jueves, 28 de enero de 2010

CARMEN GARRIDO ORTIZ

















Mencionada por:
Hasier Larretxea



Giovanni Collazos

Marta Noviembre



Menciona a:
Jana de Luque
Bibiana Poveda
Ana del Vigo
Teresa Sanz
Chema Vega
Susana Recover de Frutos
Vicente Navarro-Abad
Marta Noviembre
Bernardo Bersabe
Dolores Vallejo
Giovanni Collazos
Ernesto Pentón
Sara Valverde
Nina Salinas
Deborah Vukusic








Bio-bibliografía


Carmen Garrido Ortiz nació en Fernán Núñez, Córdoba, el 21 de enero de 1978.o



Poeta, periodista por la Universidad de Sevilla y Máster en Relaciones Internacionales y Comunicación por la Universidad Complutense, especialista en Oriente Medio, su temática preferida, junto con el estudio de las poetas rusas Ajmátova y Tsvetáieva y la obra de García Lorca.




Administra el blog literario “La dama de verde”.



Como escritora, ha ganado el premio de poesía Andalucía Joven del Instituto Andaluz de la Juventud, 2008, con el poemario La hijastra de Job, editado por Renacimiento.



Asimismo, ganó el concurso de cuentos de Ediciones Fuentetaja con La bofetada, primer premio, publicado en El cuento, por favor. Otros relatos suyos han sido antologados en Poesía para poetas naranjas (Madrid, Clave 53 2009); Asentamientos (Ediciones Fuentetaja, 2009); en Velamen (II Premio Luis Adaro. AEN-Gijón, 2008); en El Relato más corto del verano- Ediciones personales, 2008); o Revista de Feria, Córdoba(2007, 2008 y 2009). Sus microrrelatos Hartazgo y Camille Claudel fueron seleccionados por El País con motivo de El Día del Libro 2009.



Colabora con las revistas culturales digitales Ucronías; con su columna Vientos del Sur en Elparchedigital; en Letralia; Jazztelia; Almiar/Margen Cero; Narrativas; o la sombradelesperpento.



Forma parte del colectivo de poesía madrileño Pólemos, vinculado a la Asociación Clave 53 habiendo recitado en diversos lugares de Madrid, entre ellos Libertad 8.





Como periodista, ha trabajado en las secciones de Cultura de Diario Córdoba y ABC Córdoba, además de realizar diversas investigaciones sobre el conflicto palestino-israelí; la situación del Sáhara Occidental y otras cuestiones relacionadas con el mundo árabe.



Ha pasado largas temporadas en Sevilla, Madrid, Marrakech, Argentina, París y Copenhague. Le encanta hablar, bailar flamenco, Córdoba y su campiña, todo lo árabe, el mar del Norte, los zarcillos, el frío, las velas y los viajes.








Poética




EScribo prosopoética, poemas como manantiales, largos, profundamente cordobeses: una manera de estar y vivir. El rojo y la pena negra, combinados.



Pienso que ese yo negro (del quejío) siempre tiene algo en común con el nosotros.



Ciertos vividores llevan cajones con mil vueltas en su interior. Dentro de ellos, el horror. Yo, también. Cuando lo abro, salen mis poemas y los otros vividores se consuelan.



Al detestar los convencionalismos -porque fui convencional- los denuncio, los maltrato, los humillo en los versos.



Desde la mirada periodística, me alancean la sensibilidad y muestro lo que nunca saldrá en los libros, con las palabras antiguas de los lugares de mi pueblo








Poemas





I. EL ESPÍRITU DE MI TIEMPO




Seguro que te acuerdas de los dedos entrelazados tardes enteras. Que tú nunca usaste reloj por si alguien te pedía la hora. Y es que la hora era tuya, según rezaba un contrato de arrendamiento que firmaste con el Tiempo.



Mirábamos la alcayata de la pared y nos reíamos de los segundos.




Tú vestías la rebequita de Joan Fontaine y las alpargatas de los veranos, siempre azules.





La alcayata eran las dos manecillas de unas horas muy remotas.







Sólo abríamos el portal al punto de garbanzo y al de cruz.





Mientras, ponía mis piernas sobre el mármol, postura de medianoche, doce en punto en anatomía adolescente.







Si no recuerdo mal, tus ojos eran castaños y verdes.





Mi color no era tu color y, aún así, nuestros iris se llevaban amando la noche entera, el pergamino frente a la tersura.



Las campanas –que siempre nos rodeaban en las Ciudades Eternas- eran la nota imprudente, el marcador de libros que recordaba las urgencias de los cuerpos.





Por nosotros, mano a mano, no existiría el aceite mañanero, la sal o el salario.







La nómina del mes la acordaban las pestañas. La lista de la compra siempre era de diez cosas, tan gorditas... Tus diez dedos.







In illo tempore..., empezabas, y yo te acababa el cuento.





Por eso, un televisor, un día, amaneció muerto.





Desterraste del reino el sonido del tic-tac, le diste libertad al cuco y pusiste contra la pared a los números del cuatro al infinito.





Para nuestras miradas sólo se contaba hasta tres, y ya era mucho.







Espacio protegido, reserva natural la de los diez centímetros que separaban tu nariz grande de la mía (siempre tan chica...).





Cuando llegó el final del arrendamiento, el Tiempo no te perdonó. Es curioso el perverso.





No le gusta los que aman, en futuro perfecto de presente simple. Te puso hora final; me dejó sola, mirando a los marrones del mundo por si lograba volver a encontrar el tuyo.





Claro, que el Tiempo no sabía de ti. Ni de tus burlas.





Y tu cuerpo pequeñito partió metido en el reloj de pie del salón.





















II.NADIE SABE LO QUE UN CUERPO PUEDE AGUANTAR





Pero ¿hay vida antes de la muerte?



Graffiti en una pared. Brooklyn.










Nadie sabe lo que un cuerpo puede aguantar,
pintada la frase en la puerta de la iglesia,
delante de la plaza donde los yonquis se destrozan el tabique con los gramos de nieve
Cada día paso por allí y aúllo









Aúllo como si la boa fuera yo y me hubiera tragado mi peor pecado.
Aúllo porque me hicieron la ablación de todo placer epidérmico
Aúllo porque me exiliaron a un lugar sin cicerones ni radios donde también aúllen los Escorpions
Aúllo porque me pincharon tantas agujas que mi esófago se rebeló bailando como una cascabel
Aúllo porque me robaron las sábanas de hilo y la dama de noche
Aúllo porque detesto el perfume Carmen, que ella siempre se pone
Aúllo porque detesto mi perfume Carmen, que llevé la noche del primer beso
Aúllo porque a mi torso le llaman Cardhu: sombrío, añejo, hondo, ojos color ámbar
<!--[if !supportLineBreakNewLine]--> <!--[endif]-->









Nadie sabe lo que un cuerpo puede aguantar
si cada día soporta a la vida misma,
¡tan sofisticada en su crueldad!














III.AZARES






A veces, el destino se limita a escupirme así, a la cara.



No recibo postales con preaviso que digan: Mujer, levántate y anda. Mujer, levántate y huye. Mujer, presiónate la cabeza con fuerza y se la primera en saltar del barco.








A veces, la Fortuna, voluntariosa, me da una tregua, un respiro para que crea en las bonanzas de la vida. Chiquita, fúmate un Ducados Rubio y déjate morir lentamente jugando a las damas con las Parcas.








Suele ser imprevista mi Tykè y presentarse cuando tomo los aviones al vuelo.



Entonces, los Delayed poseen mi mente y yo me siento sobre el juego de maletas, los pies para dentro y una boina francesa cayendo por el precipicio de mi perfil.



Los aviones van llegando de Karachi, mientras yo compro una colonia para ladies, So Miracle!, y me agarro a su título como las borracheras al tatuaje del marinero.



Mi vuelo ya ha salido. La azafata debe estar repartiendo los maníes mientras mi cabeza pudre el calendario y la voz de niña bien de los altavoces repite algún mantra que sólo entienden los hippies bien rasurados.








Cada enero compro dos agendas. Una se llena de predicciones de sibila, la otra de citas en el cine.






El film noir suele hablar mejor que mi vida, así que a 31 de diciembre me reconozco más como el mayordomo del Halcón Maltés, de asesino perdido, que como la señorita aplicada que acudió puntual al alcohol de todos los bares.



Un día de uno de estos años me internarán por ser la chica con sueños con sabor a un vodka insalubre que nunca tomó. Como mis ojeras hablan por mis labios, no me podré desdecir.








En mayo, las gitanas me suelen leer las arrugas de la frente y me auguran el porvenir citando a Henry Miller:



Le espera sexo, París y una calma cochambrosa. ¿Cómo la de un cuadro de Turner? Sí, sólo que con campiña y olivos azules.



Yo me hago las friegas de romero y albahaca, pero el esmalte de las uñas sigue cayéndose y mi dedo más pequeño se afirma en su enanismo.



Mi amante me hace volar sobre la Rue de Rivoli y los abanicos se dibujan contrahechos, pasivos, mientras repaso el rosario en Saint Sulpice. Todo se cumple, excepto la protagonista del cuento: mi sombra, engrandecida por las gabardinas de esta ciudad, Il en reste assez pour moi.








Acudo a los oráculos desmayada por el calor. Sólo el viento de la madrugada les permite auscultar mis venas y desdibujarlas.



Niña, son demasiado azules, predican flores de romero y abstinencia en el placer.



Yo me trabuco al hablarles y rogarles que no me priven de la mala manzana, la liga de Intimissimi y el bocado educado en el cuello ajeno.



Delfos sabe de lo que llaga el dolor, de lo que grita una mujer antes de haber parido un monstruo, siempre poético.



Siempre me arrepiento de mis gestaciones, pérfidas, abortables, veleidosas, ignorantes.



Prescinden de la madre y cubren al nonato de pelusa de ángel, colores tibios y mantas hechas con mi sangre y mi piel.



Cuando nacen, los pérfidos bebés demandan mis pechos mientras la leche nace desnatada, yerma, herida.








A veces, el destino me escupe así, a la cara.



Yo me dejo, por no contradecirle, pero le ruego que baje la voz, para no despertar a mis ángeles guardianes.

lunes, 25 de enero de 2010

JOSÉ NAVEIRAS GARCÍA















Mencionado por:


Francisco Cenamor


Víctor Sierra


Ada Menéndez


Gsus Bonilla


Ángel Muñoz Rodríguez


Matías Escalera

J. Jorge Sánchez


Menciona a:


Jorge Arbenz


Sergio Cruz Placer


Hipólito García (Bolo)


Alfonso López


Nuria Ruiz de Viñaspre


Jara Bedmar


Aurora Pintado


José María Barredo


Ángel Muñoz Rodríguez


Matías Escalera


J. Jorge Sánchez


Eva Gallud




Bio-Bibliografía



Libros publicados: Poemas para berberechos. Editorial Diedycul, S.L. 2008. (poesía). Pecado de silencio. Editorial Poesía eres tu. 2009. (poesía). El incendio y otros relatos. Ediciones Atlantis 2009 (relatos y cuentos) Todavía muertos. Ediciones Amargord 2010 (poesía)
Libros colectivos en los que he participado:
- Bukowski Club. Ediciones Escalera. 2008. Antología de poetas que han pasado por el escenario del Bukowski Club, bar cultural en el barrio de Malasaña de Madrid donde todos los miércoles se realizan lecturas de poesía y los domingos lecturas de relatos y cuentos.
- Arena en los zapatos. Escuela de escritores. 2007. Antología de relatos y cuentos de los alumnos y alumnas de Escuela de Escritores. Publiqué un relato que lleva por título “Mi tío Alberto”.
- Lugares de paso. Escuela de escritores. 2006. Antología de relatos y cuentos de los alumnos y alumnas de Escuela de Escritores. Publiqué un relato que lleva por título “Sudor de Tánger”.





Revistas de poesía en las que han salido poemas míos publicados: Gotas de tinta, Amalgama, Es hora de embriagarse (con poesía), Dulce Arsénico, El País Literario, Mar de poesías, Pro-vocación.





Otros: Fundador de la revista poética “Es hora de embriagarse (con poesía)”, actualmente formo parte del equipo de redacción. La revista ha publicado 4 números. Los dos primeros fueron editados, coordinados y diseñados por mí, así como la selección de textos y en los dos últimos números se incorporaron más personas al equipo de redacción.
Co-fundador de la revista de relatos “Al otro lado del espejo” que ha visto publicado su primer número a primeros de 2009.
Coordino junto a Ángel Muñoz Rodríguez, la editorial LVR[ediciones desde el año 2011. LVR[ediciones es la parte editorial de la asociación cultural sin ánimo de lucro La Vida Rima, a la que pertenezco desde su fundación en el año 2007.
Fotografía: Fotógrafo, he realizado varias exposiciones fotográficas, tanto en solitario como colectivas.
http://naveiras.carbonmade.com/
http://lasfotosdelnaveiras.wordpress.com/




Exposiciones fotográficas realizadas:
- Lugares. Exposición colectiva de la asociación fotográfica AgSi. Realizada en el Colegio Oficial de Médicos de Madrid en Marzo de 2009.
- Veinte visiones. Exposición colectiva de la asociación fotográfica AgSi. Realizada en el Colegio Oficial de Médicos de Madrid en Marzo de 2009.
- Poetas, poetos y otras yerbas. Exposición en solitario realizada en el Bar Cultural Bukowski Club en Madrid en 2008.
- Retratos inertes. Exposición en solitario realizada en Entrelíneas Café Librería de Madrid en enero de 2010.
- Paisajes urbanos y no tan urbanos. Exposición colectiva de la de la asociación fotográfica AgSi. Realizada en Badulake Club de Madrid en Marzo de 2010.
- Retratos. Exposición a medias con el fotógrafo Ángel Muñoz Rodríguez en Aguardiente club de Madrid en Abril de 2010.
- Bajo la lluvia. Exposición de fotos realizadas por mi para los poemas del libro Bajo la lluvia (inédito) del poeta barcelonés J. Jorge Sánchez. en el restaurante Oeste Celeste de Madrid en Mayo de 2010.

Además he realizado las fotos de portada de los libros: Yo lloré con Termintator 2. Autor Carlos Salem. Ediciones Escalera. Elogio del proxeneta. Autor Luis Miguel Rabanal. Ediciones Escalera. Orgía de andar por casa. Autor Carlos Salem. Ediciones Albatros (Ginebra, Suiza). Catálogo de lágrimas. Autora Marta Noviembre. Editorial Poesía eres tú.

Otras aficiones: DJ, aficionado a la música. Realizo un pequeño podcast que está en internet y que se puede escuchar en: http://factoriasonidos.wordpress.com/ Cocinero: Uno de mis múltiples trabajos ha sido el de cocinero. La cocina me apasiona y estoy escribiendo un pequeño recetario que voy pasando a los amigos.




Su blog: http://667muchomasmalo.wordpress.com/














Poemas
















Escrito en los vinilos









Que conste que





hoy me siento sucio





como el metro en





una noche de domingo





en el que viajo siempre





con un billete alrededor





del mundo.









Porque nunca me lo creo





pero la fiesta





ha terminado





y es ahora cuando





me siento desnudo





aunque no esté en





nuestra casa





donde siempre descubro





que jamás seré tocado





por la mano de Dios





y que tampoco he decidido





participar en alguna revolución,





más desde que descubrí





que en realidad





el amor es el infierno.









Ahora se que es imposible





ver un cielo azul en Marte,





que su tierra no está





untada de manteca





como nos prometieron





que todos somos disidentes





de los milagros que





nos dijeron que ocurrieron





en los días de vino y rosas.









Quiero estar en





casa otra vez





y recuperar de nuevo





los ritmos locos





que me devuelvan mi corazón





de sábado noche.









Quiero ser demasiado duro





para morir,





aunque no te lo creas.









Sí, por favor,





bésame y haz





que sienta de nuevo





que soy un pájaro.









Sólo me queda deciros





mil gracias a todos





por dejarme aparecer





en los créditos.





























La Luisa, allá por 1940 (dedicado a Gsus Bonilla y Reyes Monje).





A la Luisa la ajusticiaron





a las cinco de la tarde





y Dios presente





y también sus representantes en la tierra





y la Luisa y los demás que iban con ella





en el albero.









La Luisa alzó el puño





y sobre el ruedo llovieron las balas





casi al mismo tiempo.









A la Luisa la ajusticiaron





por levantar un puño





en varias ocasiones





y los representantes de Dios en la tierra





murieron de viejos





y sus voces se escucharon tantas veces





que pareciera que el puño de la Luisa,





jamás gritó.









Hay demasiados Dioses,





demasiados representantes,





demasiados muertos





para que estos últimos





no sean oídos.









Es imposible que Dios esté tan sordo.




















El amor y el odio












Pudo más





el amor que el odio









Pudo lo peor de hoy





al maltrato de ayer.





Y las ideas son





más fuertes qu el opio.





Y Scooby Doo murió





de un ataque al corazón





cuando descubrió





que alguien le había robado





todas sus galletas









Grábate esto en la cabeza:





No-estoy-he-cho-de-pan-de-mol-de









Porque pudo más





el río que el viento





aunque a nadie le gustara









Así que, por favor,





devuélveme de una vez





todos aquellos ratos buenos,





y repito





Scooby Doo hace tiempo





que no sobrevivió





a aquel infarto.









Finalmente pudo más





la máquina del odio





que la de los sueños.









Lo siento, pero ya





no podremos morir





en el sol.






























El espectador














Quería seguir siendo espectador





cansado de formar parte del espectáculo









Sin premios, sin luces de neón.









Hizo sonar la campana del autobús





y bajó sin fijarse





donde se posaban sus pies.









Nada importa ya cuando ha decidido





romper en mil trozos





los cristales que le alejaban.









Nada de descansos a mitad de cada función





Nada de aplausos tras representar otro jamás









Ahora sólo hay pasos que crear





largos caminos que definir





putas que saludar en los cruces de camino





fundidos en negro rotos por las estrellas





grúas de gran potencia para elevar espíritus





y claro, ratos que perder





en albergues regentados





por cientos de abrazos.







viernes, 22 de enero de 2010

MERTXE MANSO


















Mencionada por:Francisco Gálvez
José Luis Abraham López
Manuel Gahete
José Cañuelo



Menciona a:











Miriam Reyes


Pilar Sanabria

Fernando Sanchez Mayo



Bio-Bibliografía



Mertxe Manso (Baracaldo, 1978) reside en Córdoba desde su infancia. Jurista y poeta, actualmente profesora de Lengua y Literatura en secundaria.



Ha publicado el poemario Diario de los cuerpos (I Premio de Poesía La Manzana Poética, Ediciones Litopress(2004),las plaquettes Tabla de mareas (müsu, 2004) y Reglas de Navegación (2006), Ferronerie (Institución Cultural “El Brocense”, Cáceres)



Aparece antologada en Voces Nuevas (Torremozas,2002), Pólvora Blanca (Antología de poet@as por la paz y la palabra, 2003), en Pie de Paz (Plurabelle, 2003) y Periféricos 15 poetas (Universidad Popular José Hierro, Madrid, 2004). La Mujer Rota(Guadalajara, México, 2008)



En la faceta de poesía visual, ha participado entre otras colaboraciones en la “Muestra incompleta de poesía visual, experimental y m@il-art”. (2004) Ediciones Cer0 a la Izquierda. Y “Las Letras” muestra de poesía visual homenaje a Carmen Conde(Cartagena, 2006).
http://www.mertxemanso.com/








Poética



La poesía como vehículo para posicionarme ante el mundo, latir a mi ritmo y con la sensación de libertad, mi poesía es una mirada atenta, donde el detalle importa, donde los personajes no son solo lo que parecen y donde todo es relativo, incluso nosotros mismos, en apariencia, porque más allá de ese simple ver, se esconde una reflexión del ser y el estar, Donde los tranvías son latidos de motores; El mar y la ciudad los espacios, un tiempo de cruces donde EL MUNDO es UN CRUCIGRAMA.







Poemas




V



Llorarás tantas noches como golpes




necesites para forjar estrellas,




maldecirás el día




y llorarás la urgencia de lo nuevo.




Ya puedes forjar un cielo




o una casa nueva




y bailar tantas horas y noches




como carbón se derrita en las venas.




Que llorarás




y nadie habrá de ver lágrimas,




y la lluvia se beberá tus gotas,




tu sudor y tu cuerpo,




te beberá, amor




y nada habrá de quedar.




Ni siquiera el eco.








De Diario de los Cuerpos




















XI





Anuncio un tiempo de tregua




y después, amor,




vendrá la noche




tu corazón sobre la mesa




buscando el abrigo de mis manos.




Así, casi en silencio




y con la boca abierta




nos secará el mar,




seré hogar




y nosotros un latido.












De Ferronerie


















VIGILIA(INOCENCIA)






Nunca será la noche




tan negra




como cuando amanece.








Ni sentiré tanto frío




como ahora.








El frío que me cubre,




ahora sé




que no es infinito.








Y tus palabras




ya no son palabras.




¿Cuántos días he perdido?








Ahora me atrevo




a entrar en ti,




y nada importa




si te rompo el cuerpo.








Se que soy bella.








Mira y siente, amor,




Esto es:



Sólo la ferocidad del día,


el frío de un desierto tras la noche.






De Ferronerie



martes, 19 de enero de 2010

VICENTE MARTÍN MARTÍN






















Mencionado por
Javier Vázquez Losada


Francisco Caro


Juana Vázquez Marín


Dolors Alberola


Antolín Amador


Nieves Álvarez


Antonia Álvarez




Menciona a:
Javier Vázquez Losada


Francisco Caro


Juana Vázquez Marín


Dolors Alberola


Antolín Amador


Juan Carlos Mestre


Carlos Valverde


Nieves Álvarez


Tano García-Page


Antonia Álvarez






Bio-Bibligrafía




Vicente Martín nace el 31 de Julio de 1945 en Collado de Contreras (Ávila) y se dedica a la enseñanza.


Se da conocer al obtener el accésit del Premio Internacional de Poesía Ciudad de Torrevieja con el poemario “De silencios fingidos” que publica la editorial Plaza & Janés. A partir de ese momento obtiene reconocimientos como el Premio ‘Flor de Jara’ de la Diputación de Cáceres, el Premio de Poesía ‘Juan Alcaide’, el Premio de Poesía ‘El Olivo’ de Jaén o el Premio Poeta ‘Mario López’, entre otros. Recientemente acaba de ser galardonado con el Premio “Fray Luis de León” de Creación Literaria de la Junta de Castilla y León por el poemario “No me pidas que cante cuando vengas”, con el Premio “Vicente Núñez” de la Diputación de Córdoba por “Olas en el desván” , con el Premio “Eladio Cabañero” por “Como tu piel desnuda” y con el premio “Federico Muelas” de Cuenca por el poemario “Como digo tu cuerpo”.




Poética



Escribir un poema es transgredir

los punto cardinales, es violar
los códigos escritos, invocar
otros ritos de amar, otras infancias,
otras encarnaciones…., es prestarle
tu voz a las encinas y tu cuerpo,
como un campo de olivos, a la lluvia.
Y es que esto de escribir no está sujeto
a franquicias de marcas ni se arroga
banderías de nada ni de nadie,
es que esto de escribir es un dolor
que nos viene horadando de continuo,
que nos nace de pronto como nace
de nuevo un corazón que estaba muerto,
como rueda
de noche una girándula
que amenaza estallarte entre los ojos.




Poemas




I



Habrá un día, sin duda,

un día en el que todos estaremos dichosamente locos
y a todos nos dará por tener como amante a una bombilla
de cuatrocientos vatios
y a un dios republicano que convierta los panes y los peces
en idiomas rentables,
(resulta que los peces de la multiplicación están muriendo
desde hace mucho tiempo inútilmente multiplicados)
qué más da,
cuando uno se acostumbra a la indulgencia del náufrago
nadie asume el fracaso y cualquier tabla
merece una herejía,
lo que importa es que al fin todos tengamos
un reloj ilegible y una fuente
que rezume palomas por las gárgolas.
Hablaremos entonces sin temor de la paranoia del mármol
y de la metafísica ebriedad de los comerciantes,
nos arrodillaremos ante las hornacinas donde aún laten
los versos de Petrarca y los placebos de los ángeles hermafroditas,
habrá un lugar cualquiera,
un eclipse,
la mirada huidiza de un arqueólogo
donde esconder las lágrimas de los glaciares nórdicos,
diremos todo aquello por lo que fuimos condenados
de ambigua hechicería,
sabremos, por ejemplo,
que el día es la aureola que provoca
la combustión del sueño, que un arcángel
es un niño asustado con los ojos de almizcle o que la música
no engendra el desvaído de los adolescentes
sino la soledad alófona de la materia,
sabremos con qué rama de olivo llegaremos
hasta el juicio final que nos acecha
y acaso,
con el mundo a la espalda consigamos
un palpitar de estrellas en los dedos,
nada más, nada menos,
porque ya estamos hartos de salir a la calle
con un guardián egipcio,
hartos de que nos echen en los oídos ruiseñores narcóticos,
hartos de arquitecturas y de crucifixiones,
hartos de militancias,
de cadalsos,
de dogmas,
hartos de la fingida bondad de los inválidos,
hartos de la gente que presume certezas y almidona
verdades absolutas
hartos
de estar hartos de todo.


del poemario “Como tu piel desnuda” Ed. Renacimiento”





II

A veces hace frío,
tanto frío
que no cabe en las manos el nombre de una rosa.
Entonces llego a ti desafiando
el mundo que te ignora
y como alguien
que sabe que te ama y no conoce
todavía la infancia de tus pasos
ni tu aliento de hiedra ni el demonio
nocturno de tu sangre,
como alguien que te sabe con los labios elásticos
y un temblor de humedal entre las piernas
me hospedo en tu mirada, en la erosión
de una llama incruenta.
Y mientras dejo atrás todas las sombras
de las viejas guaridas, mientras cruzo
por los campos minados y tan sólo
los últimos rescoldos me señalan
la ruta de tu cuerpo
hago un acto de fe,
guardo la luz,
los pájaros,
tus ojos…,
al tiempo que repito muy despacio,
sin tocarte, tu nombre.
Y es que hace a estas horas tanto frío
que no cabe en las manos el calor de una rosa.


De “No me pidas que dante cuando vengas” Barrio maravillas






III

Hay un antes del tiempo
y un ayer en que todos teníamos
jardines en la voz y el corazón de fruta,
hubo un antes del tiempo en que el deseo
era como una franja de tierra que tuviera prohibidos
los pijamas de rayas,
un tiempo en que las cosas pasaban lentamente,
tan despacio,
que pudimos comernos las palabras
y dejar en remojo las ideas.
El espacio que queda no es fiable,
no se puede decir si aquella sombra
proviene de una encina o del eclipse
de una panadería,
tampoco
anochece más tarde por que pongas
galgos a custodiar las entrenalgas
o salpiques con agua bendita las aceras.
Lo que sabes de sobra es que los trenes no paran
a partir de las diez,
que las cosas requieren tiempo para asearse,
un casa con música
y luz
y agua corriente,
tú lo sabes muy bien y tienes prisa
y besas los silencios de las aves promiscuas
igual que si estuvieras besando tu retrato.
Una tarde vendrán los limpiabotas con bata de hospital,
tú tendrás una rosa en cada mano,
cantarás a los presos,
a las novias,
a los trabajadores de las fábricas,
moverás tu pañuelo con los dedos de un dios desmemoriado
y te irás alejando con tu cuerpo,
éste mismo,
en que ahora malvives hilando y deshilando las caretas
de todo el universo.
De “Olas en el desván” Próxima edición

jueves, 14 de enero de 2010

CARMEN HERRERA CASTRO























Mencionada por:

Lola Crespo





Menciona a:


Eladio Orta


Álvaro Pérez Martín
Fran Nuño
Irene Nárdiz
Lorenzo Ortega
María Luisa Viu Blanch


Manuel Márquez


Antonio Martínez i Ferrer


Emilio Arnao


Alberto García-Teresa


Emili Sánchez Rubio


Jorge Espina Fernández


Patricio Domínguez G.


José Manuel Camacho


José Manuel Alfaro


Miriam Palma


Luci Garcés


Antonio Frías









Bio-Bibliografía


Atrapada entre las palabras y las imágenes. De la fotografía a la poesía visual y escénica. Ha publicado el cuento “Piratas y quesitos”, el libro de poemas “Lámina animal”, tiene obra en “Expoesía08” de la Bienal de Poesía Experimental de Euzkadi, en la “Antología de Poetas en Platea”, en la Antología de “Voces del extremo. Poesía y magia”, en el nº 11 de la revista-objeto “Metamorfosis”... Ha realizado lecturas y actividades poéticas en centros de enseñanza, dentro del Plan de Fomento de la lectura, y recitales de poesía escénica, los más recientes en los dos Festivales de Perfopoesía de Sevilla, en la PreBienal “Fronteras de Papel”. Con el grupo La Madeja ha participado en el Recital Chilango Andaluz 2009, y en el recital homenaje a Antonio Machado en la II Feria del Libro del Aljarafe.


web: http://www.carmenherrera.es/








Poética





Cuando leí las “Cartas a un joven poeta” de Rilke, tenía unos catorce años, y desde los diez u once escribía cuentos y poemas. Al tropezar con este párrafo:



“Nadie le puede aconsejar ni ayudar. Nadie... No hay más que un solo remedio: adéntrese en sí mismo. Escudriñe hasta descubrir el móvil que le impele a escribir. Averigüe si ese móvil extiende sus raíces en lo más hondo de su alma. Y, procediendo a su propia confesión, inquiera y reconozca si tendría que morirse en cuanto ya no le fuere permitido escribir.”

Me pregunté si yo podría vivir sin escribir. Entonces no supe responderme. Hoy sé que no podría.
<!--[if !supportLineBreakNewLine]-->






<!--[endif]-->


Poemas








Quiero despojarme del barril





y llegar a mi esencia,


anacoreta de palabras,


estoica de formas,


quiero


incorporar el minimalismo a la médula de mis huesos,


hasta que brote espontáneamente


en cada uno de mis actos.



He conseguido


abstraer el barroco de mis fuentes:



dónde todos ven


la imagen ornamentada


de la Macarena,


yo veo


un triángulo inscrito en un rectángulo.



Quiero



que no sobre nada,


que cada espacio ocupe su lugar,


ni una sola palabra sin sustancia.



Yo



bajo a los sótanos,


bajo la voz,


desciendo a los abismos,


me largo escalera arriba,


me las piro


y punto:


cada cosa en su sitio.



No quiero equilibrio;


estudié las atávicas reglas de la composición,


las asimilé, las integré, las aprehendí...


con el único fin de destrozarlas un día,


tal vez mañana.



Arrancar los adornos del cerebro


duele.



Huir de la complacencia


es duro.




Estilita, por fin,


desnuda en mi columna,


siento el sol en la piel.


Sólo yo sé


de las pulseras,


zarcillos de corales,


peinetas de carey,


biznagas de jazmines


y el traje de volantes


que me adornan.
















Que el arte es largo…





Vicente Tortajada


poeta


fallecido



contaba que



Jaime Gil de Biedma


poeta


fallecido



atribuyo un poema


a



Antonio Machado


poeta


fallecido



apócrifo


que



viene


va


navega


rula


suena


y


resuena



quién sabe qué contó Vicente


quién sabe qué atribuyó Jaime


quién sabe qué escribió Antonio



ahora


el poema se juega en mi terreno,



porque la vida es corta


el arte es un juguete



y todos los poemas son apócrifos.



poemas


vivos


de


poetas


muertos



que el arte es largo


y además no importa.














Sesión continua (el cine de verano)





Adivina quién viene a cenar tomates verdes fritos la noche de la iguana:


el bueno, el feo, el malo, Indiana Jones y la última Lolita.


El vecino del quinto, con faldas y a lo loco,


pudo reinar, pero sabia demasiado.


A pleno sol dos hombres y un destino rigurosamente vigilados


las prefieren rubias.


El tercer hombre, sólo ante el peligro, recuerda


las amargas lágrimas de Víctor o Victoria


(ese oscuro objeto del deseo) que el viento se llevó.


Haz lo que debas el día de la bestia que mece la cuna.


La gata sobre el nido del cuco


vestida para matar con la chaqueta naranja metálica y mecánica,


toma el dinero y ciento un diamantes para desayuno.


¡Qué noche la de aquel teléfono rojo en el silencio de las galaxias!


Baile básico, fiebre de los sentidos, atracción del sábado,


imperio de los vampiros, instinto fatal…


los corderos bailando con lobos el último tango en mi hermosa lavandería,


los poetas muertos entre las flores al borde de un ataque de nervios.