lunes, 4 de mayo de 2009

MARÍA MUÑOZ




















Mencionada por:
José Ángel García

Menciona a:
Iris. M. Zavala
Chantal Maillard
María Antonia Ricas
Rosa Lentini
Olvido García Valdés
Kepa Murua
Jesús Ferrero
Sabas Martin
Amparo Ruíz Luján
Carmen Pallarés
Aurora Luque
Manuel Rico
Juan Carlos Mestre
Àlex Susanna




Bio-bibliografía

Apasionada y estudiosa del pensamiento filosófico. Siente especial admiración por Susan Sontag y Jaccques Derrida. Obra poética publicada: Raquía-Bará. Colección Voz de Mujeres, de Letrúmero Ediciones. De próxima aparición, Felicidad Resiste que conforman los poemas dramáticos: Kairós, Las Causales y Las Ánforas Mágicas de Nippur. Otras publicaciones: Poetas en Acción, de A. Ruíz Luján. HERMES (1995-2005): Poesía en Toledo, de Mª Antonia Ricas. Editora de Las Hilanderas Prodigiosas, tira bilingüe de poesía -no venal- de autoras contemporáneas; entre otras, voces hebreas y palestinas. Formó parte del Consejo de Redacción de la revista de poesía HERMES. Colaboradora del programa Tertulia de Letras de Onda Cero, Radio Cultural y Fundación Ortega y Gasset de Toledo. Del Consejo Editorial Revista AÑIL y de Almud Ediciones de CLM. Editado y presentado el espacio de cultura de Radio Aquí. Cofundadora de los colectivos IMAGINA y ADA. Incluida en la antología de poesía Mar Interior, prólogo y selección de Miguel Casado y en el Diccionario de Autores de Castilla-la Manca, al cuidado de F. Gómez-Porro. Arte, ciencia y emociones, desde el punto de vista ontológico, son sus temas más recurrentes.



Poética

Me asombra pensar en el lenguaje, cómo un orden contenido a las sensaciones humanas -del conocimiento puro a la expresión más dulce- cubre un espacio de interpretación sustancial: conciencia y sintonía, el silencio, lo que no vemos, y todo aquello que se nos muestra real. Su preciso imposible, el poema, referencia un punto, un espacio singular… a veces hiedra sobre el abismo; también música feliz del corazón. Con su modo personal de significar -escribir es un acto de revolución, de modificación- agita los sentidos, limpia, ilumina. (De)limita la memoria la convicción soberbia de texto y delirio; el verso entonces instala su potencia, se basta a si mismo: palpita, nace.

Las palabras liberan intenciones, son cualidad y exigencia, y afirmación de la vida; son voluntad.


Poemas


Para Aitor
(31.Agosto.1975/2005)

RASGOS DISPERSOS DE FELICIDAD

El día rompe sus movimientos. Sus límites también.
Se tiende la claridad y los recuerdos caen como actos
o como insinuaciones.

Llora el amanecer en el instante
aunque en alguna parte difiere la luz.

Isla de la violencia... de las violencias...
Remolinos de sal.

Cálamos para el silencio que me remite a ti:
sin amor no hay carisma ni origen ni disidencia.

Arkhé.*

Del corazón fulge la palabra,
instala su extrañeza entre la voz que olvida
y la voz que sueña.

¡Es el anhelo, siempre el anhelo de la presencia!

¿Cómo explicar la huida entonces?

Náyades: ríos y manantiales...

Siete estrellas para el Norte.

Tus ojos completan el mundo:
cielos de la indulgencia. En ellos sobrevivo.



(*) en griego, principio de todo sentido






TERRITORIOS MAGNÉTICOS


I


Desciende la tristeza
por márgenes repletos de melancolía
hasta
el litoral de las palabras absueltas.

Desciende el ritmo de las olas
y deja en mis ojos
la huida.

No hay verbo débil.

Oscila lo lejano y lo vencido ronda.

Un núcleo reflejo,
como otras muchas cosas,
restalla ahí.

Es tiempo de la espuma, del mineral,
de caracolas...

He sido realidad,
igual que mi dolor.

Algo diletante
en medio de aquel inagotable
desbordamiento.

Camino del futuro,
un intervalo esclarecedor…

Ahora comprendo todo.

Cruza lo que parece
un pensamiento frío.


II
Cedo mi parte de sentido
al nocturno de las rosas
y el mar de la renuncia
al heliotropo.

Vendrá la aguja de la alegría
para atravesarlo todo.

La tierra y su bucle salado.
El arte de la perturbación.
La insolencia.

Restituido el signo
es avalancha la luz
y la firmeza
pronunciación.

Vaciada sin más,
libre hacia ti
en la extensión de lo nuevo.

Una marea de alas de absoluto…
una apuesta
o confiarse siempre.

Si creemos..., el tiempo se pliega.

Hay un final
para el gran cielo del nihilismo.

Imanes y hélices.

Sólo el viento nos ama.



III
Declina su fragancia el sauce y arde;
teñido de solvencia, alzado
desde el sueño.

Tan elocuente allí, tan hábil
pues gravita.

Una abertura, un rasgo del instante,
un giro solar.

Se rinde la vida a la autarquía
y su tono de nieve.

Junto del rayo cegador,
obstinada y audaz
viene la causa.

Baja, una elegancia triste.

El cráter de la mañana
afecta al silencio en mis ojos.

Sin embargo,
tropiezo con las palabras...

No decir, fijar lo aleatorio;
con esmero callar.

Luz y sombra se desplazan
en un diferir constante.

La estela captura sus logros,
la idea su rastro ágil.



Guarda el vacío
un orden propio y todos los conceptos.
Las acciones que escapan a la ruina
y el mar abierto de las pérdidas.

Felicidad resiste a la forma.

Felicidad resiste la intención,

pero el nombre,
abdica.

2 comentarios:

Abelardo Manuel Martinez dijo...

Bueno María, caí aquí de rebote siguiendo el largo eslabón de blog literarios y poesía; no he caído en mala posición, al contrario; me he acomodado en el mejor sofá y durante un buen rato me he deleitado de buena poesía y ante todo de buena compañía, que es la mejor de las compañías. Un saludo y espero que a partir de ahora me reserves el sofá para pasar más ratos agradables.

José Ángel García dijo...

Querida María, me alegra contarte ya como compañera en este quién es quién de la lírica que es este blog de las Afinidades. Hasta que nos veamos, un beso