sábado, 2 de junio de 2007

FERNANDO DÍAZ SAN MIGUEL
























Mencionado por:
Sonia Betancort
Antonio Praena
Luis Somoza
Susana Barragués
Lorena Escudero
Josefa Sánchez Sousa
Luis Mundaca

Menciona a:
Raúl Aragoneses
Susana Barragués
Isabel Bernardo
Sonia Betancort
Pilar Blanco
Ben Clark
Antonio Colinas
Luis Felipe Comendador
Lorena Escudero
Enedina Iglesias
Darío Jaramillo Agudelo
Juan José Mediavilla
Luis Mundaca
Emilio Papel
Maria Ángeles Pérez López
Antonio Praena
Renato Portales
José Luis Puerto
José Ramón Ripoll
Charo Ruano
Ada Salas
Luis Somoza




Bio-bibliografía

Fernando Díaz San Miguel, (Salamanca, 1974). Su obra poética, reunida bajo el título El Zumo de los Días, comprende hasta el momento los libros publicados: Poemas Menores (Salamanca, 1996), Cartas en la Manga, libro de poemas con forma de baraja española ilustrado por cuatro autores (Salamanca, 1998; segunda edición, 1999), Poemas Mayores (Salamanca, 1999), Poemas Imperfectos, finalista del Premio Fray Luis de León de Poesía de la Junta de Castilla y León, (Valladolid, 2001), Poemas Finales (Salamanca, 2003). Prepara la publicación en 2007 de Libro de la Luz. En 2005 publicó en forma de almanaque Meiosis, que forma parte del Libro del Hambre.
Ha participado en antologías como Las palabras de paso (Poesía en Salamanca 1974-2001) (2001) o Paisajes de infierno, (2002), Los lugares del verbo (2005) y ha publicado poemas y relatos en diversas revistas.
Es coordinador de la Tertulia Atril, director de la Colección Gárgola de Poesía y codirector de la Revista Literaria Atril (versión on-line en http://www.revistaatril.com/) y también uno de esos autores maniáticos y pesadísimos que, al más puro estilo juanramoniano, nunca dejan de corregir y rara vez quedan del todo satisfechos. Así sus obras publicadas, en penúltima versión, se pueden encontrar en http://www.diazsanmiguel.com/



Poética

Unidos, en una forma igual
de creer,
tejemos un misterio para buscar
en el fino hilo del orbeun sentido a la vida
que sólo da su fin.
Las estrellas no nos miran
y el hombre ordena el caos, una tela de araña,
para exhortar
su miedo.

(«Mayo») Meiosis (a.f. Ed. Salamanca, 2005)
perteneciente a
Libro del Hambre



Poemas


FLORES AZULES

yes, it well could be that my Flesh
is praying for ‘Him’ to die,
so setting Her free to become
irresponsable Matter.

W. H. Auden: «No, Plato, no»


Y si hemos de ser por fin
materia irresponsable
no quedará ya
ni lo que pudimos haber sido,
ni el sonido de aquel llanto
que decían eterno:
no existirá ya el deseo,
no existirá ya la conciencia;
pero juntos todavía,
mientras soy devorado con insidia,
los gusanos, a ti,
te susurrarán palabras hermosas.

de Poemas Imperfectos (Junta de Castilla y León, Valladolid, 2001)





MEMORIA

La memoria de un hombre
se construye
con pedazos de arcilla,
con el resto que queda pegado a las paredes de la entraña,
con besos fracasados.
La memoria de un hombre se construye
con lo que hay de mentira en los recuerdos,
con promesas,
con café y aspirinas,
con libros desgastados por el uso, con poemas olvidados,
con absurdas historias
que conducen al mito,
con miradas furtivas en vagones, y cuerpos
entrevistos en la sombra.
La memoria de un hombre,
revivida y violada a cada instante,
es un reflejo de luz en la mañana,
las tardes entregadas al asueto,
son tu risa y tu voz de este momento,
el sonido horadado que atraviesa el asfalto,
que es el tiempo, los símbolos propicios
y el color del olvido.

de Poemas Finales (Diputación de Salamanca, 2003)





MEDIODÍA DEL 29 DE AGOSTO Y MAÑANA DEL 30

El mercado invade las calles.
Parado aquí en Cholula
en mitad del bullicio de gente,
siento su sopor cálido, los olores,
siento el paso extraño de los días,
pienso que saboreamos
ese zumo delicado que destilan,
y que se perderá,
nos perderemos de la memoria,
continuará el sonido acumulado
de la gente, los cuerpos, los objetos.

de Libro de la Luz (de próxima publicación)

1 comentario:

emilio papel dijo...

Ya hemos cumplido nuestra misión;
la poesía nos ha trascendido.
Sé que continuaremos leyendo
y todavía más escribiendo:
vistiéndonos y desvistiéndonos,
disfrazándonos para simular
distintas almas de inofensivos sexos,
movidos no por la necesidad
que durante años hemos sufrido
como una bendición,
sino por el deseo de ser esa mirada
ese lapso de tiempo desnudo,
ese verso imposible sin verbo
sin adjetivo.
(030607)
(léelo por mi en la tertulia, sieres tan amable)
(es un honor aparecer junto a tanta poética persona...)