domingo, 9 de septiembre de 2007

FRANCISCO VAZ
















Mencionado por:
Vicente Muñoz Álvarez

Menciona a:
Miguel Mejías
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Vicente Muñoz
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José Luis Piquero




Bio-bibliografía

Nací En el Sur, que ese lugar lo denominen Huelva carece de importancia por que el Sur en cuanto a estado solo lo es del alma y de las ideas. Libros publicados: “Palabra y piedra” y “Artistas, por supuesto” y he sido publicado en algunas antologías poéticas y narrativas en España, Portugal y México. Soy coeditor de la revista “Tranvía”, y dirijo la tertulia literaria “Café del arte". Todo esto pertenece al lado oculto de los sueños, en el otro, el real, me gano la vida vendiendo fresquito.



Poética

Escribo porque no puedo dejar de escribir. Cualquier otra opción me parecería más interesante, creo que escribir te ayuda a comprender al mundo y al incomprensible y estúpido ser humano, lo cuál no sirve para mucho, y ,desde luego, sería mejor vivir a tope como un bobo y fundir la vida que perder el tiempo en la escritura, sin embargo nada puedo hacer, me resigno y escribo, es inevitable. No aguanto al escritor que solo sabe contarme su perra vida, nuestra vida carece de importancia y ,desde luego, es de descerebrados insistir en la eternidad de tu nombre, sin embargo hay un 10% de lo que escribimos que sí merece perdurar aunque al igual que El Quijote quedara relegado a archivos decrépitos de la memoria. En fin, soy un gran escéptico que procura no darle importancia a lo que hace, porque así, solo así, quizás encuentre algo en mí, ajeno a mí, que le de sentido a mi vida y al mundo global en el que vivo.




Poemas


Cada mañana veo en vosotros el orgullo
de sentiros importantes e imprescindibles
y no alcanzo a comprender tanto esfuerzo
si la vida no es más que hostia tras hostia
una sucesión de pérdidas incontrolable
ante el que el microscópico Ser humano
nada puede hacer salvo resignarse
os apartáis de mi camino porque apesto
a alcohol y no domino la línea recta
pero soy parte de vosotros
y no os queda más que aguantar
mi presencia y mis palabras
aunque os joda

Drink River tiene dos orillas
aparentemente distintas
y sin embargo iguales
en ambas la luz lo muestra todo sin censura
y en ambas la verdad se oculta con mentiras
mentiras en la que creemos ciegamente
ciegos de convicciones y símbolos irreales
y hablamos de revolución y de progreso
confiados en imponer nuestras consignas
y lograr el liderazgo
aunque sea del asqueroso basurero
que edificamos como hogar

no puedo entender tanta estupidez
¿por qué hemos de ser tan importantes?
despréndete por fin del perverso disfraz
que con orgullosa humildad me muestras
y observa la luz de la palabra en esos ojos
porque mirar solo mirar ya es suficiente

De “Antología de Drik River” inédito



***


El futuro es incierto y quién sabe
si el misterio se impondrá a los prejuicios
queda claro que en Drink River
se emborracha cada noche un escéptico
que morirá asesinado o no
y es más eso no importa
lo que importa es que aquí se detenga la corriente
que riega campos de golf y deseca ciénagas
que el agua es vida y la vida
es de todos patrimonio

la niña es un afluente que nos llama
y nos dice que la risa y la ternura también sacian
la niña carece de la máscara
y la luz inunda su rostro de un amor indescriptible
ese es el crimen más obsceno de occidente
cegar el manantial en los ojos de los niños
condenarlos en nombre del amor a ser adultos
y exigirles que no abandonen la esperanza
en que es posible mejorar el mundo
predicar que la belleza de la flor es eterna
si resguardas su semilla de la lluvia
y la elevas por encima de la tierra

ese es el crimen más obsceno de occidente
y no importa porque es crimen productivo

De “Antología de Drik River” inédito


***


LA SEMILLA

Prisa, mucha prisa, aceleramos sin freno nuestros pasos sin saber, en realidad, adonde nos dirigimos, porque la aceleración continua nos impele al precipicio de la ceguera más bruna.
Sobre las dunas arenosas del desierto del Sudán camina un hombre que ha perdido sus pasos, el pájaro que vuela sobre su cabeza se apiada de él y abre el pico, soltando la semilla que encontró allá en tierra fértil. El hombre mira hacia el cielo y no ve nada, ni siquiera una nube. Con sus manos siembra la semilla en la árida superficie del desierto, y espera, espera pacientemente. Riega cada día con la única humedad posible (sus lágrimas) la mínima extensión de arena que la cubre. Y sigue esperando con tenacidad absurda hasta que el cuerpo cede y se abandona a ser comido por el sol y los buitres. Entonces los líquidos de la putrefacción fertilizan la semilla y ésta comienza a germinar pausadamente, arraigada con fuerza a la arena más voluble e hinchándose de frutos poco a poco. Ese arbusto verde, hermoso y preñado que es ahora, quiere regalarnos esos frutos y espera pacientemente una mano humana que la alivie, espera con resignación que alguien perciba su milagro. Pero es imposible, la aceleración sin freno de nuestros pasos ha sellado la ceguera permanente en unos ojos inmensos y acechantes que ya nada reconocen. La planta acaba muriendo a nuestro lado, implorándole a los pájaros en su último estertor que recojan sus semillas con el pico y divulguen su mensaje desde el cielo.

De “Microrelatos” inédito

2 comentarios:

carmen iglesia dijo...

Un paisano...qué alegría... Intentaré seguir tus pasos... porque me gusta lo que leí...

Un placer,

carmen iglesia dijo...

Me gustó tu poesía, también descubrir, al fin un poeta de Huelva... un paisano... al fin y al cabo...

Un placer,