martes, 29 de diciembre de 2009

JOSÉ MANUEL GALLARDO PARGA

















Mencionado por:
Ángel Gómez Espada.

Menciona a:
Ángel Gómez Espada
José Daniel Espejo
Juan de Dios García
Pablo García Casado
Javier Moreno
Agustín Fernández Mallo
Manuel Vilas
Vicente Luis Mora
Alex Chico
Juan Andrés García Román
Andrés Neuman
Cristina Morano




Bio-bibliografía

Madrid, 1975. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid
Trabaja como profesor de Lengua y Literatura en Madrid y ha trabajado en distintos lugares de España como profesor de español para Extranjeros.
Ha publicado Límites, Ayuntamiento de Talavera de la Reina, 2003, que consiguió el Accésit del Premio Joaquín Benito de Lucas 2002 y otros poemas aparecieron en antologías como Pétalos de pasión, Flores nuevas, o Vientos del pasado, publicadas por el Centro de Estudios Poéticos. Ha obtenido el Segundo Premio de Poesía en el IX Concurso de Poesía Miguel Hernández del Ilustre Colegio de Doctores y Licenciados en Filosofía y Ciencias y Letras de Madrid; y segundo accésit en el VIII Concurso.
Realiza el blog Tucumán 846 (http://tucuman846.blogspot.com/) y colabora con la Revista de Literatura y Cultura El coloquio de los perros donde han aparecido algunos de sus poemas, reportaje foto-poético, entrevistas con dibujantes de cómic, y traducciones de poetas en lengua francesa. Ha realizado algunos proyectos en Internet, como la desaparecida revista Athenea, y ha colaborado en distintas publicaciones literarias en Internet como Portal de Poesía o Literateworld.




Poética

Es algo relativamente sencillo:
todo consiste en tomar la cámara
-y elegirla bien, obviamente;
la reflex digital es más precisa,
pero la pequeña Pentax
se puede ocultar con mayor facilidad-
y enfocar correctamente el motivo elegido.

Claro que hay variantes, todas las posibles:
elegir la velocidad de obturación,
la apertura del diafragma,
el uso de mayor o menor zoom
(y su profundidad de campo),
la horquilla de exposición,
el formato digital en el que guardarás la toma,
el resultado final quizá en escala de grises.

También hay que tener en cuenta
el laboratorio en casa,
las alteraciones con Photoshop o similares,
los recortes, acumulación de retoques y capas.

Pero es sencillo, por supuesto,
y muchas veces se puede tomar la cámara
y apuntar
y disparar sin pensar
y no borrar siempre el resultado obtenido.

Sobre todo, hay que estar atento, y saber mirar.

Por cierto, estoy hablando de poesía.




Poemas


LÍMITES

Remo muerto a manos de su hermano
por no respetar la línea fronteriza
que éste trazó.
Horacio Clorita defendiendo un puente
frente a la barbarie,
convertido en héroe.
Julio César, cruzando el Rubicón,
ya sin vuelta atrás
(alea iacta est).
Mi indefinida espera frente a tu portal,
frontera infranqueable
que nos une y nos separa.

De "Límites".


(Inéditos)
1.
La incapacidad de encontrarnos, de cruzarme en tu mirada o que te cruces en mis pasos, se arrastra por los días soleados como este.
Y no hay ley física que explique hoy la capacidad de difracción de nuestras vidas, la imposibilidad de calcular el proceso estocástico que nos envuelve.
Pronuncio tu nombre: agua en el agua.



2.
CIMENTACIONES


La función de todo cimiento


___________________es soportar
y transmitir


_________al terreno sobre el que descansa
la combinación de cargas
(debidas - por supuesto - al peso propio
y - cómo no - a las sobrecargas)
de tal manera
que no se produzcan asentamientos diferenciales


____________________u otros movimientos
que puedan comprometer la estabilidad
____________________o causar daños
al individuo.





3.
PROYECTOS

Un poema donde el paisaje aparezca simplemente intuído por el lector,
pero del que se sepa que hay pequeños arbustos
-quizá azaleas- y un calor que no logra sofocar
el sonido del agua no demasiado próximo.

Un poema donde se intuyan los sonidos obscenos
de la chicharra y el agua lejana.

Un poema de verano donde no sucede nada,
no se describe nada;
un poema en el que sucede todo:
la plenitud del día, el paisaje y los sonidos del verano
y alguien que aparece por allí,
un tipo que nada tiene que ver con todo eso
y sin embargo lo observa.
Aunque no parece influido por lo que pasa.

Un poema donde el discurso mental del tipo aquel
nos aleje y nos conduzca a ese mismo paisaje
que acaba y acabamos aborreciendo.

jueves, 24 de diciembre de 2009

DANIEL FRAGOSO TORRES














Mencionado por:
Ramón Egea

Menciona a:
Roberto Domínguez Moro
Elia Maqueda
Pablo Medel
Elena Medel
Silvia Oviedo
Juan Marqués
Lou Forlayo
David Yáñez



Bio-bibliografía

Daniel Fragoso Torres (Pachuca; México, 1980) Obtuvo el Premio de poesía Efrén Rebolledo 2006. Ha sido compilador de las antologías Seis poetas de la Ciudad de los Vientos (2003), Mujeres que le hacen al cuento (2004) y Hombres en corto (2005). Poemas suyos están incluidos en las antologías Aires de libertad (CPM, 2005), El sol desmantelado, W. H. Auden revisitado (albatros press, 2007). Es autor de la plaquette: Epílogo de insomnio (Pachuco press, 2007) y del libro Bitácora del desánimo (HgO Ediciones, 2008). Reside en Madrid desde hace cuatro años.




Poética

…cada uno puede preferir el opio de la ilusión a la realidad. Yo le reprocho a la ilusión enemistarnos con la única certeza que tenemos: la vida es aquí, aquí y ahora…

Michael Onfray




Poemas


Carta de Lou Forlayo a Hans Magnus Enzesberguer

Lou Forlayo le ha escrito a Hans Magnus Enzesberguer
diciendo que en la Universidad de Ítaca
un alumno suyo construyó un autómata que en lugar de literatura
paría logaritmos. Y el aparato tocaba el timbre
cada vez que encontraba una raíz imaginaria.
En mil ochocientos treinta y cuatro, el año de Hessischer
{Landbote,
Charles Babbage, neurópata rematado, Fellow de la Royal
{Society,
fundador del análisis operacional, ideó la ficha perforada.
Dividió en siete operaciones la fabricación de un alfiler:
tirar, enderezar, afilar, tornear, rematar, estañar y envasar,
y calculó el gasto salarial en una millonésima exacta de
{penique.
Lour Forlayo también le ha dicho que leer es de feos
que ya no está cool ir de modernito, con gafas de pasta,
que su alumno le ha enseñado que los pantalones pitillo
tienen fecha de caducidad
y que incluso ahora,
{mientras le escribe esta carta,
tal vez le envíe un email donde le explique los elixires de la ciencia
en los últimos días de su vida
cuando restituya el alfabeto de los ángeles.




Agassi a los 20 años

Una sabana verde
límpida, inmaculada y silente
batió el sonido de las raquetas
en que Andrés Gómez
le dio de comer: 3-6, 6-2, 4-6, 4-6
a un hombre preocupado por
ocultar su miseria de rey del mundo,
era 1990, cuando el fin de los tiempos
se veía a la distancia del final de la década
y alguien en su imperio de cristal,
como nosotros
(ahora,
suplicaba por verse joven diciéndose:
cada mañana me levanto
y encuentro otro pedazo de mi identidad
en la almohada,
en el lavabo,
en el desagüe;
y miradnos, estamos aquí
pensando en que aún
lo moderno es posible.





zumbido_V.0.1.0.9

He_visto_las_noches_desperdigarse_frente_a_la_pantalla_del_ordenador./perturbados_maniáticos_desposeidos_de_humor_l@s_de_mi_generación_nos_hemos_ido_extinguiendo
/dejando_una_efímera_estela_en_los_estadíos_del_facebook./quienes_dilapidamos_el_oro_de_los_segundos_en_los_quiz_los_forward_los_iconos_el_morbo_las_fotos_de_desconocidos_el_top_de_youtube./quienes_sufrimos_esperando_la_reconexión_IP/quienes_en_laptops_ipods_blackberrys_o_celulares_dejamos_capas_de_piel./quienes_insomnes_desarticulamos_las_retinas_en_busca_de_una_dosis_más_de_vida./quienes_para_paliar_la_soledad_indagamos_incesantemente_un_shot_de_compañía_enviando_zumbidos./quienes_amalgamados_al_chat_al_blog_a_la_malograda_web_olvidamos_el_olor_de_la_tinta_impresa_metiendo_la_nariz_hasta_la_medula_de_wikipedias_y_pdfs_falsos./quienes_no_deseamos_doce_pasos_para_desengancharnos_de_nuestros_cibercondriacos_males./quienes_participamos_de_nuestra_idea_de_libertad_y_sabemos_que_esa_idea_tambien_es_virtual./quienes_nos_alojamos_detrás_de_nosotros_para_zamparnos_a_los_demás_en_playas_aplastantes_de_bombillas_solares./quienes_permanecemos_inertes_distendiendo_el_ser_al_ritmo_download_del_routter./quienes_exhsaustos_nos_derrotamos_a_morfeo_para_volver_a_enchufarnos.

domingo, 20 de diciembre de 2009

CARLOS FERNÁNDEZ DEL GANSO





















Mencionado por:
Mónica López Bordón
Vicente Prada
Carmen Ortigosa

Menciona a:
Alejandra Menassa de Lucía
Amelia Díez Cuesta
Norma Menassa
Claire Deloupy
Magdalena Salamanca
Lucia Serrano
Carmen Salamanca
Vicente Prada
Olga de Lucía
Miguel Martínez Fondón
Cruz González Cardeñosa
Pilar Rojas
Helena Trujillo
Mónica López Bordón
María Chévez




Bio-bibliografía

Nacido en Madrid en 1958.
Médico Psicoanalista de la Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero.
Integrante de la Escuela de Poesía Grupo Cero.
Director de Clínica Psicoanalítica.
Coordinador de Talleres de Poesía.

Ha publicado en Poesía, Contando piedras (1995), Atravesando Sombras (1998) Diván de sueños (2003), No recuerdo el futuro (2006) y Talleres de Poesía I (1995) en colaboración.




Poética

Rescatamos del Poeta Miguel Oscar Menassa

Entre la vida
que no me pertenece
el amor
y la vida que soy
la locura.
La poesía
puede llenar
todo ese vacío.





Poemas


ALCALÁ DE HENARES

Conoció largos inviernos, la ciudad valiente,
de oficiales muertos sin vestir trincheras
donde hubo silencios prolongados sin dar
la espalda a banderas de cigüeñas.

Se mantuvo el verbo presente,
la noche en cada almohada y aquella
extensión que no comprendía
te fue abriendo de mujer la frente
y la palabra dada, verso a verso, te abrazó.

Alejado de lo capital, la distancia precisa
para la huida imposible, y
acompañando la sonrisa con:
buenas tardes señora, un abrazo, para el director
fuimos tomando posiciones.
Los más adustos junto a la muralla
al este de la piedra los recuerdos y al norte del verdor todo es azul.

Enterramos algún muerto, algunos
no llegaron a nacer. Tuvimos desertores
y ancianos bailando en cada misa
la alegría de nuestra llegada.
Visitamos la cárcel por dentro, como médicos,
los colegios con su claustro en nuestros versos
y los tallos caídos de secar lágrimas guardamos
en museos hurtados al ejército amigo
donde nadie habla cuando algo se descubre.

Las mujeres torturadas y ocultas durante siglos,
como almendras garrapiñadas,
por la pasión acudían, en oleaje, de todos lados.
Mujeres que nunca habían llorado,
hembras sin perdón, proscritas y mudas ancianas
niñas jugando a ser la profesora celosa o
la madre del canto futuro del ruiseñor.

Tantas mujeres recibimos, tanta alegría de poder hablar
que un día tomamos una emisora de radio y
con la fuerza del verso los jueves declamábamos
señora María es la hora: “Poeta del mediodía”

Ya nunca habrá semana sin amor,
don mejor sin poema, niño sin lapicero
ni grupo sin director, enamorados de ser semillas del cantor.

Y cuando para seguir creciendo,
por ley, nos dividimos en pedazos exactamente desiguales y
compramos suelo, estábamos aceptando,
del futuro la deuda que no se puede condonar.

Tapizamos con poemas las calles,
en los suburbios brillantes de ignorancia
en tu mesilla de noche despoblada de amor
pusimos tiendas de campaña y donamos libros
miles de revistas difundimos y aprendimos a pintar
en las paredes de tu casa para que fueran hogar.

Y el señor de los inventos
con su cordón universal de creación
trajo músicos a la fiesta ya que había buenas letras
sólo faltaba quien musicara lo que llegaría a ser
una vida de película.

Y no olvidó las tardes de hospital, ciego y mudo de suerte,
abanderando el vaivén del río en su cadencia de volver
al cauce del pasado siempre como melancolía.

No lo olvido, en los papeles de la ciudad escribí y
otros nacieron de aquella gesta en la tarea de seguir
y en el juzgado firmé ser amante y bajo tu techo
deseante persevero para que en Alcalá haya juventud.




ESAS PALABRAS

Aprender nombres para alejarlos de sí
y con esas palabras hacer el amor
en los pasos de la nueva vida.

Ellas, alojan en cada espacio el azar del viento
que entre sí combinan en la mirada del cuerpo vítreo.

Y cuando alguna luna cae
siembra la tierra quedando quieta de semilla
esperando la sonrisa del tenor
que la voz quiera ponerle al destino de la letra.

De oro líquido disecadas en una página
son virgen miel del espacio en pleno vuelo,
más que una caída en amerizaje forzoso
si son seis ceros los que precisa la declinación.




LA LEYENDA DEL AMOR QUE NUNCA MUERE

Atada la corbata cómo el prisionero mira el mástil
antes de la ejecución y,
cruzados los pasos por el destino marcado de
un inolvidable punto final, se libera la voz
para poder mover las manos según pide la herida.

Así posicionado el pelotón de soldados
certero su cañón amenaza entre mis ojos,
y sin embargo esta vez no tuve miedo.

Condenado el reo de nacimiento a un grupo sanguíneo
eligió cero positivo y el fantasma invierte el dado.

Tiembla la vida y los huesos cual estuche de lápices
en buen estado para poder algún día en el patíbulo
bailar este personaje de lontananza.

No hay remiendos en la pantalla:
al disparar todos a la vez
yo era la bala que entraba en sus fusiles
y explotaba en mil palabras la imagen en cada rostro.

martes, 15 de diciembre de 2009

LUIS ANTONIO GONZÁLEZ PÉREZ



















Mencionado por:
Iván Carabaño

Menciona a:
Rafael José Díaz
Miguel Pérez Alvarado
Verónica García
Oscar Aguado
Carlos Salem
Antonio Puente
Nicolás Melini
Juan Carlos de Sancho
Fermín Higuera
Diego Ropero Regidor
Antonio Ramírez Almanza
Antonio Orihuela



Bio-bibliografía

Luis Antonio González Pérez nace en la ciudad de Telde, Gran Canaria, en 1983. Reside en Madrid desde 2003. Ha publicado ¿Me escuchas? / Sabiendo que me pudo el amar (2001); Sobre tu silencio y a pesar del ruido (2003) en “La Columna Quemada” de poesía, de Ediciones Qneras; Abril, tres de la mañana; apuntes para un poema (2005) en Huerga y Fierro; Trazos Desnudos en la colección El árbol espiral de LF-Ediciones; Confieso el Vacío (2008) editado por Anroart Ediciones; y en los próximos meses (enero de 2010) Prontuario en Ediciones Vitruvio.
Socio de la Asociación Canaria de Escritores, es coordinador del Ciclo de Poesía de la Casa de Canarias en Madrid “Atlántica Poética”, y habitual colaborador de diarios digitales como columnista de opinión. Pero en su web pueden encontrar mucho más http://www.luisantoniogonzalez.com/.



Poética

Ahogarme en el mar de los silencios,
sobrevivir, quizás, a todas las ausencias,
desnudar las verdades, destronar los espejos,
hacer que cada palabra
sea mucho más que saliva en la boca.

Anidar en los ojos, en los labios
y en el blanco papel de las almas y las memorias.





Poemas


Cada noche;
descalza

rehaces el inventario
de las ventanas vacías
bajando las persianas…

crees que te quedas sola
porque no ves
a nadie.

La seguridad tiene de mentira
lo que tiene el olvido;
todo lo transforma
a su antojo.

Aire para tan sólo una noche
y oscuridad para los ojos;
cerrados.

Horas
en las que hacer nada
no es dejar de hacer las cosas.

Preguntas que sólo tú tienes;
¿alguien más que tú las responde acaso?

Todo tiene sentido…
… pero no tiene imagen.

Tribunal del silencio.
Inconfesables tres de la mañana.

Cada noche;
descalza

rehaces el inventario
de las ventanas vacías
bajando las persianas…

… y me dejas fuera.

Abril, tres de la mañana; Apuntes para un poema
Huerga y Fierro editores – 2005





I

Dame la voz
que precedió a este silencio,
a esta lágrima
que naufraga
en el quicio de mis pupilas,
a este verso
que se derrama
entre los mismos dedos
que un día acariciaron
todas tus palabras.

Devuélveme las noches
y el tiempo desgastado
entre las uñas de tus recuerdos;
la angustia, la impotencia,
la incertidumbre, la rabia …

Devuélveme sin más,
porque la entregué y era mía,
mi existencia.

Sobre tu silencio y a pesar del ruido
Colección “La Culmna Quemada” Poesía 4
Ediciones Qneras





VII

Salir a la calle
¿Para qué?
Para qué quedarse dentro.

Prontuario
Ediciones Vitruvio – 2010

sábado, 12 de diciembre de 2009

MARISA DE LA PEÑA























Mencionada por:
Eduardo Andradas
Alejandro Lérida
Laura Gómez Recas
Juan María Jiménez López
Miguel Ángel Yusta

Menciona a:
Eduardo Andradas,
Jesús Aparicio,
Miguel Ángel Yusta,
Fernando Sarría,
Marta Navarro,
M. Ángeles Fernangómez,
Laura Gómez Recas,
Ramiro Rosón,
Alejandro Lérida,
Carmen Jiménez,
Jose Alberto Socorro
y Emilio Gómez.



Bio-bibliografía

Marisa de la Peña nace en Madrid en 1969. Licenciada en Filología Hispánica por la especialidad de literatura en la Universidad Complutense de Madrid, ejerce como profesora de lengua española en el IES María Zambrano y es miembro del grupo poético “Verbo azul “ y de diferentes asociaciones que luchan por la recuperación de la dignidad y la memoria histórica de los perseguidos y silenciados durante la dictadura. Colabora en la revista digital Tiempos modernos y es la autora de dos blogs Enredando palabras y Los papeles de Claudia
Entre sus títulos publicados se encuentran:
Poemario a dos voces, ed. La factoría de ediciones.
Ropa tendida al viento, BUBOK
La memoria herida, BUBOK
Donde nacen las nubes y otros relatos, BUBOK


Poética

Los enfoques poéticos son múltiples y todos tienen su lugar. Las élites y las masas no son más que entelequias sectistas y sectarias. Uno escribe como considera honesto, y punto. ¿Por qué renunciar? Yo disfruto por igual con muchos poetas radicalmente diferentes. Con poemas que se gritan y con versos que se susurran. No renuncio, no resto, no acoto. Valoro a los prolíficos, y admiro la tenacidad de los puristas que cincelan una y otra vez con lentitud de orfebre.Creo en las tres heridas:”la del amor, la de la muerte, la de la vida…” y me gusta la poesía que nace de alguna de ellas o de las tres. Pero no por ello desprecio un buen poema de estética dadaísta o de hermetismo simbolista.Somos lo que leemos, lo que escribimos, la música que nos conmueve y el agua que nos calma la sed. Descubro cada día nuevos enfoques y nuevas voces poéticas, pero sigo bebiendo del sereno manantial de los maestros que me despertaron hace ya muchos años. Me busco a cada instante, crezco y me regenero de mi propias cenizas y mi dolor profundo. La poesía forma parte de lo que soy y cada uno sabrá lo que busca en ella, o lo que encuentra, aun sin esperarlo…



Poemas


"Dulzura de los años
irreparables(...)"

Jorge Guillén


Desde el tardío verano en el que habito,
recuerdo la dulzura
de aquella primavera,
de aquellos años irrecuperables,
del no querer saber,
de aquella espera- acaso interminable-
de los cielos nublados
y las tardes eternas.

Jugar, soñar, vivir, beber la vida,
en cada sorbo un poco de tristeza
y un apetito atroz de besos locos,
de vértigo fugaz,
de deseo contenido,
de caricias, de lluvia en los portales.

Lo recuerdo, ¡y parece tan cercano,
tan real, tan posible, tan corpóreo!
Pero aquella dulzura embriagadora
se marchó para siempre, irreparable...


***

"Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras"
Pablo Neruda´


Y se fueron tiñendo
con tu amor las palabras,
crecieron las promesas
en mi huerto fecundo,
y conjugamos juntos
los verbos de la vida:
¿te amo,
te amé,
te amaba...?
Mas todo se confunde.

Luego quedó vacía nuestra calle,
desierta de silencios y de besos,
hambrienta de tu amor en las esquinas.

Las plumas de tus alas
apenas me rozaron
cuando emprendiste el vuelo.

Y no escucho tus pasos,
ni me duelen tus manos,
ni me abrazo a tu sombra,
ni me quema tu rastro.

Después viajé hasta el fondo de mí misma...
y allí no me aguardaban tus abrazos.


***


"Porque también
la vida nos sujeta, porque precisamente,
no es como la esperábamos"

J.Gil de Biedma (Compañeros de viaje)


La vida nos sorprende,
nos pilla de improviso
con la cama deshecha
y la comida puesta,
a punto de vivir,
sencillamente...

Nos acorrala en cada nueva esquina,
en cada tren perdido,

en cada paso dado,
en cada beso.

La vida nos sujeta, nos arrulla,
nos aborda sin más, nos interroga,
nos deja sin aliento, nos ahoga,
nos arrastra,
nos eleva,
nos desploma...
Y al final, sin avisar,
nos abandona.


***


El cielo de la tarde
nos regala su luz de despedida...

Van pasando las horas
con esa lentitud de lo que no sucede,
de reloj detenido,
de espera,
de quietud,
de calma irresistible
de noche que se anuncia.

El cielo de la tarde,
cuando ya no esperamos
que nada nos ocurra,
nos regala su última renuncia.

martes, 1 de diciembre de 2009

ANDREU NAVARRA ORDOÑO



















Mencionado por:
Cesc Fortuny i Fabré
Marian Raméntol Serratosa

Menciona a:
Eduardo Moga
Carlos Vitale
Sergio Gaspar
Alberto Martínez Márquez
Carlos Roberto Gómez Beras
Juan Vico
Antonio Gamoneda
Marian Raméntol Serratosa
Rafael Mammos
Irene Jové
Cesc Fortuny i Fabré
Isabel Huete
Joan de la Vega
Manuel Vilas
Samuel Beckett
Friedrich Hölderlin
San Juan de la Cruz
Luis de Góngora
Juan Ramón Jiménez
César Vallejo
Vicente Aleixandre
T.S. Eliot




Bio-bibliografía

Nacido en Barcelona (1981), ha publicado los poemarios Suicidio Súbito (Barcelona, Erizo/Eriçó, 2006) y Fiebre y ciudad (Madrid, Diógenes, 2008), éste último editado en formato de libro objeto con fotografías de Isabel Huete. Publicó en 2006 el doble ensayo Dos Modernidades: Juan Benet y Ana María Moix (Badajoz, Abecedario). In, su primera novela, está prevista para enero de 2010. Ha coordinado y prologado la antología Domicilio de Nadie. Muestra de una nueva poesía barcelonesa (San Juan de Puerto Rico, Isla Negra, 2008). Actualmente ultima su Tesis Doctoral: “José María Salaverría: escritor y periodista (1904 – 1940)”, dirigida por Adolfo Sotelo Vázquez. Ha participado en varias revistas filológicas y libros colectivos con artículos relacionados con su campo de investigación: la relación entre escritura y poder político en la España de principios de siglo XX. Publica periódicamente crítica literaria en la revista virtual http://www.babab.com/.



Poética

La escritura es un buceo interior que debe arrasar con todos los tópicos del lenguaje. Poesía debe ser lenguaje personal e intransferible, independiente de toda corriente o contaminación. Por esta razón lo que suele calificarse de estridente no es más que aquello que se ha manifestado como necesario: claro, limpio y brillante. El único lenguaje suficiente y normal es el que se calienta y se gesta y en el útero cerebral de quien escribe y se enfría en su cocina radicalmente personal.




Poemas


INQUIETUD

No quietud; poca quietud. La palabra como una tenaza sobre la nariz de la conciencia siente cómo se aproxima el árbol insoportable del poema, el chorro gozoso del amor bastardeado por el poema, la palabra felizmente convertida en un mar con guantes de boxeo que destroza la sien y te aparta de la vida para trasladarte a un ámbito de luz gris e inacabada sobre la que fluyes.
La presencia inquietante de un perfil que tiembla en el umbral iluminado de tus símbolos. La puerta reventada colmada inmaculada a través de la cual accedes a tus asesinos de la paz.
Es entonces cuando reptan los primeros símbolos de certeza, la primera víbora orgánica que te arranca liendres de pequeña luz de tus antebrazos, todo tú carne rotunda y material, todo tú el rastro o huella analógica de la serpiente convertida en noche. Necesitas apartarte, necesitas auscultarte, odiarte, violarte, cuidarte, acariciarte, tocarte, tocar la madera, ser otro cuerpo más en la tiniebla ansiada, la textura lisa, fina, fría, la pérgola de la palabra, la madera de tu ser sin los hilos que de arriba vienen; sonriéndote la paz futura que hoy has confundido con los recuerdos.



ESCENA

No soy hombre. Alguien martillea mi cabeza. Mis blue-jeans por el suelo como una araña muerta o fingiéndolo. Siento el ruido devorándome los sesos. Explotándome los ovarios. Salgo a pasear por la habitación desprovista de cuerpo. Recuerdo retazos de cataclismo que han aplastado mi cuerpo blanco. Dos pequeñas antenas parabólicas rosas bajo mi camiseta negra.
Las paredes blancas lamidas por esta cortina virgen.




SIN FIN

De dónde yo mismo estampado en tus ojos por las manos del camino. Convertido en el hilo penetrando en el agujero de la aguja de ti mismo, tu punta detonando la gran esfera de nuestros dos seres apretados contra el hotel infinito regado por la luz del amanecer siempre enlazados a la aleación extraña.
Siempre amanecer en esta voz concreta que acompaña mis anillos. Este calor conocido abrazado, insuperable, indivisibles como animales copulando en el fin del mundo o todo yo convertido en el vértice, es decir, la palanca de tus cejas dibujando el infinito ensangrentado en que yacemos.