jueves, 28 de octubre de 2010

TERESA DOMINGO CATALÀ















Mencionada por:
Juan Carlos Elijas
Migé S. Aparicio

Menciona a:
Joan Kunz
Juan González Soto
José Ángel Hernández
Tomás Camacho Molina
Iván Díaz Sancho
Jorge Acebo
Leo Zelada
Agustín García Espina
Mariano Palacios
Miquel Segovia
Rosario Bersabé Montes
María Teresa Bravo Bañón
Dora Caparrós
Juan Carlos Elijas
Migé S. Aparicio


Bio-bibliografía

Teresa Domingo Català nació en Tarragona en el año 1967. Es licenciada en Ciencias Políticas y Sociología por la UCM Ha publicado Iris de Sombras, Loliloquios, La nieve, los ángeles, Un amor que palpita solitario, Sonetilandia, El Gravitar del agua, Compasión en el tiempo de los locos y Majar las Rosas, todos ellos libros de poesía. Su obra poética está recogida en diversas antologías. En octubre de 2010 saldrá la primera edición de su poemario Luzbel de Penumbra con la editorial El Gaviero.
Tiene en su haber varios premios literarios, entre el que destaca el Premio Nacional de Poesía José Zorrilla, (Valladolid, 2006). Recientemente ha presentado Majar las Rosas en tierras bolivianas, en la Embajada de España en La Paz, en la Feria del Libro de Cochabamba y en la AECID de Santa Cruz de la Sierra (octubre de 2008).




Poemas



Ámame pero en silencio.

Quemarás mis huellas que serán ámbar,
y, por la noche, perseguiré mi rastro de ceniza.

¿Dónde buscar el principio de la hoguera?
¿De que hablarán las llamas entre sí?

Seré yo misma fuego que combate en los pantanos,
un ardor de metal hirviendo en los umbrales de la intimidad.

Bésame pero en las uñas.

Temblará la piel en mi deseo oscurecido
con un estertor de fiera arraigada en tu lecho.

Me cubrirás con la maleza y el furor
de aquel que miente para salvar su alma.

Serás la espuma de mi cuerpo umbrío
y, a mi lado, vencerás a las tinieblas.


Luzbel de penumbra El Gaviero, (octubre de 2010)



El desierto de arena ya reluce
en la perdida faz del firmamento,
como si en luna hubiera sentimiento
y vibrara la luz que la conduce.

Amanecerá blanca la leona,
dormida con laurel y con espliego,
huracán que se cierne sobre el fuego,
nido de una pasión que no perdona.

El himno del amor se ha devastado
en el fiero girar de la penumbra
como hierro que se hunde en el costado.

Sólo el odio es cansino y trasparente,
quijada de vacío que acostumbra
devorar lo futuro y lo presente.

Luna muerta (Inédito)





ACECHANDO

Caliente derramándote,
cayendo sobre mí.

Qué decir,
acechando,
que no digas.

Majar las Rosas (Omicron, 2008)

2 comentarios:

Seroma dijo...

siempre un placer releer tus letras... Gracias

Mª Jesús So dijo...

Me encanta!

Es la primera vez que paso por aquí, pero quiero volver.