miércoles, 23 de junio de 2010

JORGE BRUNETE GIL











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Mencionado por:
Enrique Martín

Menciona a:
Enrique Martín
Enrique Falcón
Víktor Gómez
Eddie (J.Bermúdez)
Jesús Ge
Mar Benegas
Marta Erre Sobrecueva
Pedro Verdejo
Julia López de Briñas
Carlos Durá
Alicia Martínez
Roman Porras
Berta García Faet
Clara Monzó Ribes



Bio-bibliografía

Jorge Brunete Gil nace en Valencia el año 1991. Actualmente dedica su tiempo a estudiar el grado de Historia en la Universidad de Valencia y como voluntario en la Red Sahel para la inmigración. Coordina, junto al poeta Eddie (J.Bermúdez) las jams poéticas del café cultural Arte&Facto. Además, él y Enrique Martín, mano a mano, han sacado a la luz (con la colaboración del café cultural El Dorado-MAE) cuatro pliegos de poesía, las minitrincheras, con el objetivo de visibilizar propuestas poéticas de los más jóvenes. Poemas suyos han aparecido en algunas publicaciones (las revistas La hamaca de lona y Viento Sur, en uno de los pliegos Manuales de instrucciones de la Fundación Inquietudes y en uno de los pliegos de las minitrincheras) y en la Antología Voces del Extremo 2010. Tiene escrito un poemario inédito El Grito sin voz.



Poética

Construyéndose. Eso si, con algunas cosas ya muy claras: Poesía y política no son incompatibles, de echo, escribir un poema es un acto político. Política no solo es unos cuantos tíos en un parlamento. Yo no soy yo si no soy tu. Tu y yo no somos si no somos nosotros. Mi poética no la planteo yo, la plantean las personas que me rodean. Mi poética y yo somos eso, los otros, sus poéticas y también mis muertos. Mi poética son Enrique Falcón, Uberto Stabile, Daniel Bensaïd, Alicia Martínez, etc.etc.etc.etc.etc. ¿Poética? Vamonos a cambiar el mundo.




Poemas

a Enrique Martín

¿Cómo se dice la rabia?
¿Qué cuerpo tiene?

Destrúyeme. Destrúyeme.
Destrúyeme en todos los bares
donde quedamos los domingos
para fumar
y tomarnos un café o una cerveza,
según se tercie.

Seguro que nadie comprende
lo rebeldes que somos.

No han oído que un poema
reventaba por debajo de tu lengua.
No han visto pisadas
en la sombra que acaricias.

Y ya conoces esa maldita manía
de decir las cosas por su nombre

¿Y la rabia? ¿eh? ¡¿eh?!
¿Y la rabia?

Al despedirnos,
solemos abrazarnos.



***



Instrucciones para la utopía:

Construir un eco
y romper brutalmente tu engaño;

levantarte por debajo del silencio
y amar en todos los rincones
que aprendiste a desandar.

-No es tarde-

Después, aun existe el recuerdo:

Un aullido contagioso,
los pies de las grietas,
las ventanas abiertas
en las noches de invierno,
la hemorragia que cultivas,
el lloriqueo de un perro,
las nanas que canta tu madre
a la sombra de un árbol,

-esperándote-

Y luego, mucho tiempo antes,
nacer, derrumbar el eco tiernamente,
y decirte, en todos los hombres, hombre


***


Vives en los confines de tu especie
y en este poema
no cabe tu boca.

Eres
una muchedumbre solitaria
y conoces la rabia
de ser un individuo,
único e indivisible

-cuántas mentiras nos han contado-

y cuánta tristeza inventas

cuando apuñalas tu cadera
cuando niegas el apellido
de tus asesinos.

Y al final, nos han robado los versos,
los brazos,
la destrucción del amor

y tú no has anclado los pies
en este punto
de la historia.

Y al final, ¿quién eres
si no reconoces la protesta
que se desgañita
en el epicentro de tu especie?


***


a Elisa Simó

quieren mitigar la cólera
con fango

mi poema: Aupar tu clavícula
y llevarla en una mano cerrada

-Eres disidencia, batalla, escarcha tiritando en cera que amputa las lenguas-

moldear la savia que aguarda, con pánico, en la cuna de tus senos.
Si el poema lo permite
si estamos juntos yo aquí
y tu en tu masacre

el beso por cada hueco que se arrastra en tu cuerpo tormentoso

firme


yo aquí
tu sin revelar nuestra catástrofe

combate

mejilla, minifundio, tu axila

mi poema: Yo aquí
tu fusilando la cerca
que nos echan sobre las espaldas


mi. ___poema:) Yo en tus piernas blancas
_____tu con tu grito agitando

mi beso (mi poema)

2 comentarios:

Jesús Ge dijo...

Enhorabuena, compañero de gritos.

Nos vemos en el camino.

Salud!

Viktor Gómez dijo...

un gustazo leerte, Jorge.