miércoles, 14 de noviembre de 2007

PEPA CANTARERO



















Mencionada por:
Felipe Sérvulo

Menciona a:
Felipe Sérvulo
Chantal Maillard
Esther Zarraluki
Manuel Vilas
Benjamín Prados
Luis García Montero
Belén Reyes




Bio-bibliografía

Podía haber nacido en cualquier parte, pero afortunadamente nací en el Sur, en un bellísimo pueblo de Jaén (Baños de la Encina). Mi vida ha sido intensa en emociones, tanto, que para barajarlas no me quedó más remedio que escribirlas. Escribo desde que… uf, ¿desde que supe juntar las letras? ¿Desde que tengo uso de razón? Bueno, para ser sincera, mi razón es algo inestable y voluble. Me ha tendido las mil trampas y ha intentado seducirme incontables veces para que traspase la línea. Por lo pronto le planto cara y estoy en este lado. Escribo con una necesidad patológica. Este vicio mío de juntar palabras me salva de la mediocridad de los días sin huella y me ayuda a huir de una realidad que no me gusta nada. Alterno la prosa con la lírica.
Soy secretaria y fundadora de la Asociació Promotora del Museu de Poesia de Catalunya, desde el cual promovemos lecturas poéticas, presentaciones de libros y otros eventos culturales. Y me emociona dar nombre al “Certamen Poético Pepa Cantarero”, en mi tierra, Jaén.
He colaborado en algunas publicaciones y antologías, en la plaquette Otras voces. Mis textos y poemas han sido llevados al teatro en las obras: Cárcel–carnal, mayo de 2002. Dirección: Rafael Núñez. Y “Tu perra boca”, marzo de 2005, por el Grupo del Teatro Lauta.
El año 1999 publiqué el poemario “Cuarteada de olvidos”, prologado por el poeta Màrius Sampere. Y acabo de parir mi último libro “Conversaciones con el nicho 612”, prologado por Feliu Formosa, donde se dan la mano la prosa poética y la poesía. Y creo que ya basta.



Poética

Escribo poesía porque me permite hablar de las cosas ariscas con menos aspereza, o al menos así me lo parece. Aprendí a escribir como aprendí a amar, a vivir, a gozar, a padecer… Durante un tiempo deambulé por colectivos y talleres literarios, pero los grupitos me aburren, es tan cansador y absurdo gastar energías en competir en el circo literario. Me gusta regalar mis poemas y, compartir con los otros, mis universos de papel. Soy autodidacta y heterodoxa. El dolor, la decepción y la rutina, las combato vomitando en el folio. La pasión la vivo con toda mi piel. Y si la lucidez no me abandona y mis neuronas llegan en buen estado, escribiré hasta el momento del tránsito.





Poemas



Lo tremendo de los muertos son sus gestos de vida
en nuestra memoria. Porque entonces viven
atrozmente y ya no entendemos nada.
Albert Cohen


EN LA CUERDA FLOJA

La cordura exige un peaje ingrato de satisfacer.
El telegrama de mis neuronas es arisco:
La situación de ruina stop., inicia el proceso de
asimilar stop., la cuantía de desastre emocional stop.
Alerta.
Esta mañana, al pasar por el altar, ya no estabas.
Creo que te has muerto definitivamente.
Un amigo me prohíbe que mire los ojos de la muerte.
Llevo semanas sin soñar un solo grito.
Si pudiera borrar mi paso por el desatino
no tendría que cerrar las puertas con llave.
Ese hombre dejaría de martirizarme con el pasado
y mi tercer ojo no sufriría el acoso en su retina
del cuerpo violado, post-mortem, en una sala de autopsias.

(de Conversaciones con el nicho 612)



***



Menos es lo que me deben los poetas, pues, aunque
pertenecen especialmente a nuestro bando, forman
una raza independiente, como dice el proverbio,
cuyos afanes no tienen otro fin que recrear los oídos
de los locos con simples frivolidades y cuentecillos insustanciales
.
Erasmo de Rotterdam


LOS LOCOS MANSOS

¡Permitirme contactar con las fuerzas del subconsciente!
Pido. Ser uno de los elegidos del oculto conocimiento.
Sentarme al lado del Loco del gusano invisible
y de la rosa enferma, para nunca olvidarme
que las deidades residen en mi pecho.
Johnny Depp, místico y profético
bajo su sombrero negro
grita: Paz y libertad a cualquier precio.

Quiero oír el grito de las cavernas del ser
compartir y glorificar el universo de los Castos:
Poe /Baudelaire / Van Gogh…
Defenderlo del vampirismo maternal
tirar por el retrete sus golosinas envenenadas
y maldecir a la Parca que se lo llevó sin zapatos.

Necesito desmentirles a los normales
que todo sueño es un delirio.
Escuchando el monocorde concierto de Scardanelli.
Releyendo Hyperion junto a Diotina
amor inaccesible
del que creció en los brazos de los dioses.
Clérigo insurrecto.

Los pies musicales arrancan notas de espanto
en la torre. La bruja de Hamberg
observada por un Freud celoso, los besa.
Aletargado, el semi-dios de la Verdad y la Mentira
no ve con claridad diáfana
cual de todos los amantes de la mujer de ojos azules
-la seductora de genios-
se mofa de su pasión enfermiza.

Déjame voluble y cruel criatura
arrodillarme ante tus serviles y amantes orates
y constatar que el alma alcanza a derrotar la mente.


(de Granadas abiertas impúdicamente, inédito)




***



ALARIDO

He visto las mejores mentes de mi
generación destruidas por la locura,
hambrientas, histéricas, desnudas,
arrastrándose de madrugada por las calles
de los negros buscando un pico rabioso…

Allen Ginsberg



Entierro mis ojeras y finalizo
la relectura de En el camino.
Algo sigue vivo
la esperanza está en mi mente
no es ficticia.
¡Qué coño le importan mis ojeras
a los ángeles que escuchan jazz
en madrugadas de migrañas?

Los spaguettis se enfrían
mientras vigilo la ventana por
donde se cuelan los tigres.

La habitación huele mal
yo huelo mal
su aliento huele a rayos.

Los violines mudos, rotos, viejos
no suenan para no despertarlo
de su sueño de barbitúricos y alcohol.

Sólo encuentro cuerpos ajados
muslos fláccidos y culos cuadrados.
¿Alguna vez toqué, olí, disfruté
la belleza masculina?

Vivir sin amar es posible
pero poco recomendable
nunca hay prisa por llegar a una casa vacía.
Las paredes de burlan de tus necesidades
(si amar es una necesidad).

Venga, Ginsberg, cuéntame
cómo amabas a Naomi
sobre y por encima de todo,
venga, sin pudor
tengo el tiempo del mundo
y aún estoy en el camino.
Eso creo.
Espera, espera que acabe el
sándwich y acompaño hasta la puerta
a Corso, a Bukowski y a Cassady.

(de Cuarteada de olvidos)

1 comentario:

Sin Cara dijo...

¡Me encanta! De hecho, me gusta tanto que me he permitido (que me disculpe quien deba) comentarlo por mi blog. Gracias por los poemas.