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Fran Nuño.
Francisco Carrascal.
Jesús Madroñal.
Martín Lucía.
Miriam Palma.
Pedro Luís Ibáñez Lérida.
Bio-bibliografía
Nací en Sevilla, en el año 1984, desde entonces he realizado varios cursos (restauración en madera, escritura creativa,...) y actualmente sigo en relación con
Poética
"A veces tiemblo sobre la página blanca
y escribo en tercera persona para sentirme menos
y sé que hay pies que no saben pisar la arena
y que mi corazón no cabe en un sólo poema"
Grisicitudes. Pag. 19
Poemas
Puedo decir alto y claro:
no sé a dónde me dirijo,
me pesan los párpados,
a veces exploto y, otras,
tengo sequía de impulsos;
me marean las líneas del metro,
estoy harta de las hormonas,
los cambios y ser pezón y curva.
***
Te he imaginado muchas veces desnudándome
despacio, desabrochando los botones
de mi chaquetón y dejándolo caer
al suelo.
Te he imaginado kamasutreándome,
agarrándome con fuerza, besándome
con violencia y llenando las habitaciones
de recuerdos.
Acariciando mi piel, tocándome los pechos,
pasando la lengua por todo mi cuerpo
y compartiendo el primer café
de la mañana.
***
Pierdo la noción del tiempo.
Desaparecen las farolas
y edificios. La gente se disipa.
Todo se queda en silencio.
Entonces sólo estamos tú y yo.
Somos labios que hacen su trabajo
y besan, se aman, se demuestran;
también somos manos que recorren
los típicos caminos color carne.
Somos aquella pareja ausente,
ajena al vecino que sale
a tirar la basura, debidamente clasificada;
aquella pareja que llega tarde a todo,
menos a los besos y abrazos,
que siempre se está despidiendo
porque el adiós no les gusta,
porque despedirse no es sencillo
aunque mañana se vean de nuevo.
Porque decir adiós
suena a ruptura.
Porque decir adiós
no es sencillo.
5 comentarios:
primero desde el principio me encantó
el título "grisicitudes"
y segundo
prefiero tu poesía menos amable
poesía es tiranía...
seguirte, y de repente encontrarte aquí. Toda una sorpresa. Me enganchan tus versos, a ver si llego un mes de estos a fin de mes y puedo tener en mis manos grisicitudes. Sigue así.
Jaidi, la poesía menos amable también tiene su encanto, sí :P
José. Merci beaucoup, espero que te guste si te lo pillas ;)
entramos al Corte inglés y mi chico dijo: ¿Quieres ver la gran sección de poesía del Corte Inglés? Y sólo vimos una estanteria a ras del suelo. Enredé, me quedé con uno en la mano y él me dijo: te lo regalo. Es Grisicitudes, de Saray Pavón Márquez. Definitivamente, me he reconciliado con los sonetos. Y me he enamorado.
Gracias preciosa :*****
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