jueves, 21 de junio de 2007

AGUSTÍN LINUESA CÁCERES






















Mencionado por:
Eduardo Almiñana de Cózar
Garikoitz Gómez Alfaro
Sergio Castillo Pelegrín
Lucía Boscà

Menciona a:
Enrique Falcón
Antonio Orihuela
Arturo Méndez Cons
Sáfrika
Eduardo Almiñana de Cózar
Pedro Montealegre
Garikoitz Gómez Alfaro
Sergio Castillo Pelegrín
Daniel Martín Moreno
Mar Valiente
Marisa Vidal




Bio-bibliografía

Agustín Linuesa Cáceres nace en Valencia en 1986. En Valencia también estudia, come y duerme, trabaja y escribe, no siempre en este orden. Algunos de sus poemas fueron publicados en Estaciones Desnudas (Cocó, 2007). Cuatro años más tarde ve la luz La ciudad de los gatos, su primer poemario, que aparece abriendo un nuevo camino en su particular contribución al espacio de la poesía.




Poética

Escribir como llover.




Poemas


Poema I

Lo más hermoso fue su llanto
y sus ojos después del llanto, ahora
los errores de la máquina nefasta del hombre
devoran sus comisuras como una legión
de ratas hambrientas
Su delito no es mayor que el de los lobos
que se alimentan y tienen frío.




Poema II

Luego el cristal y las manos lentas,
apenas el sexo lamido me despertaba era un hombre bueno
y repartía mis habas a los mocosos
y dibujaba con frío figuras en la mañana con unos dedos
inventando acertijos,
preguntándonos si quizás una escalera bajo la nieve
Alguien amable que yaciera por
colocar semillas buenas entre su boca redonda
y ver crecer a los muchachos
que hubieran nacido como dientes
esperando el plomo de la bala.




Poema III

Piano, los gatos
empapados que comprenden,
que gritan en el autobús de vuelta a casa,
en las escuelas y hospitales gritan
con hambre de peces amarillos
Recorren eléctricos el esqueleto de asfalto
Atraviesan el himen, aspiran sexos rizados
Las mañanas cerradas en un puño de río
Descalzos ante las multitudes, desvistiéndose en el rumor del hombre
nuevo
Sacudiéndose bandera y organismo
Piano,
Licántropo licor de la tierra
Tierno, como mi amor por las esdrújulas
Rostro de pájaros, estirpe fragmentándose
como una rama seca
Latiendo tierno de petróleo, piano
En el tiempo de Caín
alimentándose de moscas.

6 comentarios:

El perro del mal dijo...

la duda sí.
y el temblor de la tierra bajo tus pies cabrón.
qué suerte conocerte
apa ahí

sergio castillo pelegrín dijo...

Han inventado la cola pega alas, no dudes eso, amic.

safrika señorita dijo...

Angus o el más claro ejemplo de cada día más y mejor.

Cucaracha homicida dijo...

Algún día diré a alguno de mis 384 nietos, cerca de un fuego, "yo conocí al señor Linuesa, y le tuteaba y todo".

Y lo contarán en el colegio, orgullosos de su abuelo.

Pues no nos queda.

Un abrazo.

Yoni Melavo dijo...

Es un chico muy guapo, de eso no hay duda. ¿O sí, Linuesa?

Aunque ha de madurar su poesía y su persona y para ello no queda otra opción que vivir, leer y pensar, recibiendo entonces los latigazos que nos da la duda a las almas esclavas en un cuerpo.

Un saludo de un ángel vivo, alicortado.

Inma Escribano Albendea dijo...

El año pasado uno de tus relatos fue premiado en el certamen literario organizado por la Asociación El Vedat. Otro mío quedó entre los finalistas pero nunca llegó a mis manos el ejemplar prometido en sus bases. No sé si con los tres primeros textos premiados tuvieron la misma consideración. Uno no escribe para recibir el reconocimiento de otros pero siempre es maravilloso que tus textos puedan ser leídos por otros.