martes, 26 de junio de 2007

JUAN JOSÉ GARCÍA RODRÍGUEZ


















Mencionado por:
Germán Guirado

Menciona a:
Ángel Antonio Herrera
José Ignacio García Lapido
Carlos López Dzur
Francisco Umbral
Sabino Méndez
Javier Corcobado
Amélie Nothomb
Germán Guirado



Bio-bibliografía:

Nacido en Almería en 1975, confiesa que en su primera juventud nunca se había sentido atraído por las Letras. De hecho, no fue capaz de terminar un poema hasta después de haber cumplido 18 años, cuando se origina en él esa necesidad escribir, por la que, desde entonces se siente tan atraído como por una insinuación femínea, discreta y fatal. Aquellos versos, sin duda, caerían en saco roto. Aunque, al final de todo, lo que quedaría sería el uso. Hasta entonces, si le pedían un escrito en clase, plagiaba, y si lo descubrían, pedía ayuda. Dependiente, frecuenta el hábito literario entrometido, inquieto, con desconfianza, siempre en la intimidad. En 2004, hace pública su ya intoxicación con motivo de su aparición en el onceavo número de la revista Nueva Literatura, gracias al fraternal aliento de Germán Guirado, su amigo de toda la vida, quien le anima a participar. El año siguiente, lo vería obtener uno de los accésit de un concurso denominado Literatura Epistolar organizado por la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos, S.A., empresa en la que actualmente desempeña labores de cartero. Divulga sus versos casi siempre en directo, a cambio de alguna copa, en las lecturas que realiza cuando, y donde puede, junto al autor del reciente Menos tú.



Poética

―¿Poética...?

"Me callo porque soy un poeta y lo digo todo muy pronto"; esto último es lo que piensa... Pero no lo dice.



Poemas


I.

Finalmente es el poeta quien más atenta contra la poesía,
es el terrorista maduro,
humano, el que aquí se descubre a causa de la impostura.
Sintiéndose frágil como un copo de nieve.
Con su mano temerosa destruye todo lo que le asedia
porque la Verdad tampoco pierde el tiempo leyendo libros
y le persigue.

(Arrancar volteando la llave de gas o lesionar este poema.)
A SYLVIA PLATH



II.

LA NEGACIÓN

La verdad es que no somos,
pero tenemos repetidísimos momentos de ser:
nos acariciamos, sí, sin duda, ella lo hizo,
percibiéndola lo hice yo, también, queriendo,
queriéndola, así
como dos, como está en nosotros el acariciarnos,
abiertamente
poros, manos, yemas que circulan sobre yemas,
tenemos siempre sonrisas acariciantes,
nos acariciamos, sí.
Cierto que alguna noche nos besamos.
Lo visteis. ¿Lo visteis?
Compartimos atenciones, vino, alburas, eventos;
en ocasiones, tan próximo a vosotros
estaba. Allá, arrinconados, definidos, no sé dónde,
no sé por dónde rodábamos,
pared, boca, o arrullo, al borde del contacto.
¿Lo habéis visto?
Habréis visto, sí, igual, contornos, labios, siluetas
quizá, ánimas nocturnas
arrojándose hacia una sombra misteriosa.
Pero la verdad es que no somos.
No somos fecha, orilla, estático firmamento: no,
estamos.
De la mano cogidos, paseamos ante escaparates
inmensos
sin luz, silencioso remanso las fuentes apagadas,
silencioso reflejo
el vehículo, la luna o el relente discreto,
en el que, incluso, a veces, nos hemos sorprendido
mirando
como viendo a dos desconocidos... Menos mal
que tenemos ojos para reconocernos.



III.

¡Cómo dicen que sí, mis labios,
a la clara embriaguez
de tu pelo y sus vapores!
Qué sí al sí, sonriente, que resbalas,
o desatas.
Nace afirmativo como un beso
desde el principio y no es de ahora,
sucede,
consumado
de los dos hacia nosotros.
No.
Y no es de ahora.
Giré su rueda en algún “te quiero”.
Amor,
que rueden todas las bocas juntas,
entonces
así. ¿Acaso fue lo que te dije?
Hablo del beso del sí,
lo noto.
Sueño con brazos abiertos
aguardando nuestra llegada.
Amor,
amor manos, pupilas, tú, interrogante
deseo,
amar,
ven, ríe; sonríe o deja reír en el alma
al rosáceo perfil de lo ebrio enamorado
solo,
entre síes labiales.
Espero.

3 comentarios:

safrika señorita dijo...

Qué buena tu poética.
"Me callo porque soy poeta y lo digo todo muy pronto" - a riesgo de meter la gamba, cosa común en el gremio este al parecer...

Juan Jose dijo...

No descubro nada si digo que considero que desechar forma parte indispensable cualquier proceso creativo. Y quizá sea el mayor de los handicaps en el caso de los poetas. Gracias, Sáfrika. Me remito al email que te he mandado un hace rato.

J. J. García Rodríguez dijo...

Estimado e intrépido lector: tú que nunca te detines, que te mueves como los salvajes por las selvas de internet, alarga de una vez tu mano y deslizate por las lianas cibernéticas hacia este nuevo y enramado poemario (aviva en el vuelo tu ansiedad):

afirmaohiere.blogspot.com