jueves, 5 de febrero de 2009

ISMAEL CABEZAS












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Mencionado por:
Safrika.
Juan de Dios García
Esteban Maldonado

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Bio-Bibliografía
Ismael Cabezas, nace en La Línea (Cádiz) en 1969. Es Graduado Social por la Universidad de Granada. Ha publicado los siguientes libros de poemas: La herencia bastarda de los días (La Línea, Ayuntamiento, 1999), Breve tratado de melancolía (Aula de Literatura “José Cadalso”, San Roque, 2001), Premio “Arte Joven de Poesía 2001”, Ayuntamiento de Madrid, En mitad de ninguna parte (Madrid, Ayuntamiento, 2002), accésit al Premio “Arte Joven Creación Literaria 2002”, Ayuntamiento de Madrid, El otoño del solitario (Editorial “Corona del Sur”, Málaga, 2003) y Paisaje para un ciego (Fundación “Luis Ortega Bru”, San Roque, 2008) seleccionado para el Premio Andalucía de la Crítica en 2009, y en diferentes revistas como El coloquio de los perros, El síndrome felino, Karavanazine, etc. Parte de su obra ha sido recogida en antologías como Cónclave de náufragos (Universidad de Cádiz, 2000). Se han realizado acercamientos críticos a su obra en Signos sobre la ceniza (Autores y libros en el comienzo de siglo) de Juan Manuel González (Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, 2002). Es miembro del Instituto de Estudios Campogibraltareños.

http://www.seconal.blogspot.com/







Poética

Observar la realidad exterior e interior, cómo se imbrican ambas. Reflexionar. Y llegado un momento, sin saber exactamente cómo, se decanta el poema. La imagen. La palabra exacta. Los lirios podridos.




Poemas


UNA DE LAS FORMAS DE LA TRISTEZA

Abandonaste el colegio a los doce años
y jamás has leído un poema,
ni echas un vistazo
al gris periódico grasiento
que yace arrugado en cualquier rincón,
-apenas vas siquiera al cine-
ni tienes aparato de radio
en tu habitación alquilada
del Hamilton Motel,
sólo sirves ginebra a vejestorios
borrachos que murmuran obscenidades,
y tu cuerpo delgado, de piel tal vez
en exceso blanquecina, se mueve ágil
entre las mesas, pisando el sucio serrín
húmedo de saliva de moribundo,
un reflejo de turbias aguas de pantano
tus ojos verdes que se deslizan
entre los vasos a medio acabar y las colillas
mal apagadas,
recuerdas a aquel personaje
que volvía loco a Bandini
en algunas novelas de Fante,
pero hay noches, en las oscuras
y torvas entrañas de la madrugada,
cuando apenas queda algún cliente
sentado en viejas sillas de mala madera,
que pago unas cuantas de tus copas de bourbon
y fumamos del mismo cigarrillo
y te hablo de un tipo griego que escribía
poemas sobre el paso del tiempo
Atenas y la belleza de los cuerpos jóvenes,
y tú me dices que una vez intentaste
abrirte las venas pero en vez de sangre
manaban tus muñecas sucios diamantes negros,
que tienes veinte años y te acuestas con cualquiera
y que la vida te parece algo extraño
como un pájaro con un ala rota
que sabe que jamás volverá a volar,
y te digo que hay franchutes
que llaman a eso angustia existencial,
pero que tan sólo son palabras en un libro,
y los libros, ya se sabe, de nada sirven
cuando un pájaro no puede volar.





POÉTICA
entre tantos fantasmas, y tan solo.
JUAN COBO WILKINS
Deja que los demás discutan acerca de mi dolor
mi dolor es ahora de dominio público.
MALCOM LOWRY


Hombres que regresan con la camisa sudada
a una habitación de alquiler donde nadie les espera
y tras la voz automática y el breve sonido de la señal
sólo aguarda una vez más el horror del silencio,
lágrimas de una delgada chica adolescente
que espera sentada en una incómoda silla
de plástico blanco vencida por el peso
de tantos que esperaron antes igual que ella,
iluminada por la luz espectral de la muerte,
esa luz tan blanca de los hospitales y los tanatorios,
la madre con ropas de domingo que visita
al hijo que ha sido derrotado por la vida
besado por sucios y fríos labios de plata,
se sienta en el borde de la cama
y acaricia con sus suaves dedos el espeso cabello negro,
oscuro como la más antigua melancolía,
el cigarrillo que la camarera enciende
tras el último turno en la madrugada de febrero
antes de subir a su vieja motocicleta,
la soga deshecha de los ahorcados
como una negra amapola que ha sido deshojada,
los ajados y amarillentos cuadernos
olvidados en un viejo cajón que ya nadie abre
donde trazaste tus primeras letras
y escribiste por vez primera tu nombre,
esos maderos podridos
en las aguas negras de la noche,
son las palabras, la poesía.




JANUARY, POWER AND LIESVarias chicas musulmanas enfundadas en abrigos
en la turbia oscuridad de enero,
el velo recorta las facciones en extremo blancas
y define contra el aire húmedo la belleza,
diversas técnicas literarias, el cut and paste de Burroughs,
el verso en extremo largo y la hipotaxis de Ashbery,
especialmente en sus Three Poems de 1972,
alguien solloza al otro lado del teléfono,
la voz entrecortada, susurra que anule el pedido,
su madre ha muerto, y el silencio se teje
de absurdas y vulgares palabras de condolencia,
poetas que hablan de la ciudad y de Machado,
que escriben variaciones sobre poemas de Pablo Neruda,
releo los míos escritos hace casi diez años
y apenas me reconozco,
como si una cuarentona con el pelo grasiento
me mirase desde mi obscena sombra
con una sonrisa de dientes podridos
dibujada con carmín barato de tiendas
abiertas las 24 horas,
y lees The man with the golden arm
y un anciano con manos amoratadas
por el frío te da un sucio billete de 20 €,
mira con ojos de quien ha visto la muerte
ya demasiadas veces,
la marca de la vía del suero en la vena
tiene ya más de diez años,
Where is my love?

3 comentarios:

safrika señorita dijo...

¡Por fin!
Mientras fumo un cigarrillo y la ceniza cae sobre la falda que ya debería haberme quitado y que sin embargo se arruga, me encuentro contigo por aquí y no puedo más que leerte y fumar un poco más antes de dormir, y escribir...
y ¡por fin! (juro que recibirás lo nuestro, pronto, de verdad)

Juan de Dios García dijo...

Poesía valiente, Ismael: verdad, verdad, verdad. Te elogio a lo español con un pedazo de "¡olé!"

Mercedes dijo...

Todo un placer haber conocido tu poesía. Un saludo.