sábado, 23 de junio de 2007

MATÍAS MUÑOZ



















Mencionado por:
Ezequías Blanco
Ernesto García López

Menciona a:
Carlos Álvarez
Ezequías Blanco
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Ernesto García López
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Fernando Beltrán
Joaquín Benito de Lucas
María Antonia Ortega
Jesús Hilario Tundidor
Santiago Gómez Valverde
Rafael Pérez Montagut



Bio-bibliografía

Matías Muñoz Borja nació en Magán (Toledo) en 1957.
Hasta la fecha ha publicado dos libros de poemas: Un leve trazo (1993) y Espero una palabra (2001). En colaboración con el pintor Joaquín San Juan, tiene editadas dos carpetas de poemas y grabados: Luz y Sombra (1989) y Palabras (2000).
Poemas suyos han sido incluidos en libros de homenaje y distintas antologías, así como en revistas literarias.
Fue fundador con otros poetas de la revista literaria 13 de Fuego, de la que se editaron diez números, publicados entre los años 86 y 88.
En la actualidad forma parte de los consejos de redacción de las revistas Cuadernos del Matemático y .




A modo de poética

Escribir desde la indigencia, acaso desde la osadía, que supone ser consciente de los límites del signo y pretender trascenderlos.
Escribir a la espera, garabatos, murmullo apenas de lo soñado, y seguir, abiertos los sentidos a la palabra que nos libre del vértigo.




Poemas

(De Un leve trazo. Ed. El Cazerón, 1993)


Siendo embrión
el hombre estuvo cerca
del pez y la paloma:
apenas a un latido.
Un pálpito fugaz
que le negó las alas
y le anegó las branquias.

Bastó un solo latido
para cortarle el vuelo
y alejarle del fondo
del mar y sus secretos.


***


Como siempre se posan
mis ojos en la sombra.
Las pupilas se agrandan
hasta borrar el iris.
No alcanza la mirada
a descifrar el fondo,
y surge, de lo oculto,
de nuevo el desconcierto.

Hoy siguen sin respuesta
mis eternas preguntas.


***


De barro soy.
Soy el agua y la tierra.
En mí crece tu amor
de madreselva.





PIEDRAS, CÍRCULOS
A los niños palestinos

De chiquillos,
dibujábamos con piedras
inocentes círculos en los estanques.
Zozobraban los barcos de papel
o las ramas
que, a modo de galeones,
surcaban tan diminutos océanos.
Eran batallas incruentas.
Hoy
es otro el escenario:
un espantoso círculo
de piedras y de balas
donde mueren chiquillos
y zozobra la esperanza.






(De Espero una palabra. Ed. Huerga y Fierro, 2001)

El don de la palabra nos fue dado.
¡Ah!
si las palabras a su fin sirvieran:
mostrar, sin más, diáfanas
su significado
y así entendernos.
Pero a veces con ellas construimos
la torre de babel que nos separa.
Yo busco una palabra
que vuelva transparentes los silencios,
que tenga las paredes de cristal
sólo para que tú me veas.


***


Escribo una palabra
y veo
que no mancha el papel,
que da fin al silencio.

Se acerca la palabra
hasta el filo del verso
y me empuja al abismo
del poema incompleto.

Es solo otra palabra
que me sale al encuentro
la que ahoga mi angustia
y me libra del vértigo.

***


A la memoria de Amparo


Consuelo
del silencio vacío que es la muerte,
la palabra
inventa verdades.
Catarata,
el agua
precipita
y sus recuerdos.
Antes agua estancada, sin memoria.
Reloj,
el tiempo
consume.
Nacer y morir:
palabras.
Solo la última
nos pertenece.


***


El dolor
de la palabra
que nunca encontrarás
(aún eso crees)
es más hondo
que el silencio
que ahora te rodea.
Herida que lavas
apurando el tiempo,
buscándola.



***



(Otros poemas)

Soy Abdel, zapatero.
Sobrevivo en Bagdad:
cementerio de sombras
a la orilla del Tigris.
Tengo un hijo, Nizar;
los otros tres murieron.

Aquí, entre las ruinas
de lo que fue la casa
murió mi esposa, Aixa,
mientras regaba el jazmín
que ardió en el bombardeo.
No quise plantar otro.

Todo es polvo y ceniza.
No encontramos los cuerpos
de Alwán y Amira.

Ya no lloro.
Me robaron el llanto
el día que Alaá,
mi pequeña,
murió entre mis brazos.
Con un trozo de tela
limpié el hilo de sangre
que manó de su boca.

No he vuelto a la Mezquita.
Tampoco hago zapatos.


***


Mínima Biografía

El hijo que Itzar
parió en la patera
lloró,
tiritó,
mamó,
se ahogó.


***


(11 de Marzo 2004)

Tras la explosión
injusto sol,
oscuridad:
noche de ojos abiertos
de los muertos.

1 comentario:

Mónica dijo...

Gracias por hacernos disfrutar de la soesía, gracias ha sido un placer leerte. Mónica.