viernes, 8 de agosto de 2008

JOSÉ MARÍA CUMBREÑO



























Mencionado por:
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Bio-blibiografía
José María Cumbreño (Cáceres, 1972) es licenciado en filología hispánica y profesor de secundaria. Poemas suyos han aparecido en revistas como Turia, El extramundi, Reloj de arena, Müsu, Diversos o Espacio/espaço escrito. Ha publicado los poemarios Las ciudades de la llanura (ERE, 2000), Árbol sin sombra (Algaida, 2003, Premio de poesía Ciudad de Badajoz) y Estrategias y métodos para la composición de rompecabezas (El Bardo, 2008), así como el libro de relatos De los espacios cerrados (Fundación José Manuel Lara, 2006, Premio de narrativa breve Generación del 27). Tiene en prensa el poemario Diccionario de dudas (Calambur) y la antología bilingüe española-portuguesa Teorias da ordem (Ediçoes Sempre-em-pé). En la actualidad dirige la colección Litteratos de la editorial Littera libros.




Poética

LA PARTE POR EL TODO

Todas las casas se construyen con presencias y ausencias.
El ladrillo que se pone será un muro.
El ladrillo que no se pone será una puerta.





Poemas

LA CERCA DE PIEDRA

Mi abuelo puso una piedra
sobre la piedra
que había puesto su padre.

Mi padre puso una piedra
sobre la piedra
que había puesto mi abuelo.

Límite. Linde.

Yo tengo una piedra en la mano.





EL INSTINTO Y EL ERMITAÑO

El instinto salió en forma de serpiente al encuentro del ermitaño.
Al verla, el anciano, que conocía la naturaleza humana, no quiso matarla.
Prefirió adormecerla mediante un encantamiento y llevársela consigo enroscada en su cayado.
Que el camino es muy largo.
Y nunca se sabe.







MÚSICA PARA CASTRATI

Antes se castraba a la gente para que su voz
sonase mejor; ahora, para que no suene.

- Ángel Crespo


Si escribiese que leo
en dirección contraria a como escribo,
o no sería cierto que leo
o no sería cierto que escribo
o ambas cosas serían ciertas
o ninguna.

En cualquier caso,
la verosimilitud del argumento
tiene mucho más que ver
con las contradicciones
que con las evidencias.

De igual modo que el camino que asciende
debe más a las curvas
que a las rectas.

Los libros habría que empezarlos
por el final.

Entre el cero y el nueve
ocurren todas las variantes
del límite y del infinito.

Contar y perder la cuenta.
Mejor aún,
contar hasta perder la cuenta.

Porque la escala no ordena notas,
sino cifras y silencios.

Un número dividido por sí mismo.

La melancolía
es una incógnita sin despejar.
Y es precisamente la melancolía
el material dúctil y extraño
del que está hecha la música.

Ha habido soldados que,
mientras agonizaban,
han comenzado de pronto
a susurrar, delirando,
la letra de las nanas
que sus madres les cantaban.

De noche las puertas
se cierran por dentro.

A los indecisos se les repetía
(el poder se consigue
con figuras retóricas)
una fábula de renuncia y pureza:
la poda sacrifica unas ramas
para que el resto del árbol
conozca la altura.


La diferencia entre nosotros y ellos
estriba en que nosotros tenemos
un cuchillo.
Y ellos no.

El flautista continúa tocando
a cambio de unas monedas.

Los actores, en efecto, mienten de memoria.
Pero el público, que ha pagado
la entrada, sabe que son actores.

Sin embargo, aunque la función
no nos guste o ni siquiera
hayamos ido al teatro,
nunca ha de dejarse
de pagar al flautista.

De nuevo otra fábula.

Los instrumentos de viento
deforman la boca.

El mal menor no existe.

Puedo decir que leo
en dirección contraria a como escribo
o puedo de verdad leer al revés
lo que ya está escrito
y tener así el valor
de darle la vuelta al argumento
de este relato de vencedores
que (al tiempo que el himno suena
reforzando la identidad del grupo
)
castran a sus prisioneros.

6 comentarios:

María Eloy-García dijo...

Sencillamente me encanta. Enhorabuena por estos poemas, me encantaría leer un libro tuyo entero

Vanlat dijo...

Yo me voy apuntando referencias. Buenísima la poética. Geniales los poemas.

André Cazudgg dijo...

Absolutamente bueno!!! he quedado gratamente complacida,cada poema trae una retahíla de imágenes mentales fabulosas.

Felicitaciones , miles!
(Nenúfares, también)

Abrazos fraternos desde Perú.

Pablo Sánchez Herrero dijo...

Me alegra verte la cara.

Me fascinó "Árbol sin Sombra"

ronyblue dijo...

Hola, no sé si Jose Mº leera esto, hace tiempo que intento lo calizarle y pense que ya habría caído también en la fiebre bloguera pero creo que no. Pero esta es la grandeza de Internet. Me presento; fui alumna suya en un instituto de Zafra, es un hombre que no te deja indiferente, la profundidad de su mirada; te hacía sentir la literatura más de lo que ya la sentías, y sentirla mucho más después de leer sus palabras.
Sólo pude aprender de él durante un curso, y sólo pude asistir a una de sus presentaciones. Sus libros estarán eternamente esperando su dedicatoria en mis estanterías por la falta de valor para acercarme a pedírsela en aquella ocasión. Pero ahora años después, que es cuando realmente se valoran las cosas, me doy cuenta de lo que realmente me enseñó; que nunca hay que dejar de aprender, y de mirar la vida con curiosidad infinita. No sé si podré llegar a ponerme en contacto con él, pero me gustaría, si pudiera ser, que le hiciese llegar mi admiración y mis felicitaciones por los premios que no deja de ganar, y no me extraña.
No sé exactamente por qué la necesidad de comunicarle esto, quizás porque he podido comprobar que es muy gratificante que la gente a la que mimas y pretendes enseñar un poco de lo que sabes del mundo en el que vives te demuestre gratitud por dedicarles tu tiempo. Y eso es lo que siento, una enorme gratitud y un deseo de contar con su amistad pasando la barrera de la relación profesor/alumno que tuvimos.
Buscare su nuevo libro y esperare a que vuelva a Zafra para escuchar sus palabras. un saludo.
Verónica

ABEL SANTOS dijo...

MUY BUENOS POEMAS. De fábula EL INSTINTO Y EL ERMITAÑO. Saludos desde Barcelona.