martes, 10 de julio de 2007

IVÁN REPILA



















Mencionado por:
Izaskun Gracia Quintana

Menciona a:
Harkaitz Cano
Yolanda Castaño
Izaskun Gracia Quintana
Pere Mallén
Sergio Oiarzabal
Álvaro Tato




Bio-bibliografía

Bilbao, 1978. Licenciado en Filología Hispánica. Editor de profesión, trabaja como gestor cultural en Madrid. Ha publicado artículos y poemas en diversas revistas impresas y online. Actualmente forma parte del Consejo de Redacción de Primer Acto, revista teatral en la que participa activamente. Su libro de poemas El rincón y mi sombra ganó en 2004 el Premio a la Creación Joven del Ayuntamiento de Salamanca.






Poemas


vocación de blanco


soñé abrirme
soñé con la mano crispada de mi razón cuando el juicio perdido consta como una estrella
estrella que presiente mi oscuro y se niega se niega
desviada en el vértigo se incendia con un manto de sospechas como pastos de roja quietud
sobre la tierra que devora y esconde la raíz de los árboles aferrados al suelo como quien teme
donde mi sueño exacto no me permite ver el corazón del sueño.

soñé abrirme
pero me abandonó semillas de oro negro al despertar el rayo en la veladura de mis alas
fui verdor cuando acudieron a saciarse en mí las palomas que llamaban a las puertas del río
y temblor cuando los árboles pintaron con su fruto mis pies de brisa
y sin embargo sofocó mi grito la palabra en las antípodas de la luz y perdí la razón
esta vez sí, perdida
ahora que la vigilia abría las montañas y en su vientre latíamos el invisible y yo.

soñé buscarme
ir al encuentro de lo vertical y hallarlo contra un desierto echado a morir en el descubrimiento
porque en la horizontalidad de mi sueño nefasto cuando le hago el amor a los muros engendro ventanas
porque mi sueño muerde al perro que persigue la mano que le da de soñar
con la persistencia de una migración que circunda los astros y hostiga un horizonte inconquistable
y porque soñé entregarme a lo fértil para ser repoblado
y así mi descendencia llevaría por mi atrevimiento en su linaje como un signo la raigambre del no.

soñé soñé soñé a pesar
de mi ambición expuesta al abrirme los brazos únicamente los brazos a mares como lenguas
y entregarme al beso de la tierra con vuelo rotundo pese a mi orgullo de solemne derrota
hasta que al fin cadáver de ojos oscuros las olas me devolvieran a la costa negra
y anunciaran que mi oficio solamente podría contener mi oficio
porque lo que persigo me tiene acorralado a varios pasos del próximo horizonte.

soñé lo blanco
y desperté que lo blanco era yo.





La piedad

sucederá un cuerpo mío cárdeno como un cielo de bronce que combara tu abrazo:
yo precipitado en un racimo de memoria reseca a tu pecho colgaría desde el agotamiento
y tú después contenida me vendrías con viveza de mármol a levantar del oscuro reposo
y verías nunca más en mis ojos campos de trigo como un amor de espora y sol de invierno
y vería nunca más en tus ojos el lecho de los vientos aliviando la fiebre de los mediodías
y nunca más salvo en la tierra que demore mi hueso echaremos raíces yo creceré tú
me izarás como un saco de rabia.

amor mío no quiero no quisiera
yacerte junto al beso diurno de la desesperanza que el misterio posee con rubor de amante
o escuchar que tu grito retumba como un hueso feroz contagiando la cólera del mundo
despertando las grutas que avivan el negror de nuestro desencuentro
no quisiera.

pero si caigo si caigo y tú detienes
amor mía la sangre de tu sangre derramada en la víspera de mi primera siembra
si llegaras a sostener mi cuerpo inerte como una virgen a las puertas labradas de la hondura
y arrodillada me limpiaras como un fósil que aguarda para ser revelado
que un dolor despabilado de cuajo no te arranque
mi recuerdo como un golpe de mar.

y yo sería completamente por última vez tuyo
si me consientes regresarte adentro para darme a sombra y padecerme
y padecerme.





Poema falso

el mango de mi sien derecha engendra pompas de brutalidad como el aceite hirviendo
y el gatillo de mi sien izquierda desemboca en el delta de mi amnesia una tristeza de ruleta rusa.

me pregunto cómo haré para hollar el silencio de esta piel manuscrita que me cubre las manos.

en el patio de mi deceso florece un perro en rama que enterré de niño se me volvió lombrices
y en la ubre de mi nacimiento callejea hambriento aún hecho de boca su corazón el mío

y en la comisura de mi olfato cede el odre que guarda mi esqueleto como un barril de esquinas
y en el gozne de mi corazón chilla el impulso de una sombra que contra mí repica su nudillo.

me pregunto cómo labraré después de que me estallen las manos en pedazos la palabra.

echado en el propósito de mi abstinencia rompo a decir como acallando la voz quebrada de los anestesiados
y oculto en el garfio rojo de mis consonantes alzo un discurso a media piel sobre el arbusto más débil

y abierto en la hendidura de mi semejante late un dedo brutal que lacera el órgano de su desvergüenza
y torvo en la mezquindad de mi cordura azoto el pétalo fantasma que enjuga la cruz de la misericordia

y adusto en la garganta de mi afasia ruega un pulso bramante por concitar la ira contra el verbo
y harto en el marasmo de mi mansedumbre quedo me late un principio de turba desnutrido y vesánico

que expira en el resuello de mi holgura como un jardín que vela agazapado a la tierra latiente
y sabe ha de saber los hombres que remonta la costra del enfermo mientras liba su voluntad el deterioro.

me pregunto al fin cuánto puño iracundo clamará por la vida brotará de las manos repletas de palabra.

3 comentarios:

Miedador dijo...

Cómo no me había dado cuenta de lo mucho que añoro tu poesía.

Pere

Gabo dijo...

ha sido estupendo acercarme un poco a ti en tu poesía: profundidad, belleza, suavidad, energia. Creí encontrar algo mas sanguíneo, pero encontre contundencia.

Gabo

Ivan dijo...

Tu poesía se me afiguró como un elogio de la resistencia, pero con una mordacidad tan elegante que parece pisotear todos los remordimientos: una poesía que va solapando los días infames.

Un Saludo,

Ivan

http://forneron.wordpress.com