martes, 3 de junio de 2008

LUIS CAISSÉS SÁNCHEZ





















Mencionado por:
Miguelángel Zorrilla

Menciona a:
Manuel García Verdecia
Eugenio Marrón Casanova
Lourdes González
Luis Yuseff
Alberto Peraza Ceballos





Bio-bibliografía

Luis Caissés Sánchez .-(Holguín, Cuba, l95l) Poeta, narrador y escritor para niños.
OBRAS: El Pintorcillo (Holguín, 1987, 1991) ; Una Simple Pared al Otro Lado (Holguín, 1987; Bilbao, 2005) ; Cuentos Nuevos que Parecen Antiguos (Holguín, 1991) ; La Demorada Gracia de Estar Vivos (Holguín, 1991- Bilbao, 1994, 1995 y 1998) ; El Violinista de las siete de la tarde (1991) ; Cantos de Caminos (Holguín, 1993); Cuentos como Flores y Cantos para Raíces (La Habana, 1994); De Cómo Nacen los Chiviríes (Bilbao, 1997); Antilo y Darié ( Holguín, 2001).
Textos suyos han sido incluidos en 21 antologías cubanas y extranjeras.
Ha colaborado con l3 revistas y periódicos literarios de Cuba y con 9 revistas extranjeras.

VALORACIÓN “Poeta por instinto, no contaminado por modas literarias, (en su poesía) Luis Caissés asume con un atisbo muy personal lo cotidiano. La eficacia expresiva está precisamente ahí, en el vigor, la autenticidad y la hondura con que nos conmueve su sabia inocencia.”(Carilda Oliver Labra.- 1986).





Poética


CONCLUSIONES
La Poesía
no sólo está en el crepúsculo,
la rosa,
el mar,
la lluvia,
la pobrecita página en blanco.
Está también en ti, amor,
aún cuando lo ignores,
dudes de lo que digo,
estés contra ella,
la niegues.

(Revista REVOLUCIÓN Y CULTURA, 1987)





Poemas



ESA AMA DE CASA INDOLENTE QUE ENTRE MARGARITAS TODAVÍA YACE.

Para Emily Dickinson.

Sabía que el camino que pasaba por frente a su casa
conducía a Nueva York a Londres a París
y para que no dijeran después
que había querido y no pudo
se dio un saltito a Boston, Washington, Filadelfia;
de los que regresó apurada como si en la cocina
hubiera dejado algún pastel horneándose.
Y ya no salió más.
Ya ni siquiera se tomó el trabajo de buscar pretextos
para no hacerlo
importándole si es que le importaba un comino
que los demás la consideraran un poco rara
sólo
porque no pensaba en trajes a la medida
sombreros exclusivos
guantes y zapatitos del raso más costoso
ni pensaba en casarse
ni en caerse muerta criando hijos
y menos todavía en ser una persona
importante para los demás.
Sabía
que cuanto vemos y consideramos una simplicidad
la montaña
el poniente
la ardilla
el eclipse
el abejorro –
era parte de un todo grandioso y exultante.
Y segura
de que no necesitaba más que la palabra
para hacer que cada cosa alcanzara su escala más alta
se quedó para siempre en su pueblito de campo
su heredad
su jardín
y su pequeño cuarto.
Su hallazgo mayor fue comprobar
que la Poesía
estaba
como Dios
en todas partes.

(De ANIMAL DOMÉSTICO.-inédito)





BOCETO DE MUCHACHA CON FONDO DE AMAPOLA.

Una muchacha que en el parque, sola,
tal parece estar mirándose por dentro
¿puede ser la razón para un encuentro
o un dibujo con fondo de amapola?

Una muchacha que se sienta sola
para mirarse el corazón por dentro
¿qué cosa ganará con este encuentro?
¿un nuevo corazón? ¿Una amapola?

A una muchacha que se siente sola
¿quién le resta soledad por dentro?
¿quién la pone a crecer como amapola?

Mas ¿quién puede decir qué busca dentro?
A lo peor no ha visto una amapola
ni ha tenido, jamás, ningún encuentro.

(De: POESÍA DEL ORIENTE.-Antología)





A CONTRAOLVIDO

¿De cuando la cuartería...?
¿De cuando la lavandera...?
¿De cuando la tosedera...?
¿De cuando la pulmonía...?
¿De cuando la policía...?
¿De cuando el pobre y el cerdo...?
¿De cuando por desacuerdo...?
¿De cuando por ironía...?

Pues claro que sí me acuerdo.
¡Cómo olvidarlo podría!

¿Del queda usted despedida...?
¿Del pase por el zaguán...?
¿Del no tenemos ni pan...?
¿Del me cago en esta vida...?

¿Del dado y de la bebida...?
¿Del domingo enlutecido...?
¿Del muerto desconocido...?
¿Del demente y del suicida...?

Pues claro que no me olvido.
¡Qué desgraciado lo olvida!

Olvida la espada trunca
que tuvo punta una vez.
Un niño no olvida nunca
donde dejó la niñez.
Asesinada a los pies
la mía se me quedó.
Yo la vi cuando cayó.
Yo mismo la amortajé.
Yo sé donde la enterré.
¡Yo sé quién me la mató!

(De UNA SIMPLE PARED AL OTRO LADO)

3 comentarios:

Alfman dijo...

brillante iniciativa, felicidades... un saludo

Gustavo Adolfo Chaves dijo...

Viví un tiempo en Amherst, Luis, y el poema que le dedicás a la Dickinson me dejó electrizado. Y los otros también: inesperados, juguetones, hondos. Saludos de un lector en Costa Rica.

Alberto dijo...

Gracias, amigo Luis, por tu amistad de tantos años: por tus conversaciones en tu casa, junto a tus padres y el árbol que tanta frescura y sombra daba a tu puerta. Tu amigo que te recuerda siempre,
Alberto Lauro