
Menciona a:
Antonio Colinas.
Juan Antonio González Iglesias.
Mercedes Marcos Sánchez.
Antonio Sánchez Zamarreño.
Mª Ángeles Pérez López.
Aída Acosta.
Emilio Rodríguez.
Carlos Marzal.
Fernando Díaz San Miguel.
Antonio Colinas.
Juan Antonio González Iglesias.
Mercedes Marcos Sánchez.
Antonio Sánchez Zamarreño.
Mª Ángeles Pérez López.
Aída Acosta.
Emilio Rodríguez.
Carlos Marzal.
Fernando Díaz San Miguel.
Juan Meseguer Velasco.
Bio-bibliografía
Antonio Praena Segura. Purullena, Granada, 1973. Obtuvo, con el libro Humo Verde, el Accésit del premio de poesía Víctor Jara 2003. Finalista en diversos premios con las obras inéditas Vías de descenso y La ofrenda verdadera. Fue accésit del Adonáis 2006 con Poemas para mi hermana (Colec. Adonáis. Rialp. Madrid 2007).
Profesor de la Facultad de Teología de Valencia desde el curso 2001-2002.
Coordina el blog http://www.dominicos.org/blogs.asp?id=31
-OBRAS DE ENSAYO Y DIVULGACIÓN
-PRAENA SEGURA, Antonio, (Coordinador) Cristianismo y poesía. San Esteban, Salamanca 2003. 378 pp.
-Numerosos artículos de investigación en revistas especializadas.
Profesor de la Facultad de Teología de Valencia desde el curso 2001-2002.
Coordina el blog http://www.dominicos.org/blogs.asp?id=31
-OBRAS DE ENSAYO Y DIVULGACIÓN
-PRAENA SEGURA, Antonio, (Coordinador) Cristianismo y poesía. San Esteban, Salamanca 2003. 378 pp.
-Numerosos artículos de investigación en revistas especializadas.
Poemas
EL JOVEN FRAILE
Y pensar que nadie desabrochará mi camisa
con manos de paloma,
ni hará caracoles en el vello de mi pecho
porque ya tengo un amor que es Todo y Nada...
Y saber que soy un guerrero
que reza como un almendro...
(De “Humo verde”. Amarú. Salamanca 2003).
***
TOMA en tus manos
este jersey tejido en nudos de memoria.
Consérvalo, porque algún día
recordarás las manos desgastadas
que lo tejieron en las noches de tu infancia.
Y no podrás volver. Y tendrás frío
cuando descubras que vivir
a veces es llorar.
Abrígate con el amor que en el jersey está trenzado:
lo que nos quita el tiempo
ha sido el tiempo quien lo ha urdido
en formas misteriosas y sencillas
que hilvanan nuestras vidas a otras tramas.
Es imposible amar fuera del tiempo,
nada infinito hay que se alcance sin su hebra
aunque la hechura de su amor
nos muestre su belleza en sacrificio
sólo al perder a quien más hondo nos ha amado.
No pienses, como Eliot,
que sólo el tiempo vence al tiempo,
porque el tiempo es invencible.
Más bien realiza hazañas cotidianas:
piensa en mamá, aprende a tricotar
tus horas en ofrenda:
-punto de arroz,
ochos perdidos,
espigas que se cruzan
con las agujas de la vida...-
Ponte el jersey
y teje otro jersey para tus hijos.
(De “Poemas para mi hermana”. Colec. Adonáis. Rialp 2007)
TOMA en tus manos
este jersey tejido en nudos de memoria.
Consérvalo, porque algún día
recordarás las manos desgastadas
que lo tejieron en las noches de tu infancia.
Y no podrás volver. Y tendrás frío
cuando descubras que vivir
a veces es llorar.
Abrígate con el amor que en el jersey está trenzado:
lo que nos quita el tiempo
ha sido el tiempo quien lo ha urdido
en formas misteriosas y sencillas
que hilvanan nuestras vidas a otras tramas.
Es imposible amar fuera del tiempo,
nada infinito hay que se alcance sin su hebra
aunque la hechura de su amor
nos muestre su belleza en sacrificio
sólo al perder a quien más hondo nos ha amado.
No pienses, como Eliot,
que sólo el tiempo vence al tiempo,
porque el tiempo es invencible.
Más bien realiza hazañas cotidianas:
piensa en mamá, aprende a tricotar
tus horas en ofrenda:
-punto de arroz,
ochos perdidos,
espigas que se cruzan
con las agujas de la vida...-
Ponte el jersey
y teje otro jersey para tus hijos.
(De “Poemas para mi hermana”. Colec. Adonáis. Rialp 2007)
***
TÚ no te acordarás, porque eras muy pequeña,
y dulce y rubia y vivaracha;
pero en algún momento de mi vida
yo lo he pensado cada noche.
La escena ocurre así y es muy sencilla:
mamá cantaba entre los melocotoneros
una canción sobre los ruiseñores.
Papá ha subido al cruce a echar el agua
y el agua está bajando por la acequia.
Tú no te acordarás, porque eras muy pequeña
-como los ruiseñores, yo diría-.
En realidad mamá te canta a ti,
que eres los ruiseñores de pequeña,
y el agua de la acequia
está en mis ojos ahora mismo.
Y es que yo muchas veces me pregunto
por qué era aquel un tiempo diferente;
por qué no ha vuelto a ser el trigo tan brillante
ni están los melocotoneros tan despiertos;
por qué la estampa barnizada de los almanaques
nos parecía tan hermosa al enmarcarla
como una puerta al campo en el pasillo.
Y la respuesta es muy sencilla y me conmueve
hallar toda razón en vuestras manos:
el mundo consistía en su ignorancia
y estaba la esperanza sin manchar en nuestros ojos.
Tú no te acordarás, porque eres tan pequeña.
(De “Poemas para mi hermana”. Colec. Adonáis. Rialp 2007)
2 comentarios:
Antonio, felicitaciones por tu poesía. Leí "Poemas para mi hermana" que me encantó.
Espero tus nuevas creaciones.
Un abrazo
Jesús
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