viernes, 21 de marzo de 2008

RUBÉN GARCÍA CEBOLLERO











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Breve biografía

Asomó la cabeza en Barcelona poco antes de que un tal Paco muriera. No queda claro quién o cómo le inoculó el virus de la poesía pero ha alcanzado los 50 poemarios en castellano y catalán, aunque tal vez debiera no haber escrito un solo verso. Por lo cual los cajones los tiene llenos de inéditos y de remordimientos por lo que podría haber escrito y no ha escrito, pero se está doctorando en vivir la vida y ha recibido muchos más premios de los que merecía, publicado algún que otro libro (La luz de nuestras vistas, Máscaras de Florencia _-Premios Ciudad de Zaragoza 2006-, Todo el tiempo del mundo, Manual práctico de escritura creativa.1, etc), le dieron de cenar en un Planeta, y los sábados frecuenta http://www.sietevoces.blogspot.com/.




Otra poética

Hace más de 8 años escribí en Cuentos y lorzas:

Escribir poesía
es rescatar palabras del olvido.
Desempolvar el baúl
de los recuerdos.
Eso que late,
adormecido,
en el conocimiento de los hombres.


Demasiada poética para tan poco silencio.




Poemas



EL POETA PIDE A SU AMOR QUE LE LLAME

Amor que sin llamadas gritas fuerte
vastos silencios al oído que excitas
eterno con dolor me debilitas
mi perdido vivir muerto en quererte.

Desaire es sin final no poder verte
ni recibir la forma ni la cita
que razón sin dolor me dé bendita
la voz velada que la duda advierte.

Pero yo te sentí. Rabié mis penas,
tristes dulzonas torpes tesituras,
en juego de latidos y cadenas.

Llama, pues, a mi casa y comisuras
o siénteme sentir que me cercenas
porque ya no me llamas ni murmuras.




Máscaras de Florencia

Casi era medianoche cuando en el Puente Viejo
compramos aquel par de acartonadas
máscaras de Florencia.

Los años han pasado como las aguas fangosas del Arno.
Mantuve apenas el rumor de posesión empolvada
hasta perder mi máscara en el último traslado.

No sé si su papel era de trágica comedia
o tan sólo de cómica tragedia.
No tuvo otra función que la decorativa.

Este recuerdo como una burbuja en las estrellas
me hace temer que a todos nos suceda
lo mismo que a las máscaras.

Y que sólo seamos
una decoración fuera de moda.





Cegadora inocencia

Cuando no te publican y no
ganas premios la pregunta suele ser:

¿Qué hago mal?

La verdadera pregunta –esta sí da miedo-
cuando te publican y cuando ganas premios es:

¿Qué he hecho bien?

2 comentarios:

Camille Stein dijo...

Realmente, mejor no hacerlo bien. Publicar es secundario, accesorio, un daño colateral. Exige un tiempo gastado y vacuo, someterse a pliegues industriales. Venderse en cierta medida. Y no hay marcha atrás. Un saludo.

Eva dijo...

Qué grande este espacio de internet donde habitan escritores y palabras, célebres y noticias, videos, mp3, blogs, chats, e-mails, arrobas y un sinfin de abreviaciones y, también, cómo no, de vez en cuando, poesía. Eso sí q vale la pena!