miércoles, 30 de junio de 2010

JORGE FERNÁNDEZ GONZALO



















Mencionado por
Verónica Aranda Casado

Menciona a:
(por orden alfabético)
Verónica Aranda Casado
Guillermo Carnero
Francisco Castaño
Vicente Gallego
José Luis Gómez Toré
Luis Muñoz
Rodrigo Olay
José Luis Puerto
Claudio Rodríguez
Jenaro Talens
Vicente Valero


Bio-Bibliografía

Nace en Madrid, en 1982, en el barrio de Vallecas. Cursó estudios de filología hispánica en la Universidad Complutense, en donde ha realizado una tesis doctoral sobre la palabra poética de Claudio Rodríguez. Como poeta, ha publicado cinco títulos: Amantes invisibles (2003), Premio Blas de Otero por la Universidad Complutense; Mudo asombro (2004), Premio Joaquín Benito de Lucas; Una hoja de almendro (2004), con el que obtuvo el Premio Hiperión de poesía joven; El libro blanco (2009), en la editorial Huacanamo y, recientemente, Arquitecturas del instante, en la colección Adonáis.



Poética

No importa qué digan mis poemas, ni cuáles sean sus aspiraciones: tan sólo esa maquinaria de la música, que va horadando el verbo, que funda vacíos en las palabras, huecos en la superficie de su lenguaje. No aspiro al sentido, ni a fijar la memoria, ni a delimitar la subjetividad en las aguas del verso: realmente, no escribo sobre nada, salvo sobre los errores de mi propia escritura. Escribo para justificar por qué no puedo decir, por qué las palabras no logran aferrarse a las cosas, por qué el pensamiento se desintegra en formas. El pájaro es la forma de todo pensamiento poético mío, o el árbol, o la piedra: la botánica y la geología que me acompañan en el verso representan sólo el signo de esa imposibilidad de pensar, de sentir más allá de las figuras. Toda ontología es ornitología. Y cuantas más palabras, mayor es la rotura del verso, mayores sus grietas y resquebrajaduras, sus cavidades. Escribo que no puedo decir, pensar, sin la escritura que a un mismo tiempo me oculta la verdad del silencio, y que sólo un hueco absurdo está abriéndose en el centro de la palabra poética. Poesía para la imposibilidad de la poesía.



Poemas


Escribirte es borrarte. Decir tu cuerpo y la culpa de las palomas más oscuras sobre tu vientre, entre mis uñas, para que todo desaparezca a través de las marcas del papel. Escribirte en el latido del ciervo, en la deuda de los colibríes. Nombrarte ahí, en agua. A la deriva para no perderte. Nombrarte con nubes o manzanas, en los magnolios secos de una despedida. Sólo toco tu ausencia. Sólo te digo en las fracturas de mi propio decir, en los esguinces de la palabra, entre las irisaciones imposibles de los ojos del búho. Decirte es no tenerte, acecharte en los espacios en blanco de la escritura, prófuga de mi voz, superviviente de mi olvido.

(de El libro blanco)



TU NOMBRE Y LOS CEREZOS

La vida no debe ser nombrada.
No decir el cerezo,
la embriaguez con que tienta
entre resina o savia, entre amor o deseo,
una luz verdadera
como si no supiera lo que es suyo.
Y ya tus manos árboles,
ya tu mirada este clamor de hojas,
la macilenta sombra de sus ramas.
¿No quedan nombres con que dar al aire
transparencia? ¿No ves allá en la pulpa
del silencio, en su regazo apenas
esclarecido
cómo pájaro y luz y enredadera,
árbol y cuerpo son lo mismo?
Hilo a hilo la música acrisola,
acendra la materia. Y da distancia.
Da diapasón de vértigo y hallazgo
a aquella rama, a esa
nube que apenas es desgarradura,
a la piedra incompleta,
a la herida que canta, ¿y cuándo llega,
cuándo la luz ha de perder su nombre,
dar claridad que es caudal sagrado,
martilleo de agua
con que unir lo que muere a lo que vence,
lo que oscurece con lo que refulge,
lo que hace flor y hace
carcoma
entre herrumbre y milagro?

(de Arquitecturas del instante)



PATIO DE GOLONDRINAS

No busques refugio para tu desconsuelo
en el tiempo que se han llevado los jazmines,
el grillo o el alerce,
en el tramo de piedra
que lleva al patio de las golondrinas.
No busques amparo y ven,
ven marzo que te llevas los despojos
del invierno y nos dejas
la luz como temblando
en sus alas curiosas y muy recogidamente
abres tus puertas de blancura,
abres la tarde y
me comprendes
en cada brote que amenaza vida,
en cada plaza donde hay nieve,
el trigal prematuro,
la sombra limpia de los avellanos.

El tiempo, que se fue con las cosas,
con los jazmines en biznagas o en la piedra
deja algo hermoso en sus cenizas, algo
por que dar la palabra.
¿Qué me ofrece verdad, el viento húmedo
a la espera de marzo
y la rama y su lenguaje en brotes
o el olvido que arde en el espliego,
la catedral de pérdidas que alza
febrero, el andamiaje
y la vidriera de las primeras hojas?

La nieve era vulnerable
a la mirada en que la comprendíamos.
Si hasta la luz deja su rastro en ella,
el rastro o la memoria
porque este paisaje no podría
decirse sin el coste del silencio
por pago. Si hasta la mirada
mancha. Si mi voz
destruye lo que afirma, y todo es nieve
que huye a la palabra,
que se derrite al tacto,
nieve o memoria de mi despedida
al asedio de una aurora intacta.

(de Arquitecturas del instante)

sábado, 26 de junio de 2010

ANA VALDÉS-MIRANDA CRESPO



















Mencionada por:
Laura Gómez Recas


Menciona a:
Evelio Domínguez,
María Narvón,
Pilar Aranda,
Rosario de la Cueva,
Teodoro Rubio





Bio-bibliografía


Española, Habanera de origen, es cantante, poeta y pintora. Pertenece a varias tertulias poéticas , ha editado poemas con la Editorial Calíope.
Publica 10 poemas en el libro "IDEOGRAFÍAS" de la Tertulia Buero Vallejo.
Recientemente hizo un recital de poesía en “Los Diablos Azules”.
Participó en “Tus poemas por las Ondas” que organiza la UNED.
Pertenece a la Sociedad General de Autores de España y a los grupos de poesía: ANFORAS AZULES, CIRCULO DE BELLAS ARTES, VERSOS PINTADOS, TERTULIA BUERO VALLEJO y el CAFE de ORIENTE.

www.anavmiranda.es



Granos de arena

“Canción de viento y soledades, olas de obstinados pleamares donde todo es mar, vibrante luz, que en línea recta me penetra hasta el fondo, resonante océano, sueño estremecido en mis orillas, plegaria de nubes que llueven en mis huesos, estelas de arenas que me colman de gozo y estallan en mis playas, así me pronuncio”.





Poemas


Azulada

Tengo una pena azul de aguamarina
en el lado lateral del parpadeo
una migraña azul
que araña al beso quebrado
y hace surcos en las sienes
de dolor azul entumecido.
Furtivo sueño azul
inmerso dentro del átomo que me habita.








EL MEJOR RINCÓN

El mejor rincón es este donde te inhalo
en el aliento que sube por un hilo de sombra
dibujado en las ondas del humo
que se cobija en la luz.
Me fumo tu nombre y en cada calada
saboreo mi adicción a ti
y en la bocanada de la ausencia
abocada a los límites del aire
me vuelvo ceniza en un susurro ahogado.








EL VERGEL
in the garden of your heart, plant the rose of love...
(Bahau'lláh)


PLANTÉ LA ROSA DEL AMOR QUE OFRECE
ESA ABUNDANTE GRACIA EQUILIBRADA
QUERENCIA QUE EN MI CUERPO VA GUARDADA
EN EL TUMULTO SUAVE QUE ADOLECE.

PLANTÉ EN MI TIERRA ESE CAUDAL QUE CRECE
EN ESTE HUERTO DE INQUIETUD CALLADA
RENACE EN MI JARDÍN LA FLOR COLMADA
PLENA EN SU ALBOR TODO EL VERGEL FLORECE

AMOR QUE EN MI EPICENTRO SORBE TODO
ERRÁTICO INCURABLE EN EL FONDO MÍO
LÚBRICA LUZ QUE SIEMPRE VA CONMIGO.

QUERER QUE AFLORA SOBRE MÍ, TARDÍO
SECRETO AFÁN DE ANGOSTO Y ARDUO LODO
HONDO JARDÍN, EN SU QUIETUD ME ABRIGO.






NO HUBO TIEMPO


De esbozar los ángulos dorados de la tarde
ni perfilar los tonos difusos del paisaje.
Se obstruyeron los arroyos;
residuos de agua dejaron al musgo
adherido a la herrumbre del herraje colonial.
No hubo tiempo,
se descarnó la noche
y se hizo silencio en el centro de la nada.
La tarde abandonó su sonrisa
vencida en ese sitio donde se alzan los abrazos
y los tomillos se volvieron escombros.
Un eclipse derrotó el beso
y se despoblaron los pronósticos.
No hubo tiempo
de escribir en las lápidas, los epitafios,
de explorar el reverso de la carne
y ensalivar la herida.
Titubea el Océano,
se arroja el mar incontenible
encallando el oleaje en la orilla,
claudica la marea sobre la espuma
ocultando el borboteo del agua.
No hubo tiempo
la memoria se deshiela en su zozobra
erigiéndome isla.

miércoles, 23 de junio de 2010

JORGE BRUNETE GIL











*





Mencionado por:
Enrique Martín

Menciona a:
Enrique Martín
Enrique Falcón
Víktor Gómez
Eddie (J.Bermúdez)
Jesús Ge
Mar Benegas
Marta Erre Sobrecueva
Pedro Verdejo
Julia López de Briñas
Carlos Durá
Alicia Martínez
Roman Porras
Berta García Faet
Clara Monzó Ribes



Bio-bibliografía

Jorge Brunete Gil nace en Valencia el año 1991. Actualmente dedica su tiempo a estudiar el grado de Historia en la Universidad de Valencia y como voluntario en la Red Sahel para la inmigración. Coordina, junto al poeta Eddie (J.Bermúdez) las jams poéticas del café cultural Arte&Facto. Además, él y Enrique Martín, mano a mano, han sacado a la luz (con la colaboración del café cultural El Dorado-MAE) cuatro pliegos de poesía, las minitrincheras, con el objetivo de visibilizar propuestas poéticas de los más jóvenes. Poemas suyos han aparecido en algunas publicaciones (las revistas La hamaca de lona y Viento Sur, en uno de los pliegos Manuales de instrucciones de la Fundación Inquietudes y en uno de los pliegos de las minitrincheras) y en la Antología Voces del Extremo 2010. Tiene escrito un poemario inédito El Grito sin voz.



Poética

Construyéndose. Eso si, con algunas cosas ya muy claras: Poesía y política no son incompatibles, de echo, escribir un poema es un acto político. Política no solo es unos cuantos tíos en un parlamento. Yo no soy yo si no soy tu. Tu y yo no somos si no somos nosotros. Mi poética no la planteo yo, la plantean las personas que me rodean. Mi poética y yo somos eso, los otros, sus poéticas y también mis muertos. Mi poética son Enrique Falcón, Uberto Stabile, Daniel Bensaïd, Alicia Martínez, etc.etc.etc.etc.etc. ¿Poética? Vamonos a cambiar el mundo.




Poemas

a Enrique Martín

¿Cómo se dice la rabia?
¿Qué cuerpo tiene?

Destrúyeme. Destrúyeme.
Destrúyeme en todos los bares
donde quedamos los domingos
para fumar
y tomarnos un café o una cerveza,
según se tercie.

Seguro que nadie comprende
lo rebeldes que somos.

No han oído que un poema
reventaba por debajo de tu lengua.
No han visto pisadas
en la sombra que acaricias.

Y ya conoces esa maldita manía
de decir las cosas por su nombre

¿Y la rabia? ¿eh? ¡¿eh?!
¿Y la rabia?

Al despedirnos,
solemos abrazarnos.



***



Instrucciones para la utopía:

Construir un eco
y romper brutalmente tu engaño;

levantarte por debajo del silencio
y amar en todos los rincones
que aprendiste a desandar.

-No es tarde-

Después, aun existe el recuerdo:

Un aullido contagioso,
los pies de las grietas,
las ventanas abiertas
en las noches de invierno,
la hemorragia que cultivas,
el lloriqueo de un perro,
las nanas que canta tu madre
a la sombra de un árbol,

-esperándote-

Y luego, mucho tiempo antes,
nacer, derrumbar el eco tiernamente,
y decirte, en todos los hombres, hombre


***


Vives en los confines de tu especie
y en este poema
no cabe tu boca.

Eres
una muchedumbre solitaria
y conoces la rabia
de ser un individuo,
único e indivisible

-cuántas mentiras nos han contado-

y cuánta tristeza inventas

cuando apuñalas tu cadera
cuando niegas el apellido
de tus asesinos.

Y al final, nos han robado los versos,
los brazos,
la destrucción del amor

y tú no has anclado los pies
en este punto
de la historia.

Y al final, ¿quién eres
si no reconoces la protesta
que se desgañita
en el epicentro de tu especie?


***


a Elisa Simó

quieren mitigar la cólera
con fango

mi poema: Aupar tu clavícula
y llevarla en una mano cerrada

-Eres disidencia, batalla, escarcha tiritando en cera que amputa las lenguas-

moldear la savia que aguarda, con pánico, en la cuna de tus senos.
Si el poema lo permite
si estamos juntos yo aquí
y tu en tu masacre

el beso por cada hueco que se arrastra en tu cuerpo tormentoso

firme


yo aquí
tu sin revelar nuestra catástrofe

combate

mejilla, minifundio, tu axila

mi poema: Yo aquí
tu fusilando la cerca
que nos echan sobre las espaldas


mi. ___poema:) Yo en tus piernas blancas
_____tu con tu grito agitando

mi beso (mi poema)

domingo, 20 de junio de 2010

CARLOS CEBRIÁN





















Mencionado por:
Eduardo Boix
Pedro Serrano

Menciona a:
Joan Margarit
José Corredor-Matheos
Wislawa Szymborska
Juan Ángel Castaño
Pedro Serrano
Antonio Moreno
Luis García Monterio
Felipe Benítez Reyes
Vicente Gallego
Luis Muñoz
José Manuel Caballero Bonald
José Luis Parra
José Emilio Pacheco
Eloy Sánchez Rosillo
Andrés Trapiello
Francisco Brines
Antonio Gamoneda
Ángeles Campello
Julián Montesinos
Eduardo Boix




Bio-bibliografía

CARLOS CEBRIÁN

(CARLOS JAVIER CEBRIÁN)
(Salies de Béarn, Pau, Francia 1965)
Reside en Elche desde 1975.
Muerto como Carlos Cebrián el 27 de Noviembre de 2008, a las 9 de la noche, para pasar a ser Javier Cebrián, con el audiovisual titulado CARLOS CEBRIÁN-UN POETA INTRASCENDENTE (La Llotja- Sala cultural. Cultura d’Elx, Institut Municipal de Cultura-Excmo. Ajuntament d’Elx), dirigido por EL AUTOR, EDUARDO BOIX Y WENCES PÉREZ

PUBLICACIONES:

POESÍA:
-POEMAS DE LLUVIA Y ALQUITRÁN. ED. Inauditas 1987
-HEROÍNA. Col. Lunara Poesía 1991
-HUMO QUE SE VA. Col. Diarios de Helena 1999
-Seleccionado en el ciclo ALIMENTANDO LLUVIAS del Instituto alicantino de cultura Juan Gil-Albert. Pliego nº 8 2001
-ACCÉSIT del premio Montesinos 2000, Los Montesinos-Alicante, en 2001 con CELEBRACIÓN DEL MILAGRO, (fragmento).
-SELECCIONADO Y PUBLICADO EN EL IV y V CERTAMEN LITERARIO “AYUNTAMIENTO DE BENFERRI” en la modalidad de poesía, en 2004 y 2005 con “Las extremas delicadezas” y “Cenizas” respectivamente.
-CELEBRACIÓN DEL MILAGRO. Editorial Celya 2005.

PROSA:
-LAS NOCHES DE MARZO. ED. Inauditas 1989
-DE BELLEZA PEREZOSA. Col. Temes D’Elx. 2000.

Ha publicado desde 2004 hasta 2006 y durante 2008 una columna de opinión semanal en el Diario NOTICIAS ELCHE, titulada COSAS MÍNIMAS.

Miembro fundador de Ediciones Frutos del Tiempo de Elche A.C.
Miembro del GRUPO POÉTICO ABRIL 2005.




Poética

Poema, sencillez, guirnalda, festival, festín, amor, deseo, follar, beso, amigos, amigas, madre, hermanos, sobrinos, Sinatra, siempre, nunca, dignidad, recuerdo, Julieta, Daniela, Ángeles: palabras que me gustan.
Guerra, envidia, purismo, puritanismo, métrica, gramática, prejuicio, traición, desamor, desapego, recuerdo, llaga, injusticia, adiós, academicismo, erudición: palabras que no me gustan.
Felicidad, Paraíso, palabras en las que no creo.
Felicidad, Paraíso, palabras en las que quisiera creer.
Felicidad, Paraíso, palabras en las que quiero creer.
Alegría, palabra que defiendo.
Tristeza, palabra que domino.
Vida, palabra que me provoca miedo.
Muerte, palabra a la que temo.
Sobrevivir, palabra a la que me aferro.
Dios, palabra que no comprendo.
Poética, palabra que detesto.





Poemas



TUNNEL OF LOVE*

Ya posees en tu memoria viejas canciones
Y nuevas lágrimas.
Te has sorprendido llorando
Mientras escuchabas esa canción.
Te empieza ya a pesar sobre los hombros,
Sobre tus lágrimas,
El paso del tiempo.
Te creías o más bien te suponías
Inmune al devenir rastrero
Y furioso del tiempo.
Así tan crédulo y estúpido
Ofrecías tu pecho descubierto
Al filo cruel del sable
Que blande la figura retórica
De cada día que se va.
Los días y las noches se aúnan
Y pasan como una suma descabalada y fatal.

Ya posees en tu memoria canciones viejas
Y lágrimas nuevas.
Cada canción es otra imagen perdida,
Cada nota otro rostro difícil de recordar.
Te has sorprendido llorando
Mientras escuchabas esa canción,
Y esa emoción te ha parecido
Extraña y placentera.
A veces no hay pérdida en el recuerdo,
Es más, a menudo el recuerdo
Es únicamente intención,
La alegría de mencionarlo,
Soltar lastre por encima de la baranda.

Llorar, a veces, es una bendición.

* MARK KNOPFLER. DIRE STRAITS. MAKING MOVIES. 1980.
INÉDITO.




EL LOBO MENTIROSO

A veces me sorprendo a mí mismo
mintiendo
con plena conciencia,
con fe ciega en la creencia
de tales falsedades.
Mintiendo,
mintiéndome
con frenesí.
Me cercioro de ello
en el mismo momento
de perpetrar, de propinar
el engaño.
Y me recrimino en silencio:
- qué manera de mentir, cabrón –
y me sonrío con beneplácito.
He comprendido que no miento
para salir beneficiado
con la adulteración interesada
de cualquier acontecimiento
- a menudo sí, no siempre…-.
Miento para desvirtuar, por manipular
la reacción sincera de los otros.
No se aperciben de nada,
no auscultan mi gesto falsificador
ni atisban el extravío cínico
en mi mirada.
Me creen
al pie de la letra,
con ridículo y afable convencimiento.

Y así, poco a poco,
he construido mi infiel prebenda,
he inventado mi embustera leyenda.
- Qué manera de mentir, cabronazo –
me recrimino en silencio
y me sonrío con beneplácito.
El lobo mentiroso
que se guarece en mi interior
sonríe complacido
mientras devora, alevoso,
a esos desprevenidos, crédulos
y tiernos corderitos
y se relame
con un profundo extravío cínico
en su mirada sangrienta.

de HUMO QUE SE VA




LOS AFECTOS

Alimañas son los afectos.
Debes estar prevenido,
cuídate bien de ellos.
Decir, por ejemplo, “te quiero”,
es un verso peligroso.
Decir, siquiera, “amor mío”,
puede subvenir también
en un verso peligroso.
¡Prevente te digo!
Ofréceles tan sólo
el paso cambiado, el contratiempo,
quedarás herido, malherido, si no.
Alimañas son los afectos,
compañeros mezquinos
de la traición y la condena.
Malabaristas de palabras henchidas,
de florituras vanas,
son los afectos.
Estate prevenido.
Despójate bien de ellos.
No les muestres la espalda descuidada
a sus terribles caricias,
ni a sus tiernos labios y susurros.
No confundas el temblor, el escalofrío,
con el frío filo de sus cuchillos.
Prepárate a sangrar.

de CELEBRACIÓN DEL MILAGRO

lunes, 14 de junio de 2010

ANNABEL MARTÍNEZ ZAMORA















Mencionada por:
Pedro J. Serrano Muñoz
Giovanni Collazos

Menciona a :
Ada Salas
Andrés Fisher
Ángel Cerviño
Giovanni Collazos
Ildefonso Rodríguez
Juan Carlos Elijas
Marcos Canteli
Olvido García Valdés
Sofía Rhei
Chantal Maillard
Clara Janés






Bio-bibliografía



Annabel Martínez Zamora nace en París en 1971. Licenciada en Sociología por la Universidad de Alicante, ciudad en la que reside desde casi siempre. Escribe poemas con irregularidad y desde hace no mucho. Ha publicado el poemario “Los pájaros que crié en tu nombre” (Prensas Universitarias de Zaragoza, 2009), que obtuvo el accésit en el premio de poesía en castellano del XXI Concurso Literario Universidad de Zaragoza.
http://annabel-elsabordelascerezas.blogspot.com/
Y http://malsinfin.blogspot.com/ con poemas propios+ilustraciones de Kim Amate.







Poética



el poema, de puertas para adentro.
ahora bien, puedes buscarlo, calibrar su estado líquido, probar su pulso
con la lengua, irregular su sonido con los dedos, liberando sus fascias sutilmente
y contar de ti misma (o de otros) lo que antes no sabías.









Poemas






DECISIÓN
Ella vuelve de las altas montañas
anillos degradados hacia un punto
que atrapa los rayos de nieve extendida
como una malla red velo conteniendo
compacta roquedo musgo raíz nieve
reflectante
en ella se reconoce
en ella
en sus cristales que el sol deslumbra y devuelve al ciclo
a la sal
que los rebecos pisan y lamen
los ha visto de cerca bajando
soltándose hacia el collado en que la primavera brotaba insólita
entre hojas caducas

Ella ha vuelto
entra en la casa
piensa tengo algo que decirte
repetir
todo está dicho todo está quieto desde hace un año
ahí estabas ahí estás
la nieve ha quemado mis guantes mojado mi pelo
espacio que pueda poblarse aquí
tu habitual parsimonia gestos tan familiares
pétrea extenuación
las risas son de sal estatuas desde hace tanto
nuestros hijos las esquinas
te acercas te siento solo cartílago
se me cierra el cuerpo

Ella ha decidido
recoge tus cosas vete

De “Los pájaros de crié en tu nombre”, Prensas Universitarias de Zaragoza, 2009.



SINCERAMENTE
La noche puebla las chimeneas
detrás de los muros.
Los pájaros que crié en tu nombre
han ido muriendo.
Llega el invierno,
pero he tenido que rasgar el yeso,
con mis uñas cortas,
para esparcir nieve
sobre muñecas prestadas
esta tarde,
cada tarde,
mientras les cuento la historia de los buenos amigos
que cruzan los dedos tras la espalda.

De “Los pájaros de crié en tu nombre”, Prensas Universitarias de Zaragoza, 2009.






YO TE OFREZCO

Yo te ofrezco lo que a nadie
porque tus pasos arrastran incógnitas que quiero deshojar,
pero tienes los pétalos bien pegados a la tierra:
un sí-no-sí-no clavado como Excálibur.

¡Mira esas aves!
Solo bajan al suelo lo imprescindible.



De “Los pájaros de crié en tu nombre”, Prensas Universitarias de Zaragoza, 2009.

martes, 8 de junio de 2010

CARLOS FRÜHBECK MORENO















Mencionado por:
Miguel Salas Díaz
Carlos Contreras Elvira

Menciona a:
Carlos Contreras Elvira,
José Gutiérrez Román,
Pilar Rubio Montaner,
Belén Artuñedo,
Ramón Repiso,
Tino Barriuso,
Miguel Salas Díaz,
Luis Artigue,
Uberto Stabile.



Bio-bibliografía

Carlos Frühbeck Moreno nació en Burgos en 1977. Es diplomado en Óptica y Optometría, licenciado en Filología Hispánica y en Teoría de la Literatura. Ha sido profesor de Español para Extranjeros en China, Italia y Vietnam. Actualmente trabaja en el Centro de Lenguas Modernas de la Universidad de Perugia (Italia). Ha publicado los poemarios Primera claridad (1994), Retratos de alquiler, (Premio Juan Alcaide 2002) y Caballos (Premio Antonio González de Lama 2005). También el ensayo Justo Alejo: Una escritura de vanguardia y compromiso (Editorial Azul, 2003). Ha sido finalista del premio Adonáis de poesía en sus ediciones de 2007 y 2009. Asimismo, ha participado en numerosas antologías y colaborado en revistas como Narrativas, Al otro lado del espejo, En sentido figurado o Piedra del Molino. La ceguera de los ciervos (Ediciones del Viento, 2009) es su primer libro de relatos.




Poemas




ENTRE LOS OLIVOS

Los hombres que germinan en los olivos viejos
escuchan a la muerte que pasea
entre los troncos torturados
hasta aprender su idioma oscuro.

A quién puedes amar
cuando la noche de verano
se enreda entre las ramas;
si te pronuncias con dolor
como si fueras una hoja plateada
sobre la tierra roja.

Hombres de savia ciega
y raíces que escuchan
los pasos de la muerte por el bosque
y maduran a tientas
con un canto de sal entre sus labios
de ramas encorvadas.

Acaricias los troncos
de densos arabescos
igual que si buscaras una mano
que te pudiera respirar.

Los pasos de la muerte en el verano,
los hombres que le hablan
desde su asedio inmóvil
y su aroma abrasado
como palabra de la muerte.

Quizá es que tengo miedo de morirme
porque no entiendo las palabras de los árboles,
de los troncos, partidos por los años,
que todavía siguen verdes.

Quizá es que tengo miedo de la muerte
mientras pasea por el bosque
y habla con los árboles que amo.





ÚLTIMO MAR

¿Quién cubrirá con brea el vientre abierto
de esta jornada que creímos nuestra
mientras se encalla su vacío
en las verdades ciegas de la tarde?

¿A quién esperas en la playa si atardece
y la luz pronunciada
sobre los labios de la arena
es manuscrito de cansancio?


____________________Sólo
la palabra del mar que se retira,
la ruina derramada
que siembra sal marchita en nuestras manos
después de traicionarlas
con espejismos nómadas de espuma.

La noche llegará cuando atravieses
las avenidas sumergidas
que iluminan los peces abisales
con su espera carnívora.

La noche llegará si te atraviesan
los oleoductos submarinos
que transportan los días de verano
a las refinerías, al abismo
que descansaba en los trapecios infantiles.

Cuando la noche llegue escribirás
un nombre de mujer en las paredes
con letras de morfina
para que todos puedan olvidarlo.

Escuchas como el mar
abraza los glaciales enterrados
en las entrañas de noviembre
para llegar a ti.
Ola, palabra, rostro, noche.




LA CARRETERA DEL ECLIPSE

Sólo la carretera del eclipse,
esta llanura desatada
donde las larvas de la sed inventan
crisálidas de polvo.

La carretera del eclipse, donde llegan
los que escaparon de la luz;
donde vivir siempre es negarse.
Oscuridad


_______que sabe hacerse peso,
solidez sin cadenas,


______________perfume sin huidas.

Hay que escapar bajo el eclipse porque el viento
siempre está lleno de raíces,
de manojos crujientes que abren grietas
sobre la voz en que se posan.

Y creemos que es nuestra porque hay luz
y pronunciamos nombres.


________________Sólo
es la avidez que nos vacía
quien habla por nosotros.

Por eso hay que llegar hasta el eclipse:
la carretera ausente
donde el asfalto es respirable
porque supimos recorrerlo sin un rumbo.
Lejos, allá donde los hombres
elevan abanicos de ceguera
a su propio silencio.
Allá donde la vida se deshace
sin las canciones huecas que soñamos.

jueves, 3 de junio de 2010

JOSÉ ANTONIO FERNÁNDEZ SÁNCHEZ






Foto: Álex Fernández Bellido.






Mencionado por:
Laura Gómez Recas
Luis Oroz

Menciona a:
Sonia Fides
Elena Conchello
Clara Santafé
Fernando Sabido Sánchez
Adolfo González
Luis Oroz
Amparo Bernal
Javier Cánaves




Bio-bibliografía

-Nace en 1963 en Terrassa (Barcelona), aunque reside actualmente en Cerdanyola del Vallés. Ferroviario de profesión, desde los 18 años.
-Actualmente no tiene vinculación con movimientos literarios. Sus únicas referencias públicas han sido la publicación de un pequeño poemario: “La profundidad del agua”, en Ediciones Rondas, año 1987; participaciones con poemas y lecturas en la “Festa de la Poesía” que organiza la “Comissió de Poetes Terrassencs”; publicaciones de poemas en extintas revistas de papel: “Manxa” del Grupo Literario Guadiana, “Cuaderno literario Azor”, “Pliego de Murmurios”, Cuadernos de Poesía Nueva” de la Asociación Prometeo de Poesía y alguna participación en el programa de radio “Breus” de RadioKanal Barcelona, donde se le han recitado algunos poemas.
-Recientemente ha retomado la labor de compartir sus trabajos, mediante el uso de la Red publicando en su blog: “Autorretrato en espejo convexo”:
http://joseantoniofs.blogspot.com/







Poética

Escribo poesía a raíz de una necesidad vitad de confesarme, sabiendo que la iglesia o un psicólogo son los sitios menos indicados para ello.
Esa falta de armonía entre mi persona y el mundo, intento suavizarla escribiendo y sé que si no escribiera no sería quien soy; sería otro, ni mejor, ni peor.
En mi caso, la poesía no es la causa, es el efecto.
Y en ello estoy, intentando descifrar las múltiples formas del Santo Grial.



DESEO
Siempre he querido ser poeta,
no sé, tal vez
para tener oficio y beneficio.

Desde que decidí bajarle
La faldilla a las letras supe
que soy un amante mediocre
pues prefiero el calor del lomo
de una piedra y taparme con un chal
de lluvia limpia, mientras
espero que aparezca el pájaro,
aquel que se dejó olvidada el ala.



Poemas
V
Aquí se me aparece la razón de existir,
la voluntad del ahorcado mientras nacen nuevas estrellas.
Se me aparecen espejismos en la tila, en el güisqui,
en la protectora llama de unos ojos de medusa.
Se me aparecen las lecciones del parvulario
y la ondulada comba del recreo incitando a las primeras reglas,
las fiebres del otoño,
la engrasada y peluda música
y el atronador comienzo de una insinuación,
la enfermedad del polen y sus derivados,
la contaminación del espejo,
la caspa


______y la noche eterna…

Aquí aprendí la vida de Timothy Leary
y ya no confundo Bach con Ultravox;
sé cultivar palabras de esperanto (paperas es parotidito)
y coger anuros en un mar de jarabe.

Aquí regalé mi chorreada lengua de coñac y nicotina
y limpié el bolsillo de hinojos y envoltorios de caramelo.

Aquí se me aparece la razón de existir,
reposar en duermevela
como ojo izquierdo de lechuza
y salir con Platón de la caverna
pues ya conozco el colorido de las sombras
y el dolor de maroma en la costilla.

Aquí he sabido trocear la cal, la soga, el diamante,
mientras nuevas estrellas nacen,
deletrear poemas en la profundidad del agua
y buscar las dudas en terrón de sal.

De “La profundidad el agua


ESA MANO QUE ES LA MÍA
Dibujar una mano es como
querer coger un grano más de arena
en un desierto ya barrido, es como
abrillantar un sol que está apagado,
como contar las letras que se han dicho,
simplemente imposible.
Pues cómo perfilar colores
que le den forma a un surco,
a un alambre desabrochado,
cómo pintar un barro, un cuenco, un campo
recogido, una grieta en la semilla,
cómo ablandar el lápiz
para dejar expuestas cicatrices,
hambre pero también abrazo, abrigo y espuela,
cómo buscar las sombras de la mano
si esa que se aparece vive en un reflejo,
si es la misma que aprieta la culata,
la misma que se alumbra con un cirio,
que esparce las semillas por la tierra,
la misma que almidona el cuello a la sotana
o recoge algodones para un niño,
es la misma
que embadurna la soga con aceites,
la que le importa el peso del anillo
o recicla una lágrima perdida,
la que en sus uñas se adormecen versos,
palabras desgastadas, fin, comienzos,
la que construye sueños o abre el grifo de la anemia,
es la misma,
la misma mano que yo tengo.
Publicado en el blog


VIAJE DE IDA (3)

Si he de elegir, prefiero
la tierra al mar del que venimos,
pues no me gusta que la perspectiva
no tenga referencias.
Allí las lágrimas se fagocitan en su afluente.

Llover sobre mojado, dicen.

Ahora que soy el capitán del barco
cualquier ola que rompa
será bien recibida.

De “La tintura de los colores (31)” Inédito