lunes, 15 de febrero de 2010

ANTONIO CASADO DA ROCHA



























Mencionado por:


Hasier Larretxea


Emilio Varela Froján





Menciona a:


Pablo Casares


Karmelo C. Iribarren


Luis Alberto de Cuenca


Angel Erro


Enrique García-Máiquez


Kepa Lucas


Carlos Marzal


Miguel d’Ors


Jorge Riechmann


Pedro Sevilla


Kirmen Uribe


Joseba Sarrionandia


Tomás Segovia










Bio-bibliografía





Donostia – San Sebastián (1970). Comenzó a no romper poemas en 2007, por culpa de un segundo premio en el “Villa de Pasaia” con la edición de Filósofos y películas (San Sebastián, Bermingham, 2008). Al año siguiente, accésit en el “Ciudad de Zaragoza” por Apología del aurresku (y otras danzas), al igual que en el “Villa de Ermua” por Cerebración. Ha publicado poemas y traducciones de Fernando Pessoa, Billy Collins y Wisława Szymborska en las revistas Bitarte y El invisible anillo. Tres de sus haiku fueron seleccionados para la antología Perro sin dueño (Albacete, Universidad de Castilla – La Mancha, 2008). Tras obtener el premio Iparragirre con el libro Quién me mandaría a mí (San Sebastián, Bermingham, 2009), ha publicado la colección Al pormenor en una antología hispano-chilena (Crisol poético, Santiago, Lom, 2009).










Poética





POETIKA TTIPIA



“Bakoitzari berea”


esan zuten Erroman:


poema egitean


aurki iezaiok forma.



(“A cada uno lo suyo” / solían decir en Roma: / en el hacerse el poema / encuéntrale tú su forma.)










Poemas







EL MAPA





Un niño acepta


un billete de vuelta


al siglo quince:





esta mi pesadilla


(siglo más, siglo menos)





la cuenta Gil


de Biedma en un poema


sobre la guerra





y yo la anticipo


casi todos los días





cuando acompaño


a mi hijo (el mayor)


a la ikastola





donde me espera un mapa,


donde le espera un mapa.





(Filósofos y películas)












ALTO EL JUEGO





Hay cosas que siempre han estado ahí,


como el lanzamiento espacial


de una catedral gótica.





Hay cosas que van y vuelven,


como las golondrinas que bajan


en tobogán por el aire sin tobogán.





Pero hay cosas que parecían eternas


y sin embargo desaparecen en un instante


sin dejar más rastro





que nuestro asombro


al preguntarnos


cómo pudimos


vivir así.





(Al pormenor)














FINAL EN VILLANELLE





Quién me mandaría a mí


escribirte, o leerme


quién te mandaría a ti.





Porque alguien dijo que sí


ahora estamos frente a frente.


Quién me mandaría abrir





la ventana cuando vi


el rayo que dura siempre.


Quién te mandaría venir





con el abrigo ese de Yeats


que no abriga cuando llueve.


Quién me mandaría al fin





de la noche sin candil


un primero de diciembre.


Quién te mandaría aquí.





Y al cabo de este trajín


todo, cuánto depende


de quién me mandaría a ti


y quién te mandaría a mí.





(Quién me mandaría a mí)

2 comentarios:

marisa dijo...

Un excelente poeta.Un placer llegar hasta sus versos.

juliano dijo...

HOLA ANTONIO, ME LLAMO JULIANO ORTIZ Y ESPERO QUE VISITES MI BLOG CUIDADO! POESIA SUELTA Y SEAS SEGUIDOR. UN ABRAZO Y FELICITACIONES POR TU PUBLICACION EN LAS AFINIDADES, YO TAMBIEN ESTOY EN LAS AFINIDADES DE ARGENTINA.