jueves, 10 de julio de 2008

LUIS ALBERTO DE CUENCA













(Fotografía de JOSÉ DEL RÍO MONS)

Mencionado por:
Eduardo García
Ángel Guinda
Antonio Marín Albalate
Francisco Gálvez
Jacob Lorenzo
Inés Toledo
Ramón Bascuñana
Javier Pérez Walias
Manuel Ortega
Luis Felipe Comendador
Pascual Izquierdo
José Luis Morante
Toño Soria
Alejandra Sirvent
Manuel Guerrero
Rafael Saravia
Juana J. Marín Saura
Francisco Javier Illán Vivas
Pepe Ramos
José Alfonso Pérez Martínez
Antonio Llamas
Juan de Dios García
Yolanda Sáenz de Tejada
Rubén Rodríguez
Joaquín Juan Penalva
Ángel L. Montilla Martos
Antonio Casado da Rocha
Alejandro Lérida
Abel Santos
Noemí Trujillo
Norberto García Hernanz
Teo Serna
Antonia Álvarez
Francisco José Martínez Morán
Víctor Peña Dacosta
Raúl Sánchez
Ape Rotoma
Pedro Andreu
José Mª Paz Gago
Alfonso Brezmes
Esteban Maldonado

Menciona a:
Amalia Bautista
Eduardo García
Ángel Guinda
Almudena Guzmán
Manuel Lara Cantizani
Abelardo Linares
Julio Martínez Mesanza
José Mateos
Luis Muñoz
José Antonio Muñoz Rojas
Yolanda Sáenz de Tejada



Bio-bibliografía

Luis Alberto de Cuenca nació en Madrid en 1950. Es Profesor de Investigación en el Instituto de Lenguas y Culturas del Mediterráneo y Oriente Próximo del CSIC. Como poeta, ha publicado, entre otros libros, Elsinore (Madrid, 1972), Scholia (Barcelona, 1978), La caja de plata (Sevilla, 1985, Premio de la Crítica), El otro sueño (Sevilla, 1987), El hacha y la rosa (Sevilla, 1993), Por fuertes y fronteras (Madrid, 1996), Los mundos y los días. Poesía 1972-1998 (Madrid, 1999), Sin miedo ni esperanza (Madrid, 2002) y La vida en llamas (Madrid, 2006, Premio Ciudad de Melilla). Por su labor poética obtuvo el Premio de Cultura (Literatura) correspondiente a 2006 de la Comunidad de Madrid.




Poemas



ELOGIO DE LA POESÍA

La vida es prosa más o menos aburrida,
pero no siempre ha sido tan tediosa y prosaica.
En el alba imprecisa de nuestro origen hubo,
primero, una voz recia que evocaba las gestas
del caudillo del clan; luego, otra voz más íntima
y dulce que, al compás de la lira, cantaba
el amor, subrayando su plenitud, o el odio
que inspira la traición, o el cruel desengaño.
Y esas voces traían a la vida promesas
de olvido y deshacían los hielos del invierno
al ritmo del bastón de mando del chamán
en los fuegos de campamento de la tribu.
Y esas voces fundaban un jardín de palabras
hermosas en el centro del desierto silente
del mundo, una floresta de color y belleza
que, como un cáncer, iba destruyendo, implacable,
el bosque sin memoria de nuestra soledad,
haciéndonos más libres, más hondos y más sabios.

Madrid, diciembre de 2007.



***



PASEO VESPERTINO

para Alicia

Tú y yo, amor, a caballo, por las suaves
laderas de un crepúsculo dorado
que vira a negro, tú y yo, luces tibias
frente a la oscuridad que va anegando
esta parte del mundo, rienda suelta,
sendos halcones en los puños, campo
a través, contra el tiempo de la muerte,
a favor de la vida y del verano,
contra cerrojos, contra cicatrices,
contra el silencio, contra el desamparo,
contra esos templos donde se refugian,
ávidos de mentiras, los malvados,
tú y yo solos en busca de emociones,
medievales y eternos, a caballo,
rumbo a ninguna parte, mientras brota
la orquídea de la noche a cada tranco
y queda atrás, hundiéndose en el polvo,
la borrosa silueta del ocaso,
tú y yo por los países de la bruma,
picando espuelas, dos enamorados
que unen sus corazones en la fronda
donde alumbran, gloriosos, los relámpagos,
y cabalgan oscuros por lo oscuro,
como un rey y una reina destronados.

Madrid, 22 mayo 2008.

Luis Alberto de Cuenca

7 comentarios:

berti dijo...

¡Por fin!
Estoy profundamente enamorada de este hombre, le perdono hasta que esté casado.

Lucas elkoalapuesto dijo...

que guay ahí como buscando un libro y tal.

ANGEL GÓMEZ ESPADA + SONIA MARQUES dijo...

Descubrí a LADC en 1998. Desde entonces, su poesía me ha ido persiguiendo hasta en los recovecos del alma que creía que habían sido invadido por los otomanos. Es un mago, a pesar de toda la parafernalia que le ha perseguido y de que llevo tres mojitos en el cuerpo cuando esto escribo.
Sin él, esto sería otra cosa, otro ring, otro universo.

VUK dijo...

la caja de plata, autografiada con cariño, en una cena con amigos / varios recitales de sus textos / su ex que fue mi profe en la uni y su musa tanto tiempo / "el desayuno" y "collige, virgo, rosas" que siempre me acompañan / puedo decir que a pesar de políticas / tiene un pijerío humilde / y tiene una voz como pocas

Manuel Guerrero Cabrera dijo...

Siempre hay un antes y un después en uno mismo, después de leer a Luis Alberto. Por lo menos, así me pasa a mí y a cuantos conozco, cuando hablamos de él y de su poesía. Incluso al alumnado que llevo a escucharlo y que desde entonces ya no es el mismo.

Saludos desde Saigón.

Nazgul dijo...

Tengo varios libros de De Cuenca, alguno incluso amablemente firmado por él. Junto a otros poetas como Jorge Luis Borges, Luis Cernuda, Luis Antonio de Villena, José Mª Álvarez, Gil de Biedma o A. Marín Albalate, ha sido una gran influencia a la hora de crear mis propios versos, buenos o malos o como sean.

Gines dijo...

Hola, amigo:

Qué placer leer tus poemas. Son geniales. Y gracias por aportar ese talento y fescura a la poesía española.

Un abrazo,

Ginés Reche