lunes, 31 de marzo de 2008

SIBISSE RODRÍGUEZ






















Mencionada por:
Sofía Castañón

Menciona a:
Manuel Vilas
Eva Vaz
David González
Roxana Popelka
Cristina Peri Rosi
Isla Correyero
Silvia Ugidos
Jose Luis Piquero
Roger Wolfe
Ana Vanessa Gutiérrez
Henrique García Facuriella
Jesús Castellano





Bio-bibliografía

SIBISSE RODRÍGUEZ SÁNCHEZ nació en Oviedo el 11 de junio de 1979, en el mismo hospital donde a su tío le extrajeron los hierros que formaban su cuerpo después de aquel horrible accidente de tráfico en el que casi pierde la vida. De madre asturiana y padre canario, pasó su niñez dividida entre esas dos islas. Escribe poesía desde que tiene uso de razón, por tradición familiar y porque es el único lenguaje que considera verdadero.
Su poética afincada en valores clásicos se transformó el día que escuchó a Roger Wolfe recitar Contra Jaime Gil de Biedma, lo mismo que su conciencia estética dio un giro al encontrarse con las esculturas de Alberto Gicometti en un museo de Venecia o su amor por el jazz empezó el día en que puso un disco de Billie Holiday.
Estudió Filología Hispánica, pero no se integró en ninguna de las corrientes estéticas ni filosóficas de la universidad. A los 17 años descubrió internet y se puede decir que ha llevado una doble vida desde entonces. Ganó un premio por su blog Sibilandia y otro por un microrrelato titulado Polvo Negro, Polvo Blanco.
Ha escrito artículos para El Comercio, El Summun, el suplemento Cultura de La Nueva España y codirige la revista Lunula, del Ateneo Obrero de Gijón, en la que también ha publicado casi de todo menos poesía.




Poética


MANIFIESTO DE LAS MUJERES MUTANTES

Nos transformamos
Con una ráfaga de viento, las ondas de radio
O una exposición prolongada a sustancias tóxicas
O simplemente bellas.
También en esos días de calor extremo
O después del orgasmo.

Crecen escamas y colmillos
En nuestros cuerpos
Que dejan de ser suaves
Y de estar disponibles.

Graznamos con voces aprendidas
De viejas brujas que cantaban historias sin final.

Entonces, animales brutales,
Dejamos que un león nos coma el pecho izquierdo
Para no someternos a operaciones quirúrgicas,
Pasar sin anestesia por el dolor y el trauma de no permanecer enteras.

Somos las que acunamos
A los seres deshechos
A los despojos
Al aire
A las ganas de amarnos unas a otras.





Poemas




EL PADRINO

Lararí larará, hay un loco en la ventana.
Lararí larará, hace juegos con su espada.

Baila desnudo
Con las nalgas apretadas
Los abdominales apretados
Los muslos apretados
Los puños apretados
En tu muñeca.

Lararí larará, el loco es muy bajito.
Lararí larará, si no se esconde grito.

Aaaaaaaaaaaaahhhh aahhhh aaahh ahah ah

Pega puñetazos
Con su espada reluciente
Y su cráneo reluciente
Y su sexo reluciente y diminuto.

Lararí larará, el loco baila y te tira del pelo
Lararí larará, te enseña a soportar el dolor y el miedo.

Se acuesta con su mamá
Pega a su mamá
Sueña con su mamá
Mastica a su mamá.

Lararí larará ¡Putes! ¡Putes! ¡Putes!
¿Dónde estáis?







PASAJE

Las niñas pierden su virginidad en el hotel Pasaje, junto al puerto deportivo, en la habitación del Dr. Freud.

Allí nacen nuevas mujeres valientes, que compran predictor, píldoras y condones en la farmacia de debajo de mi casa y ya no usan maquillaje Margaret Astor ni beben solamente Cocacola.

Las niñas pierden su virginidad en el puerto, con hombres que llegan de muy lejos, del mar del otro lado, para arrebatarles el tesoro que su mamá custodió tan firmemente.

Atraviesan la frontera observando los barcos que se marchan.

Desde la habitación del Dr. Freud se divisan los barcos y el horizonte. Las niñas miran por la ventana mientras se terminan de quitar la ropa.





OLFATO

Pelo ajos
pensando
en la capacidad que tiene la carne humana
para absorber olores
de todo tipo.
A ajo, por ejemplo
a nivea o perfume, a jabón para
las manos de los urinarios públicos.
A otras pieles
A sexo, a sangre de la que nace entre las piernas.

Y luego, mientras sigo pelando ajos, me pongo
a pensar en lo difícil que es deshacernos
-cuando se acaba el ajo, la comida
la visita al urinario público
o el sexo- del olor
que en la carne ha dejado la vida.

9 comentarios:

Camille Stein dijo...

Me han encantado tus poemas, Sibisse. Mucho.
Un saludo.

Alicia Calero Cervera dijo...

Cualquier cosa deja huella en nuestra vida, incluso los ajos...

Nacho dijo...

La reflexión del poema "Olfato" me ha gustado mucho porque es un sentido que aparece en pocos de los poemas que he leído.

He recorrido los laberintos de Internet en busca de algún poema más, y he dado con varios blogs que parecen interesantes.

Gracias!

Pep dijo...

He de decir que he leído sus poemas por lo guapa que es usted, señorita,
y que además de ser guapa me parece buena, muy buena:
De las que uno vuelve a leer.

GiraLima dijo...

precioso

Eddie (J.Bermúdez) dijo...

cumplimos años el mismo día.

un abrazo

sibisse dijo...

pues miren yo encontre esto buscando mi nombre porque yo tambien me llamo sibisse y me encanto ademas yo naci en tenerife pero actualmente vivo en asturias jejee bye un beso

alma dijo...

me han encantado
alma (colectivo elefante rosa fanzine)
conmigomecito@hotmail.com
podemos publicar algo tuyo en el fanzine?

Juan Antonio dijo...

Dios! Estás muy diferente...pero al mismo tiempo sigues exactamente igual! Leerte de nuevo y ver tu nuevo yo,después de diez años -tantos?- me ha hecho recordar mucho. Un abrazo.
Juan Antonio.