martes, 17 de marzo de 2009

OLGA BERNAD


















Mencionada por:
Juan Manuel Macías
Juan Vico
Ángel Sobreviela
Francisco José Martínez Morán
Jose María Pérez Collados


Menciona a:
Juan Manuel Macías
Julio Martínez Mesanza
Jesús Hilario Tundidor
Leopoldo María Panero
Jorge Urrutia
Roberto Juarroz
Antonio Rivero Taravillo
Antonio Azuaga
Julio Castelló
Francisco José Martínez Morán
Juan Vico
Álex Chico
Ángel Guinda
Antón Castro
Jose María Pérez Collados


Bio-bibliografía

Olga Bernad es licenciada en Filología Hispánica en la especialidad de literatura por la Universidad de Zaragoza. Ha publicado los poemarios Nostalgia armada (Ediciones de la Isla de Siltolá, 2011) y Caricias perplejas (Fundación Ecoem, 2009), la novela Andábata (Paréntesis Editorial, 2010) y la plaquette Cuadernos de la Cigale, nº 2, editada por Juan Vico y Álex Chico en 2009.
Ha sido incluida en diferentes antologías: YIN. Poetas aragonesas 1960-2010, seleccionada por Ángel Guinda para Olifante Ediciones, en la antología de poetas contemporáneos Poesía para niños de 4 a 120 años (Ediciones de la Isla de Siltolá, 2010) y en Poesia a la frontera. Antologia de poetes en llengua catalana, aragonesa i castellana, de March Editorial, 2011, coordinada por Santi Borrell. Participó en el libro de relatos Suegras. Retratos breves del gran enemigo, editado por Nuevos Rumbos en 2010.
Algunos de sus relatos y poemas han sido publicados en diversas revistas literarias, entre ellas Rolde de estudios aragoneses e Isla de Siltolá (de cuyo consejo de edición forma parte). Colabora en la Revista Artes y Letras del periódico Heraldo de Aragón escribiendo reseñas sobre novedades editoriales. En la red, mantiene el blog Caricias perplejas.



Poética

La intención del que escribe (tan variada, tan admisible como discutible: buscar la belleza, el placer, el conocimiento, la justicia, la moral, la transgresión o incluso nada de esto o incluso todo a la vez) pierde importancia cuando un poema se escucha o se lee. Y es en ese proceso felizmente ingobernable cuando la creación se bautiza. Ante la poesía, en nuestro interior, reconocemos o echamos de menos ese misterio sobre el que nunca dejará de escribirse: la gracia. El talento. El no sé qué (que quedan balbuciendo).




Pueden concebirse normas que engrosen las doctrinas, pautas filológicas, corales o sectarias, que intenten asignar un contenido preciso a esa intuición, pero íntimamente sabemos lo que nos gusta.




La recibimos con ese “sí” que sale con naturalidad de lo más hondo de nuestra conciencia, donde se dan la mano oscuramente lo que sentimos y lo que comprendemos.




La buena poesía es la que me gusta cuando la leo, la que me gustaría escribir.



Poemas



DESDE EL PUERTO

Parecías un lento petrolero
ensimismado bajo un sol de escarcha.
Y el corazón atado tras el buque
se mecía aún más lento sobre el agua;
y el descampado gris y azul del agua
otro mar de metal oscurecía:
mar negro sobre el mar en mi mirada.






SEMPER FIDELIS

La sed, escandalosamente pervertida
por la necesidad brutal de ser saciada
cada uno de los días de tu vida.
La esclavitud del cuerpo que pretende
su parte del dolor, la primavera
y el ajusticiamiento inmoral de las espigas
con la excusa poética del pan.
El tiempo alegre de las recolecciones
no es más que el escenario del placer,
su sabor a condena y a derrota.
Créeme, yo quería,
pensaba ser estricta primavera,
muerte ideal del alma atrincherada
en la flor del cerezo que la lluvia arrancó.
No dejar de ser flor, morir sin fruto
y siempre sin placer; morir sin dudas,
sin nada más, contigo en la memoria.

Te imagino
buscando como yo la luna negra,
con la misma imprudencia de otros hombres.
Y sólo te prometo que solamente tú
tendrás de mí ese no de tu mirada,
el ciego no de ti,
el que me hace llorar y me despierta.

Pero estoy viva y junio
desespera esta noche mi alegría:
en la fiesta pagana de las recolecciones,
nocturnas hadas bajo los cerezos acarician mi amor
y tú no vienes.
Lo siento.
Ningún ángel me mira cuando espero
ese beso caliente
en el rincón más tuyo de mi cuello
y la nostalgia en junio
de cada escalofrío y del rubor.




MILICIANA

Voy a quemar el pueblo y sus iglesias.
Voy a descerrajar todas las casas,
los cofres, las malditas celosías
por donde llueve luz sobre las celdas.
Y voy a ajusticiar a los soldados:
los pondré de rodillas y de bruces,
los amaré hasta que se acabe el día
y les haré creer nuevas mentiras.



INSENSATOS RELOJES ESPERANDO

El tiempo se vuelve a veces
una suave guitarra melancólica.
Intocada y serena, incomprensible como
la sonrisa en un sueño,
el misterio tremendo,
la terrible dulzura
que trae de no sé dónde cada recién nacido.
Y mis ojos mirando hacia tu casa.
Todo lo que en el fondo jamás entenderemos.
Los ríos de estupor, horas de piedra
que se parecen tanto a tu silencio.
Que importa lo que hagas:
tú no eres lo importante.
Pues mi amor es más terco que la forma
de un cuerpo de mujer que se repite
en cada mujer nueva; en cada hombre
veo un pequeño dios desde que callas.
Mi amor gotea sobre los relojes,
cada gota de arena, cada segundo en cada
grano de tempestad
martillea tejados que no existen.
Lo ingobernable siempre, lo esperado,
lo que gasta la vida, lo que espera,
y un vago presentir
y un desconsuelo.

12 comentarios:

Juan Manuel Macías dijo...

Qué placer supone siempre leer a Olga Bernad. Estos versos, estos poemas están hechos para la memoria. Perdurarán por derecho propio. Mi más sincera enhorabuena, Olga. Eres una grandísima poeta.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Felicidades por este estreno, querida Olga, bien merecido. Disfruto en tus Caricias y he disfrutado aquí. Besos.

Antonio Azuaga dijo...

¡Una alegría inmensa, Olga, poder descansar una vez más la mirada y el alma en tu verso! Consulto el vuelo de los pájaros y leo noticias de amables horizontes. Para ti, naturalmente; para “la música extremada” de esa palabra tuya, que tanto nos conmueve.

Muchas, y merecidas, felicidades, Olga Bernad.

Granito dijo...

Nunca tanta afinidad como con esta gran poeta que nos regala música en forma de palabras.

Izarbe dijo...

¡Enhorabuena Olga!, merecida recompensa para un gran trabajo, y sé que ésto no es más que el principio de muchas más satisfacciones, que ya has ido teniendo mes a mes.
También agradecer a Juan Manuel esta puerta que te ha abierto a un mundo al que no podías ni imaginar, hace menos de un año, que pudieras acceder.
Me han encantado tus poemas, como siempre.
Un abrazo
Izarbe

Jesús Aparicio González dijo...

Hermosa poesía.
Mis felicitaciones.
Besos

Marta María López dijo...

Qué alegría leer a Olga aquí. Es una poeta que trabaja con esmero los versos, las imgágenes, el ritmo interno del poema.

Hay que pasar por sus blog para leer todo lo que escribe, poesía y prosa, porque es una absoluta maravila.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Olga, muy bellos los poemas, sobre todo el primero y el último. Tienen todos la virtud de poseer mucha potencia expresiva y emotiva; son rotundos y elegantes. Y se agradece la foto para saber de quién es esa voz tan personal. Me alegro de haberte puesto como enlace. Ex corde, Jesús

Isabel Romana dijo...

Un acierto completo el haber incorporado aquí los poemas de Olga Bernad. Es una poetisa extraordinaria, siempre sorprendente para mí, con una potencia poética nada común. Felicidades, pues, a ambos: el uno por incluirla, la otra por su hermosísimo trabajo. Saludos cordiales.

entrenomadas dijo...

Bellísimos poemas!!!

Un acierto, sin duda alguna.


Marta

Olga B. dijo...

Muchas gracias a todos.

ONDA dijo...

Permíteme finalizar tu entrada:

Con esta respuesta mía:

- Y la que escribes.