miércoles, 31 de enero de 2007

YOLANDA CASTAÑO





















Mencionada por:
Isabel Pérez Montalbán
Elena Medel
Begonya Pozo
María Salvador
Olga Novo
Sofía Rhei
Juan Andrés García Román
Carlos Pardo
Izaskun Gracia
Iván Repila
Ben Clark
Albert Lladó
Javier Vázquez Losada
Rubén García Cebollero
Charo Troncoso
Juan de Dios García
María Castrejón
Eduardo Boix
Frank Rufino
Pedro J. Serrano
Mertxe Manso
Alicia García Nuñez
Miguel Salas Díaz
Sara Herrera Peralta
Laura Casielles
Fernando Valverde
Yolanda López
Annalisa Marí Pegrum

Menciona a:
Emma Couceiro
Elena Medel
Chus Pato
Xosé Luís Méndez Ferrín
Luísa Castro
Luis Muñoz
Myriam Reyes
Sofía Rhei
María Lado
Olga Novo
Estevo Creus
Ángel González
Luis García Montero
Ana Merino
Joan Margarit
Ada Salas
Pilar Pallarés
Xohana Torres
Isolda Santiago
Andrés Neuman





Bio-bibliografía

(Santiago de Compostela. GALICIA - España, 1977). Licenciada en Filología Hispánica, ha realizado también estudios audiovisuales. Activa dinamizadora cultural, fue Secretaria General de la Asociación de Escritores en Lingua Galega y formó parte de su directiva durante varios años. Además de poeta, es conferenciante, así como articulista estable en varios medios escritos gallegos y españoles, mientras dirige talleres de poesía. Dirigió, presentó y elaboró los guiones de su propio programa de TV dedicado a las vanguardias artísticas gallegas: “MERCURIA”, por el que fue galardonada como “Mejor Comunicador/a de TV 2005”. Además de muchas otras colaboraciones en el medio audiovisual, actualmente es co-presentadora de un concurso de contenido cultural diario en la Televisión de Galicia.
Fue fundadora de la editorial de poesía para nuevos valores "Letras de Cal". Ha colaborado en muy numerosos medios de comunicación escrita, así como en libros colectivos, revistas especializadas, antologías tanto gallegas como estatales, congresos e infinidad de recitales dentro y fuera de Galicia así como en el extranjero, participando en festivales y encuentros en Portugal, Bélgica, Atlanta (U.S.A), Buenos Aires, Islas Madeira, Perú o Polonia. Ha escrito prólogos, letras de canciones, textos para distintos tipos de espectáculos, libros de poesía para niños. Ha comisariado muestras de poesía y coordinado volúmenes poéticos colectivos. Fuertemente interesada en la fusión entre poesía y otros lenguajes creativos, ha desarrollado muy diversas experiencias mezclándola con la música (cantando versiones musicadas de sus poemas), la plástica (catálogos de pintura o fotografía con poesía) o el audiovisual (videopoesía), actividad por la que también ha sido premiada. Poemas suyos han sido traducidos (en libros o revistas) al español, euskera, alemán, árabe, ruso y polaco.

Obra individual publicada: "Elevar as pálpebras", Espiral Maior, 1995. Premio Fermín Bouza Brey (publicado con sólo 17 años). "Delicia", Espiral Maior, 1998 (2ª ed. en el 2006). "Vivimos no ciclo das Erofanías", Espiral Maior, 1998. Premio Johán Carballeira y Premio de la Crítica Española. "Vivimos en el ciclo de las Erofanías", Huerga & Fierro, 2000. (edición bilingüe). "Edénica", Espiral Maior, 2000. (antología personal + CD con versiones cantadas de sus poemas). “O libro da egoísta”, Galaxia, 2003, (2ª edición: 2004). “Libro de la egoísta”, Visor, 2006 (edición bilingüe)







Poética

Lo que interesa son mis pasos. Como un bosque de símbolos del que mi ignorancia es significativa. Una suerte de pálpitos que se le entrega a mi mano antes de las horas. Una condena que mece mis insomnios. Pero es últimamente una ceremonia mendiga, la más pura. Que borré todo asidero, me derramé, y no quiero ser lista. Este es un laberinto de espejos encontrados y a la original ya no la reconozco. Como teatros concéntricos. Más que la oscura línea entre la que me quiero nacer y la que se mata. O lo que queda de exvoto en mis vellocinos. Así me convierto en la larva del resto de los instintos. Y no sirve comprender. (La que no entendió nada pero lo sintió todo). Porque la forma murió. Que viva pues la forma. Recibe el sueño de la que te contempla oh contemplado. Dame palabras que aún así aguijoneen mis entrañas, lo sugerido entre sombras, lo que tira de la inteligencia. Cuando la belleza se desvista de la belleza gozarás que ya sólo sea. Sólo sea. Dame no cesar de desear, aun cuando encuentre. El tacto, el privilegio, las ganas de tirarse.







AUTORRETRATO

Pero eu, filla das miñas fillas, hei desmantelar a golpe de deslumbramentos esta aciaga militancia dunha yolanda emigrante de min. Eu, a soberana estéril, a por desgracia egoísta. Debo tasar a dose exacta de memoria e esquezo. Así a miña visión da vereda é un rostro dende atrás. Todas as escuras raigames que se nacen en min. Non hai dirección que non me conteña, raza que non en min se comece e filas de díxitos extendendo para min os seus dedos ferais. O que interesa son os meus pasos. Coma un bosque de símbolos do que a miña ignorancia é significativa. Moito deixarse a pel pero eu non quixen aprender a chegar. Xardín exiguo, vento pechado de mans, infinita cuadrícula. Renuncio ó lugar do alento. Quero aprender a saír.

Hai tempo que un animal vive nutríndose do esquezo. Pero eu son a ventrílocua, eu, a tirana louca, a analfabeta. Co magnífico libro das venturas agochado na vulva. A que non comprendeu nada pero sentiuno todo. Son a ventrílocua, a que corre cantando polos corredores de chumbo, con voz de pizarra. E abortar foi unha obriga, unha necesidade fonda, un desafío. Para cando o pálido manto da miña memoria se vai cubrindo desta pel que eu serei. Que todas as noites con devoción escribo arrebatadoras cartas de amor e nas madrugadas panexíricos a esta yolanda mesquiña, que sabe venderse e coñece o final.

Son eu na cripta e o meu nome dentro debuxado de tiza. Habitacións concéntricas. Que a miña intelixencia non compre o meu sentido. O tacto, o privilexio, as ganas de tirarse. Nin a miña cabeza será escrava do meu orgullo. Yolanda a soldada, a comerciante. Porque eu son a que nin agarda. Son o auriga do ardente carro. A egoísta porque está soa. Que tanta calamidade me satisface, porque a miña beleza fundará dinastías. E entón será ir cunha minuciosidade de devota recolleitando eses minúsculos e ditosos pedaciños de espello roto que eu son. Yolanda farame un fogar paupérrimo entre os seus brazos de mundo e así aprenderei a inenarrable alegría de ter casa.

E entón virá ese postrímero advento e A VerbA farase carne. E eu direi: " Eu son a da única estirpe de Adnaloy, a que extenderá os seus dedos flamíxeros sobre o horizonte, a que baixará e despois se despoxará do seu manto e vestirá un saial, e logo reclinarase e dará de comer o seu corazón ás bestas”.



[Pero yo, hija de mis hijas, he de desmantelar a golpe de deslumbramientos esta aciaga militancia de una yolanda emigrante de mí. Yo, la soberana estéril, la por desgracia egoísta. Debo tasar la dosis exacta de memoria y olvido. Así mi visión de la vereda es un rostro desde atrás. Todas las oscuras raigambres que se nacen en mí. No hay dirección que no me contenga, raza que no en mí se comience y filas de dígitos extendiendo para mí sus dedos ferales. Lo que interesa son mis pasos. Como un bosque de símbolos del que mi ignorancia es significativa. Mucho dejarse la piel pero yo no quise aprender a llegar. Jardín exiguo, viento cerrado de manos, infinita cuadrícula. Renuncio al lugar del aliento. Quiero aprender a salir.

Hace tiempo que un animal vive nutriéndose del olvido. Pero yo soy la ventrílocua, yo, la tirana loca, la analfabeta. Con el magnífico libro de las venturas agazapado en la vulva. La que no comprendió nada pero lo sintió todo. Soy la ventrílocua, la que corre cantando por los corredores de plomo, con voz de pizarra. Y abortar fue un deber, una grave necesidad, un desafío. Para cuando el pálido manto de mi memoria se va cubriendo de esta piel que yo seré. Que todas las noches con devoción escribo arrebatadoras cartas de amor y en las madrugadas panegíricos a esta yolanda mezquina, que sabe venderse, y conoce el final.

Soy yo en la cripta y mi nombre dentro dibujado de tiza. Habitaciones concéntricas. Que mi inteligencia no compre mi sentido. El tacto, el privilegio, las ganas de tirarse. Ni tampoco mi cabeza será esclava de mi orgullo. Yolanda la soldada, la comerciante. Porque yo soy la que ni aguarda. Soy el auriga del ardiente carro. La egoísta porque está sola. Que tanta calamidad me satisface, porque mi belleza fundará dinastías. Y entonces será ir con una minuciosidad de devota recogiendo esos minúsculos y dichosos pedacitos de espejo roto que yo soy. Yolanda me hará un hogar paupérrimo entre sus brazos de mundo y así aprenderé la inenarrable alegría de tener casa.

Y entonces vendrá ese postrímero adviento y la verbA se hará carne. Y diré: “Yo soy la de la única estirpe de Adnaloy, la que extenderá sus dedos flamígeros sobre el horizonte, la que bajará y después se despojará de su manto y vestirá un sayal, y luego se reclinará y dará de comer su corazón a las bestias”.]

MARÍA J. DE LA VEGA



















Mencionada por:
Santiago Gómez Valverde
Inmaculada Luna


Menciona a:
Marisa Vaquero
Ezequías Blanco
Félix Jiménez
Santiago Gómez Valverde
Inmaculada Luna




Bio-bibliografía

Nací en Madrid en 1953. En Leganés, donde vivo, he conducido durante varios años los talleres literarios. Pese a mis inicios ( En 1980, recibí el primer premio de novela corta “José de Churriguera” convocado por el Ayuntamiento de Leganés) hasta hace poco he tenido vocación de escritora desconocida. Así que poca cosa: he sido antotologada en el libro “El Poeta y su Ciudad”, de Julia Barella, (1991), publiqué en algunas revistas que no conservo y en el año 2005 , una conjura amistosa hizo que se publicara mi libro de poemas “A Este Lado del Tiempo”, (Edit. Exlibris). Los demás son inéditos. Eso sí, desde 1992, publico en la revista vecinal “Pedimos la Palabra”, una sección de opinión contra el pensamiento único.



Poética

Dentro de mí: La poesía como arma para disparar al corazón y a la cabeza al mismo tiempo. La metáfora como única forma de decir lo que no puede, de otro modo, ser dicho, y, más perentorio, lo que no se sabe decir de otra manera. La palabra poética para rescatar a quienes nadie mira, lo que apenas se ve. Para sabernos y para saber. A veces envidia de la fotografía que lo enseña todo, siempre, la necesidad y la aspereza de la lucha por decir con exactitud lo que es tal y como es y de ninguna otra manera.




Poemas


Todavía recuerdas esas viejas maletas,
las viste en el altillo
que tu abuela ordenaba
o las llevó a tu casa aquel invierno.

O en el cine,
maletas de estación en blanco y negro
evocando un viaje
o dando testimonio
del tránsito y la espera.

Y esta noche al pasar,
rotas y abiertas
en el contenedor de la basura,
enredadas
entre cajas y ropas;
última escena de una historia
que nadie va a contarte.

( de A Este Lado del Tiempo, Madrid 2005, Edit. Exlibris)





En cuál de todos estos
lugares destrozados
queda tu corazón,
sobre qué luces,
debajo de qué escombros
y qué viga sostiene
la pared imposible
de tus sueños.

Y este rincón abandonado
que la tarde ilumina,
fue tu patria,
tu casa,
tu destino.

( de Tierra, inédito)




Un hombre en el desierto.
Un hombre
caminando sin alma
de tanto comenzar
desde el fracaso.

Un hombre que no puede
volver como vencido
ni atravesar la línea
hacia el futuro.
Un hombre.
Fijos los ojos negros, negra
la piel sobre su cuerpo.
Un hombre.

Un hombre abandonado
de su dios y los hombres.
Un hombre
sobre la arena clara del desierto.

Abril 2006.
Expulsados. Marruecos, frontera con Argel, Otoño del 2005.

ÁLVARO VALVERDE





















Mencionado por:
Basilio Sánchez
Jordi Doce
José Luis Puerto
Alejandro López Andrada
Ángel Gómez Espada
Álex Chico
Francisco Gálvez
Antonio María Flórez
Francisco Javier Irazoki
Elías Moro
Víctor Martín Iglesias
Víctor Peña Dacosta


Menciona a:
Ada Salas
Antonio Cabrera
Antonio Moreno
Basilio Sánchez
Francisco León
Javier Rodríguez Marcos
Jordi Doce
Lorenzo Oliván
Ponç Pons
Vicente Valero



Bio-bibliografía

Álvaro Valverde (Plasencia, 1959). Es autor de libros de poesía como Las aguas detenidas, Una oculta razón (Premio Loewe), A debida distancia y Mecánica terrestre. Ha publicado también dos novelas, Las murallas del mundo y Alguien que no existe, además de una selección de artículos periodísticos, El lector invisible, y un libro de viajes, Lejos de aquí.





A modo de poética

1.- Creo, con César Simón, que "la poesía es, antes que nada, un carácter"; que "existe como una forma de vida". Tres viajeros van por una carretera. Uno de ellos repara en una casa derruida que tiene ante su puerta unos cuantos frutales florecidos. Uno de los tres comprende de inmediato que esa imagen es símbolo del paso irreparable del tiempo y de la historia. Sólo uno, en fin, quizá más tarde, hablará en "un poema de su visión acerca de esas ruinas". Como otros con el ajedrez, el fútbol o la papiroflexia, encuentro en la poesía un método de conocimiento de mí mismo y del mundo, una manera de decir y de decirme, de entender y de entenderme, de mirar, en suma. Con todo, convendría recordar aquí una reflexión complementaria de Francisco Brines: "El poeta sólo existe cuando escribe, y en los restantes momento es sólo el hombre que es". Nada más triste, añado, que ir "de poeta" por la vida.
2.- A la defensiva de críticos de salón, con frustrada vocación de entomólogos, he elegido el término de "poesía de la meditación" para referirme a la tradición que me es más propia; una manera de decir que siempre ha atendido al pensamiento y que tendría en Jorge Manrique y Francisco de Quevedo, en Wordsworth y Leopardi, en Miguel de Unamuno (que la nombró) o Luis Cernuda, algunos de sus más notables y certeros representantes.
3.- El poeta cubano Eliseo Diego escribió que un poema es "una conversación en la penumbra". A ese tono confidencial de lo dicho en voz baja, entre amigos, como quien va desgranando una idea, tal vez un pensamiento, quiere adaptarse mi voz.
(Publicado en la revista BACIYELMO, Cáceres, 1998)






Poemas

MR. T. S. ELIOT, RUSSELL SQUARE

¿qué haremos nunca?
T. S. E.


Ejerzo el simulacro
(hábil y hasta ordenadamente).

Anudo la corbata, aliso la camisa,
pongo perfume en el cuello, guardo el tabaco,
tomo la cartera y el sombrero,
incluso doy un beso al salir, según costumbre.

El ritual observa unas leyes precisas,
conocidas maneras aprendidas de antiguo.

Por el camino, olores que devuelven
establecidos vínculos.

En la boca el sabor
de dulcísima noche anegada en oporto.

Mientras en calles vacías mi paso torna eco,
¿dónde el poema alucinado
que urdí de madrugada?,
¿dónde la vida aquella
de lecturas y mapas
sin que asistiera culpa u orgullo o desolación,
dónde tus sienes azules como ánforas
y el asidero rubio de cabellos de humo?

Ya no hay rictus, máscara, ni escenario capaz.

Desde esta ventana de Lloyd se ve la muerte.

De Territorio, 1985






Cementerio alemán, Yuste

TIENE la muerte una medida exacta.
En línea, los túmulos recuerdan
los nombres y las fechas de los héroes.
La edad ignora cuándo
podría haber llegado el dulce fruto
final de la derrota.
Nada preserva, en cambio, la memoria
de aquellos que cayeron en combate.
Sus rostros son anónimos. Sus vidas,
hermosas y lejanas como el sueño
que habita las ciudades que dejaron.

Nos trae a este lugar una costumbre
de ausencia y de sosiego.
Hacia el sur, bajo el muro,
duermen viñas caídas
y a la sombra sin sombra de los viejos olivos
el silencio es solemne.
Con las últimas luces, la mirada se pierde,
luminosa de eterno.

De Una oculta razón, 1991






MECÁNICA TERRESTRE

Lo mismo que una imagen
recuerda a alguna análoga
y una sombra a la fresca
humedad de otra estancia
y un olor a una escena
cercana por remota
y esta ciudad a aquélla
habitable y distante,
así, cuando la tarde
se hace eterna y es julio
todo expresa una múltiple,
inasible presencia,
y el agua es más que el filtro
de lo que fluye y pasa
y la luz más que el velo
que ilumina las cosas
y el viento más que el nombre
de una oscura noticia.

De Mecánica terrestre, 2002

lunes, 29 de enero de 2007

ELVIRA LOZANO


























Mencionada por:
Ángela Serna
Begoña Abad
María Rayo

Menciona a:
Olga Novo
Belén Reyes
Ángela Serna
Miriam Reyes
Begoña Abad
Ana Alcaraz
Carmen Ruiz Fleta


Biografía

Nazco en Zaragoza en 1975. Crezco a ratos, cuando me dejan o puedo. No me reproduzco y cada vez menos. Y algún día, con o sin Cucal aerosol, muero.



Poética

Empecé a escribir por una mezcla de aprendizaje e instinto, porque mi padre escribía y desde muy pequeña escuchaba su voz recitando poemas. Desde entonces dejo que las palabras surjan, que se combinen al azar y tracen laberintos, con la esperanza de que después, al leerlas, cobren sentido, que iluminen alguna salida que ignoraba al escribirlas. Porque confío en el poder de las acciones inútiles. Porque hoy en día a lo aparentemente inútil se le llama poesía.




Poemas



si quieres bailar conmigo
esa canción tan bonita
aún no existe todavía
pero es mi canción preferida
Albert Pla


Camino tropezando entre los granos de arroz.
Quiero y no puedo –poder
es querer– sacar los pies del plato.
Me escondo detrás de un guisante,
intuyo el instante perfecto para echar a correr.
Me da miedo el calamar, los restos
desfigurados de tentáculos. Prefiero las manos
aunque agarren del cuello y pellizquen despacio.
El camarón me hace cosquillas, alguien debería
afeitarle la barba a los crustáceos.

¿Me dejas que te lea algo?
No lo he escrito todavía
pero es mi poema preferido.

Este es sólo un pequeño refugio
para mis besos rotos.

Quién pudiera ser ahora un mejillón.




la ciudad de las palabras


A veces creo que triste
me siento más tranquila.
Quizá sea
una forma de luchar
con la mentira, o que hoy
no me queden más lágrimas
con que borrar tus huellas.
A veces creo que triste
es más fácil escapar
de la incoherencia:
pasear a solas, creer
en todas las mentiras
o en ninguna, dibujar
el escenario desnudo
de tu vida.

Sin adornos, armada
sólo con miradas, te ofrezco
inventar un mundo donde
de veras quepan las palabras.





epílogo


Creo que mi única forma satisfactoria de amar
es a través de las palabras.
O quizá, amar a las palabras,
hacer el amor a las palabras.

La mejor amante entre todas es la palabra
mullida donde recostar las heridas,
donde calmar el frío de los huesos.
La única que no traiciona.
La traicionada.

En la hora más ciega aparecen de súbito,
como la respuesta insospechada a una plegaria muda.
Son dulces y saladas, saben a promesas nunca prometidas.
Por eso nunca ofrecen:
son ellas las que se ofrecen.

Maltratadas, mancilladas, s u c u e r p o e l á s t i c o
r ec up er a al in sta nt e s u for ma p rim itiv a y eterna,
cantando la canción de las cicatrices olvidadas.

Sólo ellas me rescatan.

Las palabras.

JORDI DOCE


















Mencionado por:
Basilio Sánchez
Álvaro Valverde
José Luis Puerto
Eduardo Moga
Francisco León
José María Castrillón
Rafael-José Díaz
Jaime Priede
Javier Vázquez Losada
Álex Chico
Juan Manuel Macías
José Luis Gómez Toré
Luna Miguel
Pablo López Carballo
José Luis García Herrera
Marta Fuentes
Ramiro Rosón
Ángel Cerviño
Elías Moro
Lucía Rosa González
Carlos Contreras Elvira
José Luis Zerón Huguet
Alberto Chessa
José María Piñeiro
Mª Engracia Sigüenza Pacheco
José Francisco Blas Sánchez

Menciona a:
Basilio Sánchez
José María Castrillón
Julieta Valero
Mariano Peyrou
Francisco León
Álvaro Valverde
Marta Agudo Ramirez
Julio Trujillo




Bio-bibliografía

Jordi Doce (Gijón, 1967) es autor, entre otros, de los poemarios Lección de permanencia (Pre-Textos, 2000), Otras lunas (dvd Ediciones, 2002) y Gran angular (dvd Ediciones, 2005), así como del libro de notas y aforismos Hormigas blancas (Bartleby, 2005). Ha preparado ediciones bilingües de la poesía de Paul Auster, William Blake, T. S. Eliot, Geoffrey Hill, Ted Hughes, Charles Simic y Charles Tomlinson.






FACETAS DE UNA POÉTICA EN CURSO


En un poema todo sucede por primera vez.

Desconfía de los artistas que no tienen los pies en la tierra, que no han construido una base firme sobre la que asentarse. Desconfía, en definitiva, de aquellos a quienes no puede mirar a los ojos.
Pero aquellos a los que sólo puede mirar a los ojos le aburren.

Decirlo. En los nudos de la lengua. En las pausas del corazón.

Lo que realmente importa sólo es posible decirlo de una manera.

Para el poeta, uno más uno es siempre uno.

Poema, galería de espejos. Pero lo que se pasea por sus corredores es invisible.

Versos como plegarias a lo que tal vez logren crear algún día.

No hay poema sin ventana.

Busca palabras que no se conozcan unas a otras.

Aunque el poeta es capaz de sentir en pleno agosto el frío y la nieve del invierno más feroz.






Poemas


DESIERTO DE LOS MONEGROS

El coche en sombra bajo el tendejón
y flecos de maleza parda junto a las ruedas.

El sol de mediodía percute en el asfalto
y siembra el arenal de transparencias.
Dos muros desdentados,
una señal de tráfico,
restos de chapa y neumáticos rotos
son cuanto evoca
el tiempo de los hombres, su transcurso.

La botella de agua y tus gafas veladas.
Estar de paso es de repente
este paisaje alucinado,
esta incredulidad de diez minutos
que es otro modo de distancia
y convierte la vida en memoria precoz.

Dejas caer el agua por tu frente
y el pelo se te encrespa, más oscuro.
Has vuelto a abrir los ojos
y una sonrisa rompe el maleficio,
este breve paréntesis de insidia
que tiembla con el aire.
La mueca de tu alivio es una calma
y sé reconocer su contundencia.

Veloz hacia un destino
que nos llama sin conocernos,
el coche arranca y deja surcos en el arcén.
Queda sólo esta luz,
la aguja fiel de agosto
que horada cuanto toca,
más allá de nosotros.

(Gran angular, DVD Ediciones, 2005)









INVERNAL

One must have a mind of winter…
Wallace Stevens

El tiempo no te ha dado las respuestas,
sólo nuevas preguntas.
Declina con las horas
la luz, las calles se despueblan,
desde tu cuarto sólo ves
un futuro de ramas harapientas,
la noche agazapada en los tejados,
y crees sentir, incluso, esa quietud
que precede a la nieve
como un aliento contenido,
algo que espera a ser
y desespera.
El invierno
lo hace todo más simple,
con su buril de frío y de carencias.
Es una disciplina,
un acuerdo entre el mundo y su reverso,
el lado de penumbra en que se apoya.

El color de la tarde
se iguala al pensamiento.
Cae sobre la calle
una luz aclarada, casi exenta,
y todo se distancia y adormece
como en un objetivo,
como si el mundo fuera un diagrama del mundo,
un mapa desnutrido y eficaz
que ha dado con el hueso de las cosas.

La mente se complace en el invierno.
Le alivian sus aristas,
su quieta economía,
la forma en que se atiene a lo que tiene.
Todo lo simplifica,
también estas preguntas intranquilas
que cambian con el tiempo,
que no cambian.

(Gran angular, DVD Ediciones, 2005)









VISITA DEL GRAJO

El grajo que reposa en esta página
–el mismo que ha graznado en tantas otras,
profetizando noches, carencias, desengaños–
no tiene constancia de su rango:
el frío del norte enciende su instinto
al azar por los caminos del aire,
pendiente de los hitos del insecto y la semilla.
Es grajo sin saberlo. No conoce
las ropas que le cuelga mi superstición,
los temores y equívocos que su vuelo despierta
bajo la terca lividez del cielo.
Vive ajeno de sí,
absuelto por un clima sin clemencia:
yo lo contemplo desde la ventana
de mi vieja inquietud.

El pulso punitivo de mi ensueño
construye un nido en esta página.
No sé si el grajo viene o es su sombra
la que ahora mira sin mirar, plegadas las alas,
con ojos que me juzgan transparente,
este grajo que trazo con mis dedos
y en el frío de marzo grazna su indiferencia.
El negro de sus alas rima con la pizarra
cuando de pronto tuerce el cuello
buscando no sé qué, tal vez una salida.
Ignora que fabulo su reposo
a fin de que él encarne mis temores.

(Otras lunas, DVD Ediciones, 2002)

MARÍA ÁNGELES MAESO














Mencionada por:
Isabel Pérez Montalbán
José Luis Ángeles
Antonio Crespo Massieu
Víctor Manuel Pérez Mateos
Matías Escalera
Alberto García-Teresa



Menciona a:
Salustiano Martín
Enrique Falcón
Aurora Luque
Eva Vaz

Isabel Pérez Montalbán
Julia Otxoa
Julieta Valero
María Rosal
Antonio Méndez Rubio
Antonio Crespo Massieu
Alejandro Valero
Fermín Herrero
Juan Manuel Rodríguez Tobal
Silvano Andrés de la Morena







Bio-bibliografía


María Angeles Maeso (Valdanzo, Soria, 1955) Licenciada en Filología Hispánica. Profesora de lengua y literatura. Ha ejercido la crítica literaria para diversos medios, formado parte de las tertulias radiofónicas y colaborado con el Instituto Cervantes, con artículos sobre lenguaje.
-NARRATIVA: Perro (2004). Los condes del no y no (2006).
-POESÍA: Sin regreso (Premio Jorge Manrique, 1990). Trazado de la periferia (1996). El bebedor de los arroyos (2000). Vamos, vemos (Premio León Felipe, 2004). Sus poemas forman parte de numerosas antologías y revistas.








Poética (dos fragmentos)


-Creo, con Marcuse, que el arte conserva la memoria de las cosas no alcanzadas, mediante una promesa de felicidad. Creo que entre esa memoria y esa promesa se sitúa la labor del poeta. Dos componentes que El Estado de la Satisfacción está aniquilando del ser humano, del que vive en este lado del mundo, que no es el único.

- No conozco otra forma de poner un dique a la locura. Escribir tiene mucho que ver con un modo de resistencia, con un negarse a aceptar la pérdida del sentido que nos acosa.





Poemas


1.-De Trazado de la periferia (E.Vitruvio, 1996)

Pero la noche es una rueda orante
que chirría en la jaula de un ratón
anaranjado.

Es un remirar de serpiente hartada
por las arenas venideras, mientras
los niños, abrazados a los osos,
duermen.

A veces, huele a gas, creedme.
Y todo es clamor bajo la luna.





2.-De El bebedor de los arroyos, (E. Huerga y Fierro, Madrid, 2000).

Irse despidiendo en vivo de nosotros mismos, zanjando la cuestión de un
pálpito con kilómetros de por medio y no hacia abajo.
Así unas diez o doce veces y al grito de circulen circulen, no quiero corros y
mucho menos con los niños
.
Hacia la mitad, si es noviembre y llueve, si muy mansamente y para ti sola
llueve,
pones un disco de jazz, pones un gato en el sofá, pones en agua la Santa Cena
y Las Completas de Lenin,
te asomas a la válvula mitral y te pones a mirar en el haber


del a-ver-a-ver averquéqueda.
Y eso es todo.

Más de uno se sacó los ojos.





3.-De Vamos, vemos, (Editorial Celya, Salamanca, 2004).


Primavera nuevamente


La flor señala el crimen
con callado rubor
Blanca Varela


Hora a hora el suelo se está abriendo.
Lo saben la piel del alma y la de un zapato.
Lo saben en las afueras de Madrid y en Barcelona
y aquí, cada labrador lo sabe.


Vamos, vemos que obstinadas hierbas
y nervios diminutos,
entre un corazón de roca, abren su senda
Hora a hora, un insignificante tallo
se atreve cada marzo a mirar de abajo arriba,
atraviesa el granito o el asfalto,
sortea la metralla, el peso del tractor
y el de las terribles miradas...

Simplemente asoma,
y en el aire deja su denuncia y su convocatoria.

Vamos, vemos que sucede a cada hora.

Sólo es el imperio quien desprecia cuanto ignora.

domingo, 28 de enero de 2007

SERGIO MIRA JORDÁN








Mencionado por:
Karmelo C. Iribarren


Menciona a:
Karmelo C. Iribarren
Joaquín Juan Penalva
Eduardo Errasti
Amalia Bautista
Pepe Ramos


Bio-bibliografía

Desde que nací en la casa que mis abuelos tenían y siguen teniendo en Novelda (Alicante), el año sin gracia de 1983, he terminado una licenciatura (en Filología Hispánica) y una de esas colecciones en fascículos de los quioscos. Pero también he dejado muchas cosas a medias y otras muchísimas más aún sin empezar.
He colaborado en distintas revistas locales, literarias o periódicos con cuentos, poemas y artículos; he participado en diversos recitales de poesía; he sido incluido en las antologías Hablan los poetas, ECU, 2005, y Con plumas y pinceles, 2007; he realizado algunos conciertos de piano y he compuesto la BSO para el cortometraje Un pacto a la vida, de Alfredo Navarro, así como obras para banda de música: una marcha de procesión, una marcha cristiana y cuatro pasodobles, algunos de ellos incluidos en el CD El so de Novelda II que se editó en 2006. Ese mismo año formé parte del equipo de dirección de la revista local de fiestas Betania, algo así como la Biblia de la cultura de mi ciudad.
Tengo un par de obras de teatro y un par de novelas cogiendo polvo en los cajones de mi escritorio. Los poemas aquí expuestos son inéditos, pero también forman parte de libros de poesía que cogen polvo en los cajones.


Poética

Ninguna. O, mejor dicho, la justa. De una u otra manera, mi poética es la vida y la vida está en las calles.






Poemas

Cuestión de tamaños

En el aseo de tíos
―donde nunca hay cola
y la gente no se lava las manos
antes de salir―
hay una fila de cuerpos
mirando al techo.

Pasan bastante
de recurrir a inútiles comparaciones.



Consejos

A partir del cuarto cubata
la gente empieza a sincerarse.

Se vuelven filosóficos,
melancólicos o alegres.

Nos volvemos, claro.

Repartimos consejos a todo Cristo
y soltamos «no hay de qué»
con la tranquilidad
de un jubilado dominguero.

Una vez alguien me dijo:
«Chaval, no te enamores nunca
de la camarera».

Ya.
A la larga sale caro.


Peor para el sol


…peor para el sol,
que se mete a las siete en la cuna…
Joaquín Sabina


Y así, tú y yo,
podremos seguir
vagando
por la ciudad del sueño,
para cerrar los after-hours
como cada lunes.

ALBERTO GIMENO

























Mencionado por:
Mª Ángeles Chavarría


Menciona a:
Miguel Mas
Pilar Blanco
José Carlos Cataño
Vicente Gallego
Carlos Marzal





Bio-bibliografía

Nacido en Valencia. Licenciado en Filología Hispánica. Ha publicado poesía (Ascensión de la quimera, Valencia –y otras muestras desperdigadas y perdidas por antologías y revistas-) y traducción (El barco de la muerte de D.H. Lawrence, Madrid). Ha ejercido la crítica literaria y el ensayo, entre otros medios, en La Vanguardia, el Viejo Topo y Archipiélago.
En 2003 obtuvo el premio de narrativa “Blasco Ibáñez” por la novela La Sagrada Familia, escrita en colaboración con César Gavela. Dicha novela fue publicada por la editorial Algar (Valencia) en 2004.





Poética

No es tu memoria
lo que en tu memoria busco,
sino desflorar tu pasado,
revivir,
sin la usurpación de los años,
lo que aún no ha nacido.





Poemas



HABITACIÓN 62

Tal vez si me hubieras dicho
no te acerques demasiado,
mi mal se extiende sin remedio,
¿por qué no has esperado a la noche
para invadirme más suavemente con tus ojos?,
comprende, no todo es relativo,
junto a la encubierta despedida que me anuncian
tus lágrimas, existe la plenitud de este dolor
del que ya nada puede arrebatarme.
Tal vez si sólo hubieras incorporado el rostro
para mostrarme una súplica inaplazable,
o escondido bajo las sábanas tus brazos hostiles
a la forma de la carne o, refugiándote en el sueño,
hubieses puesto coto a mis palabras de consuelo
y, sin ya nada inútil que entregarnos,
ambos hubiéramos velado por tu silencio y el mío.
O, acaso, si no hubiese visto flotar
un ardiente reclamo entre tus ojos
alrededor de la enfermera, ni a tus manos oscilar
de pronto como un aspa oprimiendo las galletas,
ni el anhelo violáceo de tus labios
para dar con el borde de la taza,
o si la leche no hubiera descansando con aquel
resplandor azul incomprensible en tu barbilla,
sin que la terca palpitación de tu lengua
alcanzara lo que por fin logró la servilleta.
O tan sólo, si no hubieses mostrado tu sonrisa
a cuantos allí acudían para hacerte ignorar
la llama del veneno
que avanzaba por debajo del pijama.
Si apenas te hubieras resistido a las órdenes
de permanecer desnudo y quieto bajo la esponja
que conducía tu piel del amarillo al rosa.
Si nada más, padre, me hubieras reconocido
o me hubieses dicho a qué, contra quien gritaste
la noche entera no habría regresado hoy, de nuevo,
a pedirte lo imposible.







FURTIVOS


Tu cabellera se tendía
brillante tras la máscara.
Y alguien, con líneas
de oro en la piel,
se permitía bajar
desnudo hasta tu vientre.
Te arqueabas sobre guirnaldas
húmedas de licor,
junto a otros cuerpos disfrazados
de reinas o guerreros de epopeya.
Tus pechos parecían los de una niña
que hubiese entregado su uniforme
como prenda en un juego de terraza.
De las mesas colgaban
los cuellos desfallecientes
de algunos acordeones de papel
que bajo tu espalda se iban retorciendo.
El confeti se extendía
a lo largo de tus piernas
como lunares a punto de perderse.
Vi cómo desplegabas en el aire las rodillas
sin preocuparte de adivinar
qué personaje se aventura en el fácil
territorio que tú nos descubrías.
Mas cuando angustiado decidí tomarte,
no fui reconocido y de vuelta a casa,
mientras tu mano buscaba calor en la mía,
ni siquiera quisiste saber
si consumé en ti, como los otros,
ese ahínco de posesión que nos da identidad.





ÁLBUM DE FOTOS
(Ella, con seis o siete años, miraba a las nubes)


No, niña, no estaban en el cielo todavía:
los cuentos de cristal,
los dulces sonajeros de la mañana,
las islas de galletas en el mar de la tarde,
los puñales de gelatina,
los cines de truenos y panteras,
el jardín que besaba tus rodillas,
las alacenas y sus cimas de hormigas y compotas,
el embudo de plumas para verter la noche,
la fiesta que eras tú frente al espejo,
la música de vivir que te perseguía por la piscina,
las abejas sobre tu corazón a borbotones,
el viaje en la mecedora detrás de las cortinas,
lo pronto que te creías otra muñeca,
lo pronto que el tigre era una rana,
y la rana un árbol,
y ese árbol era tu pino favorito,
y bajabas de él pegajosa de resina,
de fantasmas aún dormidos en tus juegos...
No, niña, no los busques todavía
con tus ojos allá arriba:
los tendederos en que pondrás a secar
la sangre de la memoria
aún no estaban en el cielo.

sábado, 27 de enero de 2007

BEGOÑA ABAD


















Mencionada por:
Lucas Rodríguez LuisElvira Lozano
Juan López de Ael
Pedro Javier Martín Pedrós
Isabel Izquierdo
Alberto García-Teresa
Elvira Laruelo

Menciona a:
Ángela SernaBelén Reyes
Miriam Reyes
Olga Novo
Ana Alcaraz
Carmen Ruíz Fleta
Elvira Lozano
Gloria Bosch




Bio-bibliografía

BEGOÑA ABAD DE LA PARTE Nacida en 1952 en Villanasur del Rio Oca (Burgos) y residente en Logroño. Su primer premio en la Asociación de Amas de casa de esta ciudad en 1979 y en el 80 y 81 en la revista Cicerone Riojano. Accésit en las ediciones del premio Esteban Manuel Villegas de Nájera (La Rioja) en 1994 ,95 y 96. Accésit en certamen “Palabras de Mujer”, modalidad relato, en el 2001 y 2002 y primer premio de este certamen en modalidad de poesía del año2003 y accésit 2004. Ha colaborado en la revista literaria “Fábula” de la Facultad de Filología de La Rioja, con relatos y ha sido incluida en una antología de narradores riojanos de dicha revista. Ha publicado relatos en el diario La Rioja de Logroño. Colaboración en la revista “Piedra de Rayo”. Publicación de poemas en la revista “Ateneu” de Barcelona. Primer premio de relato de la Universidad Popular de Logroño 2006. Incluida en antología de poesía de mujeres de La Rioja, “La otra voz” (ediciones 4 de agosto) 2005. Incluida en la antología de poesía de “Las voces del extremo” (Fundación Juan Ramón Jiménez), edición 2006. Primer premio de poesía del Ateneo Riojano 2006. Publicado cuadernillo de poesía “Begoña en ciernes” (editorial 4 de agosto), de la colección “Planeta clandestino”en 2006. Trabaja para vivir, pero eso es puro accidente porque lo que le ha dado verdadero sentido a la vida, es descubrir la magia y el poder de la palabra y lo más importante que ha hecho en ella es caminar de la mano de sus hijos y creer en el ser humano. En su día plantó un árbol y está en la tarea de conseguir su mayor deseo: No desear.





Poemas


LUGAR DE ENCUENTRO

Acostarme y subir las escaleras
que me llevan derechas a tus brazos
y después ya veremos lo que pasa,
porque hay noches que el sueño se desvela
y tardan tus manos en llegarme
y no me quitas la ropa en el rincón
y no me besas la boca con carmín.
Cuando eso ocurre, yo me desespero
y llamo a urgencias en los hospitales
de tus ojos vacíos que, ayer noche,
me he encontrado tirados en la esquina
de la calle donde siempre han vivido:
en el portal que da paso a mis pechos
y una cuarta debajo de mi ombligo.

Publicado por “4 de agosto” en la antología de poesía de mujeres de La Rioja “La Otra Voz”.



Viaje a Rumanía

Las oscuras promesas de cada primavera
sobrevuelan tejados.
Un policía mira las rebajas.
Una enlutada mujer pide limosna
sentada en la puerta de un banco,
cien euros tienen la culpa.
Decido viajar a Rumanía
sin moverme de casa.
Nunca me habían besado de ese modo
y unos ojos azules tan hermosos,
no debieran llorar.
Enfrente, en la puerta del super,
otra mujer pide ayuda.
Hombres encorbatados sudan
la hipoteca, el crucero.
Decido no hacer vacaciones,
el mar encorbatado no me sienta muy bien.
Un niño bebe agua
en la misma fuente en la que todos
nos lavamos las manos.

Del libro “Begoña en ciernes”, editado por “4 de agosto”



LAS MENINAS EN TUS OJOS
Hay días que se respiran a bocanadas
pero se encuentran versos a bocajarro.
Días oblicuos que se viven a destajo
y días líquidos que se escapan a chorros.
Hay instantes que parecen vidas
y vidas fugaces como un suspiro.
Hombres que parecen tristes gatos
sorteando tejados con nieve
y hay gatos con siete vidas
que maúllan, en celo a todas horas,
como algunos hombres de nevadas tejas.
Hay veces que todo parece azul
y veo las Meninas en tus ojos,
en cambio hay rachas
en las que se cierran los museos
y sólo están abiertas las tabernas de putas,
las oscuras y frías sacristías
y algunas avenidas sin nombre,
o con nombre de guerra...

Del poemario “Las Meninas en tus ojos”, primer premio de poesía del Ateneo Riojano 2005, sin publicar.

MARCO ANTONIO RAYA























Mencionado por:
José Daniel García
Mercedes Díaz Villarías
Elena Medel
Javier Esteban Gayo

Menciona a:
Gabriella Campbell
Francisco Javier Casado
Mercedes Díaz Villarías
Javier Esteban Gayo
Victor M. Gallardo Barragán
Jose Daniel García
Pablo García Casado
Elena Medel
Núria Pérez Gómez
Antonio Portela
Raúl Quinto



Bio-bibliografía.

Nacido en Montilla (Córdoba), en 1978. Cursa estudios de Ciencias Químicas en Granada y Terapia Ocupacional en Vic. En la actualidad vive y trabaja en Barcelona en el ámbito de la salud mental.
Su primera publicación fue el libro de poemas “Palimpsesto” (Editorial Monosabio, Málaga, 2003), a lo que han seguido apariciones de poemas en las antologías Andalucía Poesía Joven (Ed. Plurabelle, Córdoba, 2004) y Radio Varsovia (Ed. La Bella Varsovia, Córdoba, 2005), en revistas literarias (Ayvelar, Parnaso) y diferentes publicaciones electrónicas como literaturas.com, lenguas de fuego, vórtice en línea o revista oniria. Ha participado en distintos grupos y colectivos literarios (Editorial Parnaso, Chichimeca, La Bella Varsovia, Colectivo Paracelsus, etc.). Asimismo, publicó la plaquette de microrelatos “Carnivoría” en la editorial Musa Ebria (Granada), en el año 2005.
En la actualidad prepara el libro de poemas “El error del aprendiz de geisha” con La Bella Varsovia.

blog: http://www.gnomada.blogspot.com



a modo de poética:

porque el viento va cambiando, ahora tomaría prestado un par de regalos de la adagia de wallace stevens, emperador de helados y poeta. 1. el poeta hace de los gusanos vestidos de seda. 2. el poema se revela sólo al hombre ignorante. y es que la sublimación, la necesidad convertida en arte, está perfectamente resumida en esos gusanos transformados, ensartados en deliciosas agujas de pino. gusanos que no puede nadie, por verdaderamente reales, desvelar hasta su último anillo. en todo caso, podemos disfrutar travistiéndolos. como muñecas. legiones de muñecas –cada una diferente al resto- nadando para siempre en una piscina sin mesura. ¿no es delicioso?






textos

el vértigo adjudicado (Humpty Dumpty’s song)

.soy el que cae.

.la sombra del que cae soy, la soledad
entra por las ventanas el ataúd es de la misma raza que yo,
el cuerpo del que cae, la soledad se derrama como la saliva
antes de que dijésemos basta, el llanto del que
cae soy
, la terrible vibración de lo inevitable rompe los cristales
la porcelana las órbitas oculares de los autómatas desprevenidos,
el bosque del que cae, la muda de la serpiente que se relame bífida
sobre mi camisa abierta de par en par,
el que cae llanto abajo,
enseño el corazón distraído,
el que cae,
fuerza la implosión a llorar
entre ella y yo,
sólo saber,
sólo
mirar.

.el que cae siempre, soy.

(de Andalucía Poesía Joven, a cargo de Guillermo Ruiz Villagordo, Ed.Plurabelle, Córdoba 2004)





púrpura.

el fantasma de la curva es una niña que se parece a una canción de king crimson.
viene cada noche y le dice que le ama.
él no tiene permiso de conducir, no tiene coche, no está en ninguna carretera, pero la niña se aparece cada noche, densa y púrpura, gimiendo con las manos.
no es, precisamente, un cuento para niños.


(inédito)




phaeton.

para ti soy un monstruo. soy tan ancho como el asco de los ángeles.sangran mis manos porque sí. pero vigilo tus tobillos dormidosmientras subes y bajas la escalera y tus pechos se derraman y las larvas esperan desde su prisión a la noche.doy a luz bajo el barro. y no estás allí para pegar a nuestro hijo y el llora y yo le regalo hiel y me escondo tras la barba porque soy tan cobarde. sin embargo para ti no soy más que un monstruo.pero no es cierto.yo traigo el sol al concierto de los asesinos.


(aparecido en Vórtice en Línea número 9, de Ed. Parnaso)

MIGUELÁNGEL ZORRILLA LARREA











































Mencionado por:
José Blanco

Menciona a:
Luis Caissés
Ana Molano
María Gortázar
Eduardo Mazo
Verónica Dauria
Iñigo Hernández Urrutia
Ricardo Bórnez González
Mayda Pérez Gallego
Camilo Morffe Fuentes
Marisa Gutiérrez Cabriada
Salvador Gómez Lara
Emma Aguirre
Txaro Sierra





Bio-bibliografía

MIGUELÁNGEL ZORRILLA LARREA. Nací en Deusto (Bilbao), 9-VI-1961, pero con raíces familiares en las Encartaciones. Soy licenciado en Periodismo, oficio que no he ejercido. Trabajo de conserje de instituto “por aver mantenencia”, y de vocación guardián de versos (por esto no se suele cobrar).
He formado parte de los talleres literarios El Candil (Basauri, hasta 1991), La Galleta del Norte (Barakaldo, hasta 2001) y Pagasarri (Bilbao, hasta 2004).
He editado 6 obras propias y 10 ajenas en el sello Ed. Eguzki. Y he realizado la maquetación de otras 4 obras. Y si podemos, continuaremos.
Títulos: Que conste en acta (1988), Un billete al futuro (1999), Éxtasis de bolsillo (2001), 7 nombres de mujer y la princesa (2003), De Tierras y de Campos (2006) y Memoria Visual -25 poemas visuales en casi 25 años- (2006).




Poética


Parto de mi fascinación, desde la infancia, por el verso: cuando creemos obvio que todos nacemos hablando prosa... olvidamos que más obvio es que cada persona lleva dentro un corazón, en el corazón un latido y en el latido un ritmo. De cualquier modo, en estos tiempos, en mi entorno, veo postergado al verso (a los adolescentes les avergüenza o estigmatiza hacer versos, y la gente que se cree sensata lo desdeña o desconoce) así que me empeño en ejercer de guardia custodio.
Hay también poesía fuera del verso, de hecho pienso que hay dos clases de literatura: la que es poética, que nos estimula a crecer, a ampliar matices y desarrollar una actitud vital de asombro, búsqueda, imaginación (ponerse en lugar de...) y la que no, que sirve para simplemente pasar el rato, aunque a menudo con gran eficacia y éxito de comercio. Lo mismo casi me atrevo a decir de cualquier arte, o incluso actividad: la escultura, la horticultura, o la edición de textos, por mencionar alguna: lo que no es poesía es banalidad, y luego elija cada cual lo que guste, que el mundo es ancho.











Poemas

UN BILLETE AL FUTURO
Laura, cariño: bienvenida a este mundo
que dicen de locos (¿se ofenderán los locos por el dicho?)
No me dio tiempo a adecentarlo para ti.
No hará más de seis meses que me anunciaron tu llegada...
y empecé por ordenar mi corazón; luego traté
de ordenar mi habitación —y ahí ya me estrellé—; el mundo
lo que se dice el mundo, si te digo la verdad, casi ni lo he tocado.
... Y el tiempo se nos fuga tan deprisa...
... ¡Y tú ya estás aquí!
Muy tarde se me ha hecho ya para revolver chismes,
pero tú pasa y duérmete un ratito
y hazte la despistada concediéndome
que lo que ahora te canto pudiera ser tu nana.

No soy más que un temblor de alegría de verte,
pero no quiero recibirte con mentiras, y por eso
mis primeras palabras han de ser que tengo miedo:
todo este mundo que verás en cuanto abras los ojitos
se nos dio regalado y lo hemos disfrutado como
si fuera eterno, indestructible y poniendo bien a prueba
su resistencia. A veces oigo dentro un crujido bronco y grave
que anuncia que se rompe y que es mortal, como todo y como todos,
como yo, y —malhaya el mensajero— también como tú, amor.
No despiertes aún. No te dejes perder en la congoja.
Malo será que antes no podamos echar a volar algunas risas,
y si cae alguna lágrima, que esté preñada de fe.
Dame un instante más para cuadrar las cuentas de mis ansias.

Siempre he temido ver la hecatombe final
desde primera fila; aún lo temo, quién puede estar libre.
En forma de hongo atómico, de deshielo polar, de lenguas
de volcán, de riadas de arenas sedientas, de virus en tablero
diseñados, o de la simple mano cainita del hombre. Pero aún
tengo más miedo cuando te miro y pienso que puedas
ser tú (y no yo) la testigo del desastre coral.
Tú, tan pequeña y tierna.
Tú y tus hermanitos de tiempo.
Quiero, mientras tú duermes y te canto las penas,
reunir el amor que nos hará sufrible el tránsito.
Te arropo con un beso grande como una vía láctea
y sueño que tu sueño repare el agujero del ozono.

No olvides que naciste afortunada, entre sábanas limpias,
y en invierno la escarcha no rozará tu cuna. Aquellos niños
ateridos, desnutridos, explotados, enfermos, mutilados, exhaustos,
desechados como ruedas pinchadas en las cunetas,
y los que murieron antes de que los recordemos
son hermanos e iguales: la suerte pudo habernos situado
en su lugar, inermes y atónitos, entre el cielo y el suelo.
Les debemos cataratas de amor, desbocadas, lluvias tórridas
que inunden el desnivel entre nuestra turbia luz y su sombra.
Condeno desde aquí al ser que al verte así, dormida,
en la inocencia plácida de tus ojos cerrados,
al conjuro dulce de tu piel recién nacida
no abomine de la mugre, de la usura y de la envidia.

Los padres que te trajeron me caen bien, los conozco de largo y son
buena gente. Pero —iba a decir— no saben lo que se hacen.
¿Y si acaso soy yo el que no sé lo que digo?
¿Y si es que nadie sabe cómo ocurren las cosas?
¿Y si hay una conexión mágica que siempre nos ha de sorprender?
Se empieza por un roce de piel, y acaba por surgir de pronto un niño,
y ya nada es más querido que la pregunta que brilla en sus pupilas
y los viejos afanes se vuelven futesas que se desmoronan
al candor inflexible de su llanto de mando.
Duerme tranquila, cielo, porque eres la esperanza
—da qué pensar que la esperanza tenga tanto sueño—.
Tan pronto como despiertes te abrumaremos de mimos.
Hemos comprado en ti un billete al futuro.

Laura cariño, ya lo ves, soy un desastre. Quería darte un mundo
feliz y sólo he conseguido una nana triste y desobediente,
pero que es mi verdad, y es tuya para siempre. Si algún día
otra Laura pequeña, con su llanto natal te reclama la cuenta,
enséñale estos versos, ve tachando lo negro que hayas transfigurado
con tu presencia y siéntete orgullosa de haber mejorado
el poema. No por ti ni por mí, sino por ser el signo
de que continuaremos aún vivos de algún modo, y la antorcha
por el amor prendida seguirá dando luz.

(Ed. Eguzki, Bilbao, 1999)










Seleccioncilla de poemas cortos del libro ÉXTASIS DE BOLSILLO,
Ed. Eguzki, Bilbao, 2001

EL ARTE DE NOMBRAR
La ausencia del calor se llama frío;
la ausencia del amor no tiene nombre.




CLASIFICACIÓN OMNISCIENTE
Hay tres clases de amores:
1.– Los que son correspondidos por las dos partes;
2.– Los que sólo son correspondidos por una de las partes;
3.– Los que no son correspondidos por ninguna de las dos partes.




SABES QUE TE ESTOY MIRANDO (Manual de seducción)
Sabes que te estoy mirando.




BRINDIS
Sabiendo que existes tú,
¿cómo podría conformarme con menos?




...PORQUE NO SABÉIS EL DÍA NI LA HORA
Cada diez pasos miro hacia atrás
por si acaso me busca.
Reconozco que soy un iluso.
Pero ¿alguna vez podré perdonarme
si la pierdo
sólo por un descuido?




TODO SIRVE (para el convento – decía el fraile, etc. )
Un amigo viene a ser todo un chollo.
Una amiga puede ser media vida.
Una amante es casi la muerte.
¡Y a veces tengo unas ganas de morir...!




DILEMA (extracto concentrado de Cantiga de amigo)
Sabes que eres mi amada;
sólo
dime que eres mi amiga.







SOLEDAD DE LAS COSTAS (abarrotadas de bañistas al sol)

Hoy
te quiero
tanto como te
quisiera si fueras tú
el único bikini
de esta
playa.



LA BUENA EDUCACIÓN
Pasar a tu lado
sin abalanzarse,
sin orear tus dunas
ni empapar tus valles
ni mullir tus tierras
ni llenar tus cauces.
Ni caer despeñado
por
tu
pelo
suelto
y
ahogarse.




COPLA
Te quise desde siempre;
siempre te quiero,
y te querré por siempre
pero
ya no te espero.




NOLI ME TANGERE
Para hoy mi piel
ya se ha desescamado
de todas las células
que llevan
tu huella.
Y no me queda ni una.
No me toques.




SIC TRANSIT
Me dicen que tu madre
te apremia a que te cases con Fulano.
No acabo de creerlo.
Tu madre me quería a mí.




ESTA CIUDAD (urban poetry)
En esta ciudad misma,
después de lo pasado,
aún cabemos tú y yo,
sea uno a cada extremo.
Y luego habrá quien diga
que no es hospitalaria
esta ciudad.











MARIBEL
Porque sé / que vengo de muy lejos
pero no sé a dónde ni cuándo he de volver
porque soy / como esos trenes viejos
Maribel,
¿qué es lo que tú eres, vía muerta o andén?

Cada vez / que cruzo tu mirada
yo me siento una vaca junto a un paso a nivel;
más allá de ti no espero nada...
Maribel,
¿sabes tú a qué hora pasa mi último tren?

Qué sé yo si marchas o si vienes,
qué sé yo si llegas o ya estás...
Cuánto amor se fuga en esos trenes,
se pierde en los andenes,
se esfuma por la puerta de atrás...

Mira bien dónde vas...
Éste es el tren de irás y no volverás.

Se me van / las horas y los días;
se confunden el antes y el después.
Tiempo y tren / se aburren por las vías...
Maribel,
¿has visto tú pasar al último tren?

Porque soy / como esos trenes viejos
arrumbados en la última estación;
porque voy / igual que los cangrejos,
cruzando los espejos
al fondo del cajón...

Cada vez / que encuentro tu palabra
se me cae a trozos el ayer;
me dirán que estoy como una cabra;
galopamos: lo noto porque ladran;
no pienso dar el brazo a torcer...

Maribel...
Dime si acaso tú eres mi último tren...




(De 7 NOMBRES DE MUJER Y LA PRINCESA, Ed. Eguzki, Bilbao, 2003)

viernes, 26 de enero de 2007

DIEGO VAYA

















Mencionado por:
José Daniel García
Nacho Montoto
Áreo Lórima
Ángel Padilla
Juan Vico
Juan Manuel Macías
Iván Vergara
Javier Gato
Saray Pavón
Alejandro Lérida
Manuel Gahete

Menciona a:
Adrián González da Costa
Blanca Andreu
Isaac Páez
Jaime Galbarro
Manuel Moya
Daniel Lebrato
Manuel Gahete
Joan de la Vega
Ángel Padilla
Gonzalo Escarpa
Manuel González Mairena
Juan Vico
José Antonio Gómez-Coronado



Bio-Biobibliografía

Diego Vaya (Sevilla, 1980). Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Sevilla. Ha coordinado el Ciclo de Lecturas Poéticas de la Facultad de Filología, así como varias colecciones de libros de poesía y narrativa, editadas por el Aula de Cultura de la mencionada Facultad. Ha colaborado con reseñas y poemas en diversos medios culturales. Participó en 9 (El Sobrehilado, Sevilla, 2003). Ha publicado los poemarios Las sombras del agua (Editorial Alhulia, Granada, 2005) y Un canto a ras de tierra (La Garúa, Barcelona, 2006), con el que obtuvo el I Premio de Poesía Joven La Garúa.




Poética

Últimamente estoy muy interesado en tres aspectos del lenguaje poético. Otra cosa muy distinta es llevarlos a la práctica con efectividad. El primer aspecto está relacionado con el discurso dentro del discurso: reflejar la distinción entre el fluir de la conciencia y la escritura, entre lo que no digo y lo que llego a decir. El segundo es la exploración de las posibilidades sintácticas. No me refiero al empleo del hipérbaton por cuestiones de métrica o rima. Esta exploración está dirigida a ganar en expresión poética a través del orden de sus palabras. El tercer aspecto es el intento –al menos el intento- de elaborar un lenguaje sintético, dicho de otra manera, un lenguaje poético que acumule significatividad y que se adapte naturalmente a lo que quiero expresar. En este proceso intervienen neologismos formados por la unión de dos palabras, calambures, paranomasias, elipsis o cortes en el discurso.






Poemas


Detrás de los espejos me he oído llorar Oh padre me pregunto por tu rostro Si soy parte de ti también seré ausencia como tú He buscado en el fondo del espejo allí precisamente donde el azogue se me vuelve azote en la raíz helada de la separación Nosotros tú que no nos conocemos y nos hemos dejado hablando solos

Detrás de los espejos me he oído llorar deshojando el reflejo de mi cuerpo en miles de cuchillos que te nombran (Yo sé que lo partiste tú lo sé y si hubieses estado cuando se hizo añicos sabrías cuánto duele estar clavado al barro)

Con aquellos cristales he escrito esta historia la sangre los pegó y ahora sí y ahora sí que puedo saber lo que me pasa Me ha costado traerte en cada herida y al fin que vaya vaya mercurio por mis venas desangrarme y que ahí estuvieses tú tan cerca y estuvieses a la vez tan lejos Qué otra cosa podía hacer oh padre sino buscar tu filo tus clavos y tu púa Qué otra cosa podía ser oh puadre


De Un canto a ras de tierra (La Garúa, 2006)




***




La noche era un temblor una respiración de ciervo malherido

Esperaste en las aguas Siempre fueron las fuentes un canto subjuntivo para el alma la dicha de sentirnos reflejados en la profundidad limpia del cielo la luz que en una gota permanece como permanecemos unidos y desnudos en la noche en la furtiva floración de un sueño

Esperaste en las aguas La sed entonces tuvo rostro


De Un canto a ras de tierra (La Garúa, 2006)




***


El poeta habla de su circuncisión


Despídete, prepucio de este pene
Al que oprimías con rigor tan grande;
Tú, frenillo, despídete del glande:
Ya no serás el que su ascenso frene.

Por fin en libertad, nada retiene
Mi miembro y toda su potencia expande;
Antes pene apenado, que ahora blande
Su alegría y glorioso la sostiene.

¡Oh pene circunciso y liberado,
Hecho para el disfrute y el gozar
Colectivo, y también particular!

¡Pene dichoso, pene sonriente,
Como rey hace poco coronado,
Alzando sin temor tu augusta frente!

Publicado en Homenaje a las fiesta del soneto (Ateneo de Sevilla, 2006)

jueves, 25 de enero de 2007

ÁNGEL PETISME






















Mencionado por:
Ángela Ibáñez

Uberto Stabile

Antonio Pérez Morte

Ángel Guinda

Alba González Sanz

Víctor Manuel Guíu

Sergio Grao Palos

Nuria Ruiz de Viñaspre

José Alcaraz

José Alfonso Pérez Martínez


Menciona a:
Ángel Guinda
José Luis Alegre Cudós
Elena Pallarés
Antonio Pérez-Morte
Miguel Ángel Muñoz Sanjuan





Bio-bibliografía

Ángel Petisme (Calatayud, 1961) es escritor y cantante. Licenciado en Filología Italiana por la Universidad Complutense de Madrid.
Ha sido incluido en diversas antologías de poesía española, entre las que destaca Postnovísimos donde Luis Antonio de Villena le señala como el máximo exponente de la corriente denominada “sensibilidad del rock” como una voz irracional, diferente, visionaria y comprometida con su tiempo. Como articulista ha colaborado con diferentes medios de prensa y radio.
Ha publicado: Cosmética y terror (1984), El Océano de las Escrituras (1989), Habitación Salvaje (1990), Amor y cartografía (1993), Constelaciones al abrir la nevera (1996), El desierto avanza (1997), Buenos días, colesterol (2000), Cuatro días de alquiler (2003), El cielo de Bagdad (2004), Insomnio de Ramalah (2005) y Teoría del color (Antología 1977-2006).
De su discografía sobresalen títulos como La habitación salvaje, Turistas en el Paraíso, El Singapur, Cierzo, Buñuel del desierto, Mi zoo privado, Metaphora y acaba de editarse Éxitos secretos, un cd, libro y dvd.






Micropoética

Llevo proponiendo desde hace mucho tiempo en mis libros un rearme moral de la poesía. La indiferencia o el cinismo es un lujo que los poetas ya no podemos permitirnos. Urge renegar de la impostura y la falsa moral.
Napoleón apuntaba que sólo había dos poderes en el mundo: la pluma y la espada. Canto y escribo para no tomar la espada. Mojo mi pluma y mi guitarra en la sangre del siglo XXI.
Creo en la poesía como una pasión útil. Los poetas no somos anestesistas ni embalsamadores del caos en el que estamos sumergidos. Somos bomberos de la memoria. He encontrado más belleza en los contenedores, en los parkings, en los hipermercados que en muchos museos. “Ser poeta un instante y hombre toda la vida” como reza un aerolito de Carlos Edmundo de Ory.





Poemas


DOMICILIO PRIVADO

Hay muchas sombras pero no son reales.
No eres la única que tiene miedo aquí.
Abre los ojos, dime que estás conmigo.
Necesito tu boca en las noches de amor,
el olor de tu vientre como tierra mojada.
Necesito tus ojos a nueve o diez centímetros
cuando golpeen la puerta las culatas.
Eres tan hermosa como un bosque en invierno.
Me da igual el futuro, me quedaré a luchar.
Si huyésemos ahora, toda la vida
Samiah estaríamos huyendo.

No tengas miedo amor. Prepara el té,
sigamos haciendo los deberes Amir.
Acuéstate Karim, ahora te leo un cuento.

(de "Insomnio de Ramalah", Editorial Eclipsados, Zaragoza, 2005)










CIUDAD DE ESPEJOS

Sopló el hamsín, el viento sur de la tierra espantosa.
Durante cinco días sopló dentro de mí.
Nubes de calor y polvo del desierto
tallaron y vaciaron mi corazón
hasta convertirlo en un cáliz
para el humo de los inciensos

El sol del crepúsculo prendió la Cúpula de la Roca.
Todo en nombre de Dios:
la sangre de los niños al salir del colegio,
las viviendas arrasadas por las excavadoras,
los olivos arrancados de cuajo...
Todo un pueblo arrancado de cuajo.

(de "Insomnio de Ramalah", Editorial Eclipsados, Zaragoza, 2005)




Paradojas de la belleza

¿Cuántos kilos de marfil se necesitan
para construir el teclado de un piano?
¿cuántas toneladas de elefantes hay que abatir
para escuchar en los salones
una polonesa de Chopin?
¿Cuántos bosques más deben talarse
a cambio del placer de Shakespeare o Quevedo?
¿Cuántas montañas se deben arañar
para que el metal y la piedra se sueñen
entre las manos de Brancusi o Giacometti?
¿Cuántos esclavos de guerra se deben emplear
para que los tiranos levanten sus cruces,
construyan sus pirámides...?
¿Cuánta naturaleza hay que ultrajar
para que las top-models nos fascinen
con sus potingues, sus sombras, sus pestañas postizas,
por la divina comedia de las revistas y las pasarelas?
¿Cuánta ignorancia más se debe financiar,
cuánta depredación se debe tolerar,
cuánta vida se debe exterminar
para que lo vacuo, el lujo, la fanfarria
nos entretengan y nos envilezcan?

La muerte se exhibe con distante belleza,
retorcida cosmética, seductores demonios,
pero huelen tanto a descomposición
todas sus industrias y sus estrategias,
que a veces quisiera dejar de esculpir,
pintar, escribir, cantar, contemplar,
para no ser Cómplice, ni un segundo más,
de la Casquería.

(De Constelaciones al abrir la nevera. Poesía Hiperión,1996)

IÑAKI ECHARTE VIDARTE



























Mencionado por:
Vicente Muñoz Álvarez

Menciona a:
Daniel Aldaya
Juan Ernesto Artuñedo
Ezequías Blanco
Mario Canal
Alicia Cozar
Jaume d´Urgell
Miguel Angel Gara
David González
René Letona
Inma Luna
Vicente Muñoz Álvarez
Antonio Orihuela
Roxana Popelka
Juan Carlos Reche
Lucas Rodríguez Luis
Hasier Larretxea
Guillermo Aguirre
Francisco Brives



Bio-Biografía
Nace en 1977 en Pamplona-Iruña. Diplomado en Literatura Creativa, especialidad Guión de Cine y TV en la Escuela Superior de Arte y Espectáculos TAI (Madrid). Actualmente estudia Fillología Hispánica. Ha publicado textos en diferentes revistas: El planeta de nuestra generación, Una vez en Pamplona/Iruñean behin, el desembarco..., en prestigiosas publicaciones: Rio Arga, Cuarto Creciente..., en publicaciones digitales: DosDoce, alex_lootz..., y en antologías: El juego de hacer versos, el juego de hacer cuentos (Antología conmemorativa del 10º aniversario del Aula de Literatura). En 2005 crea el “proyecto alex_lootz”, en el que se encuadra la “revista literaria alex_lootz” [ http://www.alexlootz.com/ ]. Mantiene desde septiembre de 2006 el blog un extraño en md [ http://extranomd.blogspot.com/] Actualmente escribe una novela y un libro de cuentos. Puedes encontrar una entrevista con el autor sobre su labor editorial en sicenelmedio.


Poesía que nace de forma espontánea
:
[…]



LA LENTA VUELTA

Salgo de trabajar.
Lo último que me apetece es volver a casa.
Encerrarme en cuatro paredes blancas.
Entro en el parque.
Me siento en un banco.
No hago nada.
Estoy sentado allí.
La sombra de un álamo se mueve hacia los lados.
Con suavidad.
De forma que nunca estoy siempre al sol, pero tampoco en la sombra.
Un perro se acerca. Huele mi pie descalzo.
Alargo la mano y lo acaricio.
Noto que le agrada. Continuo.
Me miran sus ojillos negros.
Si pudiera me sonreiría.
Sonrío.
Oye el silbido de su dueño y escapa.
Solo.
Sentado en el banco.
Sin hacer nada.
Me levanto
Las farolas empiezan a encenderse.
Camino.
Caminantes solitarios. Parejas amarradas por la cintura.
Me acodo en una barandilla. Un pequeño lago artificial.
Recuerdo una historia.
Veo [creo ver] mi reflejo en el agua limpia.
Veo una sombra verdosa.
Rehago el camino andado.
Dejo atrás el parque.
Vuelvo a casa.
Sin ganas.
Debo dormir, descansar.
Volver a empezar.







INSOMNIO

No puedo dormir.
Me paso la noche sin conseguir atrapar el sueño.
A pesar de todo me meto a la cama dispuesto a descansar,
me arropo,
cierro los ojos
y me concentro en mi respiración.
No puedo evitar dar vueltas y vueltas,
vueltas dentro de mi mismo.

Cuando ya no puedo aguantar la angustia
repaso todas las posibilidades de las que dispongo
para no acabar gritando en mitad de la noche:
leo algún capitulo de un libro [a veces incluso lo leo entero],
escribo una poesía [a veces me quedo en el intento],
doy largos [y repetitivos] paseos por el angosto pasillo,
miro por la ventana [a pesar de que apenas veo nada],
hago solitarios y gano [cuando hago trampa, claro].

Al final estoy tan terriblemente agotado
que no me queda mas remedio que caer rendido
y dormirme,
con las sábanas arrugadas en un rincón,
con las gafas aplastadas entre mi cara y la almohada,
con la luz encendida.

A la mañana siguiente me levanto extenuado
y con ganas de asesinar al primero que vea
[y es probable que sea mi imagen desde el espejo].
No puedo dormir bien.
Me paso la noche sin conseguir seducir al sueño.










AUSENCIA

Soy tan blanco
que cuando palidezco,
desaparezco.







Del poemario inédito
ALREDEDORES MADRID, BUSCÁNDOTE
[ACERCÁNDOME QUIZÁS]

miércoles, 24 de enero de 2007

LLUÍS PONS MORA




















Mencionado por:
David González
Vicente Muñoz Álvarez
Andrés Ramón Pérez Blanco
Antonio García Villarán


Menciona a:

David González


Vicente Muñoz Álvarez


Marta Zafrilla


Miriam Reyes


Elikura Chihuailaf


Edgar Altamirano




Bio-bibliografía


Nací en Mallorca en el 81, aunque desde pequeño mi vida fue una eterna mudanza. Tras muchos años de vivir en Tenerife, y otras islas canarias, los últimos 8 años de mi vida han sido, y son, andaluces. He publicado un libro hará 3 años: BARRIO DE HIELO, editorial Islavaria, y un relato publicado en TRIPULANTES, de Eclipsados editorial. Últimamente trabajo, tranquilamente, en mi próximo libro.





Poética











Poemas


Mis puños son forma impresora

No suelo plantearme por qué, cómo, escribir.
Cualquier cosa puede, y debe, ser escrita pero no sirve simplemente cualquier cosa.
Variable eterna. Zorra conjunción. No soy yo quién lo domine.

La poesía debe ser entendible para el pueblo porque le pertenece.
Al menos entendible para una mayoría, empezando siempre desde abajo.

No sabría explicar de qué forma le da sentido a mi vida atrancarme ante un folio.
La primera vez que lo hice fue para decir Te amo.





Quizás

Crujen los árboles
y la tierra se corre
de necesidad,
de tanta herida
traicionera.

El cielo inunda
al mar partido
en mil seísmos
que malogran siempre
a los mismos pueblos.

Becket comunica,
disparan los despidos,
princesas parirán.

Y yo me pregunto
si habrá hecho el mañana
un hueco en sus planes
para nosotros.

Y yo me respondo
si acaso importa.







Asfixia

Lo que en mi interior combate,
aquello que me ahoga,
es la única posibilidad
que le queda al mundo;
el grito que armará a los desarmados.

No administrar más de siete días seguidos.
En caso de sobredosis, o inmunidad,
escribir poemas.









Equis más yo

La tele agenda brotaba
guitarra flamenca_taller de artesanía_
autodefensa para mujeres_cursos
para parados_carné de instalador de antenas_
master en dirección de empresa_
farmacias de guardia en el Sector Sur.

Yo tumbado, con las piernas cruzadas
sobre esta especie de sillón.
Crujidos del tabaco incandescente.
Las cuatro, o las cinco. Madrugada.
Espero los efectos del comprimido.

Pantalla en blanco_
ristra de logotipos de entidades
burocráticas_legislativas_bancarias_
comerciales_religiosas_mentira.

Luego diez minutos emitiendo
los dos mismos anuncios
de putas que no existen en un
nueve_9_cero_0_seis_6. En este punto perdí la conexión.