sábado, 15 de septiembre de 2007

FRUELA FERNÁNDEZ



















Mencionado por:
María I. Fernández Barjola
Juan Andrés García Román
Marta Merino

Menciona a:
(Amigos, diálogos)
Francisco Alba
Juan Antonio Bernier
Rafael Espejo
Jorge Gimeno
Abraham Gragera
Xavier Guillén
Martín López-Vega
Leónidas G. Montoto
Andrés Navarro
Carlos Pardo

(Textos)
John Berger
Ernesto Cardenal
Hugo Claus
Peter Handke
Eduardo Milán
Charles Simic
Andrea Zanzotto




Bio-bibliografía

Llangréu (Asturias): 19 de noviembre de 1982. Licenciado en Traducción e Interpretación (Salamanca). Actualmente, preparo mi tesis doctoral en Granada. He publicado un libro de poemas – Círculos (KRK: 2001) – y dos traducciones: Para un dios no nacido (Hugo von Hofmannsthal) y Lugares (Marie Luise Kaschnitz), ambas en Pre-textos. Durante algunos años coordiné la revista Reloj de Arena junto a Martín López-Vega; actualmente trabajo con Carlos Pardo y Juan Antonio Bernier en la organización del certamen anual Cosmopoética. Algunos poemas míos aparecen en antologías como La lógica de Orfeo (Visor), Veinticinco poetas españoles jóvenes (Hiperión) o Última poesía española (Mare Nostrum).




ASUNTO MÍSTICO PARA DEVOCIÓN PRIVADA

El otro día, sin hacer mucho caso a la televisión encesa, oí una frase: “algo rugoso y fragmentado”. Resultó ser un programa de divulgación científica, no lo seguí en exceso. Pero creo que la frase resume mucho de lo que me importa.
Me gustan las alegorías, las paráfrasis de la realidad que van desvelando detalles ocultos, aunque no tengan una dirección concreta, precisa (mejor, de hecho, si no la tienen). Componer sobre paisajes que podrían existir, pero sin exigírselo. Lo que queda apuntado, bordeado, sin mensaje previsto.





Poemas


Aquí donde dicen
marzo al cuervo
y septiembre al lino,

donde la nieve convierte el trazo en una guerra abandonada, y las hormonas del hielo se desgajan para cubrir la arena,

la costa se resiste a ser paisaje,
hace falta creer en un alma para responderle como a un igual,

sin forzarla a ser un cuadro con leyenda,
sin buscar en la orilla un doble abrazo dormido,
incrustado.



***



… Mayo tan preciso que parece
necesitar erratas,

y su polen nevado,
como de algún poema
bucólico
(edípico)
(alérgeno)

Ahora
que te cuesta más
subir hasta ti,

llegarte –

y yo
te dejo por señal
las mondas de manzana

para decir

que espero,

que voy
siguiendo tus escalas.



***



Tardes
de calor
prehistórico,

ciénagas criando –

y todos a punto de creer que algo
está a punto de surgir
(y quizás
es sólo que algo se va retirando,
por dejar este espacio).

Desde esa banda de gravilla
donde el mar se intuye
pero aún no es posible
sentirlo
y que la voz no pese,

el ojo
va descendiendo
con los ríos,

hasta llegar aquí,

donde el impulso
se desmenuza en reposo
y hábito
correspondido.

Si la palabra
pregunta
qué somos,
el tacto dirá
gachas,
prendeduras,
trombos,
pero es podre

satisfacción,

inclusa.

2 comentarios:

Velocet dijo...

Hoy voy con prisa. Pero me ha parecido interesante, así que prometo volver :)

Manuel Jorge Luís dijo...

Hola! Te escribo para decirte que he traducido un poema tuyo al portugués para publicarlo en un blog, en el que colaboro como traductor de poesía española contemporánea. Pero me gustaría que conocieras la traducción antes de publicarla. Cómo te lo envío? Un abrazo