jueves, 21 de febrero de 2008

MARTA ZAFRILLA


















Mencionada por:
Lluís Pons Mora

Menciona a:
Antonio Aguilar
Luis García Montero
Cristina Morano
Benjamín Prado
Eloy Sánchez Rosillo
Miguel Sánchez Robles




Bio-bibliografía

Mi primer libro en solitario es “Toma sostenida” (2005) aunque gracias a diversos premios he publicado otros 3 poemarios: "Épica de la nada" (Murcia Joven 2007), "Pecios" (Molajoven 2006) y "El suicidio de los relojes" (Creajoven 2005). En 2007 recibo, con 24 años, el Premio Gran Angular por la novela juvenil "Mensaje cifrado", lo que me ha animado a seguir escribiendo cuentos y novelas para niños. Profesionalmente he trabajado en publicidad como redactora creativa, diseñadora gráfica y maquetadora.




Poemas

Guijarros y carmín
la paliza me la debías
-no preparé a tiempo la cena
merecía el latigazo con el cinturón de cuero
-era cierto que me habían visto con otro
era tu deber saltarme un diente
-no me acosté con él pero deseé hacerlo
era justo que me jodieras dos costillas
-encontraste la cama sin preparar
y la comida deshecha
tenías derecho a abrirme el labio
-a pesar de tus gritos no pedí perdón
ni grité hijoputa mientras me molías a palos
no lloré al ver de nuevo sangre en mi camisa
no pedí perdón
ni grité
ni lloré tampoco
cuando alejándote de
espaldas te rompí la cabeza con
el horrible jarrón que
nos regaló tu madre por navidad.
Puto jarrón.
Me corté en un dedo con
su horrible cerámica pintada con
flores azules.

De Toma sostenida, 2005.



***


De niña
superaba límites
saltando los marcos de las pizarras.
Las líneas rectas se enlazaban al vacío
mientras yo
perseguía sus puntos de fuga
atravesando paredes.
Ahora
parece insustancial
el valor de la recta,
sus diagramas imposibles
recorriendo galaxias.
Una línea es lo que dibujamos
entre lo perdido y el presente;
lo que marcan tus labios
con avaricia de infinito.
Nos bastaba un minutero
marcando los Fragel Rock.
Con la espera del postre
definíamos el tiempo.
La huida del castigo o el recuerdo
de una playa quebraban el pasado.
Distinguíamos la mañana y la noche
por la luz y los pijamas,
meriendas y recreos circundaban los relojes.
Hoy los días son bisiestos;
son compromisos los cumpleaños
y los descansos jornadas vacías.
Fatigamos las semanas y advertimos
que el ciclo de la vida
usa conceptos gastados.
La definición del tiempo se marea en los minutos.

De Pecios, 2006.


***


La luz del relámpago

1
En la mirada
se destiñe el horizonte,
su laxitud de mapa abierto
al sol.
Intuyo,
con la solemnidad
del universo que parpadea,
que sobre el papel descansa
el viento de los días, y que sueñan,
como niños huérfanos,
los paisajes deshabitados.

2
Renombro los matices y descubro
con feroz ingenuidad
que es preciso el color
para que una mariposa alce el vuelo.

3
Asumo la impiedad de las horas,
el látigo de la tarde
que abre el reloj en dos.
Y avanzo
por la tibieza especular
de los pinceles,
curiosa e ignorante,
hasta descubrir
que en las cajas de acuarelas
duermen sigilosos los atardeceres.

4
Una sirena ladra naranja
desde mi caja de pinturas.
Es un tren a punto de partir.
Después dibujo mi boca
y te nombro con colores imposibles
mientras invento volúmenes
y descifro sombras.


5
Pintar un girasol
es acelerar el amanecer.

6
Nadan los peces
en el charco del recuerdo
y la verdad del ayer
crece en los pinceles.


7
Pinto en los márgenes del tiempo
y entro en el lienzo
abriendo el futuro.
No es suficiente
con tener memoria.

8
No hay mejor imagen
que el mañana abierto.
Cada matiz
se suma para construirte.

9
Es un la menor
la sonoridad de tu azul.
Ciñe tonalidades desarmadas
que te enlazan
con la luz del relámpago.

10
Soy un disparo contra el tormento.
Mientras delineo
tus contornos despojados
llueve como quien se deshace.

De Épica de la nada, 2007.

2 comentarios:

Sin Cara dijo...

¡Esa Marta salada!


Joseda

Camille Stein dijo...

El poema del libro 'Pecios' que aquí se incluye me parece deslumbrante: su aproximación a la definición imposible del tiempo y sus a veces funestas sensaciones, el tiempo que nos comprende en vez de a la inversa. Automáticamente he memorizado esta frase de otro poema: 'Soy un disparo contra el tormento'.