jueves, 16 de julio de 2009

FEDERICO RUIBAL VÁZQUEZ DE PARGA

















Mencionado por:
Jose Alfonso Pérez Martínez.

Mencion a:
Jose Alfonso Pérez Martínez
Ángel Badalament
Rayuela
Damaris Montaro
Alejandro Marzioni
Valentín Amaro
Silvia Carrero Parris
Lillian Hernández
Billy Mac Gregor
Olga Guadalupe Mella




Bio-bibliografía

Federico Ruibal Vázquez de Parga. Nacido en Madrid en 1963, viví en esa ciudad hasta hace algunos años. En 1987 me trasladé a Vigo, ciudad en la que resido, trabajando por cuenta ajena para ganarme los bizcochos. Fui atrapado aquí por un alma gemela nativa, con la que tengo dos lindos hijos. Sin trabajos publicados en papel. Se me puede ver en mi blog:
http://lasendavolada.blogspot.com/




Poemas





Bajaste del jardín, abierto pájaro,
derramando una lluvia de cremas a los gritos
y mis plumas de volar, al punto,
colgaron de tu boca
como acordes de música asistiendo
a tu suelta en mi pecho.

Grávida maestra, has sido desde entonces
el mantra repetido.
Pues aquella sacia me llevó a revuelo,
aquel día supe que al paso de tus balas
la sangre se licua.
Bendito el día del rumor oído
de tus pasos acercándose en la grava,
pues resultó un venir para quedarse,
-guardesa de razón entre mi infierno-
para asistir en gracia a nuestra pira
de limones encendidos.

Así deseo
que la gloriosa suerte se mantenga,
y que bien corra tu abeja entre mi vuelo
por que pueda poner en alas, siempre,
de aquella miel armada
que ha pintado, sobre el fondo sombrío de mi saco
tu sabio dibujo de labios y locura.





ITACA

Yo trato con aquello que da vida a los signos
valedor de la bruma, loco del perro, escriba,
limando entre las piedras hasta buscar la forma,
para lograr en nieve un sueño
que no cuaje.
Os hablo de este Ulises
venido de una lívida Ítaca de polvo,
notador de todos los asuntos,
maldito si no bebe, y si borracho en gracia.
Y así el día me dure, mientras aguanto turno
mientras me asiste esta mi alma mortal y delicada
en añadirle madera al barandal
-trabajo al carpintero-
que nos distrae de la febril certeza
del vacío.
(Allende en casa
penélopes de piedra
van tejiendo mi rabia.)




LO FATAL

A trapo, a pie desnudo
cruzo, de polvo de cristal, la playa
surcando en soledad mares atroces
mientras arrastro este cordal,
tenido a hielo, a lluvia
al bárbaro calor en sal de las heridas.
Por tal motivo
habréis de perdonarme el fatal atrevimiento
si vuelvo el gesto al saco
trasladando del Gólgota del aire
mi portante.
Será que trate
de llevarme al juego mi severa piel lozana,
y de vestir de niña la polvorienta muerte.
Así, jamás olvides
que cuando nos pudramos, y ya sin sol, y abierto ya el candado
habrá quien se interese
en recobrar los pedazos de todos los espejos.
Así que viento al trapo. Viento, viento,
que su volado cetro rija
el azar indiferente.
Y que novia la belleza, la muerta
única,
con su velado traje, confíe en ser cantada,
y nos espere.

5 comentarios:

L Hernández dijo...

"A trapo, a pie desnudo
cruzo, de polvo de cristal, la playa
surcando en soledad mares atroces
mientras arrastro este cordal,
tenido a hielo, a lluvia
al bárbaro calor en sal de las heridas."
...
Me alegra encontrarte aquí, compañero en la búsqueda de voces perpetuas; de gritos que hieran, al menos, la oscuridad inevitable.

Aprecio tus letras y tu alma.

Lillian Hernández

José Alfonso dijo...

Grande, compañero. Me agrada ver que hiciste caso a mi llamada para aparecer por aquí. ¡Un abrazo!

Submarinos rojos de azufre cósmico dijo...

hola amigos, quiza os interese nuestro sitio, la idea y los poemarios

loopoesia.blogspot.com

Federico Ruibal Vázquez de Parga dijo...

Lillian... Un abrazo gordo, gordo, gordo.

f.-

Federico Ruibal Vázquez de Parga dijo...

Nazgul, gracias por todo, malandrín.

Un abrazote.

f.-