jueves, 30 de agosto de 2007

ESTHER MUNTAÑOLA






















Mencionada por:
Herme G. Donis
Luis Luna
Ángela Torrijo Arce
Juan Rojo

Menciona a
:
Julián Alonso
Belén Artuñedo
Xosé Bolado
Juana Castro
José Cereijo
Eva Chinchilla
Luis Felipe Comendador
Edmundo Condon
Pilar Fraile
Lucía Fraga
Herme G. Donis
Aurora García Rivas
José Luis Gómez Toré
Amalia Iglesias
Marta López Vilar
Olga Novo
Joan Margarit
José Luis Morante
Manuel Moya
Luz Pichel
Berta Piñán
Jesús Urceloy




Bio-bibligrafía

Nace en Madrid en 1973. Parte de su infancia y adolescencia se desarrolló en Asturias, tierra a la que siempre vuelve. Licenciada en Bellas Artes, por la U.C.M. (1996). Es profesora de Dibujo en un Instituto Público del centro de Madrid. Artes Plásticas y Poesía forman parte de su labor creativa.

Han publicado poemas suyos en revistas como Rey Lagarto, Prima Litera y la Revista Digital de Poesía Hartz, y en medios locales de Asturias y Madrid. También en las antologías Entonces, Ahora Ed. Ayuntamiento de Rivas Vacíamadrid (2003), Orillas de Ávila (2004), e Hilanderas, Ed. Amargord (2006). En 2003, el libro de poemas En favor del Aire, Colección El Árbol Espiral, LF ediciones. Actualmente prepara dos libros de poemas.

http://esthermuntanyola.blogspot.com/




Algunas razones por las que escribo

Debí de ser un poco “petarda” de pequeña, porque mi primer poema lo escribí a los seis años y estaba tan contenta. Me dedicaba a leer, trepar a los árboles, buscar fósiles junto al río, y dibujar. Todo eso en Asturias, claro.

Escribo porque necesito escribir, porque miro, porque escucho, porque puedo tocar el mundo. Escribo porque el lenguaje es magia, belleza, sonido…, a veces dolor. Porque las palabras se han hecho en cuerpos que existieron antes de nosotros y retienen su vida, porque las palabras nos habitan, porque pueden destruirnos y darnos de beber. Escribo porque puedo sostener espacios en el aire para ti, para que sean tuyos. También para que tú los sostengas, para que tú les des vida.



Poemas



AIRE.

Entreacto en la tormenta;
dos gatos gimen salvajes
y cae más noche por el cielo turbio.

Agosto, cansado
se va deshaciendo por Europa.

Mi casa
parece volarse con el viento
toda llena de aire, aturdida,
y yo en medio,
como si pudiese sujetarla
entre las estrellas que hoy no se ven
y el vacío.

Se acalla la ciudad
y habla el aire paseando tejados.
En mi alma también habla el aire
y me lleva a saltos
por las ramas de la noche,
deshabitada.

(Del libro En favor del Aire. Colección El Árbol Espiral. LF ediciones, 2003)



***


El invierno se escribe otra vez,
blanco
sobre el asfalto
en la ciudad que dormita.

El frío
es una veladura pálida
hacia el naranja contaminado
que no deja llevar más allá la mirada.
Conduzco
con el sol que nace a mi izquierda,
me hiere los ojos pero es hermoso.

Todos los pájaros duermen
sin árboles
este camino.

Son puntos como notas en un pentagrama
entre la tierra y el cielo. Inmóviles ahora.

Y yo avanzo sobre el sueño, sobre otra mañana.
Me faltan manos para hacer.
Me faltan horas cada día,
en esta brevedad que habito, a la que nunca vuelvo.

(Poema perteneciente a un libro en preparación)




***


Algún día veremos el Ganges


Algún día veremos el Ganges.
Ahora cae una lluvia fina, callada,
zapatos mojados, no hay viento.

Estaremos en la ciudad de luz, sobre los ghats.

A veces miramos a través de la ventana.
Sigue la lluvia, los periódicos mojados.
Conocemos el lugar exacto del horizonte.

Las fotos hablan de templos, sueños deshabitados.
Tu boca es un camino que me lleva.

El agua del Ganges: turbia de tiempo, sueño de infinitud.

El día se extiende.

Los ojos aprenden a hablar antes, a caminar antes.
Tus ojos abrazan lentamente, fluyen como un río, nos llevan, me deshacen,
y hacemos nuevo el mundo
constelándolo con la mirada, templándolo con las manos,
imáginándolo a fuerza de amor.


(Poema inédito perteneciente a un libro en preparación)

miércoles, 29 de agosto de 2007

ALFREDO PIQUER GARZÓN













Mencionado por:
Begoña Montes Zofío
Jara Bedmar
Laura Gómez Recas
Cristina Cocca
Ivonne Sánchez Barea
Miguel Ángel Yusta

Menciona a:
Aureliano Cañadas Fdez
Ana Delgado Cortés
Aintzane Garcia Gracia
Alma Pagés
Amelia Peco Roncero
Alejandro Torres Cano
Angeles Yagüe Suárez
Begoña Montes Zofío
Carlos Vazquez Molina
Consuelo Menendez Gonzalez
Charo Perez Blanco
Evaristo Cadenas
Elena Gonzalez Garcia
Jose María Herranz
Paco Montesinos Lahoz
Tomás Díaz
Laura Gómez Recas


Bio-bibliografía



Alfredo Piquer Garzón.- ( Madrid 1951) Licenciado en Filosofía y Letras (Historia Antigua), Graduado en Artes Aplicadas (Profesor de Entrada de Procedimientos de Ilustración del Libro), Doctor en Bellas Artes (Grabado).
En la actualidad desempeña labor docente e investigadora como profesor Titular en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid.(Técnicas Planográficas)
Ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas. Obtiene varios premios y menciones honoríficas de Pintura y Grabado.
Recupera una casi olvidada vocación poética a partir de 1998. Se integra en el Grupo de Poesía del Círculo de Bellas Artes del que en el presente es coordinador. En 2002 recibe el Premio de Poesía de la institución.



Poética

Porque el lenguaje de lo literario puede ser mucho más sosegado, más reflexivo, más meditado, en una palabra: más hondo. Cómo desdeñar todo lo que nos ha traído hasta aquí? La forma del lenguaje de la Poesía no es una, son muchas, de igual modo los contenidos. Historia y Arte. Intimidad, experiencia, … sí, pero para expresarla en toda su riqueza , su subjetividad , el lenguaje, en toda su amplitud. Un verso no puede ser mera sintaxis, mera gramática. Cada verso debe tener un núcleo, una palabra nudo, un concepto. Pero cada concepto debe ser a la vez un algo plástico. Por eso el adjetivo. Adjetivo es matiz , es plástica, es riqueza.

Y un poema… un poema será por descontado contenido antes que forma. Pero la forma será necesariamente trasunto de su fondo. Aldabonazo que golpeado en la puerta resuena en el interior de la casa y da idea de su dimensión , de su amplitud, de su hondura.




Poemas


I.-

No me llames, renuncio a tu palabra,
huyo con la marea, claudico, retrocedo,
ya no habrá mas acoso de nuevas pleamares.
Vuelvo hacia atrás, soy anónima umbría
en los azules pazos que hoy invade la niebla;
donde ya solo cunde este llanto callado
de escoria y de ceniza
y se han tomado en piedra las pálidas sirenas
que proclamaron mi nombre en la resaca ;
que un día sostuvieron mis blasones de espuma.

Como las tristes alas del silencio este dolor de fuego
es ya solo el fantasma que crepita en los bosques
y ha vestido la tierra de luto riguroso,
de una extraña marea de ajados vegetales
como las cruces de un ocre cementerio.

No me llames, porque ya he regresado
a la tiniebla helada del granito,
al lodo desolado del lecho portuario,
donde el alcohol de cobre de viejos alambiques
adormece la ardiente memoria del fracaso.
Aquí yacen las naves de fingida inocencia
que traficaron con mis sueños de amor,
que arrojaron al agua con prisa delincuente
incontables alijos del polvo de mi nombre.

Seré el último muerto en la Quintana
detrás de aquella fábrica de piedra atormentada
donde el sol del crepúsculo pinta dorados líquenes
y detienen sus rutas circulares los astros.
y seré piedra rota, talla decapitada
de un anónimo apóstol de arquivolta.
Me perderé en la playa
para trazar finales trayectorias oscuras
que conducen hacia el único norte,
hacia el mar que ilumina con brasas minerales
el brillo plateado de los seres marinos.

Hasta que ya no puedas soportar por más tiempo
la ausencia de mi nombre entre en tus labios
el sonido perdido que solo tú convocas
como creciente flujo de aguas que te cercan
y atraes como la luna;
hasta que vuelva a crecer en tu boca
y me llames y digas: eres tú la palabra
el fuego y el olvido, el nombre que no ceja
como el mar que siempre se renueva
y vuelve, y vuelve, y vuelve
y vuelve para siempre.




II.-

Bomarzo.-

Porque los dioses permanecen mudos
bajo el musgo y el liquen de la piedra
y los gigantes paran su enconado combate
para hacerlo perpetuo.
Este jardín fantástico fue el sagrado bosque
donde mi antigua nobleza de duque enamorado
esculpió la quimera de un falso paraíso
de deidades antiguas tornadas en engendro,
donde se abren ocultas las desdentadas fauces
de la puerta grotesca que conduce al infierno.

Tú, enfebrecida Euménide que hiciste de esta fronda
pesadilla sombría, pétreo laberinto de ennegrecida hiedra.
Mi apostura que, erguida, iluminó tus ojos
no es ya sino joroba que ha menguado mi talla
y me ha hecho repulsivo.
Porque pasado el tiempo,
han surgido los monstruos en los rincones fríos
del parque abandonado cada vez mas oscuro
de los días. Solo bestias extrañas
pueblan hoy los senderos del antiguo cortejo.

Oh parque de misterio donde el amor
fue presa de dragones de ira y atroces cancerberos ;
en donde las Erinias ofrecían impúdicas
la oquedad tenebrosa de su sexo viscoso
descargando crueles su némesis de saña.

Donde un turbión de hojas levantadas de pronto
en frenética danza de viento enfurecido
y la lluvia violenta que empapaba la tarde
reclamaron de pronto el espacio vacío
donde los monstruos viven, espantoso
y eterno, su infinito silencio.




III.-

“Un corcel de penumbra atropella su sangre
de tigre y mariposas”

(Oscura Hueste. Santos Dominguez Ramos.
Las Provincias del Frío.)


De que me serviría que dijera
que aunque tu no lo sepas
hay un tigre que rampa en el abismo
de mi pecho
si son, desfallecidas, mis manos
las que ya no podrían, mariposas, tocarte

De qué me serviría que dijera
que mi amor está intacto
que se alimenta todavía del escombro del tiempo
y los días quebrados empapados de llanto;
que dijese, cuando se haya borrado mi memoria
y yazga en el olvido de la tierra
que aun tengo veinte años.

De que me serviría si mides todavía los sueños
con un reloj de arena que supusiste eterno
si el niño que se esconde en mi impaciencia
mi prisa contumaz, mi falta de cordura
aun sigue detenido ante el escaparate
que fascinaba sus ojos infantiles
sin advertir que han pasado los años a su espalda
contemplando el tren sobre las vías circulares
que llevaría su vida hacia ninguna parte.
Y tu eras solamente la muñeca de trapo
con el pelo de lana
donde sonaba una música exigua de cajita
que se apagó hace tiempo.

Oscura hueste de días olvidados, de sueños destruidos
está donde la infancia,
en el escaparate del escombro del tiempo
donde tu ya no existes,
donde el mundo ha pasado
y solo un horizonte de océano sombrío
se atisba en la penumbra
y un antiguo rumor sordo y continuo
como de olas vencidas
se escucha por la tarde.



IV.-
“No llores Poseidón
si por tu vida ya pasaron
todos los bueyes más granates…”

Angela Reyes.

En mi sueño vivía tu llanto desolado,
el tiempo de tu periplo solitario,
el vacío callado que habitaba tu alma
en lo más escondido del océano.
Y tus lágrimas eran, Poseidón, las mías,
mezcladas de oleaje desabrido y salobre,
perdidas en lo inmenso de la nada
sombría y sin sentido…
Porque solo el silencio absurdo
y el mar ensombrecido
frío e inacabable consuelan el fracaso
culpable de los dioses.

domingo, 26 de agosto de 2007

GONZALO ESCARPA


































Mencionado por:
Inma Luna
María Salgado
Carmen Camacho
Ana Vidal Egea
Diego Vaya
Eduardo Chivite
Camilo de Ory
Ben Clark
Raúl Vacas
Francisco Cenamor
David Fernández Rivera
Valero Cortadura
Nacho Montoto
Víctor Sierra
María Castrejón
Javier Gato
Pedro J. Serrano
Mertxe Manso
Raúl Alonso
Jara Bedmar
Javier Cánaves
Norberto García Hernanz


Menciona a:
Chús Arellano
Julio Reija
Carmen Camacho
María Salgado
Soledad Sánchez Parody
Jesús Urceloy
Luis Felipe Comendador
Julieta Valero
José María Parreño
Camilo de Ory
Josep Pedrals
Peru Saizprez
Gerard Altaió
Olga Novo
María Eloy García
Ajo
Eva Chinchilla
Javier Cánaves
Ben Clark
Raúl Alonso
Patricia Esteban
Jesús Aguado


Bio-bibliografía

Madrid, 1977. Licenciado en Filología Hispánica. Dirige http://www.revistafosforo.com/, el boletín http://www.circodepulgas.net/ junto a la escritora María Salgado y la revista literaria Nayagua del Centro de Poesía José Hierro, donde trabaja como coordinador e imparte el Laboratorio de Creación Poética desde 2003. Durante años se ha dedicado a la gestión cultural. Ha impartido cursos en Másters y ha formado parte del equipo de trabajo de proyectos como Bibliometro (Comunidad de Madrid) o Literalia.tv (televisión en Internet). Es fundador de varias salas multidisciplinares como el Centro de Difusión Poética o Espacio Nautilus. Ha coordinado y ofrecido recitales y talleres de creación poética en universidades y espacios como la Fundación Rafael Alberti, el Mercado de la Poesía de París, La Casa Encendida, el Piccolo Teatro de Milán o el Encuentro de Poesía Digital de Beijing (China). Pertenece a varios grupos de experimentación poética y visual y es vocal segundo de la Asociación de Editores Interdependientes Organizados y Unidos (AEIOU). Ha estudiado Arte Dramático y trabajado como actor y director en cine, teatro y televisión. Cuenta con varios premios literarios y colabora con distintas revistas de creación nacionales e internacionales. Ha publicado el poemario Fatiga de materiales (Trashumantes, 2006). Su obra aparece recogida en una docena de antologías. Asimismo, ha coordinado Todo es poesía menos la poesía: 22 poetas desde Madrid (Eneida, 2004). Entre 2002 y 2003 una beca de creación literaria le llevó a residir en la Fundación Antonio Gala para jóvenes creadores (Córdoba), pero no fue feliz. Actualmente su trabajo se centra en el estudio de la poética escénica, la oralidad, los componentes visuales de lo literario y la experimentación intergenérica en aras de lograr una poesía útil.


Poética

Veo moscas continuamente. Por todas partes moscas: moscas, moscas. ¿Me ven ellas a mí? En todo caso, yo soy sólo uno y ellas bastantes más. Son un ejército. ¿O son muchos ejércitos? Si me ven, ¿sólo me ven a mí o son muchas representaciones de mí lo que ven? Ellas tienen más ojos. Yo sólo tengo dos. ¿Me ven cortado en trozos de forma hexagonal? Moscas, ¿qué veis?
Yo soy más grande que ellas, pero ellas son más. Si se juntaran todas serían más grandes que yo. Y tienen alas. Las moscas vuelan y yo veo a las moscas. ¿Las veo porque vuelan? ¿O sólo vuelan porque yo las veo? Yo no puedo volar.
Por eso extiendo grandes redes de seda ―porque yo tengo varias glándulas seritíferas, y ellas no— y así de pronto entiendo las alas de las moscas que las traen hasta mí, las muchas unidades de visión que no alcanzan a ver mis telarañas, las moscas como moscas, los ríos, las montañas, los otros animales, la luz, Dios. Sin ellas no sería lo que soy. Es probable que algo (animal, cosa) no sería tampoco lo que es si no estuviera yo constantemente viendo moscas, moscas. ¿Vemos acaso sólo lo que necesitamos? ¿Me ven ellas a mí? Moscas, ¿qué veis?
Yo os amo. ¿Me amará alguien a mí? Esta horrible cadena natural no empieza ni termina. Es apremiante mi necesidad de servir para algo. ¿Sentirá esto un erizo? ¿Y un caballo?

¿Y un hombre?




Poemas


Babel

Puedes si es lo que quieres parler, Welt,
mais never try to listen muy esatto:
el Sprache non servit para nada
porque es un carnevale di parole,
y trocar de la langue is just el trucco
that we use para no ser comprendidos;
to stagger es el Zukünftig del fala.
Tenemos una tongue, et es complesso
to make it comprender les autres tongues:
let la musique chanter to the Unerhört
(la música, que doesn´t have bandeira).
Y manhã we´ll speak of other cosas.


***


Otear
sobre aquellos tejados
más lejos todavía
mucho más
levanta la mirada
sube
ven
detrás de las antenas
más allá

la belleza está ahí
donde no alcanza
el ojo

más lejos
mírala
ya se está yendo



***


En el tren, justo enfrente de mí,
una pareja de Madrid conversa
sobre la conveniencia de pintar
la mesa del despacho
de naranja chillón.
Ella opina que sí.
El no está convencido.

Ella lleva un anillo
muy estrecho, de oro,
sin adornos.
Él
también.
Él dice muchas veces: “Por supuesto”.

Buscan un nuevo rojo: rojo
china.
Han comprado revistas
muy especializadas: “Casa al día” y
“Mi casa”.
Arreglan el salón, el despacho,
el cuarto de Javier.

Son serios y ordenados.

Imagino que follan
sin demasiada imaginación,
porque a ella le parece
excesivo definitivamente
poner luz verde clara
en el salón.
“Una casa no es una fiesta del arco iris”,
dice.

Él prefiere papel en la pared del cuarto de invitados.

Él lleva gafas.
Lo más seguro es que le guste que le azoten,
ponerse ropa de ella
y los relojes caros, con cronógrafo.

Yo me siento y les miro.
Hablan de la Johansson
y de lipoescultura.
Se abrazan, juegan, son
felices con su idea
del trabajo, con su
seguridad, su casa, sus revistas.
Leen juntos el artículo
“Las claves para no retener líquidos”.

A él le sobran unos 14 kilos,
ellas ha ido a tres sesiones de depilación láser.
Tiene las piernas largas y bonitas.

A veces las enrosca
alrededor del cuello de su hermana
y se comen el coño
hasta la extenuación.
Él no lo sabe aún,
pero le encantaría verlo y masturbarse
y meterse dos dedos en el culo.

Mi pie acaba de tropezar con el de ella.
Me ha sonreído amablemente.
“Perdón”. “No pasa nada”.

Él está escribiendo algo en su palm.
Tose. Está pensando
en su pequeña amante de 12 años,
en si no habrá empezado alguien a sospechar,
en sus pechos pequeños,
en su boca de frío.

Lo acaban de decidir:
los muebles del jardín,
seguro,
coloniales.

jueves, 23 de agosto de 2007

RAÚL DÍAZ ROSALES





















Mencionado por:
Pablo Fidalgo Lareo
Diego Medina Poveda
Julio César Jiménez
Paola Laskaris
Iván Vergara
Hasier Larretxea
Carmen G. de la Cueva
Cristina Castro Moral
José Manuel Lucía

Menciona a:
Virginia Aguilar Bautista
José Ángel Aldana
Lidia Bravo
Pablo Fidalgo Lareo
Francisco Fortuny
Álvaro García
David Leo García
Julio César Jiménez
Paola Laskaris
Diego Medina Poveda
José Antonio Padilla Pérez
Carlos Pardo
Lorenzo Plana
Francisco Ruiz Noguera
Alberto Santamaría



Bio-bibliografía





Doctor en Filología Hispánica (Universidad de Málaga, 2008), he realizado estudios de postgrado de Traducción Literaria y Humanística (Universidad de Málaga, 2006) y Edición (Grupo Santillana-Universidad de Salamanca, 2010). Actualmente, imparte clases de Historia de la Lengua Española en la Università degli Studi di Milano. Mi primer poemario, Teoría de las grietas, obtuvo el 1er Premio de Poesía de la Muestra Andaluza de Literatura Joven Málaga Crea 2007 convocada por el Ayuntamiento de Málaga. He participado como poeta emergente en la 4ª edición del Festival Internacional de Poesía Cosmopoética (Córdoba, 2007) y en Nací el 21 en primavera. Primer encuentro internacional con la poesía española, celebrado en Bari, 2008. Con Ramón Díaz Guerrero, edito la serie de monografías de creación poética Catálogos de Valverde 32 (www.catalogosdevalverde32.es), que ha publicado hasta la fecha los números Decreto de abandono (marzo, 2008) e Hipotecas familiares (septiembre, 2009). He sido co-coordinador de edición de la revista Robador de Europa (Fac. de Filosofía y Letras de la Universidad de Málaga). Aparezco en la antología Frontera Sur. Antología de jóvenes poetas malagueños (CEDMA, col. Puerta del Mar, 2007), editada por Francisco Ruiz Noguera, y en Antología del beso (Mitad Doble Ediciones, 2009), editada por Julio César Jiménez. Poemas míos aparecen en las revistas Álora la bien cercada, Nadadora, El maquinista de la generación o Ex-libris. En mayo de 2010 aparecerá una antología de poemas traducidos de la poeta inglesa Veronica Forrest-Thomson. Algunos poemas míos han sido traducidos al italiano por Paola Laskaris.



Problemas de expresión corporal
[Poética alexitímica basadaenhechosreales]

Ofrece un cuerpo digno del milagro, la vaga sensación de compañía en bares donde el hombre es solo un trazo azul... y yo perdido, claro, por no ser yo, por rechazarlo. Tan solo un gesto mío para abrir en danza los reflejos del placer... Y ahora queda hablar del humo cálido, de gritos silenciosos, de otros cuerpos ya marcados, cierres de sueños. Pero en la vida, como en los poemas, solo me importan los finales. Dije que no, claro, atado a mi cuerpoestatua, para no ser feliz empeñando mi cara de las tardes de domingo. Seguí observando la vida en telescopio...

Mi poesía nace de la inactividad. Es el proceso intelectual que intenta explicarla y consolarme –en la dosis justa de autocomplacencia– ante ella.

Un poema debe ser la expresión concisa de la belleza, la medida exacta de lo sublime. Pero como dijo Rafael Pérez Estrada: «El poema es sólo el espejismo del poema que soñamos». Como poetas no podemos exigirnos poemas perfectos, pero sí espejismos geniales. Si no podemos esbozarlos, acabaremos diplomados, e incluso con honorables condecoraciones, como profesionales del ripio. Que tampoco es malo, oiga. De todo ha de haber en la viña del Señor.

[ADVERTENCIA: Tengo otras poéticas publicadas, pero son todas tan poco relevantes para la comprensión de mis empeños poéticos como esta]



Poemas

Yo creía en un dios pero él no lo sabía,
nunca llegó a saber que yo creía en él
mucho años aún después de su muerte.

Hjalmar Gullberg (trad. de Francisco J. Uriz)



amaneció dios en mi casa esta mañana
con signos de agonía
un tímido saludo ojos vacíos

algo casual ocurre a veces

un dios que busca amor entre los hombres
un gesto incierto que ame sus razones

sin brillos sin blancura un gris tan sucio
como todos los pecados cometidos

le invitó mi padre a presidir la mesa
se sentó apocado inquieto
bendijo musitando nuestros dones
–¿a quién le reza un dios abandonado?–
preguntó nervioso por la suerte de otros dioses
evitó hablar de juicios y de infiernos
«no sé ya de castigos ni verdades»

lloraba al confesar que era culpable
que él mató con rabia al que era su hijo
con él murió su fe y su reinado

no supe qué decir quién no ha matado

se encerró en mi cuarto tan solo un péndulo
su hijo debió estar tan orgulloso de su padre

lo enterramos sin llorar sin oraciones
buscamos en la tele algo aburrido
creamos otro dios con poco esfuerzo

es lo normal ocurre siempre







Teacher said: ‘James Honeyman
Is the cleverest boy we’ve had,
But he doesn’t play with the others,
And that, I think, is sad.’


W. H. Auden



En el recreo come tierra.

No es el sabor lo más molesto.
Ni el vaho de las burlas. Son las manos.
Las uñas no consiguen arrancar
el precio exacto de la paz.
Sigue escarbando. Poco a poco,

sus compañeros, satisfechos,
dejan que vuelva a su locura
de techos altos en el cielo,
de azúcar en faldas de tablas.

Tumbado hacia el celeste,
observa la rotundidad
del llanto, acaricia la soledad,
su disciplina. Se agarra a un libro
y sueña con las madres que quisieron
a sus hijos, que sufrieron por su llanto.

Sonríe y piensa en héroes de cómic,
en noches invencibles de verano.
Las cosas son, a veces, el deseo.
Podría levantarme, hacer del día
la casa en que correr descalzo, alegre.
Podría reír tanto que...
Sus gritos...
Los otros niños vuelven.
Se arrodilla.
Araña tierra.





[INVIERNO]

Yo volveré a aquel mundo de la infancia.
¿Cómo, si no, me atrevo a respirar?

Lorenzo Plana



El norte te rindió la huella mágica
del musgo, claridad vencida en torno
al verde. La necesidad del frío
era el diálogo con la mañana,
el roce mudo de cualquier destino.

Intimidad en raíces.

Los caminos conducían
a cementerios huérfanos. Los hombres
que lucharon por sus hijos
alimentaban sus cadáveres en domingos
de ropa limpia y rota, en liturgias
de miel entre guadañas, de veneno
en padrenuestros.
Viejos que morían
abrazados al dolor, sin comprender
su muerte, sin haber tenido nunca
fe por esa vida de hambre entre los dedos,
de frío en los abrazos.
Tu infancia siempre
fue un paisaje extraño, de colores
insomnes, de tesoros falsos. No sabías
disfrazarte en olores de mañana.
Encadenado al sol, fueron las nubes
las que lograron darte ese cobijo
en que esconderte de la promesa,
gris y dócil, del futuro.
De niño
fuiste invierno entre cadáveres.

Tu voz es solo el eco de sus voces.


(De Teoría de las grietas)

martes, 21 de agosto de 2007

DOLORS ALBEROLA
















Mencionada por:
Raquel Zarazaga
Juana Castro
Pilar Adón
Juana Vázquez
Domingo F. Faílde
Javier Vázquez Losada
Laura Rosal
Ismael Cabezas
Vicente Martín
Antonia Cerrato Martín-Romo

Menciona a:
Pilar Adón
Ana Becciu
Domingo F. Faílde
Luisa Futoransky
Juana Vázquez
Juana Castro
Isabel de Rueda
Carlos Valverde
Vicente Martín
Carlos Rivera
Mauricio Gil Cano
Álvaro Quintero
Josela Maturana
José Mª. Pinilla
Verónica Pedemonte
Rafael Esteban Poullet
Mariano Rivera Cross
José Cercas


Bio-bibligrafía

Dolors Alberola (Sueca, Valencia, 1952) ha publicado, entre otros, los siguientes títulos: Cementerio de Nadas (Madrid, 1998), Conversaciones con Uriel (Cádiz, 2001), El monte trémulo (Barcelona, 2003), El libro negro (Madrid, 2006), Arte de perros (Jerez, 2006). y De piedra y sombra. Antología poética (1982-2006).
Traducida al gallego, catalán, portugués, francés, italiano, árabe, serbio y ruso, su obra ha sido recogida en numerosas antologías: La palabra debida (Sevilla, 2000); Mujeres de carne y verso (Madrid, 2001); Poetisas españolas, antología general, de Luzmaría Jiménez Faro, tomo IV: de 1976 a 2001 (Madrid, 2002), así como en revistas y otras publicaciones.


Poética

Agua es la palabra, pero deja con sed. La sed que no se apaga entre sus sobrias formas. Zahorí de los signos, precipito mi mano hacia esa fuente, para no escuchar, no decir, no ver jamás el poema buscado.




Poemas



El vuelo de la lechuza

Como un copo de luz se alza la vieja iglesia.
El cielo está manchado de negras alas rotas,
los arbustos, ya ralos, donde, oscuros,
los ángeles se esfuman. Miro todo
igual que una lechuza, centinela
del instante de vida en que vivimos.
Atrás las luengas piedras
que quedarán cansinas tras la noche
en que el silencio ocupe cada sombra,
cada beso, el silencio, cada deseo un sordo
griterío de cieno. Sobre el oro
que enmarca la portada, ya encendiéndose,
una cúpula bruna señala hacia el vacío,
los arbotantes abren, arcos de luz, sus arcos
y el óxido desciende
hasta opacar la sed de esa sonajería
que seguirá doblando, después, bajo la lluvia.





Ladrón de sueños

Le estoy robando al tiempo cada imagen.
Cada día perfilo la línea de una torre,
el enigma del vuelo de los pájaros,
el olor de las rocas, cuando caen al mar,
las faldas amarillas de la luna.
Observo, lentamente,
cómo se aman los perros, las orugas,
los tercos moscardones de la tarde,
los muchachos de barrio en las esquinas
de esta vida que acaba cuando nadie
quiere ponerle el punto de remate.

Le estoy robando a Dios su arquitectura
por si acaso no hay nada tras la muerte.





Regreso de Sodoma

Como el perro que gime al contemplar al amo
y ladea la cola y husmea en la vertiente;
como el perro que sabe que está escondido el hueso
y escarba, escarba, escarba en el pasado,
intentando mirar hacia las cosas
que ya no tienen fechas.
Lo mismo que ese perro
que se muere de frío en un camino
y los hombres suceden y lo miran,
pero no ven el daño. Lo mismo que ese can,
veo pasar la muerte, es una niña
que viene de Sodoma, como si aún tuviera
una antorcha encendida; la ciudad
tiene ya un nuevo nombre y otras casas
que se vienen cayendo como antaño.
Lo mismo que el lebrel
que persigue a la niña y va lamiendo
esa mano pequeña capaz de reventarlo,
lo mismo que esa fiera reducida,
que ese torpe animal, ya sin memoria,
que ese que fuera lobo y ahora, dócil,
se tumba sin comer y mira, miro,
y la muerte, la niña,
me tiende una sonrisa mientras palpa
mi testuz con la mano que pudiera ser de ángel.
La muerte, esa chiquilla que aún viene de Sodoma
como si nunca el dios quisiera perdonarnos.

viernes, 17 de agosto de 2007

LUIS SOMOZA





















Mencionado por:
Fernando Díaz San Miguel
Lorena Escudero
Josefa Sánchez Sousa
Luis Mundaca

Menciono a:
Emilio Papel
Fernando Díaz San Miguel
Juan José Mediavilla
Isabel Bernardo
Lorena Escudero
Marta Aliste
Roxana Sánchez
Eva Némesis



Bio-Bibliografía

Luis Somoza murió el diecinueve de enero del año dos mil seis, lo encontramos tirado al final de un callejón con el pecho reventado a balazos, le habían cortado el cuello le habían seccionado los pulgares y una locomotora había pasado por encima de su cabeza. La banda terrorista eta había dinamitado la calle por la que transitaba su auto cuando se dirigía a urgencias por causa de un infarto de miocardio agudo (y era el cuarto). Tenía cáncer, sida, sífilis, estrabismo y era adicto al disolvente, la aviación estadounidense le había confundido con las montañas de Paquistán justo en el momento en el que Rusia había hecho estallar una bomba termonuclear de cincuenta y ocho mil kilotones sobre su ciudad para intentar parar el tsunami que arraso el sur de Europa poco antes de que Hercolobus engullera toda la tierra haciendo que el sol reventara por simpatía con la fatalidad y ahora donde estaba el sistema solar hay una supernova en la esquina de una galaxia colisionando con millones de super cúmulos porque un mega agujero negro acaba de tragarse todo nuestro universo y luego se ha plegado sobre si mismo para terminar desapareciendo en la nada.
Luis pasara a la historia por su historial medico, su expediente académico, el libro de familia de su familia, y por haber publicado unos pocos de poemas en un par de revistas y tener pendiente un futuro poemario.



Poética

Para mí la poesía es un perfeccionamiento del lenguaje que termina transformándolo en arte, y como tal, es capaz de conseguir trasmitirnos sensaciones, a diferencia de la prosa que en su base se limita simplemente a describir una sensación o a darnos una información.
También es una ciencia en la medida que posibilita la investigación sobre el lenguaje y por eso lo hace también sobre el propio pensamiento humano y sus capacidades.
La poesía nos sorprende constantemente al descubrirnos ideas y conceptos que desconocíamos fuéramos capaces de poseer con anterioridad.


Poemas


*Este poema lo colgué en mi blog (luissomoza.blogpot.com) hace ahora como un año.

NOSOTROS COMO UN REPUESTO

haz el favor de sacarlo de mi lengua
que ya estoy cansado y quiero dormir

La ventana está abierta veo
a parte de atrás del jardín que no existe,
me saludan los vecinos que no tengo,
mañana
será otro día en falso
un lunes o un jueves mecánico
¿que sé yo?
Cierra los ojos como el que cierra el mundo para ver que no lo vean,
que somos como dos lentes de cristal metidas en el culo de un tuerto
como la necesidad que tengo de negarlo todo
de pretender escaparme
de robar pornografía en las gasolineras
de expandirme por el estampado de las cortinas.
La necesidad de acompañarte por el universo para tomar nota de tu existencia,
para poder estar seguro que no te olvidas de recordar
todos los hechos de todas las épocas de todos los mundos
de todos los hombres de todos los días que tienes
de contarme al revés el tiempo después de darle
otra vuelta de tuerca a tu cabeza.
La necesidad que tengo de pedírtelo de nuevo.

Escucha el sonido que hacen tus pensamientos al brillar
escucha
el sonido
de tu mente.




*Este otro no.

Veo el mundo alejarse de mí y pienso:
¿Como es posible que hallamos llegado a esta situación?
Veo la tierra como un lunar en la espalda de un chino
y pienso
solo por el placer de hacerlo
porque es lo único totalmente mío.
Sé que nadie me puede quitar
la electricidad chispando en el cerebro,
el dragón que se come los carnés de identidad
de las chicas de las preguntas y de las medias,
la flor de plástico chino que no hace preguntas,
no sonríe, ni se muere, ni come,
la miro
y veo al chino con los dientes torcidos.
Al otro lado del mundo hay un chino
y quien le importa
lo que este haciendo ahora
el ultimo que toco a mi rosa.
Si la quemo no voy a salir ganando,
quizá por eso no sepa como odiarla
y no encuentre la manera de salir de este pensamiento,
si por lo menos se muriera alguien en la televisión,
se incendiara algún edificio
o pasara un pájaro negro
y se parara en mi ventana.



*Este es de los primeros que escribí y se puede notar con facilidad la influencia de la poesía de Roger Wolfe.

Y llega con su sonrisa de cartón en los labios
y me soba la espalda un rato
y se ríe sin hacer ruido
y su boca se convierte en una ametralladora de decir paridas
y al rato todo el ambiente huele a puro formalismo casposo
a compadreo baboso.
Entonces yo respondo con monosílabos
me uno al juego
Pero a los dos minutos ya no sé que decir
y le pregunto por su madre
y por su padre
y me despido desde la puerta de la oficina con un te llamare,
cada día tienes mas pelo, que bien vives mamón.
Y se marcha como vino
pero me deja su pestuza de autosuficiencia y autocomplacencia
y su cinismo está corroyendo el mobiliario
y su estúpida hipocresía salpica mis paredes
y le rompo los dedos de su mano soba espaldas
y le pateo el hígado
y le meto por el culo las fotos de su ultimo viaje al caribe
y mancho de sangre su moreno rallos-Z
y le piso la cabeza para que no olvide que me llamo Luis.

martes, 14 de agosto de 2007

CARMEN BLANCO

















Mencionada por:
Olga Novo

Menciona a:
Marta Pessarrodona
Luz Pozo Garza
Xohana Torres
Claudio Rodríguez Fer
Olga Novo
Antonio Gamoneda




Bio-bibliografía

CARMEN BLANCO (Lugo, 1954) forma parte del movimiento feminista desde los años setenta y, como ensayista, se centró en el análisis de las relaciones de poder, mujer, sexo, cultura y literatura, con los libros Literatura galega da muller (Xerais, 1991), Escritoras galegas (Compostela, 1992), Libros de mulleres (Do Cumio, 1994), O contradiscurso das mulleres (Nigra, 1995), Nais, damas, prostitutas e feirantas (Xerais, 1995), Mulleres e independencia (Do Castro, 1995), El contradiscurso de las mujeres (Nigra, 1997. Versión actualizada de la obra homónima traducida por Olga Novo), Luz Pozo Garza: a ave do norte (Linteo, 2002), Alba de mulleres (Xerais, 2003), Sexo e lugar (Xerais, 2006), María Mariño. Vida e obra (Xerais, 2007), Día das Letras Galegas 2007. María Mariño Carou (Universidade de Santiago de Compostela, 2007) y Casas anarquistas de mulleres libertarias (CNT, 2007).
Publicó una muestra de su obra poética en marcha Estraña estranxeira (BVG,
2004) y los relatos Vermella con lobos (Xerais, 2004). Su heterónima Emma Luaces, que homenajea a la libertaria rusa Emma Goldman y al linaje materno de la escritora, publicó el poemario Lobo azul (Unión libre, 2005). Coordina, con Claudio Rodríguez Fer, Unión Libre. Cadernos de vida e culturas. Mantuvo la sección “Musa libertaria” en la revista Marea negra y es secretaria de la Asociación para a Dignificación das Vítimas do Fascismo. Cultivó la creación plástica diseñando e ilustrando diversos libros.
Es profesora de Literatura Gallega de la Universidad de Santiago de Compostela y sobre literatura y cultura gallega publicó los libros Conversas con
Carballo Calero (Galaxia, 1989) y Carballo Calero: política e cultura (Do Castro, 1991), así como la muestra bilingüe Extranjera en su patria. Cuatro poetas gallegos: Rosalía de Castro, Manuel Antonio, Luís Pimentel, Luz Pozo Garza (Círculo de Lectores / Galaxia Gutenberg, 2005) y diversas ediciones de poetas galaicos.




Poética

Tuve el enorme privilegio de conocer desde niña la poesía porque nací y crecí en una hermosa isla libertaria, de libertad, amor y belleza, creada por una madre y un padre de familias represaliadas que resistían en la dictadura. Y, desde entonces, quise ser siempre una poeta de la vida, que lucha cada día para hacer triunfar la vida, la libertad, el amor y la belleza, que, para mí, son lo mismo que la poesía. Puedo gozar con el juego de la perfección de la poesía de las palabras pero amo por encima de todo la libertad profunda que hace nacer la valiosísima poesía más allá de las palabras, la que persigue la acción y la verdad práctica, al igual que las poéticas personales que solo se pueden definir con el propio nombre de quien escribe. Es esta última muchas veces poesía imposible y siempre poesía imprescindible, esto es, poesía de la vida, poesía absolutamente necesaria para la vida, para el perfeccionamiento de la vida buena. Y es también poesía paria, sin poder y sin posesión: absolutamente libre. Ésta es la poesía que yo prefiero. Y, dentro de ella, aquella más osada, radical y desnuda. Mi vida testimonia estas preferencias. Mi poeta preferido es el que tengo en casa: Claudio Rodríguez Fer, poeta del eros cósmico. Y mi poesía preferida es mi vida libre, la vida libre de mi compañero, la vida libre de mi hija y la vida libre de Galicia y del mundo todo que se verá un día.





Poemas



MARCHANDO MÁIS ALÁ

(Himno galego da Marcha Mundial das Mulleres 2000)

Mulleres libres polo mundo mulleres libres partimos
Morganas nadas no mar das illas dos mares libres vimos nós
Alicias Galicias libres con luces nos ollos libres imos
Cos corazóns collidos nas mans collidas das mans nós camiñamos
Pasos libres acompasados co paso das parias trazamos
Pasamos nós polas cidades libres cidadás libres con vós

Mulleres libres polo mundo mulleres libres marchamos
Morganas nadas no mar das illas dos mares libres somos nós
Vivas ventres vivos contra a violencia libres bailamos
Libres corpos libres polas carballeiras cantamos libres con vós
Labios libres con liberdade a auga nas fontes bebemos
Cruzamos nós territorios libres criaturas libres sen dor

Mulleres libres polo mundo mulleres libres andamos
Morganas nadas no mar das illas mareas libres levamos nós
Sabias sentidas contra os poderes libres pensamos
Libres mentes libres razóns e alegría con elas nós actuamos
Pan e rosas para compartir partimos os soños cumprimos
Amamos nós polos espazos libres humanas libres fragor

Mulleres libres polo mundo mulleres libres chegamos
Morganas nadas no mar das illas aos mares libres imos nós
Xustas valentes contra a escravitude libres loitamos
Libres seres libres con independencia vivimos libres con vós
Luz e lume propagadoras de paz o progreso traemos
Avanzamos nós polos lugares libres persoas libres clamor



[MARCHANDO MÁS ALLÁ
(Himno gallego de la Marcha Mundial de las Mujeres 2000
)
Mujeres libres por el mundo mujeres libres partimos
Morganas nacidas en el mar de las islas de los mares libres venimos nosotras
Alicias Galicias libres con luces en los ojos libres vamos
Con los corazones cogidos en las manos cogidas de las manos nosotras caminamos
Pasos libres acompasados con el paso de las parias trazamos
Pasamos nosotras por las ciudades libres ciudadanas libres con vosotros

Mujeres libres por el mundo mujeres libres marchamos
Morganas nacidas en el mar de las islas de los mares libres somos nosotras
Vivas vientres vivos contra la violencia libres bailamos
Libres cuerpos libres por las arboledas cantamos libres con vosotros
Labios libres con libertad el agua en las fuentes bebemos
Cruzamos nosotras territorios libres criaturas libres sin dolor

Mujeres libres por el mundo mujeres libres andamos
Morganas nacidas en el mar de las islas mareas libres llevamos nosotras
Sabias sentidas contra los poderes libres pensamos
Libres mentes libres razones y alegría con ellas nosotras actuamos
Pan y rosas para compartir partimos los sueños cumplimos
Amamos nosotras por los espacios libres humanas libres fragor

Mujeres libres por el mundo mujeres libres llegamos
Morganas nacidas en el mar de las islas a los mares libres vamos nosotras
Justas valientes contra la esclavitud libres luchamos
Libres seres libres con independencia vivimos libres con vosotros
Luz y lumbre propagadoras de paz el progreso traemos
Avanzamos nosotras por los lugares libres personas libres clamor]

En Unión libre 5, Cantares, Ediciós do Castro, Sada, A Coruña, 2000, p. 382.





JUANA CAPDEVIELLE

En memoria da bibliotecaria republicana
e muller do Gobernador Civil d’ A Coruña,
Francisco Pérez Carballo asasinado en 1936,
paseada en Rábade polos fascistas
cando agardaba o nacemento do fillo de ambos.


I
O esplendor do futuro

En ti asasinaron o brillante presente e abortaron o esplendor do futuro, mais as fillas e os fillos nacidos da dignidade da túa vida e da túa morte guiaremos a existencia máis alá.

II
O amor é indestrutible

Juana, fuches o máis fermoso da miña vida. Onde estea e mentres poida pensar, pensarei en ti. Será como se estivésemos xuntos. Deixáchesme dito na noite do vinte e catro de xullo de 1936 antes de que te matasen. Paco, fuches o máis fermoso da miña vida. Onde estea e mentres poida pensar, pensarei en ti. Será como se estivésemos xuntos. Dígoche na noite do dezaoito de agosto de 1936 antes de que me maten. E penso: quitaranme a vida, mais non me quitarán o amor porque o amor é indestrutible.



[JUANA CAPDEVIELLE

En memoria de la bibliotecaria republicana
y mujer del Gobernador Civil de A Coruña,
Francisco Pérez Carballo asesinado en 1936,
paseada en Rábade por los fascistas
cuando esperaba el nacimiento del hijo de ambos.

I

El esplendor del futuro

En ti asesinaron el brillante presente y abortaron el esplendor del futuro, pero las hijas y los hijos nacidos de la dignidad de tu vida y de tu muerte guiaremos la existencia más allá.

II
El amor es indestructible

Juana, has sido lo más hermoso de mi vida. Donde esté y mientras pueda pensar, pensaré en ti. Será como si estuviésemos juntos. Me dijiste la noche del veinticuatro de julio de 1936 antes de que te matasen. Paco, has sido lo más hermoso de mi vida. Donde esté y mientras pueda pensar. Pensaré en ti. Será como si estuviésemos juntos. Te digo en la noche del dieciocho de agosto de 1936 antes de que me maten. Y pienso: me quitarán la vida, pero no me quitarán el amor porque el amor es indestructible.]


En Manuel Fernández Rodríguez (ed.), Poemas pola memoria (1936-2006), Xunta de Galicia, Santiago de Compostela, 2006, p. 73.





AS SEREAS

Ser serenamente as Sereas
e unirse aos Ulises libres

[Las Sirenas

Ser serenamente las Sirenas
y unirse a los Ulises libres]


De Miles de mulleres, inédito.

sábado, 11 de agosto de 2007

DOMINGO F. FAÍLDE























Mencionado por:
Juana Castro
Isabel Rodríguez
Juana Vázquez
Dolors Alberola
Francisco Morales Lomas
Ismael Cabezas

Menciona a:
Dolors Alberola
José A. Sáez
Juana Vázquez
Juana Castro
Carlos Rivera
Josela Maturana
Isabel de Rueda
Francisco Morales Lomas
Alberto Torés
Juan José Téllez
Mauricio Gil Cano
José Sarria
Juan Gómez Macías
Inmaculada Jiménez Montero
Manuel Moya
Álvaro Quintero
José Luís Tobalina
José García Pérez
Jorge Riechmann
Antonio García Velasco
José Cercas


Bio-bibliografía

Domingo F. Faílde (Linares, Jaén, 1948) es autor de una veintena de títulos, entre los que destacan Náufrago de la lluvia (1995), Manual de afligidos (1995), Elogio de las tinieblas (1999), Conjunto vacío (1999), Testamento de Náufrago. Antología,1979-2000 (2002), El resplandor sombrío (2005), Las sábanas del mar (2005) y La sombra del celindo (2006). Su obra ha sido recogida en diversas antologías, entre ellas Elogio de la Diferencia., de Antonio Rodríguez Jiménez (1997), ...Y el Sur., de José García Pérez (1997), De lo imposible a lo verdadero. Poesía española 1965-2000, de Antonio Garrido Moraga (2000), Poesía andaluza en libertad. Por Antonio García Velasco, Francisco Morales Lomas, José Sarria Cuevas y Alberto Torés García (2001), La línea interior. Antología de poesía andaluza contemporánea. Por Pedro Rodríguez Pacheco (2001) y Poesía española (1975-2001). Por Alberto Torés (2002).




Poética

No creo en las poéticas. Como declaraciones programáticas, casi nunca se corresponden con la escritura. El poema me induce continuamente a replantearme su origen naturaleza, evolución, etc., e incluso a cuestionarme como creador. Subrayo, de este modo, mi creencia en la libre inspiración y el trabajo tenaz, riguroso y consciente, en los cuales se forja el estilo, ese elemento mágico y singularizador, sin el cual la poesía fuera reiteración de lo nombrado, mera fórmula física, retrato sin alma. Siempre albergué esta idea, que el tiempo y la experiencia han ido enderezando hacia el espacio de la emoción.




Poemas


TRAS EL CRISTAL


Imperceptible, cae
una lluvia dulcísima. En las calles
la gente se apresura. Están sonando
las campanadas de un reloj. ¿La hora?
No sé, fueron cayendo,
una a una, despacio, y como buques
de papel navegaron hasta la alcantarilla.
Tras la ventana, veo
perderse su sonido entre las olas,
al otro lado del cristal. La noche
espesa la cortina de humo que me envuelve
y apenas reconozco, frente a mí, la figura
del hombre que se mira en el espejo:
no soy yo, no son éstas mis manos ni mi frente
peina, ya rala, unos mechones blancos.
Siguen rodando los pequeños buques
por el cieno sucísimo y oscuro.
Estoy solo. La vida es esa calle
por donde van al mar las horas muertas.






LA CASA SOSEGADA

A Dolors Alberola,
en la vida, en los versos.


Hemos llegado, como de costumbre,
al abrigo secreto del hotel.
He pedido la llave. A pocos metros,
a contraluz, de espaldas, relumbra tu figura
ceñida por el mar. Sabes que, arriba,
la cómplice penumbra abre los mapas
y despliega efectivos, estrategias, la luz.
Ah, la escalera.
Por la secreta escala nos guía Juan de Yepes
-¿o era, imberbe, un botones
que vi en alguna parte?-,
disfrazados tú y yo:
no estaba sosegada nuestra casa.




LA SOMBRA DEL CELINDO

(Lugares comunes)

Después de muchos años y una vida
lo suficientemente larga como
para, por, según, so, sobre, tras,
la celinda del patio dejó de dar flores,
el pozo se secó, la madreselva
era un triste muñón amarillento
y la parra, sin uvas,
apenas recordaba las veladas de estío,
entre el ir venir a la cocina
y el rumor de las jarras de vino al escanciarse.

Qué fue, qué sucedió, qué detuvo el trajín de los relojes
en un momento: nadie sabe la hora, el día
ni la estación o el año del cataclismo aquel
que abrió la puerta y se marchó en silencio,
llevándose consigo las cosas del baúl,
los muñecos de trapo y los bastones,
náufragos de otros mares.

Se presiente la vida, sin embargo,
en las pardas baldosas que no limpió la lluvia
y unos papeles sin color, que fueron
alas de la noticia y ahora ruedan,
se resbalan, abúlicos e insomnes,
por el suelo sucísimo.

Recuerdo
aquellas tardes idas, tan cálidas y lentas,
la música envolviendo
el perfume a manzana de la siesta,
los versos clandestinos
o el contrapunto alegre de las conversaciones.

Recuerdo, porque acaso
la vida a cierta edad es la memoria,
el tedio sofocante de los largos veranos,
el silencio que hervía en los arpegios
cuyas notas tan sólo yo escuchaba
y las historias de mi madre: el cura
a quien los milicianos talaron, como a un árbol,
y, antes de hacerlo arder, le taparon la boca
con las ramas caídas, o el relato
de los moros tocando a degollina
cuando entraron las tropas de Franco y por las calles
bajaban arroyadas de sangre, en cuyas ondas
navegaban, dolientes, los navíos.

Yo, pecador, ya entonces, nueve años,
letra inglesa diaria, algunas cuentas
y esas lecturas lóbregas que se quedan grabadas,
sabía que la vida era una rampa oscura
y, al final, sin remedio,
me esperaban las mismas pesadillas:
tridentes, bayonetas, montañas de cadáveres
o el pequeño inconfeso que se perdió en la noche,
sí, reverenda madre, todavía la escucho
describiendo los gritos de aquel desventurado,
el escozor hiriente de sus lágrimas
o los clavos doliendo la carne divina,
sangre de Cristo, purifícame,
agua del costado de Cristo, lávame;
y así pasan los días –ya pasaron-
y así pasan los años –transcurrieron-
y yo, desesperado, quizás, quizás, quizás,
sin ninguna certeza sino esa culpa verde
que termina en las llamas.

Por fortuna,
uno se hace mayor y coge el tren
y se aleja en la noche del miedo y los pecados.
Descubre, mientras huye del temor y sus fábricas,
la santidad del cuerpo, la carne resurrecta,
los placeres del vino y los manjares,
de los libros prohibidos y el veneno
que llaman libertad.

Después de muchos años, uno vuelve
al exacto lugar del crimen. Y allí esperan
los fantasmas de entonces, más pálidos si cabe,
mientras el viento mueve la lámpara fundida
y el crepúsculo alumbra las descarnadas sombras.
Todo está igual: el patio, la celinda,
la enredadera, el pozo, los rumores, tú mismo,
y esa música extraña que te envuelve
con su melancolía.

jueves, 9 de agosto de 2007

ANTONIO AGUILAR RODRÍGUEZ















Mencionado por:
José Óscar López
Javier Moreno
José Daniel Espejo
Marta Zafrilla
Joaquín Piqueras
Alfonso García-Villalba
Andrés García Cerdán
Alberto Chessa



Menciona a:
José Óscar López
Diego Sánchez Aguilar
Javier Moreno
Antonio Lorente
Cristina Morano
José Daniel Espejo
Josep M. Rodríguez
Txema Martínez
Harkaitz Cano
Lorenzo Plana
Elena Medel
Julia Piera
Luis Muñoz
Andrés García Cerdán





Bio-bibliografía

Antonio Aguilar Rodríguez. Nací en Murcia en 1973. Actualmente trabajo como profesor de Educación Secundaria. He publicado los libros: El amor y los días (Universidad de Granada, 1998)- Premios Federico García Lorca-; El otoño encarnado de Ives de la Roca (Editora Regional de Murcia, 1998) –Premio Antonio Oliver Belmás. Allí donde no estuve (Rialp, 2003) –accésit Adonais-.
He publicado poemas y relatos en diversas revistas como La casa subterránea, Hélice, La isla desnuda, Litoral, Némesis, H o El coloquio de los perros, y he sido antologado en las colecciones de cuentos El corazón delator, Integrales y derivadas; y en Yo es otro de Josep M. Rodríguez y Periféricos de Ignacio Elguero.
He hecho incursiones en el mundo de las artes plásticas con la exposición Jardines clandestinos en la galería T20 y colaboro actualmente en Onda Regional de Murcia.
Blog: http://www.cajadetormentas.blogspot.com/





Poética

Entre el placer y la necesidad. O viceversa.





Poemas


MAÑANA DE DOMINGO

Mi alegría es la melancolía
y mi reposo son estas molestias.

Miguel Ángel Buonarroti.

Ha preparado el desayuno esta mañana,
se levantó temprano y lentamente
dejó crecer la masa.

Como en un sueño
ha recordado
la espesura del tiempo,
el ritmo giratorio de las cosas,
que pasaron, que pasan.

Por un momento breve
anidó por sus ojos
el ajetreo de los pájaros.

Después en esta poca luz
que la mañana ofrece a quien madruga,
rocía los buñuelos,
y se sienta a fumar
contemplando en silencio las volutas del humo
frente a la calle.

(Allí donde no estuve)





REDENCIÓN

La cabeza que pende hacia la barra,
la luz hecha de pan,
el pelo rubio, largo,
que casi alcanza la madera.

De entre todas las cosas la mañana
la ha elegido a ella, Dulce nombre de María.
También cabe el dolor
como un cáliz abierto de cristal
entre sus labios,
como un hilillo de saliva
entre las comisuras,
igual que una canción
puesta al aire...

Ella no es de este mundo. Lee
arrobada las últimas noticias,
las crónicas, el obituario,
y con una mirada dulce nos bendice
desde fuera del tiempo,
más allá del café,
de las mesas vacías, más allá
de la luz refractada en los cristales,
de la retama y de los hilos telegráficos.
Ella no es de este mundo. Ella cierra,
desde fuera del tiempo,
los ojos, más allá.
Ella que nos envuelve con su luz no violentada
a modo de esperanza.

(inédito)





HOY HA MUERTO MI ABUELA

Hoy ha muerto mi abuela,
un ser pequeño, exangüe,
horizontal.
Una sábana blanca y una mantilla,
que alguien le había regaló en vida,
tapaban su cuerpo enjuto.
No estaba hermosa.
No se podría decir que estuviera en paz.
Estaba allí simplemente
a expensas del dolor.

Todos sabíamos que aquel cuerpo
era el cuerpo sin vida de alguien
a quien habíamos amado,
a quien habíamos conocido,
de quien habríamos oído hablar en algún momento.

Observé a través del cristal
su nariz pronunciada por la delgadez extrema,
los pómulos descarnados,

la piel flácida.
Un ser único e irrepetible,
frente a esa masa informe
que poco a poco iba llenando la sala de espera,
diluyendo el dolor
en un dolor compartido en fracciones minúsculas,
en porciones de un pastel de cumpleaños.

Luego en la homilía
al cura le sonó el móvil.
Un hombre obscenamente gordo
que levantaba los brazos
como marcando unas comillas imaginarias
sobre la palabra de dios.

Tan sólo en una ocasión citó su nombre,
y luego habló de un padre y un hijo,
-de Agamenón y de Ifigenia-,
habló de cosas extrañas,
que en algún lugar
dentro de muchos años
tendrán sentido,
cuando ya no nos importen,
cosas que se esclarecerán para tener algo que ver
con los que estábamos allí,
con la que estaba allí,
frente al altar,
dentro de la caja cerrada.

No dijo que el dolor era como un eclipse,
que llega poco a poco,
que lentamente da su bocado seco,
que luego se aleja dejando un rumor
de hojarasca pisada,
que es áspero como una cicatriz.

En aquel momento, en mitad de la homilía,
sólo sentí el estómago vacío,
los pies cansados,
nada que ver con mi abuela,
nada que ver con nadie que estuviese allí,
y aún menos con aquel hombre
que miraba la pantalla de su móvil
mientras recitaba los Evangelios
de una memoria aburrida y monótona.

No dijo que el dolor nada tiene que ver
con quien lo provoca,
que el dolor es cosa nuestra.

Más tarde en el coche
me eché a llorar,
me eché a llorar por mi abuela muerta,
mientras sonaba la música
en el coche
de vuelta a casa, solo,
con esa emisora,
escuchando el adagio de la sonata II
para viola de gamba y clavecín
de Juan Sebastián Bach.

Lloré por mi abuela
en el coche
de vuelta a casa, solo,
cuanto no había llorado por mi abuelo,
al que quise con locura,
como el amor que hay entre dos amantes.

Lloré por mi abuelo.
Lloré por mi abuela.
Lloré por mí.
Espacios estancos.
Eso era todo.
Dolor por dolor.

(inédito)

miércoles, 8 de agosto de 2007

JOSÉ ALEJANDRO SIMÓN PARTAL















Mencionado por:
Agustín Calvo Galán

Menciona a:
Miriam Jurado
Vanessa Montfort
Rubén Martín
Felipe Benítez
Ana Cotta
Pedro Gordillo




Bio-Bibliografía

Alejandro Simón Partal (Estepona, 1983)

Doctor en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid. Como investigador está vinculado a la Universidad de Salamanca. Es autor de los libros de poemas El guiño de la chatarra (2010), Nódulo noir (2012) y Los himnos abdominales (2015), publicados por la editorial Renacimiento, y del ensayo A cuerpo gentil (Visor, 2017). Obtuvo la XXII Beca de Investigación Literaria “Miguel Fernández 2016” (Ciudad de Melilla) con el proyecto La carencia de Eros: felicidad en el medio siglo. Ejerce la crítica literaria en medios como El País o Diario de Sevilla, entre otros. Con su último libro, La fuerza viva, se ha adjudicado el Premio Internacional de Poesía Arcipreste de Hita 2016. El libro será publicado por la editorial Pre-Textos.




Poética

La deshidratación de la existencia y la cotidianidad encuentran su válvula de oxígeno en las palabras que transforman su coqueteo en la vanguardia de los cuerpos y limpian el vaho que empañan a los cristales de la libertad. Creo que la poética habita o sobrevive en nosotros ya que se encuentra escondida en lo real de nuestras vidas y en lo abstracto de cada caminar, en la desesperación y en la esperanza dañada. Para algunos, como decía Inma Monsó, es el más sólido medio para conjurar el vacío.




Poemas



Un hombre-padre y su agonía


                        I


Lo que tú no hagas,
se quedará sin hacer,
te digo.
Pero no sabes qué contestar
y cierras la persiana imponiendo noche
a lo que ya sólo es noche.

Ahora, lejos de lo humano,
todo lo humano te es ajeno.

Ya eres azar, conexión de un mal
con otro mal que crea meta
y que tu cuerpo cruza.

Te vas dejándome algo de herencia
(un piso mal iluminado que cuesta, dices,
una vida de trabajo). Me voy dejándote
por contar cosas que no conoces
y que casi cuestan una vida: algún retoque plástico,
y noches de glory holes que quizás entiendas mejor
allá en la gloria, en el tránsito hacia lo sagrado
donde se reconoce con más facilidad los muros
con sorpresa que separan plenitud
de arrepentimiento.

Cuando el miedo deja de guardar la viña,
la viña también florece.



II




¿Cómo se prepara uno
para lo que no se puede aceptar?

Hace ya mucho que desapareció
lo que nos une y ahora sólo queda
el aceite frío de nuestro amor
sin entendimiento.
Cuestan menos las palabras
cuando se le habla a una avenida atenta.

Por eso aquí, ahora, te hablo del hijo de Lola Flores:

un cantautor que no nos gustaba
pero que murió de amor, como mueren los
que vinieron a vivir de otra forma. Especulamos
con las últimas horas de un desconocido
con la seguridad que da el miedo
de saberse cercanos sin reconocerse de ninguna manera.
No nos gustaban esas canciones, pero al final
los intentos son el corpus de las grandes avenidas,
su madeja de pliegues.

¿Cómo

—decidme, tienda nueva de Apple
que ahora tengo en frente;
ofertas de enero; tú, perro asustado
por mis espasmos que ahora
amaga con morderme—,

prepararse para el final
de lo que sólo ha sido ausencia?

Siempre tarda más en desaparecer
lo que no sabemos si amar.


  




III



Y fíjate en esos críos
practicando primeros auxilios
a hombres hinchables:

cualquier cosa interrumpe su salvación.

Cómo juegan a la gravedad
sabiendo que no habrá oportunidad alguna
de morir:

no existe infortunio en lo que sólo es confirmación.

Ellos ya saben que tirados en el suelo,
intentando mantener a lo que no se manifiesta,
se viven los momentos más altos de la vida.

El aire y la sangre ya tendrán tiempo
de tomar partido:

será fácil predecir su inclinación.





IV


Un director de cine quiso acabar con cien años de agonía.

En la premier de Las Leandras, película protagonizada
por Rocío Dúrcal en 1969, el director
Eugenio Martín declaró:

“Yo siempre he hecho lo que me han encargado.
Nunca he tenido un mundo propio
que me interesase sacar fuera”.

Todo un siglo de agonía en España difuminado
en un estreno de cine.

Todas las respuestas a los últimos años de casi todo
por un director que ya nadie recuerda.

La película tuvo un éxito muy moderado.

Rocío Dúrcal no murió de amor.


Ya nunca sabré si te gustaban sus canciones.