domingo, 2 de marzo de 2008

INÉS TOLEDO





















Mencionada por:
José Luis Piquero
Vicente Muñoz Álvarez
Sergio C. Fanjul
Santiago Bertault
Ana Vega

Menciona a:
Amalia Bautista
Ana Vega
Felix Grande
Jaime Herrero
Jose Luis Piquero
Luis Alberto de Cuenca
Miriam Reyes
Pelayo Fueyo
Rubén D. Rodríguez
Sergio C. Fanjul
Silvia Ugidos



Bio-bibligrafía

Nací en Oviedo en 1973. En el año 2007 publiqué el libro de poemas y relatos El final del cuento, (Ed Universos). Anteriormente, había colaborado en diversas antologías y publicaciones colectivas -entre otras: Nuevas maneras de contar un cuento, editado por Llibros del Pexe y Poesía astur de hoy, editado por el Ateneo Obrero de Gijón- así como en revistas literarias, periódicos e historias varias.



¿Por qué escribo? ¿Por qué escribo como escribo?

Conmover significa, entre otras cosas, "mover con eficacia". Utilizo las palabras (porque no sé utilizar mejor otro instrumento) para que lo horrible, lo anodino y lo hermoso, se muevan mejor. Escribo, por tanto, intentando conmover lo que alcance.

Y porque a un noviete mío de la adolescencia le daba una rabia tremenda que escribiera mejor que él. (No era muy difícil...).




Tres poemas míos:

(Todos ellos publicados en El final del cuento, Ed.Universos, Mieres, 2007)


SEÑALES DE TRÁFICO

Las uñas del ángel
más pálido del cielo,
de tanto sujetarme, urbanizaron
mi cuerpo con señales.

Por eso sé, desnuda, en el espejo,
que ya puedo marcharme a donde quiera,
irme al infierno,
porque no tengo pérdida.



***


EXPRESIONISMO

Alguna noche blanca y rencorosa
con el tiempo pasado,
si la mujer de Munch abre los ojos
y el cuadro y la memoria
son objetos de morbo,

si el tiempo y la cabeza se atrincheran en miedo
y, fuera, los relojes,
como perros empiezan a ladrarme,

antes de fabricar
mi propio crucifijo manejable,
intento descubrir
el lado
amable de los clavos.


***


SENSIBILIDAD

Hiperestesia: Sensibilidad excesiva y dolorosa
DRAE


Mi pequeña ciudad se ha llenado de ruido.

Sobre las ocho y media, vuelvo a casa,
me cruzo con cincuenta peatones,
pero aunque fueran tres,
serían demasiados.

Me aturden
los motores, las luces de los coches,
son ángeles chillones que vienen a por mí .

Llevadme en brazos hasta el mostrador
de una farmacia abierta,
y que el espíritu de guardia, como un muerto,
o bien un farmacéutico discreto,
me dispensen silencio sin receta.

En dosis inyectables,
porque en mis venas late la insoportable urgencia
de que todo se calle.

Quisiera descansar de la imprevista
fiesta de mis sentidos,
adolescentes que hoy, como si fuera sábado,
tambalean mi cuerpo mientras gritan.

Me acurruco, me escondo
tras una jardinera de metal.
El mobiliario urbano,
un hogar inexacto en el que trato
de respirar.

Por fin, puedo hilvanar veinte segundos
de frágil armisticio,
descubrir
flores, adelfas en la jardinera.

Ahora, en mi habitación,
hay algo verde y rosa,
una paz venenosa que arranqué de la acera,
lo que sea,
no importa...

Algo para sentir sin que me duela.

3 comentarios:

Camille Stein dijo...

Conmover:

confiar en que traduciendo en palabras la sensibilidad que te recorre la piel y las arterias y otras partes varias del cuerpo-alma

te puedas salvar-redimir-volver a preguntar-lograr un antídoto contra el dolor

y de paso conectar con esos otros yo que no son yo mismo.

Fernando dijo...

Te descubro navegando yo por estos blogs.
¿Como seguir tu estela?
Blog?Email?web?
Abrazos

Josué Ramírez dijo...

Inés, me gustaron tus poemas. El hecho de que José Luis Piquero te haya mencionado dice, para mí, dos cosas: la primera que él se identifica (el gusto, todos sabemos, es reflexivo) y la segunda cosa que dice esa mención es que hay más vida que retórica en tus poemas. Y vaya, bien cierto. Me han gustado mucho los tres poemas que elegiste para presentarte en este complejo de bogger’s. Es casi un hecho comprobado que tu género, las mujeres, en un mundo todavía dominado por el mío, hacen de su cuerpo una manifestación política, en ese sentido llano del término: habitantes de la ciudad. Un mapa de estrellas en la desnudez y una ciudad que se siente como propia pero ahora invadida. Los clavos a todos nos traen mirando el suelo, para regresar a andar. Me gusta. Pienso que, actualmente, y lo digo asumido en la marea de la globalidad, la poesía a nivel mundial experimenta un nuevo realismo, que trasciende lo social y denunciante, que rompe con la semántica de la narración más sugestiva y sugerente y sin dejar de cantar cuenta lo que es este instante o aquella historia. Me late y pasé buenos minutos leyéndote. Josué Ramírez ulisestrivial2001@yahoo.com.mx