miércoles, 27 de febrero de 2008

ARTURO COMAS CALERO






Mencionado por:
Agustín Calvo Galán

Menciona a:
Claudia Quade Frau
David Montesinos Fabre
Zontiac
Susana Torralbo González





Bio-bibliografía

Nace en Sevilla en el año 1982. Justo al salir del vientre de su madre decide ir a la puerta de la Catedral para cortarse allí el largo cordón umbilical que le unía a su acogedor escondrijo. Pocos meses después consigue alistarse en las filas de la Facultad de BBAA donde se licenciaría 5 años más tarde. Durante sus años de estudiante se le presentan un espíritu y un sarcófago, ambos con forma humana con los que escribe dos libros "Absurdo y Diestro -silencio, por favor" y "Rinoceront Negr". Juntos fundan el grupo literario-performance "Absurdo y Diestro" con el que recitan y juegan por varios lugares como "La Carbonería", "El Perro Andaluz", Escuela de Artes Aplicadas de Úbeda, Casa de la cultura de Morón, etc. Después de varias metamorfosis en su silueta, el grupo hoy sigue en activo en los resquicios de la noche sevillana y en su blog de plastilina (http://www.absurdoydiestro.blogspot.com/).

En su labor como poeta visual colabora con revistas como "La Tzara", "Veneno", etc. Y es seleccionado en varias ocasiones en el "Certamen de Poesía Experimental de Badajoz".

Actualmente tiene barba.






Poética

Tengo una idea! Me dispongo a escribirla para recordarla. Voy a coger un bolígrafo pero se me resbala, otra vez... y nada, cojo una tiza pero me achicharra, enciendo el ordenador y veo que no tengo pantalla.
-Suena la puerta- Es mi hermana que viene a dar a luz a mi casa.





Poemas, o no



"En el hospital"

Aquel hombre me miraba. Su corbata era de papel, pero no le dije nada.


***

Cada vez que un alimento caduca, éste lanza un grito de agonía prácticamente imperceptible para el oído humano.

***



Atención!!! Atención!!!

…Y todas las personas de la sala vieron cómo el polvo de Nesquik se disolvía lentamente en mi negra taza de leche.

domingo, 24 de febrero de 2008

AURORA SAURA



















Mencionada por:
Dionisia García
Juan de Dios García
Ángel Paniagua

Menciona a:
Pedro Provencio,
Juana Castro,
Luis García Montero,
Clara Janés,
Miguel D’Ors,
Elsa López,
Vicente Gallego,
Ginés Aniorte,
Ángeles Mora,
Ángel Paniagua,
José Luis Gómez Toré,
Dionisia García,
Carlos Marzal,
José Ángel Cilleruelo,
José Antonio Martínez,
Luisa Castro,
Felipe Benítez Reyes,
David Pujante.




Bio-bibliografía

Aurora Saura Bacaicoa nació en Cartagena y residió en Alicante la mayor parte de su infancia. Se licenció en Filología Románica en la Universidad de Murcia y es profesora de Instituto.
Aunque escribía desde muy joven, sólo empezó a hacerlo con regularidad en los últimos años setenta y no pensó en publicar hasta el ochenta y cuatro, en que dio por terminado su primer libro,“Las horas”, editado en 1986 por la Editora Regional de Murcia. Sus escritos en prosa (relatos breves, diarios...) permanecen en su mayor parte inéditos y ha publicado otros dos libros de poemas: “De qué árbol” (1991) “Retratos de interior”(1998) y "Si tocamos la tierra" (2012).
Ha colaborado en coloquios, lecturas poéticas, revistas literarias y libros franceses para estudiantes de Español.




Apuntes para una poética

En toda poesía que se (a)precie hay siempre un espacio más o menos amplio de alucinación o de locura. Proclámese deudora de lo cotidiano, pretenda ser accesible, incluso diáfana, si podemos llamarla poesía es porque lo habitual o lo sencillo, lo que creemos comprensible, se ha teñido de la extrañeza de los sueños, se ha conformado con la materia de que ellos están hechos.
La musa no me encontrará en el escritorio, dispuesta a recibirla. Por el contrario, es ella la que me obligará a sentarme a escribir para no olvidarla; me habrá salido al paso en otros lugares y habrá insistido e insistido para que no la olvide; y me pondré a escribir; y seguiré escribiendo otro día y otro día lo mismo para responder a su soplo, que pertenece a Apolo, pero también a Dionisos.





Poemas



“I EU, MORRENDO NESTA LONGA NOITE DE PEDRA”
(Celso Emilio Ferreiro)

A pedazos se cae la noche,
pesadamente cae
con todas sus estrellas.
Una mirada
podemos intentar,
todavía
un momento.
Intentaremos gritos,
un susurro, algún juego.
No digamos palabras.
Una mirada
sólo,
un momento, hacia arriba,
mientras
nos van tapando
- pesadamente caen –
fragmentos de la noche.

( Del libro “Las horas”)





RETRATO DE VIRGINIA (O EPÍLOGO)

Puedes, benignamente, entender
que, cada día,
mirándote, cedamos a un impulso
distinto de aquel tuyo:
mirabas tantas veces el río
y tantas veces
dejabas irse el agua...
Hasta el día que sabes,
cuando, liberadas
tus manos y clara la corriente,
pesó la sombra en ti
más que la vida.

Hoy que vemos tu rostro
escrito con benévolo gesto para siempre,
como si no estuviera
pendiente de nosotros,
adivinamos en tu perfil,
en esa tu firmeza delicada,
que tus ojos, Virginia,
sin volverse a mirarnos,
nos comprenden.

( Del libro “De qué árbol”)






IMAGEN PRIMERA

El frío de León.
La mesa en donde – dices –
iba yo desplegando lo que eran
mis juguetes.
Palabras en voz baja. La luz tenue.
Las tardes eran largas.

No había Dios ni Moral. Ni Caudillo.
Ni Patria.
Ningún modo de ser o de mirar
de tan distinta forma el mundo.
Ningún prejuicio todavía.
No había la distancia de las vidas
vividas, ni esta impresión de andar
por donde tú no has ido.
Ellas tampoco estaban:
sus voces no alcanzaban aquella luz
de nieve, ni la quietud aquella,
paredes sin aristas.

Allí existían el frío, el hornillo de gas,
tus manos encendiéndolo,
tu cabello admirable.
Y el silencio del mundo
que mis manos tapaban dispersando
botones – oh, mínimos juguetes –
que después, por la noche,
tú sola guardarías.
(Del libro “ Retratos de interior”)

jueves, 21 de febrero de 2008

MARTA ZAFRILLA


















Mencionada por:
Lluís Pons Mora

Menciona a:
Antonio Aguilar
Luis García Montero
Cristina Morano
Benjamín Prado
Eloy Sánchez Rosillo
Miguel Sánchez Robles




Bio-bibliografía

Mi primer libro en solitario es “Toma sostenida” (2005) aunque gracias a diversos premios he publicado otros 3 poemarios: "Épica de la nada" (Murcia Joven 2007), "Pecios" (Molajoven 2006) y "El suicidio de los relojes" (Creajoven 2005). En 2007 recibo, con 24 años, el Premio Gran Angular por la novela juvenil "Mensaje cifrado", lo que me ha animado a seguir escribiendo cuentos y novelas para niños. Profesionalmente he trabajado en publicidad como redactora creativa, diseñadora gráfica y maquetadora.




Poemas

Guijarros y carmín
la paliza me la debías
-no preparé a tiempo la cena
merecía el latigazo con el cinturón de cuero
-era cierto que me habían visto con otro
era tu deber saltarme un diente
-no me acosté con él pero deseé hacerlo
era justo que me jodieras dos costillas
-encontraste la cama sin preparar
y la comida deshecha
tenías derecho a abrirme el labio
-a pesar de tus gritos no pedí perdón
ni grité hijoputa mientras me molías a palos
no lloré al ver de nuevo sangre en mi camisa
no pedí perdón
ni grité
ni lloré tampoco
cuando alejándote de
espaldas te rompí la cabeza con
el horrible jarrón que
nos regaló tu madre por navidad.
Puto jarrón.
Me corté en un dedo con
su horrible cerámica pintada con
flores azules.

De Toma sostenida, 2005.



***


De niña
superaba límites
saltando los marcos de las pizarras.
Las líneas rectas se enlazaban al vacío
mientras yo
perseguía sus puntos de fuga
atravesando paredes.
Ahora
parece insustancial
el valor de la recta,
sus diagramas imposibles
recorriendo galaxias.
Una línea es lo que dibujamos
entre lo perdido y el presente;
lo que marcan tus labios
con avaricia de infinito.
Nos bastaba un minutero
marcando los Fragel Rock.
Con la espera del postre
definíamos el tiempo.
La huida del castigo o el recuerdo
de una playa quebraban el pasado.
Distinguíamos la mañana y la noche
por la luz y los pijamas,
meriendas y recreos circundaban los relojes.
Hoy los días son bisiestos;
son compromisos los cumpleaños
y los descansos jornadas vacías.
Fatigamos las semanas y advertimos
que el ciclo de la vida
usa conceptos gastados.
La definición del tiempo se marea en los minutos.

De Pecios, 2006.


***


La luz del relámpago

1
En la mirada
se destiñe el horizonte,
su laxitud de mapa abierto
al sol.
Intuyo,
con la solemnidad
del universo que parpadea,
que sobre el papel descansa
el viento de los días, y que sueñan,
como niños huérfanos,
los paisajes deshabitados.

2
Renombro los matices y descubro
con feroz ingenuidad
que es preciso el color
para que una mariposa alce el vuelo.

3
Asumo la impiedad de las horas,
el látigo de la tarde
que abre el reloj en dos.
Y avanzo
por la tibieza especular
de los pinceles,
curiosa e ignorante,
hasta descubrir
que en las cajas de acuarelas
duermen sigilosos los atardeceres.

4
Una sirena ladra naranja
desde mi caja de pinturas.
Es un tren a punto de partir.
Después dibujo mi boca
y te nombro con colores imposibles
mientras invento volúmenes
y descifro sombras.


5
Pintar un girasol
es acelerar el amanecer.

6
Nadan los peces
en el charco del recuerdo
y la verdad del ayer
crece en los pinceles.


7
Pinto en los márgenes del tiempo
y entro en el lienzo
abriendo el futuro.
No es suficiente
con tener memoria.

8
No hay mejor imagen
que el mañana abierto.
Cada matiz
se suma para construirte.

9
Es un la menor
la sonoridad de tu azul.
Ciñe tonalidades desarmadas
que te enlazan
con la luz del relámpago.

10
Soy un disparo contra el tormento.
Mientras delineo
tus contornos despojados
llueve como quien se deshace.

De Épica de la nada, 2007.

lunes, 18 de febrero de 2008

JULIO CÉSAR JIMÉNEZ




















Mencionado por:
Raúl Díaz Rosales
Miguel Ángel Contreras

Menciona a:
Raúl Díaz Rosales
David Leo García
José Luís Rey
Álvaro García
Francisco Onieva
Juan Antonio Bernier
Rafael Guillén
Miguel Ángel Contreras
Juan Carlos Martínez Manzano
Francisco Plata



Bio-bibliografía

Málaga, 1972. Licenciado en filología hispánica por la Universidad de Málaga. Títulos editados: De las cosas sustituibles, 1996; Estrategia para la fuga (Premio Málaga-CREA 1996); Del ámbito del desorden o quince revelaciones imprevisibles, (Premio Ateneo de Málaga 1998); Genial Picasso (coautor, 1996); Julio César Jiménez. Compañeros de viaje, 2000; Contra Sanguinem, 2001. Ganó el premio María Zambrano del 2001, el Homenaje Manuel Alcántara 2002 y el reciente XVI Premio Ciudad de la Palmas de Gran Canaria (2008). Es incluido algunas antologías: La poesía que llega, jóvenes poetas españoles, 1998; The world of quantum culture, Praeger/Greenwood, USA, 2002); Las sendas interiores, 2005; Ocho poetas jóvenes de Andalucía, Florida, USA, 2006; Doce al sur, 2006; Frontera Sur, antología de jóvenes poetas malagueños, 2007; o Andén Sur, Málaga en la poesía del siglo XX, 2007. Coordina la revista cultural de la Facultad de Letras de Málaga Robador de Europa.

www.juliocesarjimenez.com



Poética en 10 líneas

Escribir algo bello no sólo es posible sino fácil, y en ocasiones hasta ridículo o insulso. Más allá de lo bello, el estremecimiento —difícil efecto— exige técnica y esfuerzo, y éstas son condiciones que están, por lo general, ocultas al lector, amontonadas e inertes, como virutas, en la vida útil de una papelera. Aquellas dos, como condiciones necesarias, nacen de la idea de búsqueda de lo que no se sabe bien qué buscar, es decir, el popular je ne se qua, algo tan inagotable como aburrido. Quizá por ello la vida —sea o no una farsa, un fingimiento— está antes que la poesía, y ésta es, o así lo entiendo yo, instrumento y fin al tiempo. Instrumento de conocimiento y emoción, y fin en sí misma.
La poesía es, podría decirse, un uso, un asidero invisible, una intuición que, para el que tiene la puntual suerte de poseerla, acarrea un peculiar oficio de dimensiones preciosistas, de manera que un hipotético desprecio a esta idea sería algo más propio de necios que de insensatos.






Poemas


SACANDO (DISCRETAMENTE) AL HOMBRO DE SU SITIO UNA TARDE DE VERANO
Lanzar piedras
sea quizá
guardarlas en el aire,
atribuirles
mordeduras de viento,
proponerles una breve
vida de asalto.

Lanzarlas sea quizá
ensayar nuevas técnicas
de la ira, empeñar en las nubes
un furibundo
gesto puntual,
tensar las brisas
como bocas disponibles,
heridas deseantes.

Hacerlo sería como sorprender ventiscas,
como hacer del cielo una estrecha sima curva,
como si se le diera a lo inerte
una inútil carrera prodigiosa:
devastar el cielo con el hombro.




LO QUE SUCEDE POR ENCIMA DE UNO

Una vez dijiste: “esperar resultó en extremo grato.”
Y pareciste sorprendida. Fue también sorprendente para mí, pues todos los quehaceres habían sido misioneros, una inoída lengua suplicante. Yo no había pensado que tú, incapaz de ver nada, pudieras captar eso.

Stephen Spender



La palabra irretractable,
el hambre en las manos,
la suerte entera apostada.

Las causas inexactas
de la vigilia, del latido
que sobra, la previsión del dolor.
El valor de lo imprevisible,
caer en la cuenta
de que no sabemos suficiente.

Alejarse de uno, acercarse de nuevo,
conseguir buenos frutos
para la casa y la familia.

El gesto amable
en lugar de decir
algo insensato,
cambiarlo por un tiempo
que no condujo a nada.

Lo que deforma rostros,
noticias diluyéndose
en la sangre, el paisaje de fondo
en los ojos.

Todo lo que vuelve
con el mismo signo de temblor.






JOSÉ LUIS JIMÉNEZ SE SIENTA JUNTO A SU PADRE MUERTO

No hay nada más sólido en un cadáver
que su voz última.
No son sus manos remolinos óseos
ni sus brazos candados de sangre
ni su cuencas adarves solares.
Es,
sencillamente, su última voz oída..

La familia lo sabe
y por eso se amontona sobre su boca,
le tocan los labios y refrescan la cara.
Comprueban que el hombre aún está vivo.

A mi me pasan las manos por la nuca
y me llaman Pepito
como cuando era soltero y rebelde
y le arreglaba al viejo
su flamante Diane 6.

Le gustaba conversar sobre mecánica y política
(una forma más de amar, de rozarse),
y llevaba al niño a veladas de boxeo.
Entonces no se veía tan serio como ahora,
que parece el hombre más triste del mundo.

No me pierde de vista, ancla los ojos
en mis dedos amarillentos, donde el cigarrillo,
por donde yo también me iré.

¿Qué pensará un hombre
que no sabe adónde irá a parar
de un momento a otro?
¿Qué puede decir?

Pero no habla. En lugar de eso
se desmonta por dentro,
abre la boca,
lanza una mueca a la ventana,
atrae por última vez
la atención de la luz.

Mi padre está muerto
y es como un trueno manso,
un eco entre mis dedos.
Una lengua saliéndole de los ojos.

sábado, 16 de febrero de 2008

ESTEL JULIÀ

























Mencionada por:
Matilde Selva
Aurora Pintado

Menciono a:
Matilde Selva
Agustín Calvo
Ángeles Lence
Begoña Pozo
Marc Granell
Aurora Pintado
Rafael León
Elsa




Bio-bibliografía

Estel Julià nació en Valencia en 1962. Es Diplomada en Gestión y Administración Pública presta servicios en la UPV. Autodidacta en el mundo de las letras, desde 2002, dedica parte de su tiempo libre a la escritura poética. Ha publicado una selección de nueve poemas en valenciano, de su poemario inédito Mar d’estels, en la antología POLIVERSOS. Editorial UPV (2007). Colabora con las revistas virtuales Deseo y Dulce Arsénico y participa en otros proyectos como El otro, poemas para la vida Dante Teatro (2007), y Trazando Caminos. Ha realizado colaboraciones en medios de comunicación: con el Área de Radio y TV de la UPV y en la presentación de algún recital poético. Participa en las tertulias y actividades organizadas por el grupo poético Anáfora Palabra de Valencia. Junto con Matilde Selva, a llevado a cabo la performance MALDITOS POEMAS, proyecto interdisciplinar que integra además de poemas, danza y música.
Tambien mantiene un blog: En el andén donde puede consultarse parte de su obra.



Poética

La poesía es, entre otras cosas, un medio de comunicación abierto, en el que el lector puede o no cerrar la puerta, dejarla entreabierta o salir corriendo.
Es fuente de conocimiento, permite cualquier soporte y es expresable cualquier lengua.
Además se trata de un lenguaje universal que transmite otras realidades distintas a cómo el mundo racional las categoriza, nos enriquece.
También es un estado desde el que el ser humano puede abrir caminos en otras direcciones, que en condiciones normales, jamás abriría.
Y dicho esto, sólo me queda añadir:
Poesía al poder¡



Poemas



Vint-i-nou de març

A Manuel Forcano i M. Josep Escrivà

Les cames m’han fugit del llit
abans d’alçar-me.
No hi havia temps
de parar en res.
Demà es tancarà
un cercle d’aquesta vida prestada
a un cos i una veu pròpia.
En l’espera,
dos noms sense rostre
vagaregen per la ciutat.
Els vidres d’un pot
de melmelada
m’han trencat el somni.


***

Veintinueve de marzo.

A Manuel Forcano y Mª Josep Escrivà

Las piernas me han huido de la cama
antes de levantarme.
No había tiempo
de pararse en nada.
Mañana se cerrará
un círculo de esta vida prestada
a un cuerpo y una voz propia.
En la espera
dos nombres sin rostro
vagan por la ciudad.
Los vidrios de un bote
de mermelada me han roto el sueño.


Poliversos.Editorial UPV. Octubre 2007


(Traducción al castellano de Estel Julià)





Cena en el acuario

Jardín de peces,
se suceden como brillos,
languidecen en la noche
y un ángel incauto
funde un suave beso
en la intersección del vuelo
de una estrella.

Se alumbra el desencuentro
en la búsqueda,
y del mismo centro surge
la risa, es música
y la voz,
una brisa que se hunde
en el mar de cristal.

Y los peces observan
la sinfónica primavera,
suena entre platos
que se preguntan
qué es poesía.

2007 Primaveras.(2007)





Año nuevo.

… los pasos juegan
a inventarse huellas
y de pronto emigran

R. Pochtar
Clinamen. 2006


Curioso el conjuro
producido en el atardecer roto,
clinamen del último pasajero en tránsito
sobre líneas definidas.

¿Qué inusual motivo
desvió su trayectoria,
hasta la ciudad
de riscos húmedos,
miradores epicúreos,
amigos desconocidos?

Descubrir la causa,
conocer la consecuencia.

Encontrar respuestas.

Avanzar por el sendero
de un año recién estrenado,
albedrío casual
de los pasos perdidos.


Estel Julià





miércoles, 13 de febrero de 2008

HASIER LARRETXEA

















Alberto Santamaría
Javier Vicedo Alós
Pablo López Carballo
Teresa Soto
Isabel Cádenas Cañón
Miren Agur Meabe
Jon Benito



Bio-bibliografía

Hasier Larretxea (1982, Arraioz, Valle de Baztan, Navarra).
Ha obtenido el primer premio en la modalidad de poesía con Eguraldi lainotsua en el certámen literario Ciudad de Pamplona (Pamiela, 2001). Ha publicado los poemarios Bazaudete? (Metaziri, 2003) y Azken bala/La última bala (Point de Lunettes, 2008). Premio Francisco Ynduráin de las Letras para Escritores Jóvenes 2008. Ha sido publicado en diversas revistas: "Haritu"; "Círculo de Poesía" (México); "Bitartean"; "Zer Berri?"; "Ostiela"; "Coadernos de Valverde 32"; "Coadernos Mojados de Río Seco"; "Es hora de embriagarse (con poesía)"; "Maiatz"; en la publicación conjunta "Voces del extremo"; y "Hatsa"; y en los periódicos "El Mundo" y "El Diario de Noticias". Participa en las lecturas de la Red de Arte Jóven de Madrid. Colabora en la revista Koult: http://www.koult.es/




Poética

Hay algo en esta vida que no se debería de cortar. El cordón umbilical.




Poemas


En Arraioz
A Ana Gorría

Si no me queréis sentir
no miréis donde se embisten
el cielo y el monte;
el coche y el rayo de luz;
las zapatillas y la tierra fresca;
el sorbo del café con leche
y los trocitos de galleta de chocolate;
la arena de la playa
y la roca húmeda;
el borde de la cama
y el gato que se esconde;
la ventana abierta
y el mugir de las vacas;
el sonido del barro en el paseo bordeando el río
y la sombra de mi silueta.

Ahí,
donde lo cotidiano
no se vuelve mágico.

Ahí,
no me encontraréis.
***

Furia, silbido, chasquido,
un crujir.

Amenaza volátil.

Alambrada que deslumbra el tejido arácnido
sobre gotas de rocío
del viento que augura malos presagios. Como
si se adelantara a la producción de la cosecha.

Verdejo que se ladea a su sonido.

Presencia que moldea la quietud de la hierba sobre
la ventisca que acaricia la tristeza acumulada
por las gotas de lluvia.

Salta una liebre. Corretea de lado a lado.

No para de saltar. De pestañear.

No deja de mirar al portillo abierto.

No juegues niño, con el portillo no juegues. No lo cierres.
Desencadenantes por omisión, Bartleby effect.

***

Lo efímero de las almas
convertidas
en suave ceniza.

Humo que no ruge
bajo la neblina. Tirita
de chimeneas.

Musgo en las grietas
de las paredes
donde jugábamos a pelota.

Sirimiri
en los pétalos de incertidumbre del castaño
que desprendió su propio erizo.

Apertura de los pinchos
quemados en el tambor de la abuela.

Cesta a la espera de la culpabilidad adquirida
por los diez dedos curtidos
en hachazos y ampollas.

Cencerro de la única oveja tumbada
sin esquilar;
cuervo que sobrevuela la vida;
la ventana abierta;
el coche que pisa la raya continua;
charco en el andén.

Ramos que recuerdan
el día concreto en el que los jóvenes del pueblo
valoraron la importancia de sus vidas
al colisionar el coche tuneado
contra el castaño.

Aún hoy,
la grieta es visible
en la forma que adquieren las gotas
en el asfalto.

El dolor en la corteza,
que no se cierra. Corazón
en el nudo. Flor, desde la
hendidura.

Impacto frontal
que recuerdan las motas de ceniza. Atraviesan
la ventana abierta,
la distancia entre la oveja y el cuervo,
el neumático y la raya continua,
la gota y el asfalto,
des
En ha
_____cién
___do
se
en la ausencia sin límites
del cielo,
mar blanco
sin instantes
ni recuerdos.

lunes, 11 de febrero de 2008

JESÚS JIMÉNEZ DOMÍNGUEZ

























Mencionado por:
Jorge Barco
Ángel Guinda
Hasier Larretxea
Ángel Sobreviela



Menciona a:
Henrik Nordbrandt
Jorge Boccanera
Robert Sabatier
Charles Simic
Anise Koltz
Li-Po



Bio-bibliografía

Jesús Jiménez Domínguez (Zaragoza, 1970) es autor de los libros de poemas Diario de la anemia y Fermentaciones (Olifante, 2000) y Fundido en negro (DVD Ediciones, 2007), premio “Hermanos Argensola”. Aparece recopilado en Campo abierto: Antología del poema en prosa en España, 1990-2005, edición de Marta Agudo y Carlos Jiménez Arribas (DVD Ediciones, 2005) y Los chicos están bien: poesía última, edición de Manuel Vilas (Olifante, 2007).




Poética

Remando al viento la soledad es una enfermedad de la piel…




Poemas



REMANDO AL VIENTO

Percy Bysshe Shelley, yo os pregunto:
Quien navega, ¿es del viento o del agua?
Si la verdad está en el fondo de las cosas,
¿es más cierta la barca que dentro del lago
acompaña, inversa y paralela, a esta que flota?
Si el tiempo quedó detrás, Polidori,
¿la barca de hace un minuto estará vacía?
¿El muelle que dejamos seguirá menguando?

En las afueras del cielo la noche ha borrado al día.
Pronto las ondas del lago borrarán el lago.
Y remamos, remamos sin las manos,
sin los remos, sin el lago, buscando sin los ojos
costa donde hacer pie, tiempo donde caminarnos.
Remamos sin orillas, sin más tierra prometida
que la que mañana nos dé a probar
el enterrador en el hierro de su pala.

Ahora la barca separa la noche de la palabra noche.
También mi corazón tiembla entre dos latidos contrarios.
Respuestas no hay: el viento silba su oscuro pájaro.
Sobre las tramoyas del agua vosotros calláis, yo canto.

(de Fundido en negro)





LA SOLEDAD ES UNA ENFERMEDAD DE LA PIEL

De noche silban los imanes de la destrucción.
El mismo viento que hoy nos arranca de raíz
nos cose con doble hilo al viento de mañana.
Somos manchas minúsculas bajo el tachón de la noche.
La ciudad donde caminamos es un zapato que aprieta demasiado.
Un aire sin cielo nos delata, nos viste para la desaparición.
Perdidos para siempre los planos del hombre
uno a uno se van cerrando todos los poros.
Nos hacemos impermeables en la soledad:
dentro de la piel no viaja nadie;
fuera de la piel, nadie nos ve pasar.

(de Fundido en negro)








EL LAMENTO DE QU YUAN

Confusión es una palabra que hemos inventado
para un orden que no se entiende.
HENRY MILLER


Soplaste en mis heridas y éstas se despegaron de mí.
Acostadas en el viento, rodando por valles y veranos,
tiernas aún, fueron a adherirse a la corteza de un árbol,
se posaron en el lago, echaron venas en otros cuerpos.
Encamado, hoy el mundo en su lengua nos maldice:
el bosque pierde pájaros, el agua escapa del agua
y el mañana es una mula que carga con sacos rotos.
Y así, cada cosa es una hemorragia, cada cosa está fuera
de cada cosa, es todas las demás menos ella misma.

Mujer que velas los amotinados límites de mi cuerpo:
Nunca borres con tu boca la boca de un misterio.
La verdad es una grieta que abre una ruta hacia el abismo.
La contradicción un país secreto del que siempre se regresa
con un beso en la espalda y una puñalada en los labios.

(de Fundido en negro)





KOJI KABUTO SE DESPIDE DE SAYAKA YOMI
ANTES DE PARTIR EN EL PLANEADOR

(HAIKU)

10 010 10 1010
01001 01 01 1001
1001110 11010010

(Transcripción:

Tu ojo lo dice:
Adiós es un país
siempre lluvioso.)

(de Fundido en negro)

viernes, 8 de febrero de 2008

EFI CUBERO







Mencionada por:
Álex Chico
Antonio María Flórez
Juan Manuel Macías
Emilia Oliva
José Sánchez del Viejo

Menciona a:
Mis eternamente recordados:
José A. Goytisolo,
José Mª Valverde,
Joan Brossa.



Bio-bibliografía

Efi Cubero. Nacida en Granja de Torrehermosa, Badajoz. Ha realizado estudios de Historia del Arte y de Lengua y Literatura en Barcelona, ciudad donde reside desde la niñez. Es desde hace años corresponsal de Revistart (Revista de las Artes) y autora de los libros: Fragmentos de exilio, Altano, Borrando Márgenes, La mirada en el limo,  Estados sucesivos (México, 2008);  Condición del extraño (La Isla de Siltolá, 2013); Punto de apoyo (Luna de Poniente, 2014) y también, junto al pintor Paco Mora Peral, del Libro de Artista Ultramar y Desajustes en el número 2 de la Colección de Poesía 3X3 dirigida por Antonio Gómez. Ha colaborado en libros como José María Valverde, Imatges i Paraulas (Universidad de Barcelona); La narración corta en Extremadura. Siglos XIX y XX. Badajoz, Departamento de Publicaciones, col. “Narrativa”, PDB, 2000 (tres tomos); Meditations, libro publicado en inglés, editado en Birmingham en la primavera de 2006;  Ficciones. La narración corta en Extremadura a finales de siglo;  Paisatges Extranyats “Paisajes extrañados” Edición del Departamento de Publicaciones de la Universidad de Barcelona;  Escarcha y fuego. La vigencia de Miguel Hernández en Extremadura; Peut ce vent, serie de poemas para la exposición multidisciplinar “Lo nunca visto” (traducidos al francés por Alain R. Vadillo). Y en revistas como Mitologías, Alga, Norbania, Letralia, Arquitecturas y Humanidades (México) entre otras publicaciones culturales y libros de España y América. También ha participado en Congresos Nacionales e Internacionales. Parte de su obra ha sido traducida al inglés, francés y portugués.





Poemas

I


Texto de la existencia
de larga duración inacabada
que arropas y no aíslas.
El alma se ocupaba de buscarte
una eternidad simple como un juego
y todo era infinito.

Comprométeme a fondo,
que sienta tu saber en mi ignorancia;
que la lámpara ignore que es de noche,
 y la ventana acerque la tarta de la luna
para que se alimente la escritura.

(Y  vamos a escaparnos del embozo
tú y yo multiplicando las estrellas).






II

Cuando uno es niño y libra cien batallas
ni sabe ni imagina que ese juego incruento
no ha tenido en la historia de los hombres
nada que sea apacible.

 Cuando uno es niño escribe con los ojos.
Frente a los goterones que empapan las encinas
recoge con las manos su ensimismada luz,
calibra como ahora las sílabas de lluvia
y las deja que caigan lentamente
formando los regueros sobre el tiempo
como en la tierra blanda de los brotes
sobre la paz de algunos nombres idos.







III

Cuando la tarde cae algo te cura.
Más nítida la sombra, y más sereno el sol
condescendiente, a la estría de la nube
le otorga siempre el doble desenlace
de un esplendor de tonos fugitivos.
Es la imagen de un sueño
de antemano prescrito
efímero en los ojos una vez reflejado.
Lo que fragua y nos hiere, es la visión
que está fuera del tiempo,
y fuera de sí misma.
Lo que enciende es la ausencia.
Pero cala.







IV

Estábamos al sol del pensamiento en una tarde clara.
Frente a la mar  hablamos de todo en confidencia.
Sólo genero historia, me dijiste, no es esencia, es historia.
Tu drama existencial me conmovía y yo me limitaba a comprender,
sustentar ese duelo, acompañarte – quizá – en el sentimiento.
Desde aquel soliloquio disfrazado de diálogo
 la semilla parecía que afloraba, tal vez manifestarse;
la estela precursora del principio empujaba tu mundo
como la espuma ambigua de un trazado de arena.
Sentí esta travesía como propia mientras tú
recostabas palabras en mi hombro.
De pronto aquel silencio repentino que rompiste en voz baja.
El dolor contenido en el deseo:
-Mientras manaba no estuve en la fuente. – Confesaste-
El  vacío de tener que comprar la vida embotellada.







V


…Y alimentar el tiempo,
con esa conjunción de transparencia
que se convierte poco a poco en desnudez.
Hasta que todo sea profundidad.









VI

¿Dónde pasó el pasado
 cuando acaso soñé lo que me dije?

 La eternidad fue un trozo de cielo
 en las encinas.
 Una huella en el agua de los días.
 Lo que queda en los ojos después
 de los asombros.
 Lo que al pasar la página
 puede desvanecerse.
 Un sobresalto ante lo prefijado:
 la comunicación del otro extremo
 que prende el fuego sobre la materia.

 Tan sólo queda lo incomunicable.
 Esta forma de ser de la palabra,
 que tan bien conocemos,
 cuando regresa al tiempo del silencio.







VI



Aérea como la rama,
a veces soy la rama y soy espacio,
y cuando me agazapo en los retornos
que irradian esa luz sin movimiento,
soy esa misma tierra o el sustrato.
La mezcla tan antigua
de otros latidos que me precedieron.








VII



 Esta sensación de no ser casi nada de casi no existir.
 La mirada golpea alguna puerta, y de pronto,
 de par en par los ojos se han abierto
 y entablamos un diálogo sin palabras audibles.
 Es la comunicación más inmediata,
 la que no necesita de saludos de trámite
 ni excusas de antemano
 ni siquiera el adorno del adjetivo justo.

 Se ha llenado de verbos el vacío y es metáfora el tiempo,
 como un campo de trigo la mirada se agita
 en la extensión granada de lo que se comprende.
 Hay un discurso claro y sostenido
 con la complicidad de los silencios.
 Y ahora tú me preguntas qué hago yo por París...
 Y simplemente digo: deambular.
 Ver gente que eterniza lo efímero y eterno;
 determinado encuadre, la focalización de monumentos
 mirados en la luz entre la sombra dulce de los castaños
 sintiendo la extrañeza de los que un día buscaron
 otra forma de ver. Sentir el rastro tránsfugo de esa luz
 en el olvido de las manos desnudas del deseo,
 entre los bulevares de las correspondencias
 o en las turbias ojeras de la noche distante.
 El errático busca reflejarse en los otros,
 en los que ya no están y en los que ahora,
 desde su soportable soledad
 guardan la lumbre de los postergados.

 Nada más hay que lo que el viento mueve
 sobre los párpados del desasosiego.
 Los secretos que alberga la ceniza
 bajo las piedras del Père Lachaise,
 esta visión de la inquietud que vaga por el mismo escenario
 asciende la escalera de Montmatre fingiendo ser destino,
 o se deja vencer sobre la silla
 del café abarrotado en la rue Saint Germain,
 por rescatar del fondo de la copa del Flore
 ese telón de fondo que susurra entre espejos
 que quizá no fue todo como nos lo contaron.

Brindo por los extraños, saboreo
 la frutal transparencia de la vida.
 Mientras mojo los labios, un vestigio de trampa
 fija en los veladores repletos de turistas,
 lo irreal de lo cierto.


miércoles, 6 de febrero de 2008

MANUEL FERNANDO MACÍAS















Mencionado por:
Miguel Ángel García Argüez
Juan Antonio Bermúdez
Manuel Ortega
Iván Mariscal
Charo Troncoso

Menciona a:
Alberto Porlan.
Miguel Ángel García Argüez.
David Eloy Rodríguez Ramajo.
José María Gómez Valero.
Manuel Ortega Pérez.
Juan Antonio Bermúdez.
Pedro del Pozo Toscano.
Iván Mariscal.
David Monthiel.
David Pielfort.
Luis Melgarejo.
Alexis Díaz Pimienta.
Juan Carlos Mestre.
Enrique Falcón.
Juanjo Barral.





Bio-bibliografía

Manuel Fernando Macías nace en Medina Sidonia (Cádiz) en 1974. Textos suyos -poemas fundamentalmente- han sido recogidos en diversas publicaciones. Fue antologado en Poesía y Realidad (Fundación Juan Ramón Jiménez). Es miembro del colectivo de agitación cultural La Palabra Itinerante. Ha publicado el libro “La criminal pasión de poseer”, Editorial Libros de la Herida, Sevilla, 2007, http://librosdelaherida.blogspot.com/. Hace política y fuma rubio.





Poética


Escribe tejiendo
La manta que extrañen en la noche.
Como si pretendieses
Que alguien que se va
Se quede.




Poemas




Yo puedo decir madre amigo compañero
Tocayo semejante compinche colectivo
Hija militante paisano multitud
Cómplice votante hermano camarada
Ídolo partidario amada maestro
Prójimo socio padre lector

Y hablar de soledad: NINGÚN DERECHO HAY.

El desierto se traga a las gentes que lo habitan


Del libro “La criminal pasión de poseer”, Libros de la Herida, Sevilla, 2007, http://librosdelaherida.blogspot.com/.







CUENTAS CORRIENTES


I

Patrias de barro poseo dioses de espuma
Y carros de niebla cargados de luciérnagas
Y foros de aire y noticias de muchos
De quien nadie quisiera tener noticia.

Panteras de nieve poseo lagartos de agua
Y azules mariposas que construyen nidos
Y nidos de nada y barrios desnudos
Y playas desiertas plagadas de huellas.

Cadenas de ríos poseo becas de tierra
Y largas recomendaciones de amigos muertos
Y oscuros consejos y discursos de sangre
Y un patio que se niega a que crezca la hierba.

Bosques de ceniza poseo que se incendian
Cuando quieren los árboles sembrar la carne.
Y fuego de nieve y hectáreas de ciénagas
Donde habitan los caimanes de la inocencia.

Islas de azúcar poseo redes de arena
Y barcos que cabalgan y peces que reptan
Y cañones de fantasmas que piden la palabra
Y palabras que me piden fusilar fantasmas.

Clubes de monstruos poseo sociedades de grietas
Jardines sin bancos porque bancos no ansío
Y callejas cerradas que convierten sus casas
En teatros de fuego que incineran orquestas.

Banderas de barro poseo. Emblemas
Con que burlar a la muerte. Que espera.


Del libro “La criminal pasión de poseer”, Libros de la Herida, Sevilla, 2007, http://librosdelaherida.blogspot.com/.





II


Tengo a quien me dice que en el mundo todo es miedo
A quien desprecia las voces que apenas me han calado
A quien me toma por tonto fuera de toda duda.

Tengo a quien me dice que me arrepienta del agua
Que la fuente hace ya tiempo que viene soltando cieno
A quien se ríe en la boca de mi sed profunda tengo.

Tengo a quien me mira con los ojos de un puma
A quien desea en el fondo saber de mi sabor.
A quien me descarnaría sin probar un bocado.

Tengo a quien me lleva por las sendas de la cólera.
A quien arquea la ceja cuando piensa en emboscarme.
Tengo a quien sospecha que no soy trigo limpio.
Tengo segador.

Tengo tiradores disparándole a mis fotos
Y un láser rojo y vivo que me pinta la boca.
Tengo pacifistas que me pacificarían.

Tengo acosadores que abusan de mi pasado
Porque es una chiquilla (tierna) la edad que marcha.
Tengo a quien me ofrece caramelos de avispas.

Tengo a quien me vende papelinas de miedo.
Tengo a quien me oprime reglamentariamente.
A quien me receta siempre que no sueñe nunca.

Tengo a quien es gente que viene y que se queda
O que se va y me increpa según sus preferencias.
Tengo dos espías registrando mi tumba.

Del libro “La criminal pasión de poseer”, Libros de la Herida, Sevilla, 2007, http://librosdelaherida.blogspot.com/.


lunes, 4 de febrero de 2008

ÁNGEL GUINDA




















Mencionado por:
Ángela Ibáñez
Ángel Petisme
Antonio Pérez Morte
Alfredo Saldaña
Aarón García Peña
Agustín Porras
Luis Alberto de Cuenca
Nuria Ruiz de Viñaspre
Ricardo Fernández Moyano
Ángel Sobreviela
Manuel Martínez Forega
Olga Bernad
Alberto García-Teresa
Yolanda López

Menciona a:
Pere Gimferrer
Leopoldo Mª Panero
Juan Luis Panero
Antonio Colinas
Olvido García Valdés
Àlex Susanna
Joan Margarit
Antonio Carvajal
Luis Alberto de Cuenca
Ángel Petisme
Belén Reyes
Amalia Iglesias
Ada Salas
Manuel Vilas
Alfredo Saldaña
Manuel Martínez Forega
Jesús Jiménez
Esther García López
Xavi Vilareyo
Joaquín Sánchez Vallés
Nacho Tajahuerce



Bio-bibliografía

ANGEL GUINDA nace en Zaragoza. Ha publicado, entre otros, los siguientes libros de poesía: Vida ávida, Conocimiento del medio, Biografía de la muerte, Toda la luz del mundo. Aforismos: Breviario y Huellas. Ensayo: "El mundo del poeta. El poeta en el mundo". Manifiestos: Poesía y subversión, Manifiesto No. Ha traducido a Cecco Angiolieri, Teixeira de Pascoaes, Florbela Espanca, Ana Cristina Cesar, Àlex Susanna.
Incluido, entre otras, en la Antología de la poesía española (1966-2000). 50 poetas hacia el nuevo siglo. Metalingüísticos y sentimentales. Edición de Marta Sanz Pastor, Clásicos Biblioteca Nueva, Madrid, 2007.




Poemas


ZOZOBRA


Tengo miedo de mi voz
Xavier Villaurrutia


Los trazos de la vida me dan miedo.
Me da miedo la sombra de la sangre,
la cruz de los destrozos, mi cerebro,
el cielo, el mar, la estrella, el infinito.
Me dan miedo las dosis de alquitrán
que estrangulan el aire que respiro;
las voces que oigo al fondo de mis ojos.
Me da miedo el tremendo sobresalto
que me despierta cada madrugada.
Me da miedo la altura, el precipicio,
la atrocidad del grito y del silencio.
Me da miedo el temblor de mi memoria,
lo que me atrae, lo que me repele,
el dolor, la alegría. Me da miedo
estar acompañado y estar solo.
Me da miedo que el tiempo se me trague.
El miedo tiene miedo de mi miedo,
porque yo soy el miedo y me hago miedo.
Me doy miedo de verme tan afuera
sin saber bien qué llevo yo aquí dentro.





CAJAS

Lo diría una indígena y tendría razón:
“Ustedes tienen la vida organizada en cajas.
Nacen y les depositan en una cajita,
su casa es una caja, y las habitaciones
son cajas más pequeñas.
Suben a la casa en una caja,
Bajan a la calle en una caja.
Viajan en una caja.
Duermen y hacen el amor sobre una caja.
A través de una caja ven el mundo.
Cambian de casa: lo meten todo en cajas.
Los Bancos y las Cajas hacen caja.
Y cuando mueren
Les introducen también en una caja.”
Todo está hecho para que encajemos.
Nos encajan la vida.
Algunos no encajamos, y nos desencajamos.





BOLSAS

La vida irrumpe desde una bolsa de aguas.
La bolsa o la vida.
Bolsa de empleo, bolsa de desempleo.
Enfundarse en la cabeza una bolsa de plástico
es un procedimiento de suicidio.
Unos se embolsan -y nunca reembolsan-
mucho de lo que muchos desembolsan.
Otros invierten en Bolsa.
Todos se sienten sucios sin su bolsa de aseo.
Para el que nada tiene,
dar un tirón de bolso es un día de vida.
Una bolsa de estudios abre un mundo,
una bolsa de viaje cierra un sueño.
El viento hace rodar las bolsas por el suelo,
las cuelga de los árboles, las dispara a las nubes.
Bolsa del pan, bolsa de petróleo.
Estallan de tristeza los bolsillos vacíos.
Cuánto cuesta ajustar la bolsa de la compra.
Qué bien ajusta la bolsa del placer.
Ocultamos los cadáveres en bolsas
para que no nos molesten.
La bolsa de basura es nuestra biografía.

viernes, 1 de febrero de 2008

ADOLFO CUETO



Mencionado por:
Alma Pagès
Marta Fuentes
Carlos Javier Morales

Menciona a:
(Nacidos a partir de 1970, en España)Ana Isabel Conejo,
Carlos Pardo,
Javier Rodríguez Marcos,
Josep M. Rodríguez,
Kirmen Uribe,
Mario Cuenca Sandoval
y Pablo García Casado,
entre otros.



Bio-bibliografía

Asturiano nacido en Madrid (1969), ciudad en la que reside y en la que cursó estudios de Filología Hispánica y de Derecho, Adolfo Cueto recogió en Diario mundo (Palma de Mallorca, Calima, 2000) casi medio centenar de poemas, varios de ellos galardonados con distintos premios. Este primer libro le valió algunas críticas elogiosas, y fue destacado, incluso, de entre los editados ese año, como uno de los mejores de autor novel (El cultural, julio de 2001).

Incluido en diversas antologías, además de traducido parcialmente al inglés y al árabe, pronto verá la luz su segunda entrega poética, Palabras subterráneas, algunos de cuyos versos han sido adelantados en la plaquette no venal 7 poemas (Damasco, Instituto Cervantes, 2007).




Poética

Palabras en corrientes subterráneas,
subterráneas corrientes respiradas
–trabajadas, expresadas–:
palabras en corrientes necesarias.



Poemas


FADO


A Francisco Brines

Mujer: breve fue el tiempo
para decirse adiós. Dicho quedaba
en la terrible sombra del abrazo.
Toda una vida
para decir adiós. La vida sola
ahora desconchada en muros, llanto
donde escribo tu nombre de repente.

Como un tranvía abajo, me remontan,
Lisboa, los recuerdos: ese que yo creí
instante puro
y es hoy este pesado cadenaje de las losas
que alargan barrios lentos,
despaciosos peldaños,
en pendiente,
donde mi boca inclino hacia la tierra.

Mi lengua desgarrada tanto, tanto
para decir adiós. Vinagre habrá de ser
la noche,
hundiéndose ceñuda en los tejados
que van a dar al mar
por las cansadas,
las ateridas,
desconsoladas calles lisboetas.

(De Diario Mundo)




CARRETERA DE IDA Y VUELTA

Tan sólo hay un camino hacia la madrugada,
y lo saben tus días, y lo asfaltan los años. Lo acantilan
las grietas del alcohol. Nos adentramos
allá, con paso firme, entre los últimos
desheredados del atardecer. La noche va poniendo
las cosas en su sitio: lame al débil, arropa al
despojado, te acaricia
con sus uñas de plata; ves su falsa peluca, sus
templos y sus dioses derrotados, a quien busca
en lavabos oscuros, a tientas, sobre un cristal
herido, la dosis de esperanza que le salve; a quien pesa
otros labios incendiados de deseo, de
llaga abierta; ves…
(Etcétera.) Son jirones
de carne, de tiempo: diversos
momentos, maneras, lugares, pero
un solo camino,

sí. Tan sólo hay un camino
hacia la madrugada. Y estás
de vuelta tú ahora, ahí –de vuelta otro poco–. Estás
sintiéndote quizá extraño,
sintiéndote quizá lejos,
cuando ir y volver son ya lo mismo, las mismas
palabras secas, cansadas (como esa
nicotina del insomne). Como estas
palabras sin sueño ya,
palabras solas, que hoy son
carretera de ida y vuelta.



AMANTES

Porque late en sus venas la luz ruidosa del atardecer,
se han besado de nuevo. Dan
con la vista a otro sitio
que quizá no es de aquí, y unas ganas enormes
de gritar, de salirse otro poco
de este cuerpo pequeño, cuando los días arden
y es ya todo distinto, y es
un embargo igual: son esas mismas
pensiones arañadas del deseo, de otro modo
dispuestas, de par en par
abiertas las ventanas a la vida, oigo tu voz
crepitada, de madera quemándose, un quejido
difuso de sirenas, que se encienden
por tu cintura arriba, respira la ciudad, qué extraño incendio
me tiene entre tus labios, aún murmuran
los bares despedidos, hay un aire
que pasa, un agua subterránea, un tigre oscuro
que ruge, que no cesa, alguien que busca
tu nombre nuevamente, dice el mío.

Y hay luego ese pasillo solitario del fondo
de tus ojos –y grifos que se abren, y nunca más
se cierran–, y es de noche.

(Ya les cubren urgentes, salitrosas
sábanas, donde cabe el infinito.)

(De Palabras subterráneas)