sábado, 29 de noviembre de 2008

PASCUAL GARCÍA




















Mencionado por:
Francisco Javier Illán Vivas

Menciona a:
San Juan de La Cruz
Claudio Rodríguez
Jaime Gil de Biedma
Francisco Brines
Eloy Sánchez Rosillo
Luis Cernuda
Vicente Aleixandre
José Agustín Goytisolo




Breve Bio-bibliografía

Pascual García (Moratalla, 1962). Doctor en Filosofía y Letras, profesor de Lengua y Literatura española y asesor en la ERM. Ha publicado los siguientes libros: "El intruso" (Barcelona, 1995), Beca-Premio del Ministerio de Cultura; "Todos los días amor" (Madrid, 1999), Mejor Libro Murciano del Año en Narrativa; los poemarios, "Fábula del tiempo" (Murcia, 1999), “El invierno en sus brazos” (Murcia, 2001) Mejor Libro Murciano del Año y “Luz para comer el pan” (Madrid, 2002); la novela, “Nunca olvidaré tu nombre” (Barcelona, 2003); los ensayos, “El lugar de la escritura. Lectura personal de autores contemporáneos” (Murcia, 2004) y “El Paraíso en viaje a la penumbra. La obra literaria de Pedro García Montalvo” (Murcia, 2005. Fue Director de la Feria del Libro en 2006 y en 2007 ha salido a la luz su último libro de relatos, “El secreto de las noches” y en 2008 su último libro de poemas “Alimentos de la tierra”.



Poética: EL FRACASO DE LA OSCURIDAD

La concepción de un libro es un ejercicio piadoso e inevitable. Escribimos tal vez para olvidarnos de la muerte. Nombramos el misterio porque tenemos miedo e ignoramos el camino. En el atardecer, junto a la ventana por donde entra la última luz del invierno, el hombre garabatea sobre unos folios en blanco y contempla la noche recién inaugurada. El tiempo late en su pulso como un mal presagio. Escribe con furia, como si pretendiese librarse de una condena próxima y su labor fuese una fuga, una excusa para aliviar el fracaso de la oscuridad. Todos mis libros resumen la historia de un hombre, la fábula de un tiempo breve como la propia vida.




Poema


El ORDEN DE LA CASA

Busco mis pantalones en la mañana espléndida
y vienen a mis manos de sus manos
como viene la luz,
inexplicablemente.
El café, la leche y las tostadas
están en la mesa del desayuno,
y mis labios encuentran otros labios
en ese orden del tiempo detenido,
en la bellísima fragancia
de la noche reciente.
Duerme la casa en el reposo dulce
de la penumbra, y todo está en su sitio,
en el lugar preciso que la vida
le otorga, como concede la gracia
y suspende el fluido de la sangre,
mientras una mujer maneja sola
la música de las esferas, el agua limpia,
el tránsito de las corrientes y el fuego sacro.
En las habitaciones de la casa
están las huellas de sus manos, en los cajones
de la cocina fúlgida, en los baños,
prestas las toallas y el jabón
en su lugar de siempre.
También los besos en la noche cálida
son costumbre, cobijado en su pecho
como en una hospedería entrañable,
aunque el amor rompe el cotidiano
respirar en calma, y a veces quema
en lo hondo como debiera la llaga
que nos provoca su devastación;
pero muy pronto regresa el orden a la casa,
de amanecida, y su cabeza
en mi pecho, desnudos ambos,
mientras sentimos el aliento breve
de la casa, las cortinas echadas,
los muebles en reposo
y el orden milenario de sus manos,
que arropan nuevamente mis manos
con un temblor de música y de frío.

Cada mañana lleva su porción
del nuevo día, pero sus manos son iguales
y de igual modo construyen la casa,
cierran los cajones y abren los grifos,
y sale el agua como un regalo de los dioses;
comemos con palabras, sentados a la mesa,
y la cocina es suya, la sopa y la ensalada,
el pescado en el horno y las lentejas.
Sirvo el vino y estalla la luz, ciega
los ojos y empapa las manos húmedas,
los rostros satisfechos y los besos
venidos a su cita acostumbrada,
conformes en el rito y en la fiesta,
pues pasa el día y suceden las horas
y todo está en su sitio.

Pascual García

4 comentarios:

amor dijo...

la historia de un hombre, esa es nuestra labor

Antonio Castellón dijo...

"Para aliviar el fracaso de la oscuridad."
Sí, creo que por eso se escribe.
En mi caso, la vida se me llena de sombras si no escribo.
Gracias, Pascual, por tu acerado poema.
Un saludo.

Jordi Bresoli Blasi dijo...

...hermosa composicion de esa arquitectura rutinal que es la vida...un abrazo

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

Me alegro de ver a Pascual García entre los poetas de estas afinidades electivas, pues es uno de los que más me han hecho disfrutar con su poesía, sobre todo con ese enorme libro de sentimientos que es Alimentos de la tierra.