lunes, 11 de enero de 2010

PEDRO J. SERRANO MUÑOZ





















Mencionado por:
Eduardo Boix
Alicia García Nuñez
Carlos Cebrián

Menciona a:
Pere Gimferrer
Roger Wolfe
Vicente Gallego
Benjamín Prado
Juan Bonilla
Eduardo Boix
David González
Carlos Cebrián
Julio Llamazares
Yolanda Castaño
Annabel M.Z.
Alicia García Nuñez
Blanca Andreu
Eva Vaz
José Luis Piquero
Gonzalo Escarpa
Carlos Marzal
Caballero Bonald
Ángel González (muerto, ya lo sé, y me jode)



Bio-bibliografía

Pedro J. Serrano Muñoz (Pinoso 1963). En la actualidad es miembro del consejo editorial de Ediciones Frutos del Tiempo. Este proyecto editorial, Frutos del Tiempo, fue distinguido en 2003 con el Dátil d´Or, premio otorgado por los medios de comunicación locales; dicho galardón premia la extensa labor cultural realizada en dicha ciudad. También recibió el premio Importante del Mes del Diario Información.

Ha publicado los siguientes libros:
POESÍA:
- Poemas de amor y resistencia (Col. Lunara 1993)
- De la ironía sentimental (Los cuadernos imposibles 1995)
- Como flores en vasos (Los cuadernos imposibles 2001)

PROSA:
- Verano de Louise. El séptimo fruto (Col. Frutos secos 1992)
- La ternura. Relojes y nubes (Col. Frutos secos 1997)
- Paraísos breves. Frutos del tiempo (Col. Temes d´Elx 2000 )

Es director de los premios de Microrrelatos Eróticos Jeanne Traumnovelle, editado en colaboración con el Instituto Municipal de Cultura de Elche.
Ha intervenido con el proyecto POETOS en el I Festival de POESÍA NOSOMOS TANRAROS. COMO??, en el que también han participado, entre otros, Ani B. Sweet, Gonzalo Escarpa, Yolanda Castaño y Najwajean.



Poemas



Tenemos un lavavajillas en casa
que sobrevive a los incendios,
el arco iris que corre por los ojos, como mancha ocular,
y el agua que fluye a través de lo oculto;
tenemos un microondas, peces rojos y negros que
reciben el amarillo del crepúsculo,
y trasladan el sueño hacia la tierra.
Tenemos una secadora que silba con aire helado
y un jarrón japonés pegado al teléfono,
que es como una puta infiel.
Más el suelo que pisamos, más los delirios, más las crisálidas,
tenemos en alguna parte camaradas que en sus rutinas
les agrada tomar las copas, algún café, y fumar
cigarrillos blandos en dulce desidia.
Lo que no tenemos es un mar azul ahorcado en el tabique.
Lo que no tenemos es a Venus
acariciándose el cuerpo al mejor postor,
una isla cuando aquí es pleno invierno,
o una voz como instrumento practico de tortura.

Tenemos azucenas de plástico
sobre una madera rústica,
peces rojos y negros que perdemos
como un áurea de recuerdos.

Del poemario inédito ¿PARA QUÉ SOBREVIVIR A LAS CIUDADES?


***


Después de leerte Sylvia
y contar a mi hija el cuento más oriental de la China
aquel de la liebre de la luna
a la luz de la lámpara de gas.

Lo ví
siempre tiene que haber sitios así
Curioseé
lo ví sin amargura
mientras hay un millar de calles llenas de vestidos y sombreros
lo ví
era el rincón de las lágrimas
donde todos miramos un punto para llorar.

Era el rincón de las lágrimas
donde todos lloramos, Sylvia, tu suicidio,
sin haberte visto morir.

Del poemario inédito ¿PARA QUÉ SOBREVIVIR A LAS CIUDADES?



***


Difícil escribir un poema de amor
en estos tiempos. Escribo que tú estás como ausente.
Escribo que yo estoy. Ahogado. Loco
por la tristeza de un tenderete chino.
Digo que estamos los dos impecables
como los ojos de un “enfant terrible”
digo que esta es mi palabra. Que tienes un ángel,
el ángel que me roza hasta el fondo.
Que todo esto es el comienzo de nuevo.
El barniz con que oscurezco el arcón
después de la guerra.
Urgente. Muy urgente escribir un poema de amor
en estos tiempos.

Emplear las palabras,
y el tono adecuado
después de matar a Troski;
después de amar
en el verano del 42.

Del poemario inédito ¿PARA QUÉ SOBREVIVIR A LAS CIUDADES?

1 comentario:

Ana dijo...

Bello ese ángel que roza hasta el fondo.
Me ha gustado mucho ese tercer poema. Gracias.