viernes 26 de diciembre de 2008

ADOLFO GONZÁLEZ




















Mencionado por:
Andrés Ramón Pérez Blanco

Menciona a:
El Kebrantaversos
Fernando Luis Pérez Poza
Gabriel Impaglione
José Ángel García
Fernando Nombela
Aurora Vidal
Inma Luna
Ana Pérez Cañamares
Antonio Martínez i Ferrer
Carlos Edmundo de Ory
Batania....
Largo etc.





Bio-bibliografía

Adolfo González (Avilés, 1982) ha publicado los siguientes libros de poemas: Cabra(1997), El camino de la poesía/I´ll camino della poesía (antología bilingüe devarios autores) y Matasellos(2008).




Poética

Escribir en mi poema
como si fuera el primero.

Como el último, leerlo.

(Del libro Matasellos)





Poemas


DESDE LA REMOTA ESTACIÓN

Desde la remota estación del origen, hace siglos
.................................................yo partí.
Hoy, por fin, acabo de llegar al destino donde estaba
.................................................yo mismo
esperando por mí.

***


MUJERES

la hoja es la mujer del ojo
la trama es la mujer del tramo
la sal es la mujer del sol
la caza es la mujer del cazo
la piña es la mujer del piño
la porra es la mujer del porro
la rueda es la mujer del ruedo
la caña es la mujer del caño
la broma es la mujer del bromo
la pena es la mujer del pene
la plata es la mujer del plato
la tromba es la mujer del trombo
la fauna es la mujer del fauno
la ceba es la mujer del cebo
la rata es la mujer del rato
la cuenta es la mujer del cuento
la casa es la mujer del caso
la hora es la mujer del oro

y yo que soy hombre y ojo y tramo y sol y cazo y piño y porro y ruedo y caño y bromo y pene y plato y trombo y fauno y cebo y rato y cuento y caso y oro

no sé

dónde se habrá metido mi mujer


***

TEMPUS COMBAT

1

Por el río pasa un ring donde combaten el Hombre y el Infinito.

2

Verano. Aparece la mosca de la nada. Enseguida la mata con el libro de sus manos. Pero la mosca -ésa, u otra; siempre es la misma, siempre distinta-, la mosca se le aparece de nuevo, por la comida, por el calor, por cojonera, a cada rato. De ahí que el tipo esté agarrado a su libro como a un arma, como a una suerte de matamoscas, concentrado en acabar con el maldito zumbido disonante de la nada.

3

¿Que no apetece combatir?

Entonces tenemos que combatir
la desgana del combatir.

4

Arrinconar al miedo
y darle los mamporros merecidos.

Aunque sea más grande.

5

La duda te da la patada. Caes. ¿No tienes duda en levantarte? Pues no tendrías patada para devolver a la duda, la patada de la esperanza que te motiva a seguir adelante.

6

Estrellas del dolor
corona de laurel
circundando la testa
del santo sin capilla.

Gloria, don el sufrir
si es por ver a mi santa,
interiormente reza,
-pobre-, mientras encaja.

7

Hombre, no tomes la palabra en la asamblea de los cerdos para poner voz a la Verdad. Retuércele el pezcuezo a tus impulsos. ¿Cuándo aprenderás a callar? Vuélvete zorro y no vayas más a las asambleas de los cerdos. ¿No ves que no les interesa la Verdad? Pero, si vas, déjate la lengua en casa, atada a una silla, o serás decapitado por el Tribunal Superior de la Mentira, que -si no es por una cosa es por otra- de algo te tiene que decapitar.

8

El santo sin capilla apuntó algunos preceptos clásicos en una servilleta, se santiguó con una fe que podríase calificar de indefinidamente indefinible, ventoseó humanamente alegando soledad a Dios y, a continuación, sin remilgos mayores, encendió un cigarrillo y prendió fuego a la servilleta con los preceptos todos.

Hasta el final de sus días ya sólo tuvo sed -contaba la leyenda- de agua santa y de santa mujer.

9

Callar, en medio de la noche,
hasta que callen los funestos,
los dictadores del silencio.

Luego morirán con la música
de la banda loca del sueño.

10

En el vestuario del poema
se dejaron la discusión.

Si vieron luz, al fin del tema
de la creadora erosión.

11

¿Acaso, dulce mía,
en esta noche clara,
habrá más bella lucha que la misma
oponencia visible
a través del espejo?

12

El no saber qué pasa con el ring
cuando el río desemboca en el mar...,

¿importa en absoluto?


(poemas inéditos en libro)