jueves 24 de abril de 2008

JACOB LORENZO
















Mencionado por:
Manuel Guerrero

Menciona a:
Manuel Lara Cantizani
Juan Vicente Piqueras
Beatriz Ruiz Granados
Mario Cuenca Sandoval
Luis Alberto de Cuenca
Mark Strand
Juan Antonio Bernier
Gaia Danese





Bio-bibliografía

Jacob Lorenzo es un joven poeta cordobés (Cabra), a sus 25 años tiene publicados 3 libros de poemas: Las hojas del laberinto (espiral-poesía 2004), este libro cuenta con un prólogo de Lara Cantizani y un epílogo del poeta argentino Andrés Neuman. Su segundo libro se titula Linterna de luciérnagas (bajo cero 2005), este libro de poemas cuenta con cinco relatos cortos a modo de prosa poética del autor y también con un epílogo del novelista cordobés Javier Fernández. Y su último libro es La espalda de Jano, con el que ha ganado el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Badajoz 2007, éste florecerá en la editorial Algaida la próxima primavera.
Ha sido incluido en varias antologías poéticas, como es el caso de la Bella Varsovia en Córdoba, Ciudad poética de Granada o Desde Babia en Madrid. También colabora en revistas literarias como Señales de humo en Salamanca, Barcarola o Angélica. En todas ellas es experto en crítica literaria sobre libros de poesía contemporáneos, aunque también cultiva el artículo político.
En la actualidad acaba sus estudios de poesía y otras artes hispánicas en la Universidad de Sevilla, además es entrenador de baloncesto de los equipos cadete y juvenil de Lucena.
Denomina su escritura como una poesía de contrarios, de despedidas que nunca acaban de concretarse. Sus poetas favoritos o a seguir son: Roberto Juarroz y Juan Vicente Piqueras.






Poética

Siempre me ha preocupado saber abrir algo entre la palabra y el silencio. Pero como sé que vivir es este lápiz que se va consumiendo, no me preocupan demasiado las modas poéticas. Sólo entiendo la poesía como una melódica “sal ida”. Como lo diría: De la musiquê avant toute chouse…






Poemas


PIGMALIÓN

Él se precipitó a sus manos.

Se casó con la estatua
que ellas hicieron.
Yo no puedo acostarme con mis versos.

Los he encerrado en libros y soy libre.

Con mi luz y mi espiral
no he acabado. Aún recuerdo
como se volaba por las violas
de tu plateresco cabello, negro
como la tinta negra del olvido.

Las fotografías del tercer cajón, golpean
su tambor de balas, saltan como el flash
que me camufla entre los sauces,
entre la niebla voraz de Venus.

Caído en la espesura eterna,
imposible olvidarte.
Estas hojas son ramas
de opio tatuado.





EL VACÍO ESTÁ LLENO
rebosando desiertos

Traer el horizonte a nuestro lado
con la ayuda de céfiros y brujas.
No quiero verlo más
en el borde de los poemas,
escoltado por hadas y libélulas.

Aquí,
el relato de mis lenguas,
mi música.

Allí,
la sinécdoque en tus manos,
la mejor fiesta de tu piel.

En medio

el vacío,

el punto de la ausencia.
Pero dentro de él
existe una historia diferente.

Ayer en un hotel, esta vez de vilanos,
soñé que volvía a verte.
En mi maleta sin aire
encerré el naufragio,
para verte siempre;
robé la almohada.

Souvenir de tu ausencia.





LA ESPALDA DE JANO

Sacar el cuerpo del lugar del cuerpo
y ponerlo en el alma.

Hay pedazos de cuerpo en cada letra,
como restos vacíos de un cultivo
tan remoto, que implora florecer.

Las palabras que suenan a viento de septiembre
nos arrastran su sed de llamas,
y nuestra carne
-como la imposible espalda de Jano-
se levanta igual que un jardín
que al arder se regenera.

Invado el fuego
con tus libros antiguos.
Crujen las hojas.

4 comentarios:

Guillermo Díaz Ceballos. dijo...

Me encanta la idea de este blog. Aún hay poetas llenos de poesía.

Enhorabuena

Ricardo J. Román dijo...

Hola Daniel, mis saludos desde tierra marabina.

Está muy interesante tu blog. Espero seguir visitándolo.

Saludos.-

alu dijo...

...para verte siempre;
robé la almohada.

Hermoso verso, y como llega...

Manuel Guerrero Cabrera dijo...

Me alegro de encontrarte por aquí, Jacob. Espero que todo te vaya bien y nos veamos pronto.

Saludos.
Manuel.