jueves, 3 de abril de 2008

RICARDO BÓRNEZ





Mencionado por:
Miguelángel Zorrilla
Ana Patricia Santaella Palhén

Menciona a:
Francisco Crissier
Ángeles Izquierdo
Ana Pérez Cañamares
Lucas Rodríguez Luis
Manuel López Azorín
Isla Correyero





Biografía

Nací en Madrid en 1955. Me di cuenta de cómo y que quería escribir cuando leí una antología poética de Miguel Hernández, de Losada, prohibida por entonces en España, que alguien se dejó en el autobús después de una excursión de las J.J.C.C. y que me llevé a casa, tenia 14 años. Después, Almudena Izquierdo Olmo, gran amiga, me abrió los ojos a otros poetas: Salinas, León Felipe, Neruda y un largo etc., fue mi primera guía y crítica poética, tenía ya 18. En 1978 conocí a Francisco Croissier y a un grupo de poetas que formarían el movimiento de La Joven Poesía Canaria; junto con Miguel Zorrilla, que ha publicado el único libro que tengo como tal en el mercado – “Vivir provisional” –, Almudena Izquierdo y más artistas de toda España formé parte de Círculo de Tinta. Me han publicado en Ajoblanco (1ª época), Eclipse y alguna publicación más. He ejercido de columnista, realizando radio alternativa y recitales populares.
http://steppenwolf-vientosdelpueblo.blogspot.com/






Poética

“Los poetas somos viento del pueblo: nacemos para pasar soplando a través de sus poros y conducir sus ojos y sentimientos hacia cumbres más hermosas (…) El pueblo espera a los poetas con la oreja y el alma tendidas al pié de cada siglo” (Miguel Hernández). Hoy más que nunca la poesía debe seguir siendo un arma cargada de futuro.






Poemas


Ser sensible
para respirar el aire que no nos dejan,
oler los aromas de las nubes.

Para llorar en el Olimpo,
reír junto a Belcebú,
soñar en los ojos de un niño.

Para matar la guerra,
encender hogueras
donde salten los confeti,
donde el payaso de las bofetadas
deje de serlo
y los espectadores rían igual.

Ser sensible para sustituir la antorcha por la paloma,
la mano por el abrazo,
la mala leche por la ayuda.

Para devolver al insulto carcajada,
al despotismo silencio;
para ignorar a las personas de gris
que nos roban el alma,
a los terroristas
que nos asesinan todos los días
con un tiro en la nuca de la alegría.

Ser sensibles para cambiar la vida
y volver a tener esperanza.




***




Si me quitáis el sueño
¿qué me dejáis de equipaje?
¿Acaso la monotonía del infinito,
quizá la gloria de la nada?

Pero la voz siempre vuelve,
golpea nuestros muros,
no ha muerto,
simplemente
ha dormido un rato, un siglo, un segundo,
quizá apenas unas horas.



***



Sólo un café solo;
sólo una cerveza, solo.

Sólo una comida, solo;
solo una cama solitaria, solo.

Sólo soñar, solo;
sólo un despertar, solo.


Únicamente los pasos son pares:
se acompañan uno al otro.

3 comentarios:

Camille Stein dijo...

A veces uno teme que la voz se vaya y regrese muda o sin fuerza para dejarse oír. Saludos.

Nacho dijo...

Uso poético de la tilde diacrítica. Será deformación profesional, pero los juegos ortográficos me encantan.

Y, por cierto, Miguel Hernández también.

Saludos!

Pamela Janet dijo...

Saludos poeta, vengo siguiendote desde tu otro blog-Vientos del pueblo, espero poder compartir por este tu otro espacio. Besos.