
Mencionada por:
Manuel Guerrero
Esperanza García
Antonio J. Sánchez
Eva Márquez
Adolfo Marchena
Menciona a:
Adolfo Marchena
Pablo Morales de los Ríos
Nacho Montoto
Luis Amézaga
Luna Miguel
Saúl Ariza
Maritza Núñez
Jose Daniel García
Michel Pérez Rizzi
Ignacio Gago
Verónica Moreno Puerto
Manuel Guerrero Cabrera
Juan Antonio Bernier
Antonio J. Sánchez
Esperanza García
Isla Correyero
Andrés Neuman
Rafael Benitez Parrado
Juan Carlos Hidalgo
Luis Melgarejo
Yamila Greco
Bio-bibliografía
(Córdoba,
1982). Estudió
Relaciones Laborales y es Licenciada en Humanidades por la Universidad de
Córdoba. Ha trabajado como arqueóloga, bibliotecaria, joyera, profesora de
clases particulares, gestora documental, etc. Actualmente, estudia, se busca la
vida como puede y es directora \ coordinadora \ editora de Editorial
Groenlandia (proyecto cultural sin ánimo de lucro y especializado en
publicaciones digitales: www.revistagroenlandia.com).
Ha publicado los poemarios “Bocaditos
de Realidad” (Groenlandia, reedición del 2012), “Material de Desecho \
Mierda en el corazón” (Ediciones en Huida, 2013) y el libro de relatos “Cuentos
de la Carne” (Groenlandia, 2010). Sus poemas y relatos han aparecido en
distintas publicaciones, digitales e impresas, de España e Hispanoamérica, así
como en blogs, páginas Web y antologías literarias (“Lo que habita en el
cristal: antología de jóvenes poetas españoles”, Cinosargo, Chile, 2010);
“Poetrastros: por favor, tratad con cariño”, LVR Ediciones, 2011;
“Heterogéneos”, Ediciones Escalera, 2011; “La vida por delante: antología de
jóvenes poetas andaluces”, Ediciones en Huida, 2012; etc). Ha obtenido por sus
despropósitos líricos-narrativos alguna que otra mención. Ha sido traducida
parcialmente a seis idiomas. Ermitaña, misántropa,
huraña: un personaje entrañable. Sigue siendo Periquilla Los Palotes.
Poética
Escribo porque soy
pobre: no puedo permitirme el lujo de pagar con mis miserables sueldos a un
psiquiatra. Para eso está la poesía: Prozac efectivo y muy, muy, MUY barato.
Poemas
DE RODILLAS, DELANTE DE MI CAMA
De niña, tenía una
cruz dorada clavada
en la carne; ahora,
mis oraciones salpicadas
de culpa se reflejan
en un rosario con cuenta
de lágrimas.
Conciencia sin limpiar. Pedazos
ásperos que murmuro
para mis adentros,
pecados de mi
insignificante existencia.
Antes había terror:
debajo de la cama estaba Dios.
Pero Dios no está. Ya
no hay ni bondades ni castigos.
Tampoco creo en los
poetas, ni en los políticos
ni en las putas
promesas de amor eternas
ni tampoco en los hombres
ni en las mujeres.
Mis plegarias, cantos
de desilusión en la noche
cómplice de mis
bajones, asoman en estas manos
la gran evidencia.
Sólo creo en mi misma.
Porque es
lo único que me queda.
(“Bocaditos
de realidad”, reedición 2012).
I GOT YOU UNDER MY SKIN
I've got you deep in
the heart of me
so deep in my
heart
that you're really a
part of me.
(Frank Sinatra)
A pesar de tus
latigazos
en mi espalda,
amor, te tengo debajo
de la piel,
corres por la sangre
de mis venas de borracha a un ritmo de
vértigo,
te has empotrado en
ese trozo de carne
que sólo late,
desgarrándome las
arterias con los dedos,
acariciando, dulce y
cruel, esos recuerdos
que jamás en la vida
podré borrar.
Sí, cariño, te tengo
debajo de la piel;
de hecho, siempre has
estado ahí…
…aunque
yo, en ti, esté
rota y arrugada en el
fondo de tu papelera.
(“Material
de Desecho (mierda en el corazón)”, Ediciones En Huida, 2013).
TRIPAS
Como cuando se abre
una flor y revela el corazón que no tiene
(Alejandra Pizarnik)
I
Los lugares más fríos
no son Islandia, ni Siberia, ni Groenlandia.
Disecciona con la
navaja del recuerdo el esternón: sólo hay
escarcha.
II
Ser la otra te
posiciona en dos categorías: la superior, cuando eres
novedad, la inferior,
cuando eres comodín. No sé si me valoro lo
suficiente o me siento
muy sola.
III
Calidez admitida en
besos y abrazos: las palabras, accesorias para
la excitación.
Teatralidad del que reclama piel ajena cuando la
otra parte de la cama
está vacía.
IV
Amor: mi nombre en tu
boca. Y todo es falso. Opto por callar. El
silencio es más
elocuente: entre tus brazos, sólo siento.
V
Besas y golpeas mi
pecho. No hay dolor: fina capa de hielo
recubre un órgano
latiendo lentamente, mentiroso. Sólo mis
tripas
son
honestas.
VI
Mi espalda. Es tuya. Vértebra a vértebra. Nervio a
nervio. Soporta
tu peso. Soporta la
hipocresía. Es lo único que puedo ofrecer: no
quiero entregar un
corazón podrido.
VII
Cadáveres. Mis huesos,
mis músculos, mi piel, son cadáveres en
tus manos. No hay
latidos: soy amor muerto. Soy nada.
VIII
Mis entrañas se
retiran del campo de batalla. Sábanas mojadas:
banderas blancas para
la pecadora. Mi orgullo herido.
Saboreamos la derrota.
Soledad resguardada en lo más hondo de
mí, masticándome las
tripas, remordiendo conciencia enjuagada
con sudor.
Aspiro a imposibles.
(“Píldoras
de Papel”, próximamente, 2013).
DÍA DEL JUICIO FINAL
A todos los poetas:
pegaros un tiro en la sien.
Hacedle ese gran favor
al mundo.
Despojadle
de tanta hipocresía.
(“Yo
soy lo que dicen mis manos”, inédito).
NO TENDRÉ HIJOS QUE HEREDEN LA TIERRA ENFERMA
Tengo casi treinta
años. Pero no soy joven.
La juventud es una
excusa del marketing,
caducamos
tempranamente en esta sociedad
que fabrica en
institutos a futuros parados,
a carne fresca con
cráneo hueco para un mercado
vulgar de ignorantes
payasos y princesas de plástico;
pocos mercenarios que
desde los diecisiete
combaten en su frente,
en un infierno
de
apuntes, libros, becas, prácticas,
trabajos
basura, doctorados, tesis, oposiciones.
Cruzas la barrera y te
conviertes en un deprimente
juguete que, aunque
funciona, te colocan
sobre el código de
barras la pegatina de “roto”
o “incapacitado” - en
letras rojas y gruesas -
y, con prisas por
sustituir, te inhabilitan
para un contrato, para
un proyecto de vida,
para un sueño, para
ser feliz,
para ser persona.
Tengo casi treinta
años
y no tengo nada.
Sólo aspiro a mantener
mi dignidad resquebrajada.
(“Hambre”,
inédito).
DELIRANTE
MUÑECA DE UN SOLO USO (HAY QUE DESCONFIAR DE LOS CORAZONES INERTES, AUNQUE PARA
UN POLVO, TODO DA IGUAL).
Te
recomiendo que me alquiles
una
camisa de fuerza
para
mi estancia en tu manicomio de carne:
por
ser tu juguete (extra)oficial de segunda mano
-
o tercera, o cuarta, o quinta… a saber,
tampoco
importa mucho esta cuestión -,
la
garantía no responde de posibles defectos.
No soy tan inocente,
ni tan gilipollas:
no
es la primera ni será la última vez
que
violen a la niña resentida de mi interior
y
a mi delicada salud mental.
(“Perra”,
inédito).
Ana
Patricia Moya
10 comentarios:
gracias periquita.
un beso desde Madrid.
Gracias Patricia por mencionarme. Un gusto habernos conocido.
las botellas de vidrio recicladas pueden convertirse en carreteras, azulejos e incluso
las botellas de vidrio recicladas pueden convertirse en carreteras, azulejos e incluso
en las entrañas del mundo
Todo un descubrimiento para alguien que pasa por este blog de vez en cuando y que nunca dejó ningún recado. Me gusta, sí: todo lo que aquí he leído.
Escribo porque soy pobre: no puedo permitirme el lujo de pagar con mis miserables sueldos a un psiquiatra. Para eso está la poesía: Prozak efectivo y muy, muy, MUY barato.
jajajaja
completamente de acuerdo
bravo bravo bravisimo!!!
Como te dije en privado,me alegra mucho poder leerte por fin aquí.
Saludos desde Saigón, que no está tan lejos de Groenlandia.
Las palabras le fluyen aunque tuviera para ir al siquiatra.
Ana Patricia, tus poemas son contundentes, obligan a abrir los ojos y el corazón, dan gusto y ganas de haberlos escrito uno.
Te felicito.
Un saludo desde Argentina
Carlos
http://tancarloscomoyo.blogia.com
Espero que tengas que aumentar la dosis de poesía en tu tratamiento, y podamos disfrutar aún mas con la lectura de tus trabajos.
Me gustan los zapatos de la foto, aquí en Costa Rica llamamos "burros" a ese tipo de calzado.
Ana Patricia: celebro su poesía y te mando algo mío de zapatos:
COMPAÑEROS DE CAZA
Dos caballos negros
descansan en el prado.
Al fondo, muy al fondo
de estos corceles de arrastre
expertos en monólogos
desgarradores,
mareos, delirios y otras
impertinencias del jinete,
tal vez a cuatro, seis,
veinte eternidades,
una estrella semeja
un granito de sal
sin poder de nada.
A mitad de esta noche
desandan lo andado
y trotan hacia casa,
y yo, sonámbulo,
me doy por retornado.
Los desamarro,
quito el polvo
con un paño húmedo,
les doy lustre y guardo
ceremoniosamente
en el cajón,
luego duermo,
mas nuevamente
sendos alazanes
son azuzados por este
capitán absurdo del sueño
que me lleva y tortura
hasta el pie de tu cama
donde haces el amor
con tres enanos.
EXPOSICIÓN DE OTRO GÉNERO
No sé mucho de arte
pero estoy totalmente seguro
que mi amado zapato negro Road Mate
(único sobreviviente de una noche dura)
es una obra de arte cósmica,
lo mismo el chupado dentífrico en la repisa,
la maquinilla de afeitar;
mi oxidada Benotto, más compleja
que cualquier cosa voladora y otros artilugios
de los cuales todo el mundo prescinde felizmente
y van al vertedero.
Solo falta montar la exposición
en el espacio, tiempo,
espectadores correctos.
Hola:
me gusta tu poesía. Dejo mi dirección por aquí: http://unpresenteimperfecto.blogspot.com/
Gracias, un saludo.
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