jueves, 23 de agosto de 2007

RAÚL DÍAZ ROSALES





















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Bio-bibliografía





Doctor en Filología Hispánica (Universidad de Málaga, 2008), he realizado estudios de postgrado de Traducción Literaria y Humanística (Universidad de Málaga, 2006) y Edición (Grupo Santillana-Universidad de Salamanca, 2010). Actualmente, imparte clases de Historia de la Lengua Española en la Università degli Studi di Milano. Mi primer poemario, Teoría de las grietas, obtuvo el 1er Premio de Poesía de la Muestra Andaluza de Literatura Joven Málaga Crea 2007 convocada por el Ayuntamiento de Málaga. He participado como poeta emergente en la 4ª edición del Festival Internacional de Poesía Cosmopoética (Córdoba, 2007) y en Nací el 21 en primavera. Primer encuentro internacional con la poesía española, celebrado en Bari, 2008. Con Ramón Díaz Guerrero, edito la serie de monografías de creación poética Catálogos de Valverde 32 (www.catalogosdevalverde32.es), que ha publicado hasta la fecha los números Decreto de abandono (marzo, 2008) e Hipotecas familiares (septiembre, 2009). He sido co-coordinador de edición de la revista Robador de Europa (Fac. de Filosofía y Letras de la Universidad de Málaga). Aparezco en la antología Frontera Sur. Antología de jóvenes poetas malagueños (CEDMA, col. Puerta del Mar, 2007), editada por Francisco Ruiz Noguera, y en Antología del beso (Mitad Doble Ediciones, 2009), editada por Julio César Jiménez. Poemas míos aparecen en las revistas Álora la bien cercada, Nadadora, El maquinista de la generación o Ex-libris. En mayo de 2010 aparecerá una antología de poemas traducidos de la poeta inglesa Veronica Forrest-Thomson. Algunos poemas míos han sido traducidos al italiano por Paola Laskaris.



Problemas de expresión corporal
[Poética alexitímica basadaenhechosreales]

Ofrece un cuerpo digno del milagro, la vaga sensación de compañía en bares donde el hombre es solo un trazo azul... y yo perdido, claro, por no ser yo, por rechazarlo. Tan solo un gesto mío para abrir en danza los reflejos del placer... Y ahora queda hablar del humo cálido, de gritos silenciosos, de otros cuerpos ya marcados, cierres de sueños. Pero en la vida, como en los poemas, solo me importan los finales. Dije que no, claro, atado a mi cuerpoestatua, para no ser feliz empeñando mi cara de las tardes de domingo. Seguí observando la vida en telescopio...

Mi poesía nace de la inactividad. Es el proceso intelectual que intenta explicarla y consolarme –en la dosis justa de autocomplacencia– ante ella.

Un poema debe ser la expresión concisa de la belleza, la medida exacta de lo sublime. Pero como dijo Rafael Pérez Estrada: «El poema es sólo el espejismo del poema que soñamos». Como poetas no podemos exigirnos poemas perfectos, pero sí espejismos geniales. Si no podemos esbozarlos, acabaremos diplomados, e incluso con honorables condecoraciones, como profesionales del ripio. Que tampoco es malo, oiga. De todo ha de haber en la viña del Señor.

[ADVERTENCIA: Tengo otras poéticas publicadas, pero son todas tan poco relevantes para la comprensión de mis empeños poéticos como esta]



Poemas

Yo creía en un dios pero él no lo sabía,
nunca llegó a saber que yo creía en él
mucho años aún después de su muerte.

Hjalmar Gullberg (trad. de Francisco J. Uriz)



amaneció dios en mi casa esta mañana
con signos de agonía
un tímido saludo ojos vacíos

algo casual ocurre a veces

un dios que busca amor entre los hombres
un gesto incierto que ame sus razones

sin brillos sin blancura un gris tan sucio
como todos los pecados cometidos

le invitó mi padre a presidir la mesa
se sentó apocado inquieto
bendijo musitando nuestros dones
–¿a quién le reza un dios abandonado?–
preguntó nervioso por la suerte de otros dioses
evitó hablar de juicios y de infiernos
«no sé ya de castigos ni verdades»

lloraba al confesar que era culpable
que él mató con rabia al que era su hijo
con él murió su fe y su reinado

no supe qué decir quién no ha matado

se encerró en mi cuarto tan solo un péndulo
su hijo debió estar tan orgulloso de su padre

lo enterramos sin llorar sin oraciones
buscamos en la tele algo aburrido
creamos otro dios con poco esfuerzo

es lo normal ocurre siempre







Teacher said: ‘James Honeyman
Is the cleverest boy we’ve had,
But he doesn’t play with the others,
And that, I think, is sad.’


W. H. Auden



En el recreo come tierra.

No es el sabor lo más molesto.
Ni el vaho de las burlas. Son las manos.
Las uñas no consiguen arrancar
el precio exacto de la paz.
Sigue escarbando. Poco a poco,

sus compañeros, satisfechos,
dejan que vuelva a su locura
de techos altos en el cielo,
de azúcar en faldas de tablas.

Tumbado hacia el celeste,
observa la rotundidad
del llanto, acaricia la soledad,
su disciplina. Se agarra a un libro
y sueña con las madres que quisieron
a sus hijos, que sufrieron por su llanto.

Sonríe y piensa en héroes de cómic,
en noches invencibles de verano.
Las cosas son, a veces, el deseo.
Podría levantarme, hacer del día
la casa en que correr descalzo, alegre.
Podría reír tanto que...
Sus gritos...
Los otros niños vuelven.
Se arrodilla.
Araña tierra.





[INVIERNO]

Yo volveré a aquel mundo de la infancia.
¿Cómo, si no, me atrevo a respirar?

Lorenzo Plana



El norte te rindió la huella mágica
del musgo, claridad vencida en torno
al verde. La necesidad del frío
era el diálogo con la mañana,
el roce mudo de cualquier destino.

Intimidad en raíces.

Los caminos conducían
a cementerios huérfanos. Los hombres
que lucharon por sus hijos
alimentaban sus cadáveres en domingos
de ropa limpia y rota, en liturgias
de miel entre guadañas, de veneno
en padrenuestros.
Viejos que morían
abrazados al dolor, sin comprender
su muerte, sin haber tenido nunca
fe por esa vida de hambre entre los dedos,
de frío en los abrazos.
Tu infancia siempre
fue un paisaje extraño, de colores
insomnes, de tesoros falsos. No sabías
disfrazarte en olores de mañana.
Encadenado al sol, fueron las nubes
las que lograron darte ese cobijo
en que esconderte de la promesa,
gris y dócil, del futuro.
De niño
fuiste invierno entre cadáveres.

Tu voz es solo el eco de sus voces.


(De Teoría de las grietas)

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