viernes, 8 de junio de 2007

MANUEL ARANA RODRÍGUEZ


























Mencionado por:
Carmen Camacho
Áreo Lórima
Valero Cortadura
Antonio García Villarán

Menciona a:
Luis Gámez
Gustavo Adolfo Romero
Enrique Zumalabe
Siracusa Bravo Guerrero
Javier Barrero
Jesús Cervetto
David Mena
María Alcantarilla
Rocío Bueno





Bio-bibliografía

Huelva, 1981. Licenciado en Filología Hispánica, actualmente cursa los estudios de doctorado. Codirige, junto a Manuel González Mairena, la Revista Chichimeca (http://www.chichimeca.net/) desde 2001. Ha publicado algunos de sus poemas en antologías como Antropología Desnuda. Poesía joven (2002) y Poesía por venir. Antología de jóvenes poetas andaluces (2004), y en las plaquettes Con la mejor intención (2002) y Jam Sessions (2006).



Poética

José Miguel lleva despierto demasiado tiempo. Tenía que haber dado ya alguna cabezadita. Pero no. Él sigue, erre que erre, esperando que pongan el capítulo de Ranma en el que, por fin, se reconcilia con Akane y viven felices para siempre.

José Miguel cree ciegamente en el poder salvífico del símbolo artístico, por eso, sigue esperando ese ansiado capítulo, a ver si esta vez no le pilla en el baño.




Poemas


…en un abrir y cerrar de orejas, las quejas se convierten en moralejas. Mi sombrero de ala ancha rueda por las rodillas hasta tocarme el último hueso del sentido común. Entonces, despierto, suspiro y comprendo. Cada una de las tajadas masticadas con un sonoro crujido de mandíbula estaban rodeadas de un halo de increíble alegría. No importaba el futuro. Quedémonos hoy con eso –me repetía-, y mañana será otro día. Porque este año todo va a cambiar. Estos paños no podrás secar. El engaño es una manta polar. Entremeses y sacas, placa-placa. Silencio. La función va a comenzar…




…shhhhh, shhhh, shhhh, sisea todo lo que quieras. Bracea con tus alitas de pollo loco. Contornea tus caderas, feliz en el agua, no esperes que salte. Shhh, shh, sh. Recula, amaga. Y hazme ahora un truco con los rayos negros que salen del rabillo del ojo. Sigue pareciéndote a todas las que veo, a todo en lo que creo. Redondea las puntas de los zapatos que me compro. Pero ¡espera!, ratona, espera. Mírame (cuando te hablo, cuando te escribo, cuando construyo luminosos alrededor de tu portal), mírame al entrecejo. Siéntate, escucha y engorda…



…innecesario, precario, impoluto, reaccionario, mal fario entre tus labios, tus ojos, mojo, cojo, estroncio, bario, radio, manojo de rastrojos que separan nuestros pupitres. Manejo la pluma como florilegios de floretes volantes. Te atribuyo sin compasión divinidades, sin prisa, más callao que un roto o un descosío, eso sí, cuento hasta quedarme sin respiración, hasta que apareces y las palabras desvanecen. Qué le voy a hacer si podemos alambicarlo todo, en la destilería clandestina de tus profundos, hondos, lirondos, me parto y me mondo, qué le hago, hija, qué le hago a estas alturas de la película…