dedos hacia el cuello. Yo jamás toqué el arpa.

Separo las sedas de los pechos y olvido mi nombre ante tu boca, dominas el cielo de beso en beso, caigo con la rodilla en el légamo de tu mirada.

Y ése es el poema, tizón o ceniza, el abismo de la rosa de nadie, el canto apalabrado que regresa desde el amor, el que tiene como forma última el polvo, las palabras que lamen la desintegración, el brusco alud de los verbos ya descompuestos, final o silencio, grano de voz, beso próximo al Gran Cántaro, a las escolopendras que apuran el bálano desfallecido, la destrucción efímera, la saliva urgente de su abundante nada.

De Delfos, me has vencido (2009)



8

La fábula se encarga ya de las imágenes.

Porque venimos de esa raza de pastores de majada y hierbabuena, porque venimos de una estirpe de campesinos, de enterradores con un farol de frío en las carretas y una barca y una súplica, siempre suplicando, siempre dando gracias.

Por eso vinimos aquí, desde Berlín, del adoquín a la losa, del muro al tajo, a la arquería mudéjar, al adobe o al acueducto romano.

Porque ardió nuestra casa, la quemamos para no volver jamás, para podar la nostalgia al primer brote y desafiar así a la melancolía.

Y vinimos aquí a comprobar si nuestra infancia tenía un rostro conocido o si todo estaba en su sitio, tal y como lo dejamos en el último verano azul de las leyendas.

Ya han muerto casi todos. Algún tío lejano que vigila. Fue prenderle fuego y marchar. Fue oler esta tierra y supimos tanto sobre nosotros, que nunca nombraremos el gozo, por no ofrecer a los fantasmas del todo la nuca, ni la respuesta, ni la pregunta, ni la nobleza.

¿Qué será de esta tierra, pensamos, sin nosotros, sin esa voz de hierro? ¿Tan sólo la fatiga que provoca el ascenso, la coz de vientre contra vientre y marea?

He aquí la mansedumbre en torno a una presencia fugaz tras los montes, los bueyes del llamazar en su círculo como el guante de la edad en nuestro rostro, el duelo eterno de la nieve y su memoria, el desafío de la Historia y el Poema, etcétera, etcétera y etcétera.

De Camino de Extremadura (2005)