lunes, 25 de junio de 2007

EDUARDO CHIVITE










































Mencionado por:
Juan Antonio Bernier
Francisco Onieva
Jorge Díaz
Marta Merino
Antonio García Villarán
Javier Gato
Gracia Iglesias
Raúl Alonso
María González

Menciona a:
Juan Antonio Bernier.
Rafael Antúnez Arce.
Francisco Onieva.
Jorge Díaz
Rogelio Guedea Noriega.
Elena Medel.
Juan Carlos Reche Cala.
Raúl Alonso.
María González.
Gonzalo Escarpa.
Alberto Guerrero.
Alfonso Zurro.
Miguel Gómez Losada.
Manolo Garcés Blancart.



Bio-bibliografía

Eduardo Chivite Tortosa (Córdoba, 1976). Profesor de la Escuela Superior de Arte Dramático de Sevilla. Licenciado en Filología Hispánica por la UCO, y en Escenografía por la ESAD de Córdoba. En la actualidad realiza su Tesis Doctoral. Incluido en la antología Edad Presente (Sevilla, Fundación José Manuel Lara, 2003). Promotor cultural junto a Juan Antonio Bernier del ciclo Las Noches poéticas del Can Can (temporada 98-99), desde la editorial independiente Un Papel en el Agua; y junto a Miguel Gómez Losada del ciclo Agujas de Pino (temporada 2005-06). Autor de la obra Sharaija murió con trece años (La Bella Varsovia, Córdoba, 2007) y responsable de la antología poética Sátira contra la mala poesía (1554-1610), en Berenice, ambos en prensa.






A modo de poética

la dificultad que brinda el tiempo a los poemas es cosa parecida a encontrar un amor, es simplemente que con los años nos volvemos exigentes.

Nada premeditado, de pronto uno se da cuenta que se trata tan sólo de nuestro modo de vivir.

no más, en verdad, que otros oficios, los poetas realizan y piensan sobre su trabajo, del mismo modo que los profesores hablan de sus alumnos o cómo los bomberos se preocupan por el fuego.

un poeta debería conocer la historia privada de las palabras, doblegarlas, hacer que le obedezcan, no es fácil, conlleva su esfuerzo.

(Extraído del artículo “Tres poetas de la reciente poesía cordobesa o la juventud es una enfermedad que se cura con los años”, El Paseo cultural, 16, Cabra, 2007).






Poemas



Las hermosas

En las mujeres marinas se confunden las curvas con las olas. Son redondas, rítmicas, hipnóticas. Nunca terminan de llegar hasta la orilla. Se vuelven sin notarse hacia la mar. Hay mujeres árbol, garza, mujeres valle, montañosas o nevadas. Pero no hay nada más hermoso que las mujeres etéreas, celestes, astrales, o que vuelan. Algunas mujeres etéreas no son sino en el fondo mujeres junco, cometa, o azafatas.

Mónica era una mujer marina y tempestuosa, tormenta, maremoto, que quedaba en calma, centelleante y grisácea. He soñado una mujer espuma contra los arrecifes, espumosa entre los coralinos, coloreada por bancos de medusas.
Conozco una mujer etérea, tanto, que es casi volátil. Se escapa entre los dedos y te deja hincado en la tierra, mirándola en su vuelo.

Lo malo es, que para diferenciar a las mujeres hay que desnudarlas totalmente y ponerlas en contraste sobre un blanco puro, y eso cansa.

(En Edad presente, Sevilla,
Fundación José Manuel Lara, 2003)





Anents

He ido amor contigo hasta el río, desnudado lenta mi piel. Besé dulcemente tus dedos, y murmuré cantos de agua en tus brazos. Me mirabas como si pareciera el sol, que despunta y enrojece de flores nuestros cuerpos. Mientras se perfuman de yerbas tus párpados, me saboreas como una manzana que dejase su fragancia en tu rostro. Peinas mi cabello, y como un cervatillo enturbias la fuente, mis ojos de gacela, mi boca de tarde. Al fuego se confunden el opio y las magnolias, tus manos con mis trenzas, el tabaco y el azúcar...

(En Edad presente, Sevilla,
Fundación José Manuel Lara, 2003)





De rara ensoñación

He salido a ver qué luz, comprobar que todavía está fuera el otoño, si los viejos árboles no olvidaron su brisa; y a reconocer el viento, su claridad suave.
No fuera a ser que se hayan sabido violeta las colinas, y entonces pareciese todo lluvia recogida en tu falda; se hiciesen sin esfuerzo como nevosos los mares, a la vez que en mis ojos… y con eso ya basta.

(Estos poemas pertenecen al libro inédito
Compromiso con la felicidad pública).

6 comentarios:

safrika señorita dijo...

Lo malo es, que para diferenciar a las mujeres hay que desnudarlas totalmente y ponerlas en contraste sobre un blanco puro, y eso cansa.

Muy bueno esto.


¿El texto de las mujeres está inspirado en Oliverio Girondo?- Me ha sonado a.

Virginia dijo...

eduardo chivite, no conocia yo de esta cualidad tuya, impresionada me has dejado. Si lees el comentario, por favor respondeme.

la chica de la escalera y los sacos

gomezlosada@supercable.es dijo...

gran chivite amigo

gomezlosada@supercable.es dijo...

chivite amigo

MªJosé Pedraza dijo...

risas, hambre y mareos, qué de sensaciones me transmiten tus poesías...cuándo quieras nos vamos de tapas y seguimos sintiendo,

Abrazos,

María José

R0sa1iA dijo...

Hola, soy alumna de la escuela de artes de Murcia y como proyecto final de carrera voy a hacer una escenografia de la obra de chivite, si alguien sabe como ponerse en contacto con él o con mas obras suyas se lo agradeceria.